
2. Desprogramación del Sobrepensamiento y la Bruma Mental
Segunda etapa de nuestra secuencia de calma mental. En este audio profundizamos en la raíz del estrés crónico y los bucles de pensamiento repetitivos. A través de una guía introspectiva y teoría cuántica, identificaremos los hábitos y las alertas fantasma que mantienen a tu sistema nervioso en un estado de hipervigilancia constante. Las frecuencias de fondo actúan como un soporte vibracional para limpiar la confusión y traer claridad inmediata a tu mente. Este audio incluye frecuencias Theta a 4.5 Hz (Binaural) y Solfeggio a 417 Hz. Escucha este audio con audífonos para aprovechar las frecuencias binaurales. Nota: Este audio forma parte de una secuencia progresiva de 4 pasos para calmar la mente. Se recomienda escuchar en orden numérico para obtener el máximo beneficio terapéutico.
Transcripción
Bienvenido.
Hoy vas un escalón más profundo que ayer.
Asegúrate de tener tus audífonos puestos,
Porque la mezcla binaural de hoy necesita que cada oído reciba un tono exacto.
Para que tu cerebro genere el ritmo de 4.
5 Hz.
Ten cerca un vaso de agua y,
Si quieres,
Una libreta para después.
No necesitas prepararte de ninguna otra forma,
Solo trae contigo lo que sea que cargues hoy,
Tal cual está.
Cierra los ojos.
Reconoces este lugar.
Es la misma puerta tibia de ayer.
Vientre abierta.
Espérate.
Respira.
Vamos a respirar suavemente en cuatro tiempos.
Inhala,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Sostén,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Exhala,
Dos,
Tres,
Cuatro.
Respira otra vez.
Inhala,
Sostén y exhala.
Y mientras haces esas respiraciones vas soltando todas las cargas acumuladas en tus músculos,
En tus huesos,
En tus órganos.
Vas permitiendo que tu cuerpo se vaya aflojando poco a poco.
Permite que los sonidos te vuelvan.
Y te acompañen en este proceso,
Haciendo su función.
Ahora visualiza.
La misma puerta de madera de ayer.
Reconoces este lugar.
Es la misma puerta tibia de ayer entreabierta esperándote.
Cruza el umbral con la misma confianza de quien regresa a un sitio conocido.
La fogata sigue ahí,
Paciente,
Viva,
Como si nunca se hubiera apagado,
Mientras tú vivías tu día allá afuera.
Inhala profundo y exhala soltando todo lo que trajiste contigo hoy.
No hace falta nombrarlo,
Solo suéltalo aquí junto al fuego,
Que sabe sostener sin juzgar.
Más allá del fuego,
Empiezas a escuchar el murmullo de un río.
Camina hacia el despacio.
Es un río ancho de aguas tibias y transparentes que corre con un propósito antiguo.
Llevarse todo lo que ya cumplió su tiempo.
Métete hasta los tobillos sintiendo como el agua abraza tus pies sin arrastrar tu equilibrio.
Imagina flotando sobre la superficie de este río.
Pequeñas hojas secas.
Cada hoja.
Lleva el nombre silencioso de algo que ya no necesitas cargar.
Tal vez una creencia que aprendiste sin elegirla.
Tal vez una voz que un día te dijo que no era suficiente.
Tal vez una historia repetida tantas veces que la confundiste con tu identidad.
No tiene que identificarlas una por una.
Solo obsérvalas pasar.
Con tal exhalación tuya.
Una hoja más es suelta de la orilla.
Y el río se las lleva.
Agradecido de poder hacer su trabajo.
Tú no estás perdiendo nada de valor.
Estás haciendo espacio.
Ahora sal del río.
Y camina hacia un claro abierto.
Bañado por una luz suave que no tiene fuente visible,
Como si la luz misma estuviera hecha de calma.
Aquí no hay nada que recordar.
Nada que resolver.
Nada que decidir.
Es un espacio fértil y vacío.
Como la tierra recién arada antes de la siembra.
Permanece aquí.
Si surge un pensamiento del tipo,
Debería estar pensando en algo,
O,
Esto,
No se siente como nada,
Déjalo pasar también,
Como otra hoja más sobre el río.
La mente al principio no sabe estar en el vacío,
Y eso está bien.
Tú sigues aquí,
Simplemente en este espacio que es solo tuyo.
Siente como este vacío,
No se parece a la soledad ni al miedo,
Se parece más bien al silencio justo después de que termina una canción hermosa.
Completo.
Pleno.
En paz.
Antes de salir de este claro,
Date permiso de decir el silencio dentro de ti.
Suelto lo que ya no soy.
Lo que ya no me sirve.
Suelto sin necesidad de entender por qué lo cargué tanto tiempo.
No hace falta que sientas algo dramático,
A veces soltar se parece más a un suspiro que a una tormenta.
Quédate unos instantes más sintiendo el peso,
Cualquiera que haya sido,
Un poco más ligero que al empezar.
Y empieza a sentir de nuevo tu cuerpo.
El peso de tus manos,
De tus piernas.
Es claro de luz que era guardado dentro de ti.
Disponible cada vez que necesites volver a él.
Mueve los dedos despacio Y cuando estés listo,
Abre los ojos.
Bienvenido al aquí y al ahora.
Hoy soltaste algo que ya no te pertenecía.
Eso,
Aunque no lo veas todavía,
Ya cambió el camino que sigue.
Es posible que después de esta sesión sientas más sensibilidad emocional,
Ganas de llorar o incluso un poco de cansancio.
Son señales normales de un proceso de liberación.
No de algo malo.
Sé gentil contigo el resto del día.
Mañana,
En el día 3,
Empezamos a sembrar lo nuevo en este espacio,
Que hoy quedó libre.
Y si tú has escuchado esa meditación en la noche antes de dormir y quieres dormir acompañado trabajando aún más con tu subconsciente,
Puedes dormir.
Con el instrumental de esta meditación,
Solo la música para que todos los sonidos y las frecuencias sigan realizando este trabajo en tu subconsciente.
Hasta mañana.
Conoce a tu maestro
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