
Sanación de útero | Oración y meditación
Tu útero es mucho más que un órgano físico; es el centro de creación, fuerza y conexión con tu esencia femenina. Este audio de meditación es un regalo para que te tomes un momento sagrado, un espacio solo para ti, donde puedas liberar, sanar y reencontrarte con ese lugar tan especial dentro de ti. Con cada respiración, te invitamos a soltar cargas, abrazar tu energía creadora y sentirte completa. Estás en un espacio de amor, calma y acompañamiento en este viaje de sanación y cuidado profundo. Cierra los ojos, escucha y deja que la magia de tu ser interior florezca. Es tiempo de amarte y cuidarte como mereces. Con amor, Vale.
Transcripción
Hola,
Qué tal,
Cómo estás?
Te doy la bienvenida a este espacio de meditación y amor.
Mi nombre es Valerie y hoy vamos a hacer una meditación muy importante dentro de la vida de cada mujer porque es una oración para sanar las memorias uterinas.
Esta lectura,
Esta oración viene de un blog llamado Compartiendo Luz con Sol de una usuaria llamada Solitalo y ella lo escribió con mucho amor y respeto para ayudarnos a sanar.
Nosotros somos la suma de nuestras generaciones pasadas y todos los errores de nuestros ancestros se ven reflejados en nosotros.
Por eso es muy importante elevar y honrar a nuestros antepasados.
Según se desprende de la filosofía taoísta y budista,
Nosotros estamos ligados espiritualmente a siete generaciones de antepasados.
Esto quiere decir que si hoy nosotros somos seres con luz,
Debido al camino que hemos elegido,
Nuestros antepasados buscan y necesitan de esa luz.
Así es que cada noche antes de irte a dormir,
Honrate a ti misma y honra a tus ancestras sintiendo infinito respeto hacia ellas por venir antes que tú a esta vida.
Vamos a comenzar esta meditación adentrándonos en el momento presente y para ello vamos a entrar en conciencia de nuestro calor corporal que emiten las palmas de nuestras manos.
Si así lo deseas,
Puedes cerrar los ojos y respiramos con normalidad.
No forcemos nuestra respiración esta vez,
No intentemos inducir una respiración profunda.
Simplemente concéntrate en tu respiración habitual y enfoca toda tu energía en la palma de tus manos.
Puedes levantar las palmas,
Puedes tenerlas boca arriba,
Reposada en tus rodillas o en tu cama.
Solo siente el calor de la palma de tus manos muy despacio.
Eso es.
Quizás lo sientas como pequeños latidos o como pequeñas ondas de calor que están recorriendo desde el centro de la palma de tus manos hacia los dedos.
Estamos pasando por el pulgar,
Por el índice,
Por el medio,
Por el anular,
Por el meñique,
Por el húmedo y por la palma de tus manos hacia el centro de la palma de tus manos hacia abajo.
Eso es.
Ahora,
Con ese calor corporal que está emitiendo en tus manos vamos a colocar nuestra mano derecha en el corazón y la mano izquierda en nuestro útero.
Siente el latido de tu corazón.
Siente cómo está tu útero en este momento.
Quizás puedas sentir el movimiento estomacal,
Quizás no sientas nada y también es válido.
Ahora,
Si así lo deseas,
Puedes repetir junto conmigo esta oración o después de mí.
Voy a dejar un pequeño espacio para que puedas hacer esta meditación conmigo.
Intente escucharlo con todo tu corazón.
Absorbe cada palabra.
Siente cada frecuencia de esta vibración.
Yo reconozco a la niña que hay en mí.
Yo reconozco a la mujer que es mi madre.
Yo reconozco a la mujer que es mi abuela.
Yo reconozco a todas las mujeres que habitan en mí.
Yo pido perdón a la niña que hay en mí.
Yo pido perdón a la mujer que hay en mí.
Yo pido perdón a la mujer que es mi madre.
Yo pido perdón a la mujer que es mi abuela.
Yo pido perdón a todas las mujeres que habitan en mí.
Yo perdono a la niña que hay en mí.
Yo perdono a la mujer que hay en mí.
Yo perdono a la mujer que es mi madre.
Yo perdono a la mujer que es mi abuela.
Yo perdono a todas las mujeres que habitan en mí.
Yo agradezco a la niña que hay en mí.
Yo agradezco a la mujer que hay en mí.
Yo agradezco a la mujer que es mi madre.
Yo agradezco a la mujer que es mi abuela.
Yo agradezco a todas las mujeres que habitan en mí.
Yo amo a la niña que hay en mí.
Yo amo a la mujer que hay en mí.
Yo amo a la mujer que es mi madre.
Yo amo a la mujer que es mi abuela.
Yo amo a todas las mujeres que habitan en mí.
Yo honro a la niña que hay en mí.
Yo honro a la mujer que hay en mí.
Yo honro a la mujer que es mi madre.
Yo honro a la mujer que es mi abuela.
Yo honro a todas las mujeres que habitan en mí.
Ahora hacemos una reverencia.
Nos inclinamos muy despacio hacia adelante con ambas palmas hacia arriba.
Puedes imaginar a tus antepasados sonriéndote,
Estando a tu lado.
Tal vez te dicen algunas palabras.
Quizá tu abuela,
Tu bisabuela,
Tu tatarabuela,
Quizá tu madre.
Ellas están sonriéndote desde donde estén.
Y te protegen,
Te reciben con ese amor que le estás depositando en tu energía.
Y te sanan.
Y te alivian.
Y te iluminan para que puedas cumplir todos tus propósitos.
Te bendicen.
Gracias,
Gracias,
Gracias,
Amado universo,
Por este mensaje.
Te doy las gracias por estar aquí.
Namasté.
Conoce a tu maestro
More from Valerie Zevallos
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
