
Nidra Para Dejarse Fluir
¿Necesitas un descanso? En esta sesión de yoga nidra para podrás dejarte fluir y encontrar el relax del cuerpo y la mente... Busca un lugar tranquilo, acomódate y dale al play... ¡Bienvenido, bienvenida, a la revolución del descanso!
Transcripción
En la sesión de hoy,
Te voy a proponer que invites a té o café a cualquier sensación que se te presente durante los próximos minutos,
Te invito a que te permitas darte espacio para acoger las sensaciones que la práctica tenga en ti,
Empezamos observando tu cuerpo tumbado sobre la cama o la esterilla,
Observando su disposición,
Reajustando las piernas si aún tienes los muslos que rozan entre sí,
Dejando que los brazos estén también abiertos,
Con las palmas hacia arriba,
O si lo prefieres o tienes frío,
Con las palmas de las manos hacia el abdomen,
Haz un ajuste también en tu cuello,
Lleva la barbilla ligeramente hacia el pecho para sentir como tu espalda se alarga,
Haz una inhalación profunda y al exhalar suelta por la boca,
Permitiendo que todo tu cuerpo se afloje un poco más y se suelte,
Deja que con cada exhalación tus músculos se vayan desactivando y se vayan entregando al descanso,
Lleva tu atención a la parte posterior de tu cuerpo,
La que está en contacto con el suelo o la cama,
Observa el contacto de talones,
Gemelos,
Parte trasera de los muslos,
Nalgas,
Espalda,
Hombros,
Brazos y cabeza,
Y date esta última oportunidad para hacer los ajustes que necesites y permanecer así en quietud durante el tiempo que dure la práctica de hoy,
Conecta con tu respiración,
Observa cómo entra y cómo sale el aire por las fosas nasales y hacia dónde se dirige,
Síguelo,
Sigue el aire que inhalas y observa cómo va poco a poco saliendo del cuerpo,
Trata de seguir cada milímetro de su recorrido,
Observando las sensaciones que el aire tiene en tu cuerpo,
Siente cómo con cada exhalación te puedes permitir soltar y aflojar un poco más,
Sintiendo que tu cuerpo es totalmente sostenido por la superficie en la que te encuentras.
Vamos a realizar ahora respiraciones un poquito más profundas,
De manera que al inhalar sientas cómo tu cuerpo se va llenando de aire suavemente desde el abdomen,
Seguido de costillas y clavículas,
Y al exhalar quieres expulsar el aire haciendo una especie de tubito con los labios y soltándolo por la boca muy lentamente,
Al inhalar observa cómo tu cuerpo se va llenando por secciones de aire y al exhalar sueltas el aire intentando que la exhalación sea más larga que la inhalación,
Como si estuvieses jugando con la llama de una vela.
Observa el movimiento de tu cuerpo con las inhalaciones profundas y cómo con la exhalación te puedes ir permitiendo soltar todas las tensiones y problemas del día.
No hace falta que les pongas nombre,
Simplemente deja que se vayan esfumando con cada exhalación.
Vuelve poco a poco a tu respiración natural y lleva la atención al pecho.
Observa la diferencia de tu respiración ahora a la altura del pecho y desde aquí conecta con tu corazón,
Con su latido,
Sintiendo cómo bombea la sangre por las venas que recorren tu cuerpo.
Trata de imaginar la sangre fluyendo por tu cuerpo a su ritmo,
De arriba a abajo,
De abajo a arriba,
Volviendo siempre al punto de inicio y de retorno,
El corazón.
Y desde aquí quiero que traigas a tu pecho tu sancalpa,
Que lo conectes con la energía de tu cuerpo,
De tu corazón y que trates de imaginar que tu sancalpa ya es una realidad que forma parte de ti.
Y mientras llevas esa sensación a cada célula de tu cuerpo gracias a tu respiración y la sangre que circula por tus venas,
Repite mentalmente tu sancalpa tres veces.
Lleva la mirada interna ahora hacia tus pies.
Siente tus pies y deja que se aflojen un poco más,
Que caigan hacia los lados.
Observando la sutileza de este gesto,
Observa si algo más ha cambiado en tus piernas.
Lleva la mirada ahora a tus piernas,
Pierna derecha,
Desde el tobillo hasta la cadera,
Pasando por la rodilla,
El muslo,
La cabeza del fémur y la pierna izquierda,
Llevando la atención al tobillo,
Rodilla,
Muslo izquierdo y cabeza del fémur.
Continúa subiendo tu atención hacia tu pelvis y tu abdomen bajo.
Trata de soltar un poco más todo lo que ocurre en esta zona tan de agua,
Donde tenemos tendencia a acumular emociones.
Date permiso para soltar tus caderas un poco más y dejar que fluya todo lo que tenga que fluir desde aquí.
Observa tu respiración,
Si la sientes en el abdomen y observa cómo va meciendo tu cuerpo,
Tus órganos internos,
Con un suave masaje,
Un delicado masaje por dentro del cuerpo.
Date permiso para que la respiración masajee con mimo y con cuidado tu cuerpo por dentro.
Observa las sensaciones de este masaje y lleva la atención a tu pecho,
A tu espalda y a tus brazos.
Siente tu brazo derecho descansando desde la mano,
Codo y hombro.
Lleva la atención ahora a tu brazo izquierdo,
Sintiendo la mano reposar,
El codo y el hombro.
Mirada interna ahora hacia el cuello,
Dejando espacio para sentir y observar todo lo que ocurre en esta zona de cuello,
Cervicales.
Date permiso para soltar un poco más y dejar que tu espalda se afloje e integre un poco más sobre la superficie en la que te encuentras.
Lleva la atención ahora a tu cabeza,
Siente cómo se va hundiendo un poco más en el cojín o en la almohada.
Date permiso para que la gravedad haga su trabajo y tu cabeza también se entregue al descanso profundo.
Trata de soltar la mandíbula,
Dejando la boca entreabierta si quieres,
Suelta los labios,
La nariz,
Los pómulos,
Suelta los ojos y siente el suave peso de los párpados sobre tus ojos,
Afloja un poco más tu frente y tu cuero cabelludo.
Siente ahora todo tu cuerpo completamente entregado al descanso.
Observa si algo ha cambiado desde hace unos instantes cuando empezamos la sesión.
Lleva toda tu atención a todo tu cuerpo entero,
De pies a cabeza,
De cabeza a pies.
Y siguiendo este ritmo,
Al compás de tu respiración,
Lleva la atención de tu respiración de abajo arriba y de arriba abajo,
Como sientas que te pide el cuerpo,
No hay bien o mal,
Simplemente lleva tu atención de abajo arriba o de arriba abajo de tu cuerpo,
Siguiendo tu respiración,
Siguiendo su compás,
Sin ninguna prisa,
Sin esfuerzo.
Observando las sensaciones de tu cuerpo a cada paso por las distintas zonas de tu cuerpo,
Abriéndote a que tu cuerpo se comunique contigo,
Abriéndote al descanso y al relax profundo.
Continúa un par de respiraciones más,
Observando las sensaciones que tienes ahora en todo el cuerpo.
Te voy a pedir ahora que trates de traer a tu cuerpo la sensación de incomodidad,
Que traigas algún recuerdo o situación cercana en la que sentiste que estabas muy incómoda.
Trata de revivirlo en tu cuerpo y observar dónde percibes esa sensación de incomodidad.
Cambia ahora y devuelve a tu cuerpo la sensación de comodidad,
De que todo está bien,
De que todo está en su lugar,
Y observa dónde se produce esa sensación,
Dónde es más palpable en tu cuerpo.
Deja que tu cuerpo se vaya reequilibrando y volviendo a esa sensación de descanso.
Observa cómo tu respiración sigue fluyendo de abajo a arriba,
De arriba a abajo,
Y conecta de nuevo con ese punto de tu cuerpo donde sientes la respiración de manera más profunda,
Como si fuese el vaivén de un lago en calma,
De un mar en quietud,
De aguas tranquilas.
Deja que esa sensación te arrulle y te devuelva la calma y el equilibrio del cuerpo,
Llevando la atención a tu respiración,
A ese movimiento que te va meciendo y te va suavizando.
Desplaza la atención hacia tu pecho y desde aquí vuelve a conectar con tu corazón,
Con el latido y el fluir de la sangre.
Observa si sientes ese latido en alguna otra parte de tu cuerpo que no sea el corazón,
Quizá los dedos de las manos.
Observando estas sensaciones de pequeñas vibraciones en algún lugar de tu cuerpo,
Deja que se intensifiquen en el corazón y vuelve a depositar ahí tu sancalpa con cariño,
Sintiendo que ya es una realidad en tu vida.
Repítelo mentalmente tres veces,
Dejando que fluya por todo tu cuerpo.
Poco a poco vas a ir devolviendo la atención a tu cuerpo,
Su postura,
Tu respiración,
Sus puntos de apoyo.
Cuando estés lista te invito a que realices una inhalación y una exhalación un poquito más profundas para sentir que vuelves a llevar energía a tu cuerpo,
Energía que quiere fluir hasta los dedos de las manos y de los pies,
Para que poco a poco el cuerpo vaya despertando y volviendo al momento presente,
Al aquí y al ahora,
A tu ritmo.
Date permiso para ir despertando y dejando que el movimiento se vaya dulcemente,
Apoderando de tu cuerpo hacia los brazos,
Piernas,
Cabeza.
Dame permiso para realizar cualquier movimiento que sientas que necesitas y cuando vayas estando lista te puedes ir girando hacia cualquiera de los dos lados para permanecer ahí todavía varias respiraciones.
Aprovecha para darte un abrazo y reconectar con las sensaciones que tienes ahora mismo,
Que son tuyas y que puedes volver a traer a tu cuerpo cada vez que necesites.
Puedes permanecer aquí aún unos segundos más o ir incorporándote para finalizar la práctica.
Conoce a tu maestro
4.6 (279)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
