
Los colores de la fertilidad
Esta meditación está diseñada para liberar el estrés y las dudas que bloquean tu capacidad de creación y abrir tu cuerpo a la posibilidad de concebir. Es ideal si buscas un bebé, enfrentas un diagnóstico de fertilidad o dudas dar este paso, y quieres estar más tranquila y en paz contigo misma. Conectar con tu respiración, tu cuerpo y tu energía femenina te ayudará a conseguirlo, repitiéndola al menos 21 días seguidos para potenciar sus efectos.
Transcripción
Bienvenida a la meditación Los colores de la fertilidad,
Dedicada a la sanación y potenciación de tu capacidad para concebir un bebé.
Te recomiendo que antes de empezar leas la descripción del video para conocer nuestras sugerencias y recomendaciones.
Y una vez estés lista busca un lugar tranquilo y comenzamos.
Adopta una postura cómoda,
Preferiblemente de pie o sentada,
Procurando que tu espalda esté erguida y tus pies bien enraizados en la tierra.
Haz una respiración profunda,
Llénate de aire,
Hincha pecho y abdomen y siente como el aire que entra te va llenando de una energía limpia.
Exhala y siente como se va liberando tu cuerpo de cargas y tensiones.
Vuelve a hacer una respiración,
Al inhalar te llenas de energía creadora y al exhalar te limpias,
Liberas tensiones,
Liberas cansancio,
Problemas,
Todo eso se va.
Mantente en esa respiración lenta,
Hínchate,
Llena tu abdomen,
Llénate de aire y finalmente suéltalo.
Quédate ahí y observa como tu cuerpo se va moviendo,
Una pulsión,
Un movimiento de expansión y contracción que te va llenando de aire para después soltarlo.
Y en ese movimiento céntrate ahora en tu boca y date cuenta como aparece una saliva fluida,
Líquida,
Agradable que llena tu boca.
Sigue respirando y fíjate en tu cara,
Relaja los ojos,
Relaja la frente,
Deja caer la mandíbula,
Relaja toda tu expresión.
Relaja también tus hombros,
Déjalos caer lejos de las orejas y deja que tu cuello esté blandito y flexible.
Si estás de pie,
Flexiona suavemente tus rodillas y deja que tu pelvis tenga más libertad de movimiento.
Mantén una postura en la que sientas que tu espalda está erguida pero sin tensión y sigue respirando.
Y date cuenta como esa respiración va haciendo que tu cuerpo sienta como una ola que le va recorriendo.
Observa ahora cómo late tu corazón al ritmo de esa misma ola.
Tu corazón y tu respiración se sincronizan y de tu corazón nace también una ola que se expande hacia tus pies y cabeza gracias a su latir constante.
Obsérvalo y acompáñalo con la respiración y con el movimiento ligero de tu cuerpo.
Mantente en sincronía con el latido de tu corazón.
Observa cómo ese latido,
Esa energía se expande por todo tu cuerpo.
Y ahora visualiza o imagina una luz rosa que nace de tu corazón y esa luz rosa pulsante al ritmo de esa ola alcanza tu útero y lo envuelve.
Lo envuelve y lo acoge.
Tu útero se siente seguro,
Cogido,
Protegido por esa luz pulsante rosa y cálida.
Lo siente suave,
Lo siente amoroso,
Lo siente cálido.
Y sigue ahí y observa cómo se siente tu útero ahí,
En ese nido cálido de amor.
Y no juzgues,
Simplemente obsérvalo y date cuenta cómo tu útero también pulsa al ritmo de tu corazón y al ritmo de tu respiración.
Posiblemente empiezas a sentir calor en tu útero,
Una energía que te envuelve,
Que calienta tu útero,
Tu vagina,
Tus trompas.
Tus ovarios.
Siente la energía y siente el latido.
Y puedes visualizar o imaginar a tu útero emitiendo una luz celeste que viaja hasta tu garganta pasando por el corazón.
Hazte consciente de ese flujo de energías azul y rosa que ahora está vibrando en todo tu cuerpo,
Conectando corazón,
Útero y garganta.
Siente su dulzura.
Y sintiéndote en esa calidez y esa dulzura,
Ahora ubica tus ovarios y siente un óvulo.
Es un óvulo que está feliz porque tú le vas a dar acogida,
Porque tú le vas a recibir en tu útero,
Le alimentarás,
Le darás cariño,
Le darás amor y crecerá dentro de ti.
Hay vida dentro de ti.
Observa ese óvulo.
¿Está feliz?
Lleva tus manos a tu tripa y masajeala suavemente.
Puedes hacer círculos con tus manos,
Puedes hacer movimientos adelante y atrás.
Muy suave,
Como una pluma.
Y si lo deseas,
Puedes parar el movimiento para observar ese óvulo que está ya creciendo en tu tripa.
Siéntelo.
Siente su energía.
Soy tu mamá.
Yo te cuido.
Mi cuerpo te acoge.
Mi cuerpo te alimenta.
Mi cuerpo es tu nido.
Mi cuerpo te protege.
Yo te protejo.
Porque soy amor.
Porque soy vida.
Hay vida en mí.
Soy capaz.
Estoy preparada para ello.
Y ahora,
Percibe como ese óvulo va creciendo.
Ya no es un óvulo,
Ya no es una única célula.
Es un pequeño bebé que está creciendo con sus manitas,
Sus bracitos,
Sus piernas,
Sus piecitos,
Su cabecita.
Todo.
Es perfecto.
Es precioso y está dentro de ti.
Lo puedes sentir.
Y sientes que está dentro de tu barriga.
Sientes un peso dentro de tu barriga.
Está ahí.
No lo dudes.
Está ahí.
Mírale a los ojos.
Y ahora,
Recuérdate.
Todo está bien.
Todo estará bien.
Mi cuerpo puede hacerlo.
Mi cuerpo está preparado.
Yo estoy preparada.
Y ahora,
Pregúntate.
¿Qué parte de mí no está preparada?
¿Hay algo en mí que me hace dudar?
Escucha.
No lo juzgues.
Deja que aparezca la respuesta.
No hay nada bueno ni malo en ello.
Simplemente hazte consciente.
Y una vez te venga la respuesta,
Pregúntate de nuevo.
¿Qué puedo hacer para evitar este obstáculo?
Y con decisión,
Con confianza,
Recuérdate que tú puedes superar eso y mucho más.
Que estás aquí con un propósito y que lo vas a conseguir porque tú eres creadora de vida.
Porque tú puedes hacerlo.
Porque tú estás preparada para ello.
Y porque tu decisión está por encima de todo.
No dejarás que ningún obstáculo te aleje de tu deseo.
Toma una respiración y vuelve a masajear tu barriga.
Vuelve a sentir esa energía.
Disfruta del momento con tu bebé.
Sabes que puedes volver a este momento siempre que quieras.
Vuelve a visualizar tu útero cubierto de esa energía rosa que procede del corazón,
Que lo ilumina,
Que lo nutre.
Cómo late tu útero porque es tu segundo corazón.
Tu útero ya está preparado.
Tu útero va a acoger a tu bebé y lo va a cuidar,
Lo va a alimentar.
Sabes que puedes.
Toma de nuevo una respiración profunda y asegúrate de que ves como el aire llega hasta tu útero.
Y lo llena.
Y en la exhalación pide que toda emoción no deseada que haya podido surgir se vaya.
Que todos los miedos que se hayan mostrado se vayan.
Que todas las dudas que hayan podido aparecer se vayan.
Ayúdate de la energía celeste que nace de tu útero y viaja hasta tu garganta para liberar esas emociones permitiendo su expresión a través de la voz.
Toma una respiración y exhala.
Quizás incluso con un suspiro,
Una abierta,
Un bostezo,
Incluso una carcajada.
Está bien.
Sea lo que sea,
Déjalo salir.
Y deja que tu cuerpo se mueva y se estire si es necesario.
Bosteza y no dejes que la energía quede ahí retenida.
Libérate de toda la carga,
De toda tensión que haya podido aparecer en tu cuerpo.
Respira de nuevo profundo y siente como la saliva sigue fluyendo en tu boca.
Tómate unos segundos sintiendo tu cuerpo y respirando libremente.
Y ahora,
Muévete.
Mueve brazos,
Mueve espalda,
Mueve pies.
Hazte consciente de los sonidos y de la temperatura del espacio en el que te encuentras.
Estírate si es necesario.
Y cuando estés lista,
Puedes abrir los ojos y volver de esta meditación.
Agradecerte por este momento.
Agradecerte por cuidarte,
Por cuidar de tu cuerpo,
Tu útero y del óvulo que ya va a ser tu bebé.
Gracias Y recuerda que puedes volver a la meditación siempre que quieras.
Escucharla durante al menos 21 días consecutivos va a hacer que sus efectos sean mucho más apreciables para ti.
Te aconsejo buscar un momento fijo en tu rutina diaria para practicarla,
Facilitando así su incorporación regular y evitando que se te olvide.
No olvides compartir tus avances,
Progresos y cualquier dificultad que encuentres en los comentarios.
Estaremos encantados de ayudarte y guiarte en tu camino de creación.
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