13:47

8 Pasos Para Empezar - Capítulo 20 Detrás de una Vida Radiante

by Vanessa Jaramillo Rios

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.3
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
68

Batallamos para dar inicio a aquello que soñamos o anhelamos, o para terminar lo que iniciamos. En este capítulo te cuento 8 pasos para que esto deje de ocurrirte. Te envío todo mi amor a través de abrazos radiantes.

Transcripción

Hola,

Hola,

Gente linda.

Mi nombre es Vane Jaramillo.

Bienvenidos a un capítulo más de este podcast.

Gracias por estar aquí escuchándome en Detrás de una Vida Radiante.

Si te cuesta trabajo empezar algo o animarte a continuar,

Te cuento que este podcast puede servirte mucho.

O eso espero.

Estoy segura que te va a ayudar.

Así que empecemos.

Después de una larga y agitada noche sumidos en placer juntos,

Él se pone sus zapatillas de correr y le dice que va a recargarse de energía que pueden verse al día siguiente.

Ella,

Un poco extrañada,

Lo mira sin comprender cómo puede preferir salir a correr que estar con ella.

Ese idilio no dura mucho por obvias razones.

Tienen gustos diferentes,

Ella vive distinto,

Tiene la mente siempre volando en otro lugar mientras ella necesita tierra,

Estar presente.

Como es de esperarse,

Las cosas no terminan tan fácil como parece.

Es un rompimiento completamente incómodo y las palabras que le quedan a ella retumbando en su cabeza son Te reto a que corras,

Sal a correr todos los días,

Siente el aire y pisa firme,

Que sea aunque sea eso lo que te pueda dejar.

Ella se siente libre al salir de esa relación extraña,

Pero no para de pensar.

Te reto a que corras,

Tus piernas te lo agradecerán.

Te reto a que corras,

Te reto a que corras,

Te reto a que corras.

Finalmente se decide,

Desempolva esas zapatillas que tiene guardadas porque jamás pensó que las usaría,

Sale con una botella de agua,

Las llaves de su casa en las manos y emprende una caminata rápida al parque cercano a su casa.

Empieza a trotar,

Se siente divertido,

Pero le estorban las llaves y la botella,

Las deja en un rincón del parque y se propone dar unas cuantas vueltas.

No sabe cuántas va a dar,

Ni cuánto tiempo,

Ni lo que significa que corre,

Las pulsaciones o lo que sea,

Simplemente se decidió a aceptar ese reto.

Las pulsaciones empiezan a acelerarse,

Rebotar contra el suelo mientras se abre otra zancada,

Avanza,

El horizonte se mueve de arriba abajo como la capota de su chaquete.

Sigue andando,

Parece que va más rápido,

Completa 10 vueltas al parque,

No sabe si eso es bueno o qué significa,

Simplemente cumplió con su objetivo del día.

Se siente feliz,

Animada,

Enérgica,

Una gran sonrisa se dibuja en su rostro,

No lo puede explicar,

Es una felicidad indescriptible.

Regresa a su casa,

Mucho más vital que los minutos antes de salir.

Empieza a desear volver a correr al día siguiente,

Así que alista la ropa la noche anterior,

Elige algo más suelto y menos pesado,

Deja la botella de agua,

Alista solo la llave de acceso al edificio.

Quiere probar su suerte como corredora sin cosas en las manos.

Con sus manos libres inicia un trote suave y pausado para llegar al pequeño parque de su vecindario.

Despacio empieza a correr,

Mientras su cuerpo entra en calor,

Luego está corriendo con mayor velocidad por los corredores del parque.

Su cuerpo está pesado,

Quizás tiene unos 8 a 10 kilos extra,

Siente como sube la temperatura su cabeza.

El corazón cambia de ritmo,

Está agitada,

Fatigada y agotada,

Pero se esfuerza en seguir,

Se repite,

Yo puedo,

Yo puedo,

Yo puedo,

Yo puedo,

Una vuelta más,

Termina rendida pero motivada a repetir al día siguiente.

Se llega la mañana siguiente y repite la dinámica,

Cree que tiene mejor ritmo,

Pero la verdad es que no sabe si lo hace bien,

Teme inscribirse a un gimnasio o pagar un entrenamiento por lo que parece una simple afición.

Pero la afición se va convirtiendo poco a poco en una pasión,

Las vueltas cambian para volverse kilómetros,

Se apunta a su primera competencia de 5 kilómetros.

Empieza a alternar sus tiempos de running con entrenamientos de fuerza y resistencia muscular.

El pavimento se convierte en su mejor amigo al amanecer,

Escuchar el roce del zapato con el suelo sincronizado con la respiración y el ritmo cardíaco son casi su adicción.

Se siente un poco loca corriendo en la niebla de la mañana cuando los carros le pitan y le dicen que se suba al andén o sintiendo las miradas generalizadas en la calle.

Tiene un objetivo,

Cumplir sus primeros 5 kilómetros,

Está entusiasmada,

No se cambia por nadie,

Sabe hacia donde va y está comprometida en llegar allá.

Cada día se propone con firmeza dar un paso hacia esa meta,

No sabe cuanto es el tiempo ideal,

No tiene idea de que necesita unos mejores zapatos,

Solo sabe con el corazón que va a cumplir su objetivo.

El día se acerca,

Recibe asesoramiento y compra unas zapatillas especiales para su tipo de pisada.

Está demasiado entusiasmada,

Una semana antes de la carrera sufre un accidente en su medio de transporte,

Se cae,

Se golpea,

Sus zapatillas nuevas se rompen,

Está muy lastimada.

Visita la tienda,

Afortunadamente logra que un vendedor amable se identifique con su pasión y le cambie las zapatillas por unas nuevas.

Se llega el día y a pesar del dolor que tiene por la caída y aún con 9 kilos por encima de su peso ideal,

Está lista a la hora indicada en el punto de partida.

No se cambia por nadie,

Simplemente está ahí,

En medio de cientos de personas,

Iguales de locas a ella,

Compitiendo contra ella misma y sus pensamientos.

Atravesando cada idea limitante,

Enfrentando cada miedo,

Resolviéndose a marcar la diferencia en su vida.

Eran sus primeros 5 kilómetros,

Una competencia,

La carrera intensa,

Una competencia con ella misma.

Ese reto se convirtió en un desafío personal que se iba desvaneciendo en el kilómetro 3.

Se había exigido demasiado al iniciar,

Quería rendirse pero se repetía,

Yo puedo,

Yo puedo,

Yo puedo,

Menos de 2 kilómetros,

No falta nada,

Lo voy a lograr.

Recibe un poco de agua,

Tomó un sorbo y continúa,

Reduce el paso levemente para recobrar la respiración.

Siente el corazón palpitando en su cabeza,

Mucha fatiga pero aún así sigue,

Un poco más,

Piensa,

Un poco más,

Solo un poco más.

El último kilómetro parece una tortura,

Siente como otros corredores la rebasan,

Las piernas se mueven por inercia aunque siente que tiemblan y los tobillos no están del todo estables,

Pero sigue.

Solo faltan menos de 500 metros,

Alcanza a ver a la distancia la meta,

Su corazón se acelera de emoción,

Lo voy a lograr,

Se repite en su mente,

No falta nada,

Tú puedes,

Acelera,

Acelera,

Más rápido,

Más rápido,

Últimos metros.

Como un cohete a punto de despegar,

Está propulsada por la pasión y el entusiasmo que sostuvo cada día para llegar a esa meta.

Atraviesa el cronómetro sorprendida de haberlo logrado finalmente,

No sabe el tiempo,

No sabe qué significa,

Simplemente empieza a caminar llena de alegría.

Recuerda los rostros de cada persona que animó a seguir y de cada mirada cómplice que le recobró la fuerza cuando sentía que no lo iba a lograr.

Al llegar a casa,

La hinchazón y los hematomas de la caída de los días previos se hacen notar,

Pero la satisfacción de cumplir su objetivo y tener esa medalla,

Nada la puede borrar.

Abre los ojos,

Mira la pared,

Una colección de medallas que incluyen la maratón de Boston y muchas más.

Apenas puede recordar la aventura que implicó entrenar para cada una de ellas,

Pero su recuerdo más preciado son esos primeros 5 kilómetros.

El amor por sus primeras zapatillas,

Su pasión y entusiasmo,

La dedicación y la disciplina puesta en cada entrenamiento valieron la pena.

¿Cuántas veces te has puesto un objetivo en mente y has desistido?

O quizás querías iniciar en alguna disciplina o alguna práctica,

Pero lo dejaste a un lado porque de pronto te faltaba motivación o ganas o constancia.

Me he dado cuenta,

En lo personal,

Que la disciplina se desarrolla,

Se ejercita y poco a poco se convierte en un hábito.

La protagonista de esta historia siguió varios pasos que suelo recomendar al momento de convertir un sueño en una meta radiante o dentro del proceso vida radiante que llevo haciendo durante tantos años,

Guiando y siendo mentora de cientos de mujeres para que tengan vidas radiantes.

Y te lo voy a nombrar en 8 pasos.

El primer paso es entusiasmo.

Fíjate,

La corredora tiene mucho entusiasmo.

Segundo,

Constancia.

Ella finalmente dice,

Si no soy constante,

No voy a lograr un resultado.

Y además,

Se da cuenta que la constancia le va a permitir cumplir su primer objetivo.

Así que el tercer paso es tener un objetivo.

Ella dice,

Bueno,

Quiero ser constante en esto del ejercicio,

Pero necesito trazarme una meta y elige esos primeros 5 kilómetros.

Cuarto paso,

Dar pasos pequeños.

Ella empieza corriendo solo unas cuantas vueltas alrededor del pequeño parque de su vecindario.

Muchas veces nos trazamos objetivos y queremos hacerlos todos en un día.

Pues así como lo hizo la protagonista de esta historia,

Yo te sugiero que des pasos pequeños.

Un paso a la vez.

A veces queremos hacerlo todo de una sola vez y por querer hacerlo todo de una sola vez,

Perdemos las ganas de seguir.

Por eso viene el quinto paso,

Que es enfoque.

Si tengo claro a dónde voy a llegar,

Tengo claro a dónde voy a llegar,

Tengo claro a dónde voy a llegar.

Voy a empezar algo,

Empiezo a hacer algo y ese algo que empecé no lo logro terminar porque no sé a dónde voy a llegar.

Pero cuando tengo claro cuál es la meta,

Qué es lo que voy a alcanzar,

No pierdo este paso,

No pierdo mi enfoque y sigo.

Y para eso necesitas el sexto paso,

Que es compromiso.

Sin compromiso no se logra.

Fíjate que ella pudo desistir porque se cayó,

Pero ella tenía una comprometida determinación de llegar.

Ese es el séptimo paso,

Determinación.

Necesitas determinación,

Estar comprometido y determinado.

Ella se comprometió a entrenar diariamente para alcanzar ese objetivo.

Y estaba determinada,

Absolutamente determinada a lograrlo,

Aunque se hubiera caído,

Aunque las zapatillas se hubieran roto.

Y número ocho,

Persistencia.

Ella no dejó de entrenar,

No dejó de insistir,

No dejó de hacerlo,

Aunque tuviera unos kilos extra.

Aunque supiera que iba a ser más difícil para ella y que probablemente iba a tardar más tiempo que otra persona.

Aún así,

Persistió.

Solo necesitamos persistencia,

Determinación,

Compromiso,

Enfoque,

Pasos pequeños,

Un objetivo,

Constancia y entusiasmo.

Son muchos pasos,

Pero cuando das un paso a la vez,

Tienes el entusiasmo de empezar.

Luego dices,

Bueno,

Va a ser constante,

Pero voy a hacerlo a través de tener claro hacia dónde voy.

Y además voy a dar un paso a la vez.

Y además no voy a desviar mi mirada desde ese lugar al que quiero llegar.

Y además no voy a comprometer hasta que no lo logre,

No voy a descansar.

Y lo voy a hacer con determinación y con persistencia.

Es tan sencillo como esto,

La verdad es que es mucho más complicado de como se escucha.

Pero yo estoy completamente convencida que una persona puede lograrlo.

Si esta persona,

Esta historia,

Lo logró como tantas otras y millones de personas que salen a correr cada día o que han competido en Ironmans o en maratones.

Si esas personas lo pueden hacer con correr,

Que es tan difícil.

Imagínate tú con esa pequeña meta que tienes,

Con ese pequeño objetivo que llevas postergando,

Con ese sueño que vienes diciéndole no,

No puedo,

No soy capaz.

Te decides finalmente a dar el paso y avanzar en dirección de eso.

Esto realmente ha sido todo por hoy,

Me encantaría quedarme hablando de esto por horas,

Pero quiero invitarte a que tomes acción,

A que elijas ese objetivo y que te pongas esa meta clara en tu mente.

Y me cuentes,

Déjame un mensaje en mi Instagram o en mi Facebook y cuéntame Van,

Escuché tu podcast y me tracé tal objetivo.

Cuéntame cuál es el objetivo que te trazaste y dime cuándo lo vas a lograr y te prometo que te va a estar monitoreando y te va a preguntar cómo vas alcanzando ese objetivo.

Te envío un abrazo gigantesco,

Gracias,

Gracias,

Gracias,

Gracias,

Millones y millones y millones de gracias por prestarme tus oídos,

Por quedarte escuchándome.

Te envío un abrazo gigantesco por dedicarte unos instantes a cambiar y ser mejor a través de estas historias que te cuento.

Recuerda visitar mi página www.

Vanejaramillo.

Com,

Registrarte en el tema que te llame la atención,

Suscribirte a mi podcast para estar al día,

Suscribirte a mi canal de YouTube y mil y mil gracias nuevamente por estar aquí en Detrás de una Vida Radiante.

© 2026 Vanessa Jaramillo Rios. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else