15:29

T01 E13 Parte 1 Los Traumas Que No Sanas, Te Enferman

by Ana Paula Santamarina

rating.1a6a70b7
Puntuación
4.3
Group
Actividad
Meditación
Adecuado para
Todos
Reproducciones
11

En este podcast, comparto un poco de mi historia de sanación física. Es un testimonio de cómo la salud física y la sanación de los traumas está directamente relacionada una vez que encuentras como una se manifiesta a través de la otra para hacerse notar

Transcripción

Hola,

¿cómo están?

Les voy a platicar esto como se lo platicaría a un amigo,

Tal cual.

Y espero que así puedan ser todos mis podcasts.

Fíjense que ayer fui al doctor,

Al neurólogo.

Yo,

Para quienes no sepan,

Me diagnosticaron Parkinson hace 9 años y hace 10 años me comenzó.

De hecho,

Tengo una entrevista con Marta de Baile donde hablo sobre una operación que me dice que se llama Deep Brain Stimulation.

Entonces,

El tema de la salud y la enfermedad para mí es muy importante y muy relevante porque cuando me dieron el diagnóstico me espanté horrible.

¿Por qué?

Porque mi mamá tuvo Parkinson y se puede decir que de eso murió y la vi sufrir mucho.

Y entonces,

Cuando me diagnosticaron me puse las pilas,

Empecé a cambiar mis hábitos de alimentación,

De ejercicio.

Empecé a no leer,

No quise leer ni investigar mucho sobre ciertos aspectos porque entonces no me quería como hacer a Lidia tampoco.

O sea,

No me quería hacer a Lidia de que era una enfermedad familiar y de que es progresiva y de que no se quita porque no quería meterme con eso en ese momento.

Yo dije,

Me la voy a creer,

Se me va a acelerar y me va a dar más.

Entonces,

Empecé a hacer cambios,

Pero cambios que no me daban miedo,

¿no?

Como quitarme los lácteos,

El azúcar,

El gluten,

Todo esto,

El ejercicio,

Ser positiva.

Y me llegaban cosas de los laboratorios,

Me regalaban cosas.

Hagan de cuenta que me llegaba un disco que decía,

El Parkinson es una enfermedad familiar.

Y yo,

¡puta,

Qué horror!

Y lo tiraba a la basura.

O me mandaban como artefactos para apretarlos,

Para meter el botón en el ojito,

En el ojal,

Para ponerte los botones.

Me mandaban cosas como calzadores,

Se llaman calzadores para los zapatos largas.

Como artefactos así que me podían ayudar porque,

Según ellos,

El Parkinson avanza de cierta forma.

A mí me los daban y yo los tiraba inmediatamente o los regalaba porque no quería asociarme con esa evolución.

Y creo que estuvo bien,

Creo que estuvo bien.

Después empecé a andar con una persona,

Tuve una pareja y como que me relajé y ya empecé a comer otra vez.

El caso es que,

Bueno,

Voy a platicar un poquito más porque creo que hay gente nueva que me está siguiendo en este podcast.

Entonces,

A pesar de que hay personas que ya se saben la historia,

Ahí les va.

Entonces vuelvo a portarme como quien dice mal,

¿no?

Ay,

Escuchen mi vocabulario.

No,

No me porto mal.

Simplemente comí más,

¿no?

Y me relajé y como que el Parkinson se empezó a acelerar.

Y ahí les va la historia.

Cuando yo empiezo con una relación que considero así como con la que fundí de abuso,

Esta relación fue muy,

Muy estresante para mí.

Todo esto es mi percepción,

No necesariamente la otra persona lo vive igual que yo porque pues cada quien tiene su percepción para los eventos.

Seguramente ella piensa que vivió eso de otra forma,

Capaz que yo fui el villano para ella,

¿no?

Y sí,

Sí,

Seguro lo fui.

Porque todos somos villanos y víctimas y todos ocupamos diferentes roles,

¿no?

Como lo platiqué en el cuento de la llamita.

Entonces,

Bueno,

Pues resulta que cuando empiezo a andar con ella,

Pues se me empieza a acelerar el Parkinson porque algo pasaba y era ya me voy y te dejo,

¿no?

Y según yo,

Pues éramos súper prendidas las dos espiritualmente.

Cosa que ya vi que también pues no.

Luego uno se hace unas ideas de sí mismo que dices,

Hijo,

Mano,

De veras que equivocada estaba.

Pero bueno,

En ese momento las dos pensamos que éramos súper espirituales y así,

¿no?

Y entonces,

Este,

Con este estrés de que se iba,

También estaba a punto de pasar muchas cosas.

Pues el Parkinson se me empezó a acelerar.

Yo un día le digo a Saint Germain,

Es más,

Creo que se lo dije antes de que empezara mi relación con ella.

Más o menos así.

Le digo a Saint Germain,

Saint Germain es un maestro ascensionado que continúa con la chamba de Jesús.

También,

Este,

Es mi camino espiritual,

La enseñanza de Saint Germain y a eso me dedico,

¿no?

Entonces,

Para mí,

Una de las cosas más padres que he aprendido en estos años es a platicar con ellos y a tenerlos cerca.

Y si me contestan,

Siempre me contestan.

Ahorita les voy a decir cómo me contestaron ayer acerca de la enfermedad.

Y entonces,

Eran principios del 22,

¿no?

Creo.

O eran finales del 21.

Y entonces le digo a Saint Germain,

Oye Saint Germain,

Por fa,

Pues ayúdame a conseguir un neurólogo,

Porque pues yo estoy arrastrando mucho el pie.

¿Cómo no lo iba a estar arrastrando?

Si venía de un periodo,

No me acuerdo exactamente las fechas,

Poco a poco se iban esclareciendo.

Pero venía de un periodo en que no podía dormir bien por estrés.

Y estaba tomando unas gotas que según esto,

No,

No,

Sí sabía que tenían THC.

Pero dije,

Ay,

Pues no pasa nada,

Pues necesito dormir y seguro me van a ayudar.

Y no me di cuenta que pues me estaba generando una adicción a la marihuana,

¿no?

Entonces tenía THC,

Esas gotas.

Y este,

Total,

Que me di cuenta que en ese periodo pues empecé como a arrastrar la pierna,

Muy raro,

Muy raro.

Lo empecé a arrastrar más,

Empecé a caminar mal.

No me acuerdo exactamente cuánto tiempo llevaba con las gotas y no sé si tenga que ver directamente,

Le soy sincera.

La cosa es que no estaba bien.

Y aparte,

Pues como veníamos saliendo de COVID y todo este tema,

Pues yo a mi neurólogo,

Que es un tipazo,

Mi neurólogo de México,

Pues lo veía una vez cada ocho meses por Zoom.

No tomaba levado,

Había una serie de cosas como un poquito diferentes o particulares,

Bueno o malo.

Pues yo creo que finalmente,

En términos físicos,

La historia ha estado bien porque estoy muy bien,

Muy,

Muy bien del Parkinson después de diez años.

Y entonces le digo a Sañaman,

Oye,

Necesito un neurólogo porque pues ya eso de verlo cada ocho meses por Zoom no era suficiente.

Y al día siguiente me habló una alumna,

Celsin,

Que ya me permitió decir su nombre y me dice,

Oye,

Palis,

Me habló para preguntarme si sabía de alguna inmobiliaria donde vendieran,

Algo estaba buscando de bienes raíces.

Le dije no.

Y empezamos a platicar y no sé cómo salió.

Le dije,

Oye,

Pues fíjate que estoy buscando un neurólogo.

Ah,

No.

Y ya me platicó de su empresa porque me empezó a platicar de su chamba.

Y trabajaba en una empresa que hace los aparatos para las personas que se operan con esta operación del Parkinson que se llama Deep Brain Stimulation.

Y entonces yo dije,

Ay,

A ver,

Cuéntame de qué se trata.

Y ya me platicó que te ponen los electrodos y en lugar de,

Tratan de bajar los medicamentos y te van mandando impulsos eléctricos al cerebro.

Y yo dije,

Wow,

Qué oportuno.

Y aparte le dije,

No sabes,

Pues de verdad le acabo de decir a Sañaman.

Me dice,

Hay una clínica de Parkinson increíble en Querétaro,

Cerca de donde tú vives.

Y entonces te voy a dar los datos.

Y entonces me empiezo a escribir con una persona de esta empresa el día siguiente.

Me da los datos del doctor,

Del doctor Matuk.

Este sí lo puedo nombrar porque fue el que fue a la entrevista con Marta.

Y me dan una cita,

Me dice la señorita que hasta la fecha sigue con él,

Mi querida Pau.

Me dice Pau,

Pues solo tenemos una cita hasta dentro de un mes.

Y le dije,

Bueno,

Pues la tomo,

¿no?

Entonces tomo la cita y ya,

¿no?

Dije,

Bueno,

Pues espero yo,

Raro que haya dicho,

Bueno,

Pues espero yo,

Porque se trataba de ir al doctor.

Porque pues antes era bastante desesperada y todo tenía que hacerse ya,

¿no?

Antes hubiera dicho,

Oye,

Bueno,

Antes y de repente cuando me agarra las prisas,

La intensidad y la falta de paciencia.

Y entonces le digo,

Pau,

Bueno,

Ok.

Y pasa un rato y suena el teléfono y me dicen,

Oiga,

Se acaba de cancelar una cita mañana.

¿Quiere venir?

Y yo dije,

Sí,

Ya sabe,

Ya sabe,

Voy.

Y entonces voy solita al neurólogo,

Me ve a entrar y empezamos a platicar.

Y me dice,

Oye,

¿te puedo decir algo con mucho respeto?

Y yo,

Sí,

Claro.

¿Por qué estás tan bien si la verdad es que estás muy mal medicada?

Y yo dije,

Ay,

Qué chistoso,

¿no?

Le dije,

Bueno,

Pues es que medito.

Y yo iba con el firme propósito de no ponerme a hablar de,

Bueno,

A veces hago eso,

De no hablar de espiritualidad.

Porque pues como es mi actividad favorita de la vida,

Pues vivo bastante leve,

¿no?

Le dije,

No,

Pues me vine a vivir aquí.

Pusimos un centro de meditación.

Yo dije,

Lo voy a decir centro porque si le digo que se llama templo se va a espantar y va a pensar que soy una Jesus freak.

Y ve todos a ver qué piensan,

¿no?

Entonces le dije,

Pusimos un centro de meditación,

No sé qué,

De Saint-Germain.

¿Pero de quién?

Y me hace a preguntar.

Y yo decía,

Bueno,

Qué raro que un neurólogo que es una persona de ciencia esté como haciendo tantas preguntas.

Y entonces me decía,

¿pero cómo?

¿De qué se trata?

¿Y en dónde y por qué es Saint-Germain?

Y yo decía,

Qué raro que me pregunte.

Entonces pues yo le iba a contestar.

Total que me dice,

Oye,

Pues pasa al cuartito de atrás,

Vamos a ver tus movimientos y hacer la parte clínica,

¿no?

Entonces nos vamos al cuartito de atrás y empieza,

Ya saben que las pruebas neurológicas y sobre todo,

Bueno,

Varios de las neurológicas son de ver cómo te mueves.

Y entonces te dice,

Ve la punta de tu dedo y tócate la nariz y muévete así,

Ya sabes.

Y de pronto le dice a otra asistente,

Que era la asistente como médica,

Le dice,

Oye,

Me pasas mi libro,

Por favor.

Y entonces yo dije,

Qué chistoso me va a hacer cargar,

Subir,

Bajar el libro.

Y me da el libro.

No me acuerdo exactamente,

Pero era un libro violeta y dice algo de Saint-Germain.

La llama Violeta o el Morja o algo así de Saint-Germain.

Y yo,

Wow.

Y yo no sé si ya me hice acuerdo.

Ayer le iba a preguntar porque ayer lo fui a ver y por eso estoy grabando este podcast.

Pero me dijo,

Fíjate que estuve a punto de dedicar tiempo a Saint-Germain o dedicar mi vida a Saint-Germain,

Pero pues decidí ser neurólogo.

Y yo,

Wow.

Entonces me pongo toda chinita y pues ya me quedé callada.

En ese momento no le dije,

Oye,

Pues qué crees.

Porque pues ya así uno va sabiendo poco a poco qué decir,

Qué no decir y cuándo y cómo.

Y entonces yo dije,

Wow,

No lo puedo creer,

Qué rápido.

Muchas gracias,

Saint-Germain.

Una gratitud inmensa.

Total que me dice,

Oye,

Bueno,

Ya pasamos otra vez a su escritorio.

Y me dice,

Mira,

Te voy a explicar cómo está la onda.

Bueno,

No,

Él habla más,

Más formal.

Es un catarsis súper formal.

Ay,

Para eso me encantó su oficina.

Para mí,

¿saben cómo le digo a Saint-Germain el bien peinado?

Porque es como todo así calado,

Todo bonito,

Todo guapo,

Todo,

Todo perfecto,

¿no?

Y cuando entré al consultorio de Matuk,

Así perfecto,

Limpio con su Mac,

Ni un papel fuera del lugar.

Súper bien peinado con sus lentes modernos.

Ay,

No sé,

Me encantó su pulcritud,

¿no?

Y yo dije,

Ay,

Qué chistoso.

O sea,

Sí parece un estudiante de Saint-Germain,

¿no?

Aunque a veces parece que tenemos trastorno obsesivo compulsivo algunos de los estudiantes de Saint-Germain.

Porque,

Claro,

Pues nadie es perfecto,

Pero pues sí le tiramos a,

Pues no sé,

Es algo bonito que se va dando aquí en la enseñanza.

Yo veo que poco a poco vamos siendo como más ordenados,

Limpios,

Minimalistas.

Pues así son los maestros,

Porque uno gasta menos energía y es más simple,

Más bonito,

¿no?

Y entonces,

Este,

Así listo.

Entonces me dice,

Oye,

Fíjate que el mejor resultado que puedes obtener con tu operación es el que obtendrías con una muy buena medicación.

Entonces,

Lo primero que vamos a hacer,

Me dijo,

Por edad,

Y como yo veo la cosa a grosso modo,

Eres muy buen candidato para esta operación que se llama Deep Brain Stimulation.

Pero vamos a darle un poco de tiempo,

Vamos a cambiarte el medicamento y ya vemos qué tal te sientes.

Y yo,

Bueno,

Ok,

Perfecto.

Y entonces me cambió,

Me dijo,

Vas a venir dentro de un mes.

Y yo dije,

Ok.

Y entonces,

Pues ya me cambié el medicamento,

Empiezo a tomar levadopa y de pronto,

Bueno,

Pues ya se viene el mes.

Guau,

Me empiezo a sentir con el medicamento así como si no hubiera un mañana,

De veras.

Yo creo que pues algo sí andaba,

No andaba bien medicada,

Pero pues por algo fueron las cosas.

Entonces me aviento un mes con levadopa y regreso y me empiezo a sentir así,

Shalala,

Guau.

O sea,

Imagínense que te empiezas a acostumbrar,

Porque así es la enfermedad.

De pronto nos empezamos a acostumbrar a estar mal.

Y no te das cuenta que te está comiendo y te está comiendo y te está comiendo.

Es como cualquier emoción,

Es igual la enfermedad,

¿no?

O sea,

De pronto te vuelves el enojón,

¿no?

Y ya,

Y entonces te das chance y te das permiso de ser el enojón y te irritas y te enojas y te enojas y te irritas y te irritas y te enojas.

Y vas siendo el enojón y te acostumbras.

Sin saber que puedes dejar de ser enojón.

Es lo mismo con la enfermedad.

O sea,

La enfermedad y las emociones son muy parecidas.

De hecho,

La enfermedad tiene una causa emocional y eso es a donde voy yo.

La medicina germánica lo dice.

Pero entonces,

Ahí va el fin de la historia.

Bueno,

Continúo con esta historia.

Total que me voy y yo me empiezo a sentir guau.

Guau,

Digo guau,

Todavía no andaba con esta pareja que le llamo yo mi villana favorita por el momento,

¿no?

Y entonces,

Este,

Perdón que le llame así,

Pero pues es para darle un poquito de risa al asunto de los abusos y los abusadores y todo,

¿no?

Y entonces,

Este,

Bueno,

Regreso al mes,

Me va a entrar el consultor y me dice,

Oye,

Tú no necesitas una operación,

Estás perfecta.

Y yo todavía pensé,

Pues,

Qué cuate tan honesto,

¿no?

Porque,

Pues,

Francamente,

Cuando ves un candidato que está puesto,

A mí él me hubiera dicho,

Ahora le va,

Se operó.

Y hubiera brincado y me hubiera operado.

Porque también uno de mis ticunes o de mis cosas que me cuestan trabajo manejar es la impulsividad,

¿no?

Siempre tengo que estar muy pendiente de no estar reaccionando impulsivamente.

Entonces,

Le dije,

Bueno,

Pues,

Ahora le va,

¿no?

Entonces,

Este,

Tómate las pastillas de esta forma y venme a ver,

Creo que eran tres meses,

¿ok?

Ya voy a hacer mis podcasts un poquito más largos.

Este se va a llamar,

No sé cómo se va a llamar,

Pero pues es la parte uno.

Continuamos,

Les mando un gran abrazo y voy a grabar la segunda parte de la historia.

Besos,

Bye,

Bye.

© 2026 Ana Paula Santamarina. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

Trusted by 35 million people. It's free.

Insight Timer

Get the app

How can we help?

Sleep better
Reduce stress or anxiety
Meditation
Spirituality
Something else