
Sentido de Presencia y Exploración Corporal
Es la práctica que da base a todas las demás, ya que la consciencia de cuerpo nos conecta con el presente y con nuesta verdad. El cuerpo no miente, es un lenguaje limpio y sin tapaderas, si siente enfado lo manifiesta, si siente vergüenza lo manifiesta, y así con todo... Escucharlo y atenderlo es fundamental para saber qué necesitamos a cada momento, así como para saber qué necesité en su momento que no atendí, ya que lo sigue manifestando.
Transcripción
Vamos a hacer una práctica sobre el sentido de presencia y exploración corporal.
Para ello,
Te invito a que te coloques en una postura de tumbado y realices los ajustes necesarios para que sea cómoda.
Acopla bien tu espalda sobre el suelo.
Estira las piernas y deja que los pies caigan hacia los lados.
Los brazos están relajados a ambos lados del cuerpo.
La nuca se estira,
Quedando la barbilla un poquito hacia adentro.
Cierra los ojos.
Respira y nota el peso de tu cuerpo proyectándose hacia la tierra.
Con la siguiente expiración,
Solo siente tu cuerpo,
Solo sensación.
Relácionate a través de lo sentido y vive este instante presente.
Desde ahí,
Conecta con el sentido de presencia.
Nota cómo estás presente en este instante.
No te preocupes si dura poco.
No intentes sostenerlo.
Deja que se vaya y después vuelve a conectar.
Descubre esa sensación.
Obsérvala con curiosidad.
Y disfruta de ella.
Respira profundo.
Nota cómo el pecho se expande cuando inspiras y se relaja cuando expiras.
Focalizando la atención en el pulso respiratorio.
Observa detenidamente las sensaciones de cada inspiración y de cada expiración.
Observa cómo se mueve el vientre en cada inspiración y en cada expiración.
Cómo se mueve la caja torácica.
Cómo las costillas se expanden y se contraen.
Observa la sensación de expansión asociada a cada inspiración.
Y la sensación de relajación asociada a cada expiración.
Si te das cuenta,
Puedes percibirlo en cada parte de tu cuerpo.
Todo el cuerpo está respirando.
Todas las células de tu cuerpo.
Ahora te invito a recorrer todo tu cuerpo con atención.
Comienza sintiendo el pie izquierdo.
La planta del pie izquierdo.
El empeine.
El dedo gordo.
Segundo dedo.
Tercer dedo.
Cuarto.
Dedo pequeño.
Nota el tobillo.
La pantorrilla.
Nota la parte de la pantorrilla que está en contacto con la tierra.
La zona de la espinilla.
La rodilla.
Y deja que la atención se expanda hacia el muslo.
La parte del muslo que está en contacto con el suelo.
La parte contraria.
La zona del cuádriceps.
La cadera.
Siente toda la pierna izquierda,
Desde la cadera hasta la planta del pie.
Y nota cómo cambian las sensaciones de la pierna con cada inspiración y cada expiración.
Nota en la pierna las sensaciones asociadas a la respiración.
Ahora siente el pie derecho.
La planta del pie.
El empeine.
Dedo gordo.
Segundo dedo.
Cuarto.
Dedo pequeño.
Nota el tobillo.
La pantorrilla.
Nota la parte de la pantorrilla que está en contacto con la tierra.
La zona de la espinilla.
La rodilla.
Y deja que la atención se expanda hacia el muslo.
La parte del muslo que está en contacto con el suelo.
La parte contraria.
La zona del cuádriceps.
La cadera.
Percibe toda la pierna derecha,
Desde la cadera hasta la planta del pie.
Y nota cómo cambian las sensaciones de la pierna con cada inspiración y cada expiración.
Nota en la pierna las sensaciones asociadas a la respiración.
Ahora focalízate en la respiración.
Inspira profundamente y expira lenta y completamente el aire.
Una vez más.
Dirige la atención hacia la zona pélvica.
La base de la pelvis.
Las caderas.
La zona del sacro.
La zona del pubis.
El interior del bajo vientre.
Y nota cómo la respiración ejerce una influencia en la pelvis.
La inspiración se asocia a una sensación de expansión.
La expiración a una profunda relajación.
Nota esa sensación en tu pelvis.
Lleva la atención a la zona lumbar.
A la musculatura de la zona lumbar.
Y en la siguiente respiración,
Permite que la zona lumbar se pueda relajar completamente,
Permitiendo que se acople sobre la tierra.
Vamos a focalizarnos ahora en la espalda.
Vamos desde el sacro hacia la zona lumbar.
Seguimos subiendo con nuestra atención hacia la zona torácica,
Llegando a la zona cervical.
Nota toda la espalda,
Desde la zona más alta hasta la más baja.
Aprovecha la siguiente inspiración para estirar tu espalda y tu expiración para relajarla completamente sobre la tierra.
Ahora nota todo el torso.
Permite que el torso se pueda relajar,
De modo que pueda notar la proyección del torso sobre la zona dorsal y la zona dorsal sobre la tierra.
Ahora nota tu vientre.
Percibe el movimiento de la respiración,
Notando como en cada inspiración el vientre se hincha como un globo y en cada expiración se deshincha y se relaja.
Te invito a aproveches la siguiente expiración para llevar el vientre un poquito más hacia adentro,
De manera que puedas vaciarte completamente de aire.
Respira de manera relajada.
Aprovecha la expiración y abandona toda la tensión de la musculatura respiratoria,
De tal manera que pueda salir todo el aire de los pulmones.
Percibe como el pecho se puede relajar completamente en la expiración,
De tal manera que pueda desprenderse de toda la tensión de la musculatura.
La inspiración hace brotar una sensación de apertura.
El cuerpo se estira.
Cada expiración viene acompañada de sensaciones de alivio.
El cuerpo se libera de tensiones.
Tanto físicas como mentales y emocionales.
Aprovecha este momento para soltarlo todo,
Como si te fueras vaciando un poco más con cada respiración.
Ahora vamos hacia la mano izquierda.
La palma de la mano.
El dorso.
El dedo pulgar.
Índice.
Corazón.
Anular.
Meñique.
Muñeca.
Aprovecha la expiración para relajar completamente la mano.
Y ve subiendo con tu atención hacia el antebrazo.
Nota la parte que está en contacto con la tierra.
La parte contraria.
Nota el codo.
Y deja que la atención pueda seguir subiendo hacia el brazo.
La zona del brazo que está en contacto con la tierra.
La parte contraria.
Nota el hombro.
Nota todo el brazo,
Desde el hombro hasta la mano.
Y percibe cómo cambian las sensaciones con cada inspiración y cada expiración en todo tu brazo izquierdo.
Ahora vamos hacia la mano derecha.
La palma de la mano.
El dorso.
El dedo pulgar.
Índice.
Corazón.
Anular.
Meñique.
La muñeca.
Aprovecha la expiración para relajar completamente la mano.
Y ve subiendo con tu atención hacia el antebrazo.
Nota la parte que está en contacto con la tierra.
La parte contraria.
Nota el codo.
Y deja que la atención pueda seguir subiendo hacia el brazo.
La zona del brazo que está en contacto con la tierra.
La parte contraria.
Nota el hombro.
Nota todo el brazo,
Desde el hombro hasta la mano.
Y percibe cómo cambian las sensaciones con cada inspiración y cada expiración en todo tu brazo derecho.
Vamos ahora hacia el cuello.
Relaja toda la estructura del cuello,
Permitiendo que la musculatura posterior,
La que está más cercana al suelo,
Se pueda relajar.
Nota el interior del cuello,
La garganta.
Nota en la siguiente inspiración cómo la garganta se amplía,
Se hace más ancha.
Y en la expiración puedas soltar tensión o resistencias,
Relajándose.
Nota ahora la sensación de la mandíbula.
Relaja la musculatura mandibular en la siguiente expiración,
Soltando tensión.
Nota la barbilla,
Los labios,
La boca,
La sensación de los pómulos.
Observa la zona ocular.
Nota la sensación de la musculatura ocular,
Las sienes.
La sensación de la frente,
Del entrecejo.
La sensación de la nariz y el aire pasando a través de las fosas nasales.
Aprovecha la siguiente expiración para soltar completamente la musculatura facial,
Para relajar el gesto de la cara.
Observa ahora la sensación de tu cabeza.
Nota el cuero cabelludo,
El peso de la cabeza proyectándose hacia la tierra,
La temperatura,
La sensación de cosquilleo.
Nota cómo al relajar profundamente el área de la cabeza,
El cuello,
Los brazos,
El tronco y las piernas,
Todo tu cuerpo entra en un estado de profunda relajación.
Disfruta de las sensaciones de la respiración en todo tu cuerpo.
Del peso de tu cuerpo proyectándose hacia la tierra.
Y poco a poco ve abriendo tu campo atencional hacia las sensaciones de tu alrededor,
Las sensaciones del ambiente que te rodea,
Los sonidos,
Los olores.
Comienza a respirar más ampliamente,
De tal manera que la respiración profunda te despierte una sensación de vitalidad.
Poco a poco deja que los músculos se vayan moviendo,
Desperezando.
Obsérvalo con atención.
Siente el movimiento.
Cuando te apetezca,
Haz una última respiración profunda en la que puedas agradecerte haber dedicado estos minutos a estar en presencia contigo.
Y termina,
Cuando quieras,
Libremente el ejercicio.
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4.4 (13)
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