
La Cápsula Dorada
Más allá de tu ser físico, estás en conexión con una fuente mayor, de luz y creación. Entra en contacto con ella y siéntete protegido, aún cuando tu mundo alrededor esté convulso e inseguro. Rodéate de tu fuente de luz, vuélvete diariamente una crisálida de humana, y transitarás sano y completo hasta la nueva época que se gesta.
Transcripción
Meditación de la cápsula de luz dorada.
Te invito a establecerte en un lugar tranquilo,
En el que puedas tener unos 15 minutos de total silencio y quietud.
Siéntate con tus pies bien asentados sobre el suelo,
Tu coccis en la silla,
Tu espalda recta,
Tus hombros hacia atrás y tu coronilla elevada al cielo y tu mirada cómodamente en un ángulo de 45 grados hacia el suelo y ponte en contacto con tu respiración.
Este es un momento muy especial,
Un momento en el que necesitas comprender que más allá de aquí,
Más allá de ti,
De la comunidad que te circunda,
De la globalidad de tu planeta,
Tú tienes una fuente que te nutre y te alimenta.
No siempre estás seguro en contacto con otros seres,
No siempre allí está tu tranquilidad,
Tu serenidad y tu paz.
Hoy es importante que comiences a tener contacto y conexión con tu fuente mayor,
La fuente que te nutre y te alimenta en el universo.
Ella te da la protección y la seguridad que necesitas para ir hoy en tu propia nave por el tiempo que transcurre en tu planeta.
Así que te voy a invitar a que te pongas en contacto con tu respiración sintiendo que puedes tomar plenamente el aire hasta llenar tus pulmones.
Bendice el aire que llega a ti,
Bendice la vida que te entra,
Bendice el momento que vives,
Bendice,
Bendícete.
Y siente que cuando tomas el aire inspiras oxígeno,
Vida,
Bienestar,
Calma,
Naturaleza.
Y cuando expiras el aire liberas toxinas,
Cansancio,
Estrés,
Enfermedad.
Así que inspira y expira,
Inspira,
Expira.
Y toda tu atención está centrada en ese movimiento,
El movimiento primigenio de la vida,
Entrar el aire y salir.
Y te invito para que visualices en el centro de tu frente,
Entre tus ojos,
Un punto dorado,
Una luz brillante,
Un diamante en tu frente.
Hazlo brillar intensamente.
Conserva tus ojos bien cerrados y obsérvalo adentro.
Brillar y brillar,
Hazlo brillar con intensidad.
Un diamante en tu frente.
Y ahora haz que su luz crezca y crezca.
Y te bañe,
Te bañe completamente por dentro.
Inundando de luz dorada tu cerebro,
Tu cara,
Tus retinas interiores.
Observa la luz dorada dentro de ti por tu mirada interna,
Tu pecho,
Tu corazón.
Tu corazón dorado,
Tu tórax,
Tu abdomen bajo,
Tus piernas,
Tus pies.
Eres dorado,
Dorada por dentro.
Tu cuerpo se ha bañado de dorado.
Y ahora observa esa misma luz por fuera de ti creando una cápsula dorada.
Envuélvete en luz dorada.
Brilla e instálate en tu cápsula.
Instálate cómodamente en ella.
Siente tu cápsula dorada.
Creando alrededor tuyo una coraza de protección,
De nutrición,
De vida.
Es la fuente que alimenta tu ser,
La fuente que alimenta tu vida.
Nutre tu pensamiento de esa fuente en tu cápsula.
Y siéntete plenamente dentro de ella.
Hoy eres una crisálida humana,
Una crisálida dorada,
Envuelta en luz.
Desde allí puedes extraer tu belleza,
Tu bienestar,
Tu salud,
Tu prosperidad,
Tu alegría,
El amor que tienes para entregarle a otros.
Y ahora haz que tu cápsula se eleve un poco del suelo,
Un poco por los aires de la habitación en la que estás.
Sal por el techo de tu casa,
De tu edificio.
Sal a la atmósfera de tu mundo y comienza a viajar en tu cápsula a la velocidad que lo desees hasta que salgas de la atmósfera de tu planeta y entres en el infinito espacio.
Allí vas con tu cápsula.
Continúa sintiéndola,
Estando en ella.
Ahora percibe una fuente infinita de amor y siéntete acogido en tu espíritu.
Es tu ser mayor,
Descansa en él.
Y te invito para que en esa sensación de no tiempo,
No espacio,
No cuerpo permanezcas por los siguientes diez minutos.
Escucharás una campanita sonar para salir de tu meditación.
Muy bien.
Suspende la observación de tu respiración y ve llevando tu atención a los sonidos externos.
Siente la temperatura del aire en tu piel.
Siente tu cuerpo descansando en la silla y permite que tu cápsula se quede allí en las manos de lo infinito,
De lo grandioso.
Y tienes que saber que allí puedes volver cada que lo desees,
Que está tu lugar para regresar a él,
Para encontrarte y descansar en ese lugar.
No pierdas nunca la referencia de tu esencia.
Consérvala,
Allí estás.
Mueve un poco tus pies,
Tus manos y cuando te sientas listo,
Lista a tu tiempo y a tu ritmo,
Abre tus ojos.
Estás nuevamente aquí en tu planeta,
En tu tiempo,
En tu espacio y en tu cuerpo.
Pues bien,
Allí y entonces existes de manera tan real como lo estás haciendo hoy aquí.
Nunca lo olvides.
En los momentos en los que necesites encontrar calma en ti,
Regresa.
A ese lugar donde descansa tu cápsula en el espacio infinito.
Muchas gracias,
Bendiciones,
Soy Olga Betancourt.
Conoce a tu maestro
4.7 (70)
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