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Lazos con Experiencias Traumáticas

by Mandala Conciencia

Actividad
Meditación
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1

En esta meditación con mucho amorl, cuidado y respeto haremos un viaje amoroso a esos lazos energéticos conectados con las experiencias traumáticas. Nos daremos un espacio interno de conexión, no vamos a revivir el dolor, vamos a observarlo desde la consciencia actual, para poco a poco ir liberando la carga energética.

Transcripción

Bienvenido,

Bienvenida a este audio de contribución,

Experiencias traumáticas.

Cierra tus ojos y presta toda tu atención en tu respiración.

Inhala y exhala suave y delicadamente,

Haciéndote consciente de cómo entra el aire en tu cuerpo y cómo sale lentamente.

Suelta cualquier tensión que en este momento sientas.

Date cuenta cómo tu cuerpo se relaja y se permite ingresar a las profundidades de tu ser.

Hoy vamos a entrar con mucho amor y respeto en el espacio de las experiencias traumáticas del pasado.

Accidentes,

Pérdidas,

Abusos,

Situaciones de miedo extremo,

Momentos en los que sentiste que algo dentro de ti se quebraba.

No vamos a revivir el dolor,

Vamos a mirarlo desde tu conciencia actual,

Para empezar a soltar la carga energética que aún puedas estar cargando.

Respira profundamente y piensa en alguna experiencia de tu vida que sientas como un antes y después.

Algo que aún hoy,

Cuando lo recuerdas,

Te aprieta el pecho,

El estómago o la garganta.

No elijas lo más grande si se siente demasiado.

Deja que aparezca lo que hoy puedas sostener y con lo que puedas laborar.

No es necesario forzar nada.

Cuando algo venga a tu mente,

Nómbralo internamente con sencillez.

Reconozco esta experiencia dolorosa en mi vida.

Reconozco esta experiencia de trauma en mi historia.

No necesitas revivir cada detalle,

Solo reconoce que existe.

Imagina ahora que dentro de ti hay una sala grande,

Un espacio protegido,

Luminoso y silencioso.

Ahí solo entra tu verdad,

Tu alma y tu conciencia.

Debes entrar en esta sala.

En el centro hay una especie de esfera de luz suave,

Como un pequeño sol que no encandila.

Acércate a esta esfera.

Dentro de ella se encuentra la versión de ti que vivió aquella experiencia traumática.

Puede ser tú de niño,

Adolescente o adulto,

El que necesite mostrarse.

Por ahora no mires la escena,

Solo siente que ese tú del pasado está allí,

Protegido dentro de la esfera.

Pon una mano en tu corazón y la otra mano sobre la esfera de luz.

Respira profundo y repite.

Te veo.

Sé que pasaste por algo muy difícil.

Sé que en aquel momento sentiste miedo,

Dolor,

Soledad o confusión.

Hoy vengo a ti desde el presente.

Con más recursos,

Más conciencia para acompañarte y empezar a liberar lo que quedó atrapado ahí.

Permite que desde la esfera te llegue una sensación,

Quizá tensión,

Tristeza,

Enojo.

Sea lo que sea,

Permite que llegue.

No intentes cambiarla.

Tan solo siente qué es lo que llega y reconócelo.

Reconoce lo que dejó huella.

Respira profundamente y pregúntate.

¿En qué parte de mi cuerpo guardo todavía esta experiencia?

Y date un momento para escuchar tu cuerpo.

Tal vez el pecho se cierra o el estómago se aprieta.

Quizá la garganta se bloquea o la espalda se tensa.

Donde lo sientas,

Coloca ahí toda tu atención.

Y comienza a respirar suave y profundamente desde esta zona de tu cuerpo.

Date cuenta cómo el aire se convierte en un abrazo suave y delicado que va a esa zona.

Y dile a tu cuerpo,

Sé que has estado cargando este recuerdo,

Esta emoción congelada durante mucho tiempo.

Te agradezco por sostenerlo,

Porque fue tu manera de intentar sobrevivir,

De mantenerme funcionando.

Hoy vengo a ayudarte a soltar un poco más este peso.

Imagina ahora que de la esfera de luz donde está tu yo del pasado,

Empieza a salir muy suavemente un humo oscuro,

Una neblina pesada,

Que representa el exceso de dolor,

Miedo,

Culpa o vergüenza que quedó atrapada en esa experiencia.

Esa neblina no eres tú,

No es tu esencia,

Es sólo la energía densa acumulada alrededor del trauma.

Observa cómo esa neblina empieza a elevarse hacia arriba,

Como si el espacio mismo la absorbiera y la transformara.

No hace falta que desaparezca del todo ahora,

Sólo deja que empiece a moverse,

A salir la densidad que está lista para salir y transformarse.

Mientras se eleva,

Repite.

Entrego a la luz el exceso de dolor,

El exceso de miedo,

El exceso de carga que quedó anclado en esta experiencia.

No borro mi historia,

No niego lo que pasó,

Pero empiezo a soltar lo que ya no necesito cargar.

Respira y mira con más claridad a ese tú del pasado,

Dentro de esta esfera.

Permítete verlo y sentirlo.

Acércate,

Como te acercarías a un niño que ha sufrido o que tiene miedo,

Y con mucha ternura,

Dile.

Siento profundamente lo que te tocó vivir.

Siento que hayas estado tan solo,

Tan sola,

Asustada,

Asustado o confundido,

Confundida.

No fue tu culpa.

Ninguna de tus reacciones,

Pensamientos o emociones en aquel momento te hacen menos valioso,

Menos valiosa.

Hiciste lo que pudiste con lo que tenías y con lo que sabías.

Permite que estas palabras dejen una huella.

Tal vez notes que esa versión tuya llora,

Tiembla o simplemente te mire en silencio.

Respeta su ritmo y vuélvete espacio seguro para esa versión de ti.

Ahora observa si,

Entre tú y esa versión del pasado,

Hay cordones energéticos,

Hilos de miedo permanente,

De desconfianza,

De hipervigilancia.

Mira esos cordones con sinceridad,

Respira y repite.

Reconozco que,

Desde aquella experiencia,

Se crearon dentro de mí patrones de miedo,

Alerta,

Desconfianza o culpa.

Pero aquella situación ya terminó.

El peligro de aquel momento ya no está aquí.

Lo que queda es la memoria en mi mente y en mi cuerpo.

Y es esa memoria la que hoy empiezo a transformar.

Imagina ahora que en tus manos aparece una herramienta de luz,

Suave,

Delicada,

Pero firme.

Sosténla y declara.

Desde mi ser consciente de hoy,

Elijo cortar los lazos que me mantienen congelado,

Congelada,

En aquel momento del tiempo.

Corto todo vínculo energético con la sensación de que ese hecho se repite una y otra vez en mi presente.

Honro lo que viví,

Pero dejo de vivir como si siguiera ocurriendo ahora.

Acerca tu herramienta de luz a los cordones,

Que los unen,

Y antes de cortarlos,

Repite.

Devuelvo a aquel momento del tiempo lo que le pertenece.

Y reclamo de vuelta mi presencia en el aquí y ahora.

Ya no estamos ahí,

Estamos aquí.

Y aquí hay más recursos,

Más apoyo,

Más conciencia.

Ahora con calma y convicción,

Imagina que cortas estos cordones.

Observa los deshacerse en luz,

Como si se convirtieran en chispas que se elevan y desaparecen.

Siente en tu cuerpo la diferencia,

Aunque sea sutil,

Un poco más de aire,

Un poco menos de tensión.

Respira.

Mira de nuevo a tu yo del pasado,

Dentro de esta esfera.

Acércate un poco más.

Tal vez ahora puedas abrazarlo,

Sostenerle la mano o simplemente quedarte a su lado.

Y repite.

A partir de hoy,

No estás solo,

Sola con este recuerdo.

Yo,

Desde el presente,

Te acompaño.

Yo te sosiego.

Te permito descansar.

No necesito que sigas en guardia todo el tiempo.

Puedo empezar a vivir de otra forma.

Imagina que tu amor,

Tu comprensión,

Tu compasión,

Envuelven a esa versión antigua de ti.

La esfera de luz se hace más brillante,

Más suave,

Más cálida.

Visualiza que poco a poco,

Ese tú del pasado se va acercando a tu pecho,

Como si pudieras integrarlo nuevamente.

Y cuando estés listo,

Lista,

Imagina que lo abrazas y lo traes hacia tu corazón,

Diciéndole.

¿Vuelves a casa?

No eres solo el trauma que viviste.

Eres mucho más que eso.

Te recibo en mi presente,

Sin exigirte que cargues con todo lo que pasó.

Siente cómo se integra,

Como si una parte tuya que estuvo congelada en el tiempo,

Volviera a ti,

Despacio,

Con delicadeza.

Respira profundo y lleva tu atención al momento presente.

Comienza a respirar presente y consciente.

Comienza a habitarte completamente.

Date cuenta del espacio en el que estás y presta toda tu atención de nuevo en este lugar del cuerpo,

Donde sentías más carga al principio.

Lleva tu atención ahí.

Imagina que entra una luz suave,

Del color que te traiga calma.

Cada inhalación de esa luz entra y acaricia la rigidez,

El nudo,

La presión,

Y te va llenando cada vez más de ti.

Con cada exhalación se va un poco de esa tensión,

De ese miedo,

De esa memoria dolorosa.

Para sellar esta labor,

Repite.

Reconozco que esta experiencia forma parte de mi historia.

Pero no es toda mi identidad.

Corto los lazos que me encadenan al dolor congelado.

Y abro paso a la integración,

A la comprensión y a la sanación.

Me doy permiso de avanzar sin traicionarme y sin negar lo que viví,

Pero dejando de alimentar la herida con mi energía de hoy.

Inhala y exhala e imagina que la sala sagrada se llena de una luz muy suave,

Como un amanecer interno.

Quédate unos instantes allí,

Sintiendo que algo se ha movido.

Respira profundamente,

Date cuenta de la ligereza que te habita en este momento.

Y cuando estés listo o lista,

Abre suave y delicadamente tus ojos,

Recordando que este proceso es un camino,

No un momento único.

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