
¿Somos Uno?
Es frecuente escuchar la frase "Somos Uno" y es muy posible que tengamos una comprensión intelectual sobre ello y por eso lo aceptemos sin pestañear. Sin embargo, se trata de una experiencia muy real cuando se comienza a vislumbrar desde el estado meditativo. Se comparte una reflexión sobre esa otra forma de percibir al Ser interior.
Transcripción
Hola,
Bienvenidos a una nueva reflexión.
Quería en esta ocasión preguntaros si sois de los que pensáis.
Que somos uno.
Que todos somos uno.
Es una afirmación que oímos con mucha frecuencia.
Pero no sé si tenemos una comprensión intelectual de ello.
O podemos hablar por experiencia propia de haber percibido esa realidad.
Podríamos decir.
.
.
Y podríamos aceptar.
Que sería como una ley.
Todos somos uno.
Si aplicáramos directamente esa ley.
Nos daríamos cuenta de que en nuestro interior podríamos realmente hacerlo todo.
Todo por uno mismo y por todos.
Nos daríamos entonces la oportunidad de entregarnos completamente al proceso personal,
Sin fijarnos en nada de lo que ocurre fuera.
Porque si todos somos uno.
.
.
Y uno consigue entrar dentro y llegar a la paz.
No sería.
.
.
Posible entonces.
Que fuera cierto que todos somos uno.
En fin,
Es una expresión que es digna de reflexionar sobre ella.
En interiorización y es lo que pretendemos hacer en este momento.
Vamos a interiorizar.
Y no cabe duda de que todos somos uno.
Podemos intuir que es cierto,
Pero nuestra mente,
Lo que hemos aprendido durante la vida.
.
.
Lo que nos indica Es que no es así,
Que cada persona es diferente,
Individual.
Y que poco puedo hacer yo como esa individualidad para mejorar el mundo.
Para que tengamos paz para que seamos sensibles a las necesidades de los demás.
Etcétera etcétera Está claro que en nuestra comprensión humana,
Real,
Asumiendo la.
.
.
De una manera científica si quieres o realista.
Yo no puedo entender que todos somos uno.
Sé que puedo asumir la responsabilidad de mí mismo y actuar en lo cercano.
Y dar lo mejor de mí.
Pero realmente yo me estoy percibiendo.
Como si fuese uno con el otro?
Yo.
.
.
Estoy contemplando a los demás.
En esa imagen externa que les veo,
Que puede ser una discusión o un día magnífico.
Les veo como si fuese yo.
La imagen que yo doy a los demás.
Es contemplada como si fuese yo.
Está claro que.
.
.
En nuestro interior hay una realidad consciente que seguramente ya hemos percibido y contactado.
Pero está claro que estamos inmersos en una identificación con lo que podemos ver de los demás.
Y no podemos negar.
La influencia.
.
.
Tan fuerte que tiene la visión exterior sobre la comprensión de todo.
Luego entonces.
.
.
Parece que por ahí no van los tiros.
Parece que viene a ser muy necesario.
Que indaguemos en nuestro interior.
Porque si todos somos uno.
.
.
En mi interior hemos de ser también todos.
Si yo tengo la oportunidad o la posibilidad de escuchar mi interior.
Llegar a ese estado de calma.
¡Ve pa!
Veo que soy una realidad.
Y que esta realidad que soy.
Puedo realizar actos,
Puedo manifestarme a través del cuerpo.
Lo que veo claramente es que soy.
.
.
Un ser activo.
Independientemente de si me considero la imagen física que doy.
Pues estoy ya en la identificación interior de soy,
De ser un ser interior.
Desde ese es el interior Me estoy dando cuenta de que soy una realidad.
Al margen de toda idea y de todo pensamiento.
Me puedo dar cuenta de ello.
Y me puedo dejar sentir desde dentro.
Sin tener ninguna idea ni ninguna intención.
Y puedo contemplar la posibilidad.
De que del mismo modo que yo.
.
.
Estoy reconociendo esa realidad interior.
También existe una realidad interior en los demás.
Normalmente se comenta que esa percepción interior es como un estado de vacío.
Y a la vez De plenitud.
Vacío porque No sostenemos dentro.
Todo nuestro conocimiento humano.
Y precisamente por eso.
.
.
Conseguimos prestar atención a lo que somos dentro.
Y entonces vemos que ahí.
.
.
Percibimos toda la calma.
La abundancia,
La plenitud.
El estado de paz que tanto.
.
.
Hemos buscado.
Es una sensación de integración en algo mucho mayor.
De manera que si nos dejamos estar,
Vemos.
.
.
Que no solamente estamos dentro.
Sino que podemos.
.
.
Tener la sensación de expansión.
Y de conexión.
Con esos otros seres que nos acompañan.
Lógicamente no tengo que utilizar ninguna interpretación que venga de la mente.
Que se ha generado de la realidad exterior humana.
Sino que debo de permanecer neutro en la sensación.
.
.
De percibir al otro con una realidad exactamente igual a la de uno mismo.
De esa manera me dejo ser.
.
.
Y percibo ser a los demás.
Sé que si abro los ojos vería nuevamente sus cuerpos.
Y esa.
.
.
Visión aprendida de reconocer lo real.
Basada en lo que ven mis ojos físicos.
Volvería a opacar esa sensación interior.
Eso que percibimos es realmente lo que somos.
Porque es invariable.
Lo único que cambia.
.
.
Es la magnitud.
De la apertura y la contemplación interior.
Que es directamente proporcional al vacío que yo haga en mi mente.
Y el dejarme ser y percibir Desde esa realidad.
Reconociendo ya esa realidad que soy.
Puedo comprender ¿Cómo funciona la vida humana?
Puedo entender que desde ahí.
.
.
Abandoné esa sensación de ser.
Para construir una idea de yo a través de la realidad física facilitada por mis sentidos físicos.
Luego entonces empiezo a contemplar.
Que el estado de individualidad de la vida humana.
Es simplemente el hecho.
.
.
De que desde el interior.
Nos vemos.
Asimilado,
Asemejado.
Esa comprensión.
Individual del cuerpo humano.
Es decir,
Cada vez que entramos en esa profunda meditación,
¿Soltamos esa identificación consciente o inconscientemente?
Y reconocemos esa realidad más amplia de nuestro interior.
Si ese reconocimiento se hace en base.
.
.
A esa identificación con esa realidad interior.
Conscientemente.
Podemos decidir Volver a opacar la visión de uno mismo.
O sostenerla una vez que abrimos los ojos y contemplamos la realidad individual de los cuerpos humanos.
Tanto de los demás como de nuestro propio.
Uno puede estar en la vida humana.
Como quiera.
Puede estar desde el conocimiento interior de lo que somos.
O puede estar proyectándose en la idea de lo que somos como seres humanos.
Sabemos que al finalizar nuestra vida.
.
.
Dejaremos esa identificación queramos o no.
Y volveremos.
A reconocer nuestra realidad interior.
Por lo tanto,
Es una decisión que podemos tomar,
Hacerlo ahora.
Hacerlo después Pero lo interesante en este momento.
.
.
Si se quiere apoyándonos en la visualización.
De ser un volcán.
Activo.
Que sea manifestar.
Lo que siente interiormente.
En la vida humana Es como si entráramos en erupción.
Y esa lava,
Esa vida que procede del centro de la tierra,
Se manifiesta como un volcán individual.
En la medida en que vamos entrando en ese interior.
¿Realmente estamos dejando la capa superficial,
La manifestación como individualidad?
Y directamente en ese sentirnos.
Vamos viendo cómo vamos fundiéndonos.
En algo mucho mayor.
De manera que el sentimiento de estar separados.
De identificarnos como algo individual.
Se va diluyendo en la misma medida en que soy capaz de percibir la realidad interior de los demás.
De esa manera.
.
.
Termino.
Por percibir que todas las personas que estamos meditando en el círculo Estamos.
.
.
Percibiendo que no hay separación.
Entre El interior de uno y el interior de los demás.
Al mismo tiempo tenemos.
.
.
Aún la sensación.
.
.
De que realizar esto depende de uno mismo.
De su disposición a dejarse sentir.
Y obtener Esa maravillosa sensación de conexión y unidad.
De esta manera es cierto que se puede experimentar.
Esa frase de todos somos uno.
¿Y con qué objeto?
Puede ser interesante.
El percibir que somos uno con toda la humanidad.
Pues el objeto es vitalizar la capacidad.
De percibir a los demás Y utilizar la fuerza del amor en forma de compasión.
Para que todos los seres humanos sean llamados.
A esa sensación interior.
Para que se puedan separar.
De todo lo que estén haciendo.
En un mundo tan convulso como el que estamos viviendo hoy en día.
¿Qué puede ser?
Miedo.
Que puede ser inseguridad.
Aquí puede ser estrés.
Que pueden ser situaciones límite.
Y nosotros estamos teniendo.
La fortuna de podernos separar.
De esa individualización personal.
Quizá porque nuestra situación personal es más favorable.
Tenemos la oportunidad.
Desde dentro.
Desde ese centro donde todos somos uno.
Llevar compasión a todos los seres humanos.
Sean los que sean.
Sentir esa unidad.
Y en esa ley mágica todos somos uno.
Quiere decir.
.
.
Que si uno mismo lo hace en sí mismo.
Puede llegar a todo.
Puede ser posible en todos.
De esta manera Si deseamos salirnos.
De esa vida personaje humana.
Para poder realizar esta labor.
Podemos hacerlo.
.
.
Y sentir.
Esa unidad.
Especialmente con las personas que nos acompañen.
Porque podemos establecer un vínculo interior.
De manera que se expanda como unidad,
Como uno.
De una manera más notoria.
Si estás escuchando ahí,
Te invito.
A que desciendas en tu interior.
Y percibas.
.
.
Como ese contacto se va a percibir como algo real.
Podemos vivir en la vorágine humana.
En desconectarnos cada vez más de ese interior.
Quizás ser un volcán petrificado,
Apagado.
Que no tiene ya contacto con ese interior.
Pero también uno puede profundizar dentro.
Y decidir cómo quiere.
.
.
Vivir la vida.
Sobre todo en estos momentos donde.
.
.
Parece que hay tanta dificultad.
Qué gran oportunidad dejar fuera.
.
.
Todo eso que sabemos que termina.
.
.
Para poder llevar la compasión.
Al todo somos uno.
Lo que uno haga para sí mismo.
Desde ese nivel Lo hace para todos.
Por lo tanto,
No nos debe parecer mal.
Hacernos el bien mayor.
Descendiendo.
A esa profundidad.
Si quieres acompañarme en esta práctica.
.
.
En la que usemos los brazos como englobando la totalidad.
Llevando hacia uno mismo.
El estar en contacto con todo.
Es como una puerta que se abre en nuestro interior.
Quizás que lleva tanto tiempo cerrada que nos permite Percibir el interior real de todo.
Si uno mismo lo hace en sí mismo.
Está llamando a la puerta.
De cada ser humano.
Está en tus manos y a tu alcance.
El percibir ese vínculo,
Esa unidad.
Que pronto sea todo hecho.
Que podamos estar todos en ese 1.
Que nuestro interior se expanda y lo abrace todo.
Que se haga realidad en nuestro interior.
El uno en todo.
Y así sea por siempre.
Y volvamos.
Al amor.
Ya nos fundamos en S1.
Y nos entreguemos.
A la disolución de la idea.
De estar separado.
Y así sea por siempre.
Cuando termine el sueño de ser un ser humano.
Porque todo lo que termina es un sueño.
Volveremos a ese interior.
Sabremos que hemos estado realmente.
Buscándolo.
¿Por qué no hacerlo ya?
Conoce a tu maestro
More from José Manuel Sáez Sánchez
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
