
Meditación Para Unos Minutos De Calma Después Del Terremoto
Cuando el mundo se sacude, el cuerpo queda en alerta, y la mente no para. Y a veces lo único que necesitas es un momento para respirar y recordar que sigues aquí. Esta meditación guiada te acompaña en ese momento, sin pedirte que estés bien, sin apresurarte. Solo unos minutos para hacer una pausa, volver a tu respiración y encontrar un pequeño espacio de calma en medio de todo.
Transcripción
Bienvenida,
Bienvenido.
Este es un espacio que he creado con amor y cuidado para acompañarte en este momento.
No necesitas hacer nada más que estar aquí,
Respirar.
Y permitirte recibir esta práctica como un pequeño refugio.
Tal vez hoy estás sintiendo cansancio,
Tensión,
Miedo,
Rabia o tristeza.
Todo lo que aparezca puede estar aquí contigo sin juicio y sin presa.
En los próximos minutos te invito a soltar un poco el esfuerzo y a volver poco a poco.
A tu respiración,
A tu cuerpo.
Y a ese lugar interno donde puedes encontrar un poco de calma.
Puedes escuchar esta meditación sentada,
Acostado o en la posición que te resulte más cómoda y segura.
Y si en algún momento necesitas pausar,
Hacerlo más lento.
O simplemente descansar.
Honra esa necesidad.
Ahora respira conmigo.
Y permite que este momento te sostenga un poco.
Cierra los ojos si eso se siente bien para ti.
Si prefieres mantenerlos abiertos.
Deja que la mirada descanse en un punto suave.
Empieza anotando tu respiración.
Sin cambiarla,
Sin corregirla.
Solo observando como entra el aire.
Y cómo sale.
Tu cuerpo.
Siente el peso de tu cuerpo.
Nota que en este momento.
Puedes descansar un poco.
Permite que tu cuerpo reciba ese descanso sin esfuerzo.
Tal vez hoy tu cuerpo se siente en alerta.
Tal vez hay tensión en el pecho.
En la mandíbula.
En los hombros.
Buen tu bien.
No necesitas cambiar nada.
Solo acompaña lo que está presente.
Ahora lleva tu atención a tus pies.
Nota su presencia.
Luego observa las piernas.
La cadera,
La espalda.
Los hombros.
La cara.
Y deja.
Kippo Kwapo.
El cuerpo recuerde que puede descansar un poco.
Inhala lentamente.
Exhala con suavidad.
Otra vez,
Inhala.
Exhala.
No tienes que respirar de una forma perfecta.
Solo deja que la respiración te encuentre.
Y si tu mente vuelve a lo ocurrido.
No pasa nada.
Es natural.
Cuando eso suceda.
Vuelve al cuerpo.
A la respiración.
A este instante.
Quédate aquí unos momentos más.
Sin prisa o exigencia.
Solo con presencia.
Si lo deseas.
Puedes colocar una mano en el corazón o en el vientre.
Y repite en silencio.
Estoy aquí.
Respirando.
Acompañando lo que sienten.
Por cuatro Regreso a mí.
Tal vez hoy no necesitas resolver nada.
Tal vez solo necesitas un poco de espacio para respirar y sentirte acompañada.
Permite que esa exhalación sea un pequeño soltar.
Y permite que este momento sea suficiente.
Inhala.
.
.
Y exhala.
Me permite un momento de calma.
Me permito descansar un poco.
Me permito estar conmigo.
No estás sola.
No estás solo.
Respira una vez más.
Y nota algo que sí esté contigo en este momento.
El sonido de tu respiración.
La sensación de tu cuerpo.
O el contacto con lo que te sostiene en este instante.
Así ya.
La cama.
Tus propias manos.
Que ese punto de contacto te recuerde que puedes volver a ti.
Un momento a la vez.
Ahora lentamente comienza regresando tu respiración una vez más.
Nota algo que esté contigo en este instante.
La sensación de tu cuerpo.
El sonido de tu respiración.
O el contacto con lo que te sostiene.
La silla,
La cama.
Propias manos.
Antes de abrir los ojos,
Recuerda que este momento existió.
Que te lo regalaste.
Que puedes volver a él cuando lo necesites.
Un momento a la vez.
Inhala por la nariz.
Y el exhalar.
Abre los ojos lentamente.
Gracias por darte este momento.
Y que pueda seguir encontrando pequeños espacios de calma y sostén.
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