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Conciencia de los Fenómenos Mentales

by Leandro Piazza

Actividad
Meditación
Adecuado para
Experimentados

Meditación: Conciencia de los Fenómenos Mentales Imagina tu conciencia como un escenario donde pensamientos y emociones surgen como nubes que se acumulan, toman forma y desaparecen por sí solas. Una nube tras otra, un pensamiento, una emoción, se despliega mientras el cielo permite que las nubes existan sin alterar su esencia. A través de esta meditación, puedes conectar profundamente con tu consciencia más auténtica y desarrollar claridad mental al observar cómo todos los fenómenos surgen una y otra vez en un proceso donde todo cambia, donde no hay nada que forzar, nada que desear, y todo se desarrolla por sí mismo. Es una meditación avanzada de 45 minutos que se desarrolla en tres partes.

Transcripción

Meditación conciencia de los fenómenos mentales Esta meditación guiada se articula en tres partes y te permitirá tomar contacto con tu propia conciencia.

Empieza sentándote en una silla o en el suelo sobre un cojín.

Pone la columna vertebral recta manteniendo una postura que combine dignidad,

Estabilidad y comodidad.

No apoyes la espalda contra el respaldo de la silla si es posible y en cualquier caso intenta que la postura de la espalda esté erguida.

Fíjate como queda la columna vertebral subiendo poco a poco desde la base hasta llegar al cuello y a la cabeza.

Los brazos reposan cómodamente con las manos en el regazo o en la silla y siente como la cabeza está posada suavemente en el extremo de la columna.

Buscando una posición en la que te encuentres a gusto pero manteniendo la cabeza erguida.

Cierra los ojos e intenta respirar por la nariz manteniendo la boca cerrada sin ninguna tensión en el paladar.

Una vez establecida la postura quédate inmóvil sin moverte durante la práctica y si te ayuda puedes sentirte como si fueras una montaña.

Firmemente sentado con las nalgas,

Pies y piernas en la superficie de la tierra.

Elevando el tronco y la cabeza con presencia en las alturas como queriendo tocar el cielo.

Imagina como abrir una puerta que te llega en una habitación donde practicarás la primera fase de esta meditación.

La respiración consciente.

Tómate un momento para identificar las sensaciones que produce la respiración en tu cuerpo.

El lugar preferible para esta observación es la zona de la nariz del labio superior notando como el aire pasa por los orificios nasales al entrar y al salir.

Si lo deseas puedes hacer dos o tres respiraciones profundas para establecer con precisión el lugar donde vas a observar tu respiración y después volver a la respiración natural.

Una vez establecido el punto de observación es importante permanecer fiel al mismo durante toda la grabación.

Aunque en ocasiones te parezca que la respiración se vuelve muy sutil y las sensaciones pierden intensidad,

No intentes alterar la respiración de ninguna forma,

Ni controlarla ni modificarla.

Simplemente debes observar el flujo y confiar en el cuerpo y en la respiración que determina en cada instante.

Es como bailar con el aliento,

Dejándose llevar por su ritmo,

Siguiendo la inspiración desde que comienza hasta que acaba,

Y siguiendo la exhalación desde el principio hasta el final,

Notando cuando la inspiración y la exhalación se encuentran y el aire cambia de sentido.

Quizás notes en algún momento la mente pierde contacto con la respiración y se deja llevar por algún pensamiento sobre cuestiones del futuro o del pasado.

Es normal,

La tendencia de la mente es vagar y tiene el hábito de saltar de un pensamiento a otro hasta que encuentra algo con interés.

Cada vez que la mente se distrae,

Puedes aprovechar la siguiente exhalación para soltar cualquier pensamiento que tenga y llevar la atención de vuelta a la respiración,

Sin preocuparte del contenido del pensamiento,

Ni criticarte o juzgarte por ello.

Simplemente te das cuenta que la mente se ha distraído y la invitas a volver cariñosamente a la atención a la respiración.

Observando el flujo de aire hacia adentro y hacia afuera.

Percibiendo el momento final de la exhalación,

Antes de que el flujo se invierta y se convierta en inspiración.

Y percibiendo el momento final de la inspiración,

Antes de que el flujo se invierta y se convierta en exhalación.

Estás desarrollando un contacto íntimo con tu propia respiración,

Aliento tras aliento,

Momento a momento.

Solo existe un momento,

El momento presente.

Presente en lo que ocurre aquí y ahora.

Notando el fluir de la respiración hacia adentro y hacia afuera,

La una sigue la otra,

Como las olas del mar.

Déjate guiar por el movimiento de la respiración.

Con equilibrio,

Con sencillez y con conciencia plena.

Imagina ahora de abrir una otra puerta que te llevará a una otra habitación,

Donde la práctica continuará con la meditación-exploración de las sensaciones del cuerpo.

Puedes empezar sintiendo en detalle la postura,

Desde los pies hasta la cabeza,

Prestando también atención a la parte interna del cuerpo,

Fijándote qué sensaciones existen en el interior en cada momento.

Para ello,

Puede hacer recorridos desde la cabeza a los pies,

Cubriendo parte por parte,

Todas las zonas del cuerpo,

En el orden que tú prefieras,

Pero sin dejar ninguna zona sin explorar.

Es importante que no busques ninguna sensación especial,

Ni quieras evitar ninguna área concreta.

Explora el cuerpo a una velocidad que te permita notar todos los detalles de las sensaciones,

Parándote cuando lo creas conveniente,

Pero sin que el ritmo sea tan lento que la mente se distraiga constantemente.

Intenta que la mente solamente registre lo que siente,

Como un observador imparcial,

Como un testigo ecuánime,

Sin elaborar ningún juicio ni idea al respecto.

Si encuentras zonas en blanco,

Puedes permanecer en unos instantes ahí,

Respirando con atención por si aparece alguna sensación interesante.

Y si no es así,

Sigues tu recorrido sin olvidarte de ninguna zona.

Cuando aparecen sensaciones intensas,

Hay que identificarlas con más precisión en la zona.

Biensea sensaciones de cosquilleo,

Picor,

Ardor,

Presión o pinzadas.

Se trata de ver qué área está involucrada,

Explorando los contornos de la sensación,

Su profundidad,

Como si estuvieras elaborando un mapa.

Intenta dirigir el aliento hacia esta zona del cuerpo,

Como si inspiraste y expiraste de esta zona,

Como si el aire fuera desde la nariz a la zona interesada.

Y ahora,

Poco a poco,

Regresa a la atención a la respiración,

Retomando el contacto con ella,

Siguiendo el aliento hacia adentro y flotando con cada exhalación hacia afuera,

Utilizando la respiración como un ancla al momento presente.

Imagina ahora de abrir una otra puerta,

Que te llevará a una otra habitación distinta,

Donde la meditación continuará con su tercera y última fase,

Donde explorarás otros fenómenos del campo de tu conciencia.

Renova el interés y la curiosidad con cada inspiración,

Y aprovecha cada exhalación para liberarte de pensamientos o ideas,

Como si fueran las primeras respiraciones de esta meditación.

Apreciando cada inspiración como un momento que comienza,

Apreciando cada exhalación como una oportunidad para soltar lo que ya pasó.

De esta forma,

Deja que la conciencia se centre ahora en los sonidos,

Ya sean externos o internos,

Identificando cualquier sonido que llegue al campo de tu conciencia,

Sin hacer distinciones o preferencias,

Dejando que lleguen todos los sonidos,

Incluso los de la calle o de dentro de la casa,

Permitiendo que los sonidos formen parte del entorno,

Dejando que tu atención los explores según van apareciendo uno a uno,

Sin analizar si el sonido es placentero o molesto,

Si es agradable o desagradable,

Notando sólo la presencia del sonido,

Su tono,

Intensidad y duración,

Sin pensar en sus causas o consecuencias.

De la misma forma que los sonidos aparecen y desaparecen en el campo de la conciencia,

Puedes observar otros fenómenos que tienen la misma naturaleza.

Las emociones y los pensamientos también surgen,

Se desarrollan y si se dejan tranquilos se desvanecen en el espacio de tu conciencia.

Intenta observarlos sin buscar,

Como un testigo imparcial,

O como si estuvieras viendo una película,

Reconociendo los pensamientos y las emociones como parte de este momento,

Pero sin dejarte arrastrar por ellos.

Evitando reaccionar,

Entendiendo el proceso por el que surgen en la mente pensamientos y emociones con curiosidad,

Sin prestar atención al contenido.

Quizás te ayude a imaginar que tu conciencia es como un escenario,

Donde los pensamientos,

Las emociones que surgen en la mente son como las nubes en el cielo.

Nubes que se espesan,

Toman forma y desaparecen de forma autónoma,

Una nube tras otra.

Un pensamiento,

Una emoción se van sucediendo,

Mientras el cielo permite la existencia de las nubes sin por ello cambiar su esencia.

Vuelve ahora con la atención a la respiración,

Siguiendo el aliento,

Bailando con el aire que entra y que sale,

Como si le se desliza por todo el cuerpo,

Incluyendo en el campo de la conciencia cualquier sensación,

Sonido,

Englobando cualquier emoción o pensamiento que pueda aparecer.

Pero sin dejarte arrastrar por ello,

Permitiendo que exista en el contexto,

Permitiendo que los pensamientos aparezcan y desaparezcan por sí mismos,

Ampliando de esta forma la conciencia hasta incluir la total experiencia del ser aquí y ahora,

Sin desear que las cosas sean de una forma distinta a la que son,

Con total aceptación de este momento precioso,

De este momento consciente,

Notando como todos los fenómenos surgen una y otra vez,

En un proceso en el que todo cambia,

Donde no hay nada que forzar,

Nada que querer y todo se desarrolla por sí mismo.

Muy bien,

A medida que termina esta meditación,

Puedes felicitarte por haberte dedicado este tiempo de cuidado.

Recuerda que la práctica regular de la meditación te ayudará a crear una verdadera relación contigo mismo,

Y así podrá disfrutar de una vida más saludable,

Más satisfecha y más llevadera.

La meditación te ayudará a recuperar el equilibrio después de momentos de tensión y así podrás responder mejor a los desafíos de la vida.

Con esta práctica facilitamos la renovación del cuerpo aportando claridad a la mente,

Incluso en los momentos más oscuros y de mayor confusión,

Siendo como una lámpara que ilumina la propia existencia.

Gracias y buena vida.

© 2026 Leandro Piazza. All rights reserved. All copyright in this work remains with the original creator. No part of this material may be reproduced, distributed, or transmitted in any form or by any means, without the prior written permission of the copyright owner.

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