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Relajación Muscular Con Visualización - La Poza Medicinal

by Marta Fábregas

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Puntuación
4.7
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Principiantes
Reproducciones
3.4k

Una invitación a la relajación profunda a través de la contracción muscular voluntaria que da paso a una práctica de visualización inspiradora. Lograrás ablandar tu cuerpo, diluir la tensión física, mental y emocional hasta entrar en armonía con la vida. Si necesitas descansar, también encontrarás esta práctica una gran facilitadora del sueño profundo.

Transcripción

Colócate en una posición cómoda para la práctica de la relajación,

Preferiblemente con el cuerpo extendido,

Los ojos cerrados,

Vas creando una actitud de disponibilidad para la práctica.

Con los ojos suavemente cerrados toma conciencia de tu respiración natural,

Como inspiras y expiras.

Vas a tomar conciencia de la tensión corporal al inspirar y la relajación al expirar a través de contracciones voluntarias de tus músculos.

Comenzamos.

Estira los brazos tensándolos tanto como puedas manteniendo un puño en tus manos.

Inspira y reteniendo el aire siente la tensión sobre todo el brazo desde las manos,

Antebrazos,

Bíceps hasta tus hombros.

Aprovechando la expiración gradualmente relaja y baja el brazo hasta donde lo apoyes percibiendo la sensación de relajación.

Estira de nuevo los brazos tensándolos tanto como puedas extendiendo los dedos separándolos entre sí.

Inspira y reteniendo el aire siente la tensión sobre todo el brazo desde los hombros hasta las puntas de tus dedos.

Suelta la tensión aprovechando la expiración.

Y acoge tu respiración natural dejando los músculos relajados centrándote en esta sensación de relajación.

Crea tensión en las piernas estirando las puntas de los pies.

Inspira y reteniendo el aire eleva los pies sintiendo cómo se contraen los glúteos,

Muslos,

Rodillas,

Gemelos y pies.

Soltando el aire relaja lentamente y vuelve a la posición inicial dejando fluir tu respiración y agradeciendo la sensación de relajación.

Concéntrate en la zona lumbar de tu espalda.

Contrae los glúteos,

Inspira y reteniendo el aire eleva los glúteos arqueando la espalda.

Suelta el aire suavemente apoyando los glúteos y la zona baja de tu espalda.

Toma conciencia de la relajación.

Lleva la tensión a tu pecho.

Coge aire llenando tus pulmones y reténlo en su máxima capacidad.

Eleva el tórax creando un hueco en la espalda como si quisieras proteger un pequeño pájaro.

Aprovechando la expiración despliega tu espalda suavemente y afloja los músculos sintiendo la relajación y el descanso.

Sintiendo los hombros elévalos hacia las orejas.

Inspira,

Reteniendo el aire sientes la tensión en los hombros y en el cuello.

Afloja la tensión al soltar suavemente el aire y deja fluir tu respiración tranquila.

Concéntrate en tu cara y todos los músculos que la componen.

Inspira y conteniendo el aire cierra los ojos con fuerza,

Frunza el entrecejo,

Arruga la nariz y los labios y relaja la cara al soltar el aire.

Ahora abre con fuerza los ojos elevando las cejas,

Abriendo la boca,

Sacando la lengua,

Estirando los músculos de la mandíbula.

Inspirando,

Reteniendo el aire y relajas permitiendo que tu cara repose.

Toma conciencia de tu cabeza,

El cráneo,

Los músculos que lo protegen y el cuero cabelludo.

Coge aire,

Reténlo dentro de ti y eleva tu cabeza del suelo sintiendo el peso de los pensamientos.

Al soltar el aire,

Apoya con suavidad la cabeza en el suelo agradeciendo el descanso y la relajación.

Sientes tu cuerpo completamente relajado.

Si percibes tensión en algún lugar,

Envía mentalmente tu respiración a ese punto buscando que se afloje al expirar.

Visualiza tus pies descalzos sobre la hierba verde.

Sientes en tus plantas y entre tus dedos el abrazo de la hierba fresca y mullida.

Evoca la sensación como si estuviera ocurriendo en este momento.

Puedes recuperar un recuerdo y revivirlo intensamente ahora.

Desde la conciencia de tus pies firmemente conectados con la tierra,

Comienzas a elevar la vista abarcando el paisaje.

Se despliega ante ti un largo prado de hierba verde rodeado de montañas de diferentes tamaños con las cumbres nevadas.

Te giras sobre tus pies buscando alcanzar con la vista todo lo que te rodea.

Miras hacia arriba y ves el cielo azul con alguna nube blanca.

Los rayos del sol calientan tu piel y sientes el contraste de la calidez con el frescor que transmite la nieve de las montañas.

Comienzas a caminar en dirección a las montañas sintiendo una fuerte atracción hacia la cumbre.

Y al mismo tiempo siendo consciente del contacto de cada paso con la tierra.

A tu oído llega el murmullo del agua y dejándote guiar por ese susurro te adentras en el interior de una cueva.

El sonido se vuelve más intenso y unos metros frente a ti los rayos del sol entran en el interior de la montaña iluminando una poza de agua cristalina.

Observas que en el agua flotan partículas luminosas procedentes de la nieve que la piedra ha ido filtrando desde la creación de la montaña hasta depositarse en esa poza medicinal.

Introduces tus pies dándote cuenta en ese momento que el agua está caliente gracias al sol que atraviesa la montaña.

Sientes la calidez en tus pies envueltos en el agua luminosa que lo relaja y abraza.

Continúas adentrándote sintiendo cómo la relajación ilumina tus piernas,

Rodillas y muslos.

El agua acoge tus glúteos,

Zona genital,

Pubis y caderas relajando y bañando tu cuerpo con sus partículas ancestrales iluminadas por el sol.

Continúas percibiendo la calidez en tu abdomen y pecho.

El movimiento del agua alrededor de tu cuerpo genera un masaje en todos tus órganos que filtran a través de tu piel los beneficios del agua.

Introduces los dedos,

Manos y brazos observando los relajados,

Flotando,

Dejando semecer por el suave movimiento.

Recoges el agua en tus manos permitiendo que se deslice por tus dedos.

La sumerges de nuevo y acaricias tu cara con el agua sintiendo cómo penetra en cada poro de tu piel.

Te permites flotar sobre la espalda mirando al cielo que se descubre a través del hueco de la montaña.

Siente la relajación de la calidez del agua en tu espalda,

La ingravidez y deja temecer por el movimiento.

El sol se coloca en el lugar exacto a través del que lo puedes observar y sus rayos caen sobre tu pecho iluminando el espacio del corazón.

Sientes tu cuerpo completamente luminoso,

Flotando en armonía con la naturaleza.

Te sientes presente y en conexión a este preciso instante.

Los beneficios de la visualización quedan en ti para siempre.

Puedes ir llevando la atención a la posición de tu cuerpo,

Tus sensaciones corporales,

El roce del aire en tu nariz al respirar.

Puedes ampliar suavemente tu respiración y lentamente ir llevando el movimiento a los pies,

Las manos,

Dejando que la cabeza ruede suavemente de un lado al otro.

Te desperezas y abres los ojos lentamente agradeciéndote por estos minutos de autocuidado.

4.7 (291)

Reseñas Recientes

Lilian

November 15, 2025

Wow que belleza de práctica Amo tus meditaciones, pero esta es una de mis fav Abrazo y gracias infinitas 🫶🏻

Marigel

February 24, 2025

Gracias por la recomendación. Me gustó mucho.

Maria

June 25, 2023

Me pareció increíble, muchas gracias, la hoy a compartir con mis amigos y pacientes

Alfredo

June 11, 2023

Excelente . Muchas gracias ☺️

Maite

May 14, 2023

Fantastica, gracias

Ana

March 6, 2023

Gracias

Claudia

January 25, 2023

Hermosa y muy profunda, me alivió mucho

Lorena

November 4, 2022

Excelente visualización

October 31, 2022

Muy bueno

Hugo

October 30, 2022

muy bueno

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