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Una reflexión acerca del encuentro de Jesús con dos discípulos a lo largo del camino de 11 kilómetros, entre Jerusalén y Emaus. Un Jesús que, resucitado, camina al lado de aquellos que ama, pero que no lo pueden vislumbrar, quebrados por el dolor de haber perdido a la vez, el sueño de un mundo mejor y al entrañable maestro y amigo. Grabado en vivo en una conferencia en el año 2016, nos invita a pensar que quizas Él camina a nuestro lado cuando nos atraviesa el dolor y no lo podemos ver.

Transcripción

Encuentro.

Es un pedazo largo de la Biblia que hay que leer,

Pero me parece importante.

El camino de Maús,

El encuentro del Jesús resucitado con los discípulos.

Ese mismo día,

Dos de los seguidores de Jesús iban camino al pueblo de Maús,

A unos once kilómetros de Jerusalén.

Al ir caminando,

Hablaban acerca de las cosas que habían sucedido.

Mientras conversaban y hablaban,

De pronto Jesús mismo se desapareció y comenzó a caminar con ellos.

Pero Dios impidió que lo reconocieran.

Él les preguntó,

¿de qué viven discutiendo tan profundamente por el camino?

Se detuvieron de golpe,

Con sus rostros cargados de tristeza.

Entonces uno de ellos,

Llamado Creofás,

Contestó,

Tú debes ser la única persona en Jerusalén que no oyó acerca de las cosas que han sucedido allí en los últimos días.

¿Qué cosas?

Preguntó Jesús.

Las cosas que le sucedieron a Jesús,

El hombre de Nazaret,

Le dijeron.

Era un profeta que hizo milagros poderosos y también era un maestro a los ojos de Dios y de todo el pueblo.

Sin embargo,

Los principales sacerdotes y otros líderes religiosos lo entregaron para que fuera condenado a muerte y lo crucificaron.

Nosotros teníamos la esperanza de que fuera el Mesías,

Que había venido para rescatar a Israel.

Y todo esto ya sucedió hace tres días.

No obstante,

Algunas mujeres de nuestro grupo de seguidores fueron a su tumba esta mañana temprano y regresaron con noticias increíbles.

Dijeron que el cuerpo había desaparecido y que habían visto ángeles.

Y les dijeron que él estaba vivo.

Algunos de nuestros hombres corrieron para averiguarlo y efectivamente el cuerpo no estaba,

Tal como las mujeres habían dicho.

Entonces Jesús les dijo,

¿qué necios son?

¿Les cuesta tanto creer todo lo que los profetas escribieron en las escrituras?

¿Acaso no profetizaron claramente que el Mesías tendría que sufrir todas esas cosas antes de entrar en su gloria?

Entonces Jesús los guió por los escritos de Moisés y de todos los profetas,

Explicándoles lo que las escrituras decían acerca de él mismo.

Para entonces ya estaban llegando a Emaús y del final del viaje.

Jesús hizo como que se iba a seguir adelante,

Pero ellas le suplicaron,

Quédate con nosotros esta noche,

Ya que se está haciendo tarde.

Entonces los acompañó a la casa.

Al sentarse a comer,

Tomó el pan y lo bendijo.

Luego lo partió y se lo dio a ellos.

De pronto se les abrieron los ojos y lo reconocieron.

En ese instante Jesús desapareció.

Lucas 24 ¿Qué relato intenso,

No?

Pleno en la vez de humanidad y espiritualidad,

Como un pedacito del talento divino.

¿Y qué nos relata la escritura?

Nos relata el encuentro trascendente entre Dios y los hombres.

Entre dos hombres y el Jesús resucitado.

Hombres abrumados por la tristeza y la desesperanza que retornan a sus hogares con el corazón roto.

Con la esperanza quebrada por una tragedia que nadie imaginó,

Que nadie pudo anticipar.

Y que involucraba además la ilusión rota de un mundo mejor.

Y siempre es más doloroso perder algo que además de ser valioso y amado,

Por sí mismo tiene que ver con nuestros sueños y con nuestros ideales.

Jesús había provocado las dos cosas en ellos,

En muchos otros y en nosotros.

Sin embargo,

Algo va a suceder ahora que cambiará su vida para siempre.

Fíjense que Jesús los sale a buscar en medio de la marea de peregrinos que surcaban los senteros de Jerusalén y sus alrededores en esa Pascua.

Este Jesús,

Que no es un Jesús ya sufriente,

Es aquel que venció la muerte.

Pero aún así igual los busca y los encuentra.

Y se acerca escondido y los escucha,

Les presta su atención.

Qué curioso,

Un Dios que rebuye la fama y la gloria,

Que se esconde y desde ese lugar invisible busca escuchar a sus amigos amados.

Yo pienso que quizás mordiéndose los labios para no abrazarlos,

Necesitando oírlos y luego de escucharlo les pregunta ¿De qué hablaban?

¿Qué los abruma tanto?

Y ellos se sorprenden.

Les causa extrañeza por lo que parece una pregunta innecesaria.

No es lo que Él sabía,

Pero Él quiere sentirnos,

Los quiere escuchar.

Ama percibir nuestras palabras.

Quiere que le contemos nuestra versión,

Que le hablemos de nuestras vivencias.

Pero ellos no lo ven,

No pueden.

En este gesto de acercarse y compartir el dolor no lo ven,

Lo sienten extranjero.

Y Él luego de escucharlo les predica,

Como lo hacían los rabinos,

Argumentándolo con las escrituras,

Con los versículos.

Y les decía que lo que había ocurrido no fue azaroso,

No fue un fracaso,

Estaba predicho.

Dios no se había ausentado,

No estaban solos.

La realidad no es lo que parece que es.

Pero ellos no lo escuchan.

El Señor hablándoles de la palabra y ellos no lo pueden oír.

Porque el dolor era tan grande que no lo podían escuchar.

Y a veces nos pasa que no lo podemos oír.

Está cerca,

Pero duele tanto.

Finalmente el pam,

Otra vez el pam.

La camaradería del encuentro,

Pero esta vez de un Jesús transformado no es por su expresión,

Ni por su aspecto,

Ni por sus palabras,

Sino por un gesto,

El de partir el pam.

Solo un instante y desaparece.

Porque nuevamente transfiere como su presencia física al pam,

Como a las horas previas de su muerte.

Pam que nos representa,

Como dijimos,

Ese alimento que se comparte y se entrega en la comunidad.

Entonces,

Cuando aparece la actitud de Jesús en cada uno de nosotros,

Ya no es necesario que Él esté físicamente,

Porque estamos nosotros por Él.

Y ahí en ese momento sus ojos se abrieron y lo vieron.

Y tomaron conciencia y empezaron a pensar que todo lo que habían vivido en ese camino,

En esos once kilómetros.

Pero para que el milagro de la revelación ocurra,

Ellos tuvieron que hacer algo.

Tuvieron que hacer su parte.

¿Y cuál fue?

Lo alojaron,

Lo invitaron a un desconocido,

A un extraño,

A un extranjero,

Que ellos pensaban que era un extranjero,

A la casa,

A compartir la cena y a compartir la noche.

Lo protegieron.

Y entonces ocurrió el milagro de la resurrección.

Y me pregunto,

¿cuántas veces habremos tenido al Señor a nuestro lado y no lo vimos?

¿Quién será?

¿Te pusiste a pensar que quizá caminaste al lado de Jesús sin darte cuenta?

Que a veces solo lo vemos cuando actuamos con los demás como si fuera Él quien actúa.

Sin hacerlo para su gloria o porque es nuestro deber,

Sino por aquel que sufre,

Simplemente por amor,

Como Jesús.

Los discípulos lo obligaron a quedarse,

Porque a pesar de su desilusión y de su tristeza,

Tuvieron ese gesto de misericordia por este desconocido.

Cuando la oscuridad empezaba a cubrir la tierra y lo protegieron del peligro de la noche.

Lo cobijaron y le querían dar de comer.

Y Jesús no se les impone,

Hace como que se va,

No fuerza.

Solo cuando ellos abrieron su alma,

Él hizo dos cosas.

Les hizo compañía y partió el pan.

Solo cuando Él se fue,

Pudieron percibirlo y resignificar otra experiencia de vida.

Querido hermano,

Querida hermana,

Te pregunto nuevamente.

¿Estarás caminando al lado del Señor y no te das cuenta?

Ahora.

A veces es solo un instante,

Es un momento que lo vemos y a veces percibimos su esencia cuando pasó,

Cuando atravesó nuestro camino.

Quizá la experiencia que estás viviendo no la entendés,

Porque en medio de la dificultad y el dolor se nubla nuestro juicio y no solemos ver a nuestro alrededor más que aquello que nos atormenta.

Pero sin duda,

El Señor nos acompaña en un encuentro eterno y depende de nosotros el hacerle un espacio en nuestra vida diaria,

En nuestro hogar,

En nuestra mesa,

Para hacer resucitar lo muerto,

Lo roto,

Lo lastimado,

En ti y en mí,

Cada uno de los días de nuestras vidas.

4.6 (33)

Reseñas Recientes

Silvana

October 5, 2022

Me llevas a pensar, meditar, buscar, gracias!!

Odalys

August 2, 2021

I’m so glad I found you! Praise God! Ty! 🙏🏾🙏🙏🏼🕊✝️🛐

Dora

October 21, 2020

Gracias 😊

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