
Ejercicio de Movimiento
by Alan Hecker
Meditación en movimiento es mindfulness ya que lo que vamos a hacer es prestar atención a los movimientos y ver como nos vamos sintiendo con estos sin intentar modificarlos. Tengan en cuenta la importancia de respetar los limites que el cuerpo nos dice. En parte esta meditación nos enseña a escuchar nuestro cuerpo.
Transcripción
Movimiento consciente.
Para esta meditación vamos a buscar un lugar tranquilo,
Donde recostarnos.
Puede ser en el piso,
Poniendo debajo de nosotros una manta o una colchoneta.
O también puede ser en la cama,
Pero en este caso tenemos que estar atentos a no quedarnos dormidos.
Vamos a ponernos cómodos,
Apoyando bien la espalda y la cabeza.
Las piernas pueden estar estiradas o flexionadas,
Apoyando la planta de los pies en el suelo.
De esta manera va a relajar nuestra cintura.
Los brazos pueden estar al costado del cuerpo o juntar las manos sobre el abdomen.
Los invito a tomar tres respiraciones profundas.
Sostengan el aire uno o dos segundos entre ustedes y luego lo dejan salir.
Una vez que hayamos terminado con las tres respiraciones,
Volvemos a respirar normalmente,
Sin forzar la respiración ni cambiarla.
Vamos a llevar nuestra atención al aire que ingresa por nuestras fosas nasales y vamos a percibir cómo entra y cómo sale.
Simplemente vamos a sentirlo.
Puede ser la sensación del aire en las fosas nasales o la temperatura con la que entra y observar si sale con otra temperatura,
Un poco más tibia.
Simplemente observen,
Perciban.
Los invito ahora a llevar toda la atención al brazo derecho.
Muy lentamente vamos a ir levantándolo como quien apunta al techo.
Y una vez que esté levantado vamos a comenzar a dar pequeños círculos con nuestra mano,
Relajando la muñeca para un lado y luego para el otro lado.
En este momento,
Nuestro anclaje al presente van a ser los movimientos.
Una vez que terminemos con estos movimientos de la muñeca,
Vamos a empezar a realizar pequeños círculos con todo el brazo.
Vamos a ir agrandando cada vez más y más estos movimientos hasta que lleguen a rozar nuestro cuerpo y el suelo.
Siempre vamos a estar en el presente sintiendo estos movimientos.
Vamos a girar para un lado y luego para el otro lado.
Frenamos con los movimientos y volvemos el brazo derecho a su lugar,
Muy lentamente observando como va bajando y posicionándose a donde estaba al comienzo.
Ahora vamos a percibir la diferencia entre el brazo derecho y el brazo izquierdo.
¿Puedes notar un cosquilleo en el brazo derecho?
¿Puedes notarlo más relajado o más activo que el izquierdo?
¿Están iguales?
Cualquiera sea la sensación que sientas,
Es la sensación correcta.
Solo percibe lo que está sucediendo en el aquí y en el ahora.
¿Dónde está la mente?
¿Está en el pasado?
¿Está en el futuro?
Observe esos pensamientos si es que no están aquí en este momento y amablemente y con amor vuelve al presente y usa de ancla el próximo movimiento.
Llevamos toda la atención al brazo izquierdo y muy lentamente lo vamos a ir levantando hasta que apunte hacia el techo.
Una vez arriba vamos a relajar la muñeca y vamos a comenzar a girar para cualquiera de los dos lados,
Siempre prestando atención al movimiento.
Giramos para el otro lado y ahora relajamos la muñeca y vamos a comenzar a hacer pequeños círculos con el brazo,
Ampliando cada vez más estos círculos hasta que toquen nuevamente nuestro cuerpo y el piso.
Si algo se interpone en nuestro camino,
Mientras vamos girando el brazo,
Solamente percibelo,
Está allí,
No hay ninguna intención en el medio,
Simplemente están.
Y cuando tu brazo o tu mano toque,
Ya sea tu cuerpo,
El piso o algo que haya en el medio,
Siéntelo.
Giramos para el otro lado y recuerda amablemente volver con tu conciencia a los movimientos cada vez que tus pensamientos aparezcan.
Llevamos el brazo a la posición original de descanso y los invito nuevamente a percibir la diferencia en las sensaciones que aparecen en los dos brazos.
Y si no aparecen diferencias,
Está bien también.
Nuevamente vamos a ir bajando con nuestra tensión hacia la pierna derecha,
Vamos a percibir toda la pierna,
Desde la cadera hasta la punta de los dedos,
Solo percibela.
Te invito a que comiences a mover de un lado para el otro solamente el pie,
Muy lentamente.
En cada movimiento siente como se desplaza el pie y que parte de este está apoyando el piso,
Un costado,
El talón,
El otro costado.
Y ahora frenamos ese movimiento y te invito a que observes la intención de la mente antes de realizar el siguiente movimiento.
Te voy a pedir que levantes la pierna derecha solamente un poco,
Pero antes de hacerlo,
Observa esta intención de hacerlo.
Una vez que estés listo,
La levantas y empiezas a hacer pequeños círculos para un lado.
Si quieres,
Para facilitar esto,
Puedes apoyar la planta del pie izquierdo en el piso.
Y una vez más,
Si la mente trae pensamientos,
Recuerda muy amablemente usar de anclaje el presente de estos movimientos.
Giramos un poco para el otro lado y dejamos descansar el pie y la pierna,
Tanto la izquierda como la derecha,
En sus posiciones originales.
¿Puedes percibir alguna diferencia entre las dos piernas?
Si lo haces bien y si no,
También bien.
Ahora vamos a llevar la atención a toda la pierna izquierda,
Desde la cadera hasta la punta de los pies.
Y cuando estés preparado,
Vas a comenzar a mover el pie lentamente de un lado hacia el otro,
Observando los distintos apoyos que se van a ir generando cada vez que cambies el pie de posición.
Observa,
Este movimiento está sucediendo ahora.
Este es tu presente.
Frenamos ese movimiento y al igual que la otra pierna,
Te invito a que tomes conciencia de la intención de levantar la pierna izquierda.
Y cuando puedas percibir esta intención,
Te invito a que la levantes y comiences a dar círculos pequeños para un lado y luego para el otro lado,
Siempre estando conscientes de estos movimientos.
Bajamos la pierna izquierda y nuevamente percibimos las sensaciones tanto de la pierna izquierda como de la pierna derecha.
Intenta observar si los apoyos de las piernas son iguales,
No solamente las sensaciones.
¿Apoyan por igual los dos muslos,
Las piernas y los pies?
No hace falta que te respondas,
Simplemente sé lo observador y una vez más los invito a llevar la conciencia a toda la cabeza.
Observa el apoyo de la cabeza contra el suelo o la cama.
Observa y siente como esta superficie la sostiene.
Lleva la atención a la cara y presta atención si los músculos de la cara están relajados,
Los de los ojos,
La frente,
La boca y si no es así te invito a que los relajes para comenzar el último de los movimientos.
Vamos a llevar la cabeza primero hacia el lado derecho hasta que la oreja haga contacto con la superficie de apoyo y recuerda amablemente volver con la conciencia si es que los pensamientos aparecen.
Volvemos a llevar la cabeza a la posición original con los ojos mirando hacia el techo,
Siempre lentamente.
Y ahora llevamos la cabeza hacia el lado izquierdo hasta que la oreja apoye en la superficie de apoyo y volvemos a la posición original.
Por último quiero que observes nuevamente como al principio la respiración en las fosas nasales.
Siente el aire entrar y el aire salir.
Respira,
Observa.
Los que tengan ganas de seguir meditando pueden seguir en esta postura unos minutos más observando la respiración en las diferentes partes del cuerpo,
La nariz,
El tórax,
El abdomen.
Y los que desean terminar con la práctica abran los ojos y los invito a esbozar una pequeña sonrisa a manera de apertura.
Conoce a tu maestro
4.6 (44)
