
La Meditación del Espacio
La meditación del espacio tiene orígenes tibetanos. Está hecha para crear conciencia del ser en medio del espacio, soltar tensiones, liberar el estrés y provocar la calma.
Transcripción
Meditación del espacio para la relajación plena y la contemplación,
Una manera de estar presente y con conciencia.
La meditación del espacio tiene orígenes tibetanos.
Es una experiencia expansiva que nos coloca en medio de la totalidad universal,
Provocando una sensación de paz.
Al observarnos dentro de la totalidad de la creación,
Nos percibimos de una manera pequeña.
Podemos compararnos con la inmensidad del cosmos.
De esta forma,
También se minimizan nuestras angustias,
Nuestras penas,
Miedos o sufrimientos.
Ayuda a visualizarnos y compararnos con la amplitud de la creación universal y a darnos cuenta de que no estamos solos.
No somos los únicos en el planeta.
Nuestro dolor o nuestro pesar empequeñece y no es el único.
Estamos acompañados por el espacio.
De esta manera,
Se abandona un tanto el ego,
Nos desprendemos de las cosas,
Nos volvemos algo etéreos,
Y con ese abandono a la totalidad van desapareciendo las angustias.
Estaremos trabajando en esta meditación con la metáfora del espacio.
Es un modo de vernos a nosotros mismos y de palpar nuestra pequeñez y nuestra temporalidad material.
Nuestra finitud,
Nuestra vulnerabilidad irá desapareciendo en ese espacio.
Somos un pequeño grano de arena o polvo en la inmensidad eterna.
Poco a poco,
Esta meditación te aliviará y desarrollarás esa conciencia del vacío.
Un vacío dulce que nos calma,
Un vacío en el que abandonamos el ego,
En el que nos fundimos llenos de paz.
Ahora,
Es importante que durante el proceso de la respiración consciente,
Permitas un leve sonido en la garganta,
Que puedas suavemente escuchar dentro de ti el sonido del aire muy despacito.
Este sonido es como el vaivén de las olas.
Una vez inspires,
Observarás ese instante en el que se unen la inspiración y la exhalación.
Es ese punto,
Ese instante de retorno,
Ese momento de cambio entre uno y otro.
Es como un pequeño vacío que se expande y que se manifiesta en la paz y en el sosiego.
Inhalas,
Sostienes y te concientizas en ese momento antes de exhalar y exhalas.
Sentiremos con esta meditación lo que Pema Chodron llama la textura de la experiencia.
Ahora,
Acomódate.
Relaja tu cuerpo.
Puedes estar sentado o tumbado.
Lo importante es que puedas estar totalmente cómodo,
Que sientas el soporte y la seguridad que te sostiene.
Siente la energía de tu cuerpo en el espacio.
Relaja tus piernas,
Tus pies,
Muévelos un poco.
Vas subiendo tus piernas,
Tus rodillas.
Las relajas,
Te concientizas en ellas.
Subes a tus muslos,
Los relajas,
Te concientizas de tus muslos.
Subes a tus caderas,
A tu vientre y sueltas,
Te relajas.
Subes hasta tu pecho,
Te sueltas y te relajas.
Relaja los hombros,
Relaja los brazos,
Relaja el cuello.
Ahora vas a inhalar profundamente y sueltas.
Otra vez vamos a respirar profundamente,
Sueltas.
Relajas tu cabeza,
Tu cuero cabelludo,
Tu rostro,
Tu quijada.
Ahora vamos a comenzar con la meditación.
Cuando detengas la respiración,
Manténla cómodamente de manera natural.
Inhalando por la nariz,
Sintiendo el aire en los orificios de tu nariz y sueltándolo suave.
Sigue mi voz mientras respiras.
Siente la energía de tu cuerpo en el espacio.
Tú y el espacio.
Ese es el espacio.
Visualiza el espacio.
Piensa en tus pies y en el espacio que rodea el resto de tu cuerpo y los pies.
Tus pies en el espacio.
Tú y el espacio.
Piensa en tus rodillas.
El espacio que ocupan tus rodillas.
Tus rodillas y el espacio.
Tus rodillas y tu cuerpo.
Tú,
Tus rodillas y el espacio.
Sigue inhalando y exhalando.
Cuando inhalas,
Piensa en ese espacio que se forma cuando terminas de inhalar.
Ese espacio de retorno antes de exhalar y suelta.
Igualmente,
Piensa en ese espacio después de exhalar.
Ese espacio pequeño que se forma antes de inhalar.
Inhala el espacio.
Espacio.
Exhalas.
Espacio.
Inhalas.
Sigue así.
Ahora visualiza tus piernas en medio del espacio.
Tus piernas.
Tu cuerpo.
Y el espacio.
Tú y el espacio.
Subes y piensas en tu vientre.
Tu vientre como un globo.
Tu vientre y el espacio.
Tu vientre.
Tu cuerpo.
Y el espacio.
Piensa en tu pecho.
Y en el espacio que hay entre tu pecho y el resto de tu cuerpo.
Las rodillas.
Los pies.
Tú.
Tu cuerpo.
Tu vientre.
Y el espacio.
Piensa en tu pecho.
En tus hombros.
En el espacio que hay dentro de tu cuerpo.
Desde tu corazón a los hombros.
Y piensa en el espacio.
En ese espacio de tus hombros.
En ese espacio de tu corazón.
En ese espacio de tu cuerpo.
Tú.
Tu corazón.
Tus hombros.
Y el espacio.
Piensa en tu cuello.
Y en el espacio de tu cuello y tu cabeza.
Y piensa en ese espacio en medio del espacio.
En el espacio de tu cuerpo.
En el espacio.
¿Qué somos sino otro espacio?
¿Qué somos sino una breve materia temporal en medio de un espacio?
Piensa en tu cerebro.
Y en el espacio que ocupa tu cerebro dentro de tu cráneo.
Ahí estás tú.
En tu cerebro.
Y en tu corazón.
Ese eres tú.
En medio de tu propio espacio.
Tu materia gris.
Y tu espacio en el cráneo.
Piensa en ese espacio físico de tu cuerpo.
Tu cabeza en relación al resto del cuerpo.
Ese espacio entre tu cabeza y los pies.
El espacio en el medio.
Tu cuerpo.
Tu cabeza.
Tu corazón.
Tus pies.
Y el espacio.
Siente tu presencia en el espacio en el que estás acomodado ahora.
En la sala.
En el salón.
En tu habitación.
Siente todo el espacio de tu cuerpo como una cámara.
Dentro de la cámara del espacio del salón que habitas.
Eres tú en ese espacio.
Eres tú y ese espacio.
Y ese espacio metido en el lugar donde vives,
En el barrio.
Tú y el espacio del barrio.
Tu barrio en el espacio de una ciudad.
De un campo.
De un pueblo.
Tú.
Tu espacio.
Tu barrio.
Tu ciudad.
Tu pueblo.
Tu campo.
Tu país.
Tú.
Tu espacio geográfico.
Tu espacio físico.
Y el cielo.
Tú y tu espacio.
Y respiras hondo.
Inhalas.
Visualizas el espacio de la respiración.
Exhalas suavemente.
Eres tú y tu conciencia del espacio.
Estás en medio de ti mismo.
Y tu cuerpo.
Tu conciencia.
Están en el espacio.
Ahora visualiza una luz que nace en el fondo del espacio sideral.
En ese cosmos inmenso en el que habitamos.
Y piensa en tu cerebro.
Piensa en tu corazón.
Y compárate tu cuerpo ante ese gran espacio.
Ese espacio infinito.
Ese cosmos.
Ese universo.
Y visualiza una luz que nace de esa total oscuridad del universo.
Y la ves en el centro de tu mente.
Un leve espejismo como un reflejo.
Y lentamente esa luz se va acercando a ti.
Y vas palpando el espacio.
El espacio del espacio del espacio.
Y se acerca la luz que va creciendo.
Y ese espacio se va cortando lentamente.
Y esa luz llega sobre ti.
Entra por tu coronilla.
Ilumina todas tus neuronas.
Y tu cerebro se convierte en un espacio.
En un universo.
La luz baja por tu garganta.
Hacia tu corazón.
Y ahora percibes el espacio del espacio del espacio del espacio.
Metido en tu mente y en tu corazón.
Inhalas.
Exhalas.
Y todo lo que inhalas es luz y espacio y paz.
Y todo lo que exhalas es luz.
Tiempo.
Espacio.
Y paz.
Continúa así por unos minutos.
Palpando el espacio en tu respiración.
Inhalando el espacio.
Haciéndote parte de ese espacio.
Y de este universo.
Sigue en paz.
Vive en paz.
En la conciencia.
Y en la totalidad de la existencia.
Disfruta.
Y gracias por escuchar esta meditación.
Namaste.
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