
Sanar a mi Niño Interior
by Feli García
Meditación guiada para sanar a tu niño interior, oración inspirada en Ho'oponopono. Disfruta de este viaje hacia tu corazón. Practica tantas veces como así lo sientas hasta que te ames con toda tu alma. Agradece a la divinidad esta preciosa oportunidad de sanación. Puedes escuchar esta meditación también para dormir profundamente y relajarte.
Transcripción
Hola soy Feli García quien te va a acompañar en esta meditación.
Busca un lugar tranquilo donde nadie te pueda molestar ni alterar.
Usa ropa cómoda y disponte a ese viaje hacia ti,
Hacia tu interior.
Regálate esos momentos.
Regálate paz,
Tranquilidad y sanación.
Procura estar en contacto con el suelo para enraizarte en tierra samsara,
La espalda recta,
Relaja brazos,
Hombros y siente cómo de tu coronilla hay como un hilo que estira hacia arriba y te conecta con el cielo,
Con el universo.
Eso es.
Pon atención en tu respiración.
Inhala,
Inhala paz y exhala tensión.
Observa tu respiración.
Esa respiración tranquila,
Lenta,
Natural.
Inhalas,
Exhalas,
Inhalas y exhalas.
Y disponte a tener una actitud de gratitud hacia estos momentos de apertura,
De recibir.
Inhala,
Coge vida,
Exhala,
Suelta lo que no necesites y quédate en unos momentos en tu paz,
En tu interior.
Hoy vas a hacer una llamada a tu yo superior,
A tu divinidad,
A esa parte sagrada que hay en ti,
En forma de oración o plegaria,
Para sanar esa parte profunda,
Esa parte que todavía vive en dolor o en sufrimiento y que llegó el momento de transformar y ensanar en paz,
En aceptación,
En gratitud.
Vas a tener un diálogo interno con tu niño interior y con esa fuente o divinidad que todo lo sostiene,
Que está dentro de ti y forma parte de ti.
No lo olvides.
Y ahora sí,
Ahora te vas a disponer a pedir,
A pedir a ese yo superior que está ahí,
Esperando a que le pidas,
A que le llames.
Empezamos.
Divinidad,
Divinidad que hay en mí,
Amado Padre,
Madre Dios,
Te pido por favor que borres las memorias tóxicas,
Dolorosas que hay en mí,
En mis células,
Que son las que impiden que yo sea libre,
Que ese dolor que es tan grande por no poder verme como tú me ves,
Como tú me creaste,
Alma pura y libre.
Te pido con todo mi amor que vuelva a sonreír,
A ser espontáneo,
Que la frescura de mi sonrisa vuelva para que de esta manera se manifieste en mis acciones.
Divinidad,
Sé que al recuperarme a mí mismo voy a recuperar la alegría por la vida,
Ese gran regalo y tesoro que me fue otorgado.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Sé que me he fragmentado en miles de versiones que no soy yo,
Muchos roles guiados por ese ego,
Por ese personaje,
Creados para agradar a los demás,
Para sentirme aceptado,
Valorado,
Reconocido y amado.
Soy consciente de que esto es así,
Por eso te pido,
Amada Divinidad,
Que abras mi corazón para que yo,
Desde mi yo adulto,
Sepa cuidar a mi yo más joven,
Más pequeño,
A mi niño que necesita ser escuchado,
Cuidado,
Amado,
Protegido,
Respetado y valorado.
Mi yo adulto tiene otras estrategias para poder estar en paz y ser feliz.
Ya no necesito que esté aquí.
El yo más joven tiene que descansar,
Disfrutar,
Reír y jugar.
Amada Divinidad,
Sé que con la fuerza que hay en ti,
Mi amada Divinidad,
Que me probé,
Será posible por fin que me pueda integrar en la vida con dulzura,
Con amor y suavidad para siempre.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Sé que todos tenemos un niño que está buscando desesperadamente cubrir todas esas necesidades para manifestar en este plano la felicidad,
La plenitud y,
Sobre todo,
La libertad.
Por eso quiero darte las gracias por haber escuchado esta oración,
Esta petición,
Esta plegaria.
Sé que pidiéndolo con certeza,
Con confianza,
Con fe ha sido escuchada y todo está dado y concedido.
Hecho está.
Gracias,
Querida Divinidad,
Por sanar un trocito de mi corazón.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Namasté
Conoce a tu maestro
4.6 (53)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
