
Ecuanimidad
by Sofia Doring
Meditación guiada en donde hablamos sobre la ecuanimidad. Cambiamos la perspectiva de cómo vemos todo eso que pasa momento a momento y en vez de juzgar o reaccionar de manera impulsiva o inmediata, nos detenemos a respirar y cultuvamos una actitud neutra y mucho más centrada.
Transcripción
Una vez que vayas llegando,
Que te sientas cómodo,
Cómoda,
Vamos a cerrar los ojos y comenzar a llevar la mirada hacia adentro,
Desconectándote del mundo exterior y conectando con el interior.
Vas sintiendo cómo estás,
Cómo está tu energía,
Cómo se siente el flujo de tu respiración.
Observa su ritmo natural sin cambiarlo,
Modificarlo.
Recuerda que si llegan pensamientos los dejo ir,
No me estanco,
No me identifico a ninguno de ellos.
Puedo sentir cada inhalación con todo mi cuerpo,
Sentir que respiro con cada parte de mí.
Sientes cómo te llenas al inhalar y cómo te vacías al exhalar.
El día de hoy quiero hablar sobre la ecuanimidad,
Un concepto que me parece ajeno en la sociedad actual.
La ecuanimidad es un estado de estabilidad que no se ve perturbado por la experiencia,
Las emociones o dolor de fenómenos que pueden causar que no salgamos de este equilibrio interno,
Que reaccionemos de manera inmediata,
Guardamos este balance,
Esta tranquilidad y esta paz.
La ecuanimidad no es indiferencia ni tampoco es una ausencia de reacción.
Lo que la ecuanimidad hace es impedir que mi reacción sea automática,
Ciega y apresurada.
Es una manera de pausar antes de reaccionar,
De observar antes de actuar.
¿Qué pasa si dejamos de ver las cosas como buenas y malas?
De juzgar si algo está bien o está mal,
Empezar a ver los matices,
Los grises,
No sobre los blancos y los negros.
¿No llegan situaciones a mi vida que no me gustan,
Que son inesperadas y que me hacen reaccionar?
¿Qué pasa si calmo,
Si observo,
Si pongo el juicio a un lado,
Si respiro e intento mantenerme ecuánime ante la situación?
Ecuanimidad también significa vivir en el presente,
Dejando a un lado el pasado,
Soltando el futuro.
Quiere decir no aferrarnos a lo que consideramos como agradable y tampoco huir de lo que consideramos como desagradable.
Observar las situaciones como lo que son,
No identificarnos con nada de lo que pasa.
Ecuanimidad también es aceptar el cambio,
Aceptar que yo no tengo control,
Que yo no puedo manipular lo que pasa allá afuera,
Cómo van a reaccionar los demás o todas las situaciones inesperadas que vayan a pasar en mi día.
El único control que tengo es de la manera en cómo reacciono y de cómo percibo estas situaciones.
Reconozco que todo es un movimiento constante,
Que todo llega a mi vida para demostrarme o enseñarme algo.
La vida es impermanencia,
La vida es cambio,
Movimiento.
¿Qué pasa si fluyo con eso?
Sigues respirando profundo,
Sigues conectando con tu cuerpo emocional,
Físico,
Mental.
Observa qué sensaciones surgen al hablar de esta palabra,
Qué significado tiene dentro de mí.
¿Es pensar en una situación en la que las cosas no hayan salido como tú querías?
Quiero que recuerdes cómo reaccionaste,
Si fue un impulso,
Si fue una reacción inmediata,
Qué hubiera pasado si hubieras pausado en ese momento,
Si te hubieras tomado un segundo de respirar.
Intentar ver la situación con otros ojos,
Sin juzgar si estuvo bien,
Si estuvo mal,
Si te gustó o no.
Ver la situación como es,
Sin hacerla más grande.
Intentar dar un paso hacia atrás y ver esa misma situación desde lejos.
¿De qué manera puedes cultivar este estado ecuánime en tu día a día?
Vamos a juntar palmas al centro del corazón y vas a sellar esta intención de mantenerte en tu centro,
Sin juicio,
Sin aferrarte.
Recuerda que nada te puede quitar esa paz que cultivas dentro de ti.
Namasté.
Conoce a tu maestro
4.7 (110)
