
Autoestima y Confianza
Esta meditación guiada es un espacio sagrado para volver a tu esencia. A través de la respiración y la presencia, recordarás que eres un ser espiritual viviendo una experiencia humana. Permítete soltar la voz del juicio, descansar en tu interior y reconectar con la paz que ya habita en ti.
Transcripción
Bienvenidos a este espacio de luz donde cada meditación es un viaje hacia tu interior.
Busca una postura cómoda y cierra los ojos.
Toma una respiración lenta por la nariz y exhala por la boca.
No estamos aquí para lograr nada,
Solo para estar en el aquí y el ahora.
Lleva tu atención a la respiración,
A su ritmo natural.
No la controles,
No intentes cambiar.
Solo observa cómo el aire entra y cómo el aire sale.
Si la mente se distrae,
Está bien.
Suavemente vuelve a la respiración una y otra vez.
Te invito a traer a tu mente algún pensamiento recurrente.
Tal vez alguna creencia sobre ti,
Una crítica,
Una forma habitual de juzgarte.
Tal vez esa creencia lleva mucho tiempo contigo.
Que ni tan siquiera recuerdas cuándo se grabó en tu mente.
Es una voz que repite lo mismo una y otra vez.
No sabes cómo callarla,
Solo quieres que se detenga.
Escucha esa voz.
¿Qué te está diciendo?
Escúchala sin pelear con ella,
Sin juzgar lo que repite.
No intentes quitar esa idea,
Solo mírala con amabilidad.
Recuerda que esa voz no es la verdad.
Es solo una voz aprendida.
Ella está atada al ser humano,
Al individuo.
Pero tú no eres humano.
Te recuerdo que eres un ser espiritual teniendo una experiencia humana.
La voz viene del ser humano,
No de tu alma.
Respira.
No hay nada que arreglar ahora,
No hay nada que demostrar.
Permítete aceptar que no hay nada malo contigo.
Que eres perfecto tal y como eres.
Ahora es el momento de soltarlo.
Soltar la voz.
Respira.
Y déjalo ir.
Piensa en alguien que amas profundamente.
Alguien que está cansado,
Que duda de sí,
Que a veces se siente insuficiente.
Siente cómo lo amas,
Cómo quisiera verlo bien.
Cómo le hablarías,
El tono,
La suavidad,
La ternura y la paciencia.
Esas mismas palabras,
Diríjalas ahora hacia ti con esa misma emoción y amor que sientes hacia esa persona.
Recuerda que somos un espejo.
Y está bien como eres.
No tienes que ganarte el amor.
No hay nada malo contigo.
Puedes tratarte con amabilidad.
Recuerda que eres digna o digno de amor,
Tal y como eres.
Si aparece alguna emoción,
Déjala estar.
Las emociones también son bienvenidas aquí.
Respira dentro de ellas.
Permítete sentir el peso del cuerpo sostenido.
Por la silla,
Por el suelo,
Por la tierra.
La vida te está sosteniendo en este momento,
Aunque no siempre se sienta así.
No tienes que hacer nada más.
Solo estar aquí,
Ahora.
Respira y descansa.
Cuando estés listo o lista,
Poco a poco vuelve al momento presente.
Y abre tus ojos suavemente si así lo deseas.
Si no,
Puedes permanecer aquí el tiempo que desees.
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