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También Pasará: Visión del Futuro - Capítulo 10: Detrás de una Vida Radiante

by Vanessa Jaramillo Rios

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4.5
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En este capítulo te narraré una historia que confío te de claridad y calma respecto a como se verá el futuro después de este episodio de aislamiento colectivo. Para mi han sido días de total aventura interna, de re-autodescubrirme y estar más atenta de escuchar la guía divina. Esta historia fue creada desde el escuchar ese sabio que llevamos dentro, confío de todo corazón que te inspire, te transporte a otro escenario y te permita ver más allá. Te amo, ¡Abrazos Radiantes!

Transcripción

Hola,

Hola gente linda.

Mi nombre es Vane Jaramillo.

Bienvenidos a un capítulo más de este podcast.

Gracias por estar aquí escuchándome en Detrás de una Vida Radiante.

Primero que todo espero que tú y tu familia se encuentren bien de salud,

A salvo.

Y en el capítulo de hoy te narraré una historia que confío te dé claridad y calma respecto a cómo se verá el futuro después de este episodio de aislamiento colectivo.

Esta puede ser tu historia o la mía,

Así que no le pondré un nombre a él o la protagonista.

Quiero invitarte a que te imagines todo lo que pasa y te dejes llevar por la experiencia.

Ponte cómoda,

Cómodo,

Cierra tus ojos y conéctate con esta historia.

Miraba tras el cristal de la ventana.

La vista era tan similar como en los días previos,

Aunque en realidad no estaba viendo nada.

Solo pensaba,

Divagaba entre un pensamiento y otro.

Tenía tantas preguntas en su mente.

Se preguntaba,

¿qué vendrá?

¿Qué pasará?

¿Cuántos días han pasado?

¿Cuántos días faltan?

¿Cuál va a ser mi futuro después de esto?

¿Tendré dinero?

¿Podré ver a mis seres queridos?

¿Tendré la oportunidad de abrazar a esas personas que amo?

¿Si pasa este tiempo,

Cuando salga,

Enfermaré?

¿Cómo resolverán los gobiernos,

Los empresarios,

Las consecuencias económicas de todo esto?

¿Y yo?

¿Qué voy a hacer yo?

¿Y Dios?

¿Qué está haciendo Dios?

¿Dios,

Estás aquí?

¿Dios,

Nos olvidaste?

¿Dios,

Me olvidaste?

¿Por qué siento que me has abandonado?

¿Esto es un plan tuyo?

¡Qué soledad tan absurda!

Terminada esa última frase en su pantalla mental.

Terminada esa última frase en su pantalla mental.

Al mismo tiempo se veía el andar sigiloso de las nubes pesadas y grises acercándose.

De repente,

Una ráfaga de gotas se estrellaban contra el cristal,

Mientras otras tantas se escurrían,

Cayendo,

Cayendo,

Cayendo.

Una gota tras otra se deslizaba por el cristal,

Caían,

Ríos de agua caían en el cristal.

Había perdido la cuenta de los días en que había estado viendo tras el vidrio de la misma ventana.

Tenía detalles y colores almacenados en su mente que intensificaban el detalle de la imagen.

La casa allí,

El árbol allá,

El edificio aquel,

La luz esta.

Todo tan parecido,

Pero ahora tiene tal color y cambió.

Pero se nublaba,

En este instante se nublaba,

El agua caía por el cristal,

Se nublaba.

Solo se veía el agua caer.

Escuchaba las gotas estrellar el vidrio.

Podría sentir como palpitaba su corazón.

Se quedó atento,

Atenta,

Experimentaba.

Cerró por unos cuantos segundos sus ojos.

Las gotas se estrellaban en el cristal,

Parecían juntarse al ritmo de su corazón.

Todo una sola melodía,

Un único sonido.

Ese latido se convertía en vibración.

Una ola de vibración se expandía por todo su cuerpo mientras regresaba a su respiración.

Experimentaba el sentir del aire entrar,

Del aire salir.

Experimentaba el sentir del aire entrar,

Del aire salir por su nariz.

Tan sutil,

Tan simple,

Tan básica.

Cuanta vida en un sencillo movimiento abdominal.

Ese sencillo movimiento abdominal que a duras penas recordaba durante el día y que justo ahora le permitía sentir que existía,

Que está con vida.

Abre los ojos,

Un par de luces a los lejos cambian de color centellantes.

Un pensamiento fugaz le recuerda la noche,

Sus noches.

Y como ese destello irrumpe la oscuridad mientras viaja despacio y atientas por las brumas nocturnas taciturnas tratando de encontrar su cama así,

Sigilosamente.

Repasa los últimos instantes como una grabadora rebobinando.

Como tantos días se parecen al primero.

Un cambio sutil aquí y allá.

Pero todo tan parecido,

Tan callado.

El ruido de un ave a lo lejos.

Uno que otro camión.

Uno que otro carro.

Un par de motocicletas viajando a su máxima velocidad.

El grito de un niño o vecino jugando.

Hacen la diferencia entre un instante y otro.

Pero todo se parece.

Como las gotas que han dejado humedecida la ventana.

Una gota aquí,

Una gota allá.

Tan parecidas.

Quizás no son iguales.

Como los días pasados.

No son iguales.

Pero se parecen.

Sutiles diferencias.

El espacio del sonido que hicieron al golpear el cristal es la marca que queda ahora en ese vidrio.

Que tuvo una repentina sacudida de presencia gracias a esa nube fugaz que mojó todo con tanta velocidad.

La distancia del sonido las separa a unas de otras.

Mientras las nubes se esfuman.

Gotas quietas pegadas ahí al vidrio.

Pegadas al cristal.

Como los árboles a la distancia.

Como las montañas.

Ahí.

Todo igual.

Todo sigue ahí.

Después de golpear el vidrio,

Resonar,

Vibrar el vidrio.

Todo sigue ahí.

Parece que todo y nada cambia.

Se queda ahí.

Tan solo se queda ahí entre el ruido que aún hace eco en su cabeza.

Y el ver como las gotas empiezan a secarse.

Sigue ahí.

Mirando tras el vidrio de esa ventana salpicada de agua que se va secando.

Reconoce como el agua que llegó como una tormenta y que opacó el vidrio con tanta velocidad.

Había nublado el panorama.

Solo se veía el vidrio,

Las gotas,

El agua,

El ruido.

Trata de descifrar lo que ocurría.

Trata de descifrar lo que ocurría.

A la distancia parecía una visión apoteósica.

Tan parecido a esta realidad que vive hoy.

¿Cómo iba a imaginarse que eso era lo que le pasaría al mundo?

Que llegaría una tormenta que nublaba la visión.

Que solo cubriría los ojos con el torbellino intenso de agua que caía sin parar.

Que impedía siquiera divisar el horizonte.

La esperanza agotada.

La oportunidad abandonada.

Las ideas plasmadas.

Las aventuras imaginadas.

No lo sabía.

Pero así se experimentaba.

Cientos de ideas de esperanzas agotadas.

Oportunidades abandonadas.

Y tantas otras aventuras imaginadas.

Que se nublaron.

Pero que aún existen.

Y ahora veía el vidrio salpicado de agua.

Habían espacios secos entre una gota y otra.

Si se detenía a mirar solo a través de la gota pegada al cristal,

Nuevamente el panorama se perdía.

Dejaba de existir horizonte.

Nuevamente podría perder la claridad de lo que ocurría.

Todo podría cambiar si tan solo se decidía a observar entre los espacios.

Entre una gota y la otra.

Entre el calor del silencio y el ruido del agua sostenida en esa gota.

En medio de esos espacios aparecía la oportunidad de ver el horizonte.

Un futuro quizá lejano.

Pero en el que hay claridad.

Más allá de la tormenta.

Más allá de esa lluvia que nubló el juicio del cristal de sus ojos.

Más allá del ruido que golpeó el vidrio.

Más allá del agua cayendo.

Más allá se podría ver un horizonte.

No entendía.

Era más simple.

Solo debía esperar que el silencio que había secado las gotas del cristal ahora secara el ruido del juicio construido alrededor de su experiencia.

Ya solo restaba esperar que tras esa tormenta,

El ruido y la nublada visión llegara la oportunidad de estar,

De ver de nuevo con claridad.

El vidrio se opacó.

El horizonte se nubló.

El panorama se desdibujó.

Pero así como surgió,

Así mismo desapareció.

En esta historia la lluvia incesante e intensa fue fugaz.

Aunque el tiempo es tan subjetivo,

Muchas veces experimentamos una situación por tan pocos instantes que parece en una eternidad.

Y otras,

Tiempos largos como una conversación agradable.

Y las horas pasan sin que las sintamos,

Sin sentir el tiempo.

Creo que es tiempo de despreocuparnos del tiempo.

Y de dejar de pensar que lo que parece que es eterno nunca va a terminar.

Más bien agradecer porque esto también pasará.

Y seguramente volveremos a nuestras vidas normales y todo seguirá allí con cambios.

Algunos grandes,

Otros sutiles.

Pero veremos el horizonte con claridad,

Reconociendo las oportunidades de forma distinta.

Y entendiendo que la esperanza puede transformarse.

Y que la visión puede aclararse.

Por favor,

Escríbeme si quieres hablar con alguien,

Si solo deseas que hablemos de un tema en especial.

En fin,

Lo que sientas.

Estoy aquí a la distancia de un correo electrónico,

De un mensaje.

Puedes escribirme por cualquiera de mis redes sociales.

O escribirme un correo a vanesresponde arroba vanesaramillo.

Com Permíteme acompañarte,

No estás sola,

No estás solo.

Estoy aquí y puedes contar conmigo.

Te envío todo mi amor,

Todo,

Todo,

Todo.

Un abrazo radiante.

Recuerda dejar tus comentarios,

Suscribirte al podcast.

Y compartir.

Cuídate mucho.

4.5 (17)

Reseñas Recientes

Ale

September 1, 2020

me encato la historia! muchas gracias

Faby

August 11, 2020

Grasias grasias grasias

Patri

June 12, 2020

Bello!! Gracias 🙏 un abrazo enorme Vanne!

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