
Escáner Corporal, Visualización y Atención a la Respiración
Meditación guiada grabada en las clases de meditación que damos en Las Rozas. Túmbate relajadamente en la cama o una esterilla, ponte en tu postura de meditación favorita sentado en la posición de loto o semi-loto o en un banquillo de meditación y déjate llevar por esta meditación que te ayudará a relajar, a tomar contacto contigo, a cultivar emociones positivas por ti y por el mundo y a llegar al centro de tu ser, allí descubrirás quién eres realmente y podrás volver al mundo de una forma nueva.
Transcripción
Bienvenido,
Bienvenida a esta meditación que vamos a hacer hoy,
Una meditación de la reconciliación y del encuentro.
Así pues,
Haremos una primera parte en la que vamos a hacer un escáner corporal para irnos relajando y luego haremos una segunda parte en el que haremos una visualización.
Y para terminar haremos simplemente un rato de silencio compartido,
De meditación silenciosa,
Donde nos centraremos en la respiración,
En el mantra si lo tienes,
En los anclajes que puedas coger para permanecer en el aquí y en el ahora.
Así pues,
Vamos a comenzar.
Toma una inhalación profunda,
Aguanta el aire un poco más y suéltalo despacio y vamos a repetir esto un par de veces,
Sobre todo como ejercicio de tomar contacto con nuestro cuerpo,
Un ejercicio un poco forzado pero que nos ayuda a aterrizar en nuestro cuerpo y a sentirlo.
Casi es como si incluso te pellizcases,
Un momento de sentir mi cuerpo.
Así que vuelve a tomar una inhalación profunda,
Siente cómo se expanden las costillas,
Se elevan los hombros y aguantas un poco el aire y cuando sea suficiente para ti lo vas expulsando despacio y vas sintiendo cómo te relajas,
Cómo bajan los hombros y cómo poco a poco vas tomando contacto con la tierra.
Somos árboles que queremos crecer hacia el cielo pero también queremos que nuestras raíces penetren en la tierra para poder estar estables en el mundo ante las tormentas que vienen,
Las lluvias,
Las tempestades,
Poder seguir vivos,
Permitir que la vida pase por nosotros.
Así pues,
Toma otra inhalación profunda,
Aguanta y suelta el aire despacio.
Imagina que eres una carcasa hueca y que por tu interior va a ir pasando una luz del tamaño de una canica que va a ir relajando cada una de las partes de tu cuerpo a la vez que lleva presencia,
Luz,
Calidez a esa parte.
Imagina que aparece en el centro de la palma de la mano derecha,
Mira a ver si puedes sentir esa zona de tu cuerpo,
Mira a ver qué sientes,
Si puedes sentir el aire alrededor,
Los latidos del corazón,
El calor o cualquier otra sensación o simplemente si no sientes nada también está bien y deja que esa luz se desplace hacia el dedo meñique,
El anular,
El corazón,
El índice y el pulgar.
Siente cómo tus dedos se relajan al llevar presencia y conciencia,
Cómo pueden soltarse.
Percibe el dorso de la mano como si alguien te estuviera haciendo una caricia y permite que la luz siga ascendiendo por la muñeca derecha hasta llegar al codo y después al hombro.
Tienes todo el brazo derecho iluminado y relajado.
Siéntelo,
Deja que la luz descienda ahora por el costado derecho desde el pecho,
Las costillas,
Las vísceras,
Los genitales,
La cadera derecha y el glúteo derecho.
Trata de sentir al mismo tiempo el glúteo derecho y la mano derecha,
El hombro derecho y los genitales y deja ahora que la luz siga descendiendo aportando calidez y relajación ahora al muslo derecho,
La parte externa y la parte interna,
La rodilla derecha,
La pantorrilla,
El gemelo,
La espinilla derecha,
El tobillo,
El talón,
El empeine,
Los deditos del pie derecho y la planta del pie derecho.
Tienes todo el lado derecho iluminado y relajado.
Percibelo,
La luz aparece ahora en la planta del pie izquierdo,
Se desplaza hacia los dedos y va a ir ascendiendo por el empeine hasta el tobillo.
Siente los dos pies al mismo tiempo.
Mira a ver si sientes una temperatura fría,
Cálida o neutra y deja que la tensión vaya ascendiendo por la pantorrilla,
La espinilla,
El gemelo,
Hasta llegar a la rodilla izquierda y percibe las dos rodillas.
Deja que la luz siga ascendiendo por el muslo izquierdo,
La parte externa y la parte interna hasta llegar al glúteo,
La cadera izquierda,
La zona donde se insertan las piernas en la cadera.
Trata de sentir las piernas y dejar que todo el peso de las piernas se hunda en el suelo,
En la esterilla,
La manta,
La cama.
Permite que la tensión siga ascendiendo ahora por el costado izquierdo hasta llegar a la zona del pecho.
Lleva por un momento la atención al pecho,
A la zona del esternón,
Del diafragma.
Mira a ver cómo lo sientes hoy,
Cómo está esa zona.
Si está relajada o si percibes como una especie de dureza,
Qué forma tiene,
Qué textura.
Incluso si asocias algo emocional o alguna situación,
Puedes contestarte cómo te sientes ante eso.
Si viene algún pensamiento que te rapta de este momento,
Simplemente reconduce tu atención con suavidad,
Con ternura,
Con cariño,
A la zona del cuerpo en la que estamos,
A la respiración,
A la luz que se ve entre tus párpados.
Permite llevar la atención ahora por el hombro hasta llegar al codo izquierdo,
La muñeca,
El dorso de la mano,
El pulgar,
El índice,
Corazón,
Anular,
Meñique y el centro de la palma de la mano izquierda.
Siente todo el peso de tu cuerpo,
Cómo se relajan tus hombros,
Tus brazos,
Cómo la manta,
El suelo,
La esterilla,
La cama,
El banquito.
Acoge tu peso sin ningún esfuerzo.
Puedes llevar la atención a la respiración y simplemente sentir la calma de tu cuerpo o la tensión o el nerviosismo,
Lo que tengas,
Pero acompañando a tu respiración.
Lleva la atención ahora a la base de la espalda,
A las lumbares y vete ascendiendo por la columna vertebral,
Las dorsales hasta llegar a la zona de los trapecios,
Toda esa zona que se tensa tanto a lo largo del día a día.
Permite que la atención siga ascendiendo por el cuello,
La nuca hasta llegar a la zona del cuero cabelludo y la coronilla y luego la frente,
Las cejas,
Los ojos,
Los pómulos,
Los labios que se entreabren,
La lengua que reposa,
La mandíbula que se relaja.
Tienes todo el cuerpo relajado e iluminado.
Percíbelo.
Imagina ahora una puerta delante tuyo que cuando la abres accedes a un patio de butacas vacío con una pantalla de cine enfrente y te diriges hasta una zona que te guste para sentarte y tomas asiento en ese cine.
Al sentarte percibes un aroma,
Un ambientador o algo así como de plantas que a ti te gustan,
Lavanda,
Rosas o cualquier otro olor que para ti sea agradable.
Siéntelo y también percibes que la temperatura del cine es perfecta,
Ni un grado más ni un grado menos.
Una ligera brisa que acaricia tu nuca y de repente cuando se enciende la pantalla del cine aparece tu nombre.
La película que vas a ver tiene que ver contigo y en grande aparece tu nombre en la pantalla del cine.
Mira a ver cómo te sientes y enseguida ves un campo infinito con el mar de fondo,
Con las olas de fondo,
Un campo verde en el que se mece la brisa,
Con un cielo azul y el sol que brilla.
Estás en lo alto de una colina y a lo lejos ves como una zona de árboles por la que se oye que pasa un río.
Percibes la luz del sol,
El movimiento de las hojas,
Incluso rozan tus manos las hierbas de aquel campo y cuando bajas te encuentras con una persona con la que has tenido algún conflicto.
Puede ser leve o muy importante.
Puede ser la primera persona que se te pase por la cabeza aunque sea rara para ti o no te esperases en este momento.
Mira a ver quién es y de momento simplemente observa su figura.
Observa cómo va vestida,
Vestido,
Cómo es su cara.
Trata de recordar sus facciones y mira a ver qué es lo que sientes al recordar a esa persona.
Visualiza la escena en la que tuviste un conflicto con esa persona y trata de no juzgarlo,
Simplemente de percibir lo que pasó y sentirlo.
Y mira a ver qué es lo que te gustaría decirle y interiormente díselo y mira a ver cómo te sientes hablándole.
Si te nace puedes hacerle un gesto,
Saludarle o lo que quieras porque en breve nos vamos a ir despidiendo de esa persona.
Así que mira a ver cómo te gustaría despedirte y simplemente toma conciencia de que estás en el cine viendo esa parte de tu vida y poco a poco sal del cine,
Cierra la puerta detrás de ti y vuelve al momento presente donde vamos a hacer un poco de silencio para reposar lo vivido.
Tratando de llevar siempre la atención a los anclajes,
Respiración,
Mantra,
Postura.
Si ves que te evades con los pensamientos simplemente vuelve.
Toma una inhalación profunda,
Inhala y vete moviendo los dedos de los pies,
Los dedos de las manos,
Notando las sensaciones que te ofrece tu cuerpo y vete ampliando los movimientos,
Abriendo los ojos poco a poco,
Teniendo un pensamiento de gratitud para ti misma,
Para ti mismo por haberte dedicado este espacio,
Esta meditación.
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