
Práctica de autocompasión: Bondad Interna
Una pausa para volver a ti y practicar una forma más amable de acompañarte. En esta meditación te invito a conectar con tu cuerpo, reconocer esos momentos en los que aparece la voz crítica interna y abrir un espacio para ofrecerte cuidado, comprensión y apoyo. Reconocer nuestros errores, nuestras dificultades y nuestras limitaciones mientras nos acompañamos con respeto y cariño es una posibilidad.
Transcripción
Bienvenido,
Bienvenida.
A este espacio que es tu espacio.
Hoy vamos a hacer una pequeña práctica.
Dando compasión alrededor de la bondad interna.
La autocompasión incluye tres componentes que se van entrelazando.
La bondad interna,
La humanidad compartida y la conciencia plena.
Hoy vamos a darle lugar especialmente a la bondad interna.
Cuando hablamos de boca de interna.
Estamos hablando.
De esa posibilidad de hacer espacio para nuestras dificultades.
Nuestros errores.
Y nuestras limitaciones,
Sin tener que responder inmediatamente?
Y con juicio además.
No se trata solamente de pensar diferente.
O de intentar decirnos cosas prescindivas.
Sino también de poder ofrecernos activamente Cuidado y apoyo.
Muy especialmente cuando estamos viviendo momentos en los que más fácilmente aparece nuestra clínica interna.
Eres bienvenido o bienvenida a hacer esta práctica sentado,
Sentada,
Acostado o acostada.
Buscar un lugar en el que puedas sentirte cómodo o cómoda.
Y cuando estés lista.
.
.
Listo.
La posibilidad puede ser cerrar suavemente tus ojos.
Y comenzar simplemente conectando con tu cuerpo.
Cómo está tu cuerpo en este momento.
Sin necesidad de cambiar nada.
Date un momento para notar cómo se siente estar aquí.
Quizás lleva todo tu atención.
A los puntos de apoyo de tu cuerpo.
Podría ser tus pies sobre el suelo.
Su espalda sobre su espalda.
Tu cuerpo sube a la cama.
O el lugar donde estés.
Siente esos puntos de contacto.
Poco a poco permite que tu cuerpo pueda descansar.
Un poquito más.
Sobre aquello que lo sostiene.
Como si pudieras dejar caer suavemente tu peso hacia la tierra.
Sentí incluso como.
.
.
Te derrites ahí donde estás.
No tienes que sostenerlo todo en este momento.
Permite que la Tierra reciba aquello que hoy no necesitas seguir cargando.
Podrías llevar tu atención a tu respiración.
Y cuando te sientas lista,
Listo,
Lentamente puedes traer a tu conciencia algún momento cotidiano?
El que hayas hecho algo Quien no te haya gustado.
Algo por lo que quizás te gustaste o te hablaste con dureza.
No es necesario buscar un momento muy doloroso.
¿Podría ser algo?
Más bien sencillo que sucede.
Un poco más en lo cotidiano para ti.
Quizás.
Se te derramó el café.
Quizás te equivocaste.
En algo de tu trabajo.
Tal vez.
Marihuana.
Te encontraste con mucho tráfico y terminaste reaccionando de una manera que.
.
.
Nos degustó y se hizo de pendimiento.
Quizás hablaste con alguien de una manera que después consideraste agresiva.
Tal vez tuviste.
.
.
Encuentro un poco.
Alguien importante para ti,
Pareja.
Tu hijo o tu hija.
Mamá,
No me pongas así.
Que se vayas.
Simplemente permite que aparezca en un momento.
Y mientras lo recuerdas.
.
.
Podrías ir observando que va sucediendo en tu cuerpo.
Que sientes.
Hay tensión en alguna parte.
Se cierra tu pecho.
Siguiente raíz,
2 minutos ¿notas alguna incomodidad?
Quizás no lo dejan.
Y si lo notas,
No es necesario intentar cambiar.
Esto que aparece.
Más bien,
Eres bienvenido o bienvenida a tu momento para reconocer.
Desde aquí.
Cuando lo sientas.
Quizás despacio.
Una posibilidad,
¿podría ser llevar una de tus manos?
Presiento el derecho.
.
.
O a cualquier otra parte del cuerpo que se sienta.
Bien para ti.
Podías llevar tu atención.
Al sentir el contacto de tu mano,
Tu piel.
Tal vez su temperatura.
Su pez o.
.
.
El lugar donde tu mano toca tu cuerpo.
Permítete que.
.
.
Ese contacto sea una manera de decirte Estoy aquí conmigo.
Imagina ahora que puedes encontrarte con ese momento.
Desde la mirada de alguien.
Que tú consideres?
Que es profundamente compasivo.
Alguien que consideras que pueda ser capaz de reconocer que te equivocaste.
Que quizás hiciste algo que no querías hacer y que aún así no te abandona.
¿Qué crees que te diría?
Esa persona con esa cualidad.
Compasiva.
Tal vez te diría.
.
.
Aquí estoy contigo.
Entiendo que esto está siendo difícil para ti.
Tienes derecho a sentir lo que estás sintiendo.
Puede ser que te hayas equivocado.
Y aún así,
Sigue siendo.
Ti-mo Ti-nga Te amo.
Estoy con Dios.
Te abrazo.
Te recibo.
Quizás aparezcan.
Palabras tuyas.
En este momento.
Sin tener que encontrar.
Voy a esperar.
Palabras perfectas.
Permite que aparezca aquello que necesitas escuchar.
Gusto.
Ahora.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org en las banderas tu mamá y yo.
Odias.
Repetir lentamente alguna de esas frases.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org con un pequeño mantra Una vez,
Otra vez.
.
.
Permitiendo que las palabras no solo sean algo ¿Qué escuchas en tu mente?
Señora,
Look at your cuerpo.
Pueda recibir.
Sigue tu pan.
Tu respiración.
Siente el lugar donde.
.
.
Estás siendo sostenido y sostenida.
Y observa qué ocurre cuando,
En lugar de hablarte desde la crítica,
Comienzas a hablarte desde la bondad.
Te indono.
Y espigar.
Cambios y meandramentos.
Quizás al principio ni siquiera se sienta genuino.
Y al final,
En este momento,
No estamos intentando obligarnos a sentir diferente.
Sino más bien estamos iniciando una práctica para poder acompañarnos de forma distinta.
Porque la voluntad interna.
.
.
No gusta.
Decir ni convencernos de que todo estuvo bien.
Porque hay veces que no pasa eso.
Sino más bien reconocer aquello que hicimos.
Asumir nuestra responsabilidad.
Preparar cuando sea necesario.
Y aprender de lo sucedido.
Sin tener que maltratarnos en ese proceso.
Podemos equivocarnos.
Y seguir estando.
Tienes tu lado.
Es decir.
.
.
Acompañándonos.
De manera porosa.
Podrías llevar tu atención a tu respiración nuevamente.
Poco a poco y.
.
.
Notando lo que va pasando con esta práctica de hoy.
Teniendo presente que si llega a aparecer.
Esa voz.
Clínica.
Y te sorprendas hablándote con esa duleza.
En ese momento,
Observa.
Quizás poder nombre y decir,
Ah,
Ahí está.
Ahí está esa parte mía.
Después de untarle.
TRIG THERAPY.
Con esto y hablarlo en este momento.
¿Qué le está diciendo esta parada?
Quizás así una pequeña pausa.
Y pienso buscar un contacto físico de llevarte la mano al pecho.
Darte suaves y pequeñas palmaditas.
Pueden hacer de un lado a otro lo que resulte bien.
Podrías preguntarte en qué me diría ahora ese amigo profundamente compasivo.
Y regálate esas palabras.
Recuerda que mereces recibir de ti mismo el apoyo que tantas veces sabes ofrecerle a los demás.
Y que nunca jamás vas a hablar con alguien más de lo que hablas contigo mismo.
Contigo mismo.
¿Por eso cubra tanta relevancia?
Como nos acompañamos internamente desde la bondad.
Podrías quedarte un segundo más sin tener tu cuerpo.
¡Qué malos!
Tengo tan de pie,
Puedes aprender al arte.
De una manera diferente.
¡Fue un error!
Equivocaciones sin convertirlos en una razón.
Para maltratarte,
Para rechazarte.
Eres capaz de acompañarte.
Puedes estar contigo.
Un poco por el camino.
Irás a ciento.
De esa bondad interna lugar.
Al que pueda regresar cada vez.
Que esa parte crítica aparezca.
Te invito a tomar la última respiración.
Cuando estés lista,
Listo.
Un abrazo inmenso y bienvenida.
A comenzar a mover tu cuerpo suavemente,
Tus manos,
Tus pies.
Y despacito,
Como sientas,
Pues.
.
.
Y orientaciones.
De conociendo a los niños,
De los que te lo crean.
Y de contacto.
Quizás se devuelvan bien.
En el oro de papayi.
Y llevarla contigo.
Esta práctica.
Rosa.
Cambiados son.
Un besito.
Para que te acompañe en tu día a día.
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