
Meditacion De Amor Propio
Amor propio: volver a ti Esta meditación es una invitación a reconectar con tu esencia desde la amabilidad, la aceptación y el cuidado. A través de la respiración consciente y una guía suave, crearás un espacio para escuchar tu corazón, reconocer tu valor y cultivar una relación más amorosa contigo mismo/a. Ideal para momentos de autoexigencia, inseguridad o simplemente cuando necesites recordar que eres suficiente tal como eres. Permítete recibir tu propia presencia con ternura y abrirte a una sensación más profunda de paz, confianza y bienestar. Te deseo calma para el alma...
Transcripción
Bienvenida.
Gracias por regalarte este momento.
No estás aquí para convertirte en alguien diferente.
No estás aquí para arreglar nada.
¿No estás aquí?
Para exigirte más.
Estás aquí?
Para recordar quién eres.
Busca una posición cómoda.
Permite que tu cuerpo se acomode suavemente.
Y cuando estés lista,
Cierra tus ojos.
Y nada.
Profundamente.
Por la nariz.
Y exhala.
Lentamente.
Por la boca.
Una vez más.
Y nada calma.
Exhala,
Tensión.
Y nada,
Amor.
Exhala todo aquello que ya no necesitas sostener.
Permite.
.
.
Que cada respiración les lleve más profundamente hacia tu interior.
Paciente.
Como tu cuerpo.
Comienza a relajarse relaja tu frente.
Relaja tus ojos.
Relaja tu mandíbula.
Relaja tu cuello hombros.
Brazos manos.
Pecho.
Abdomen piernas y pies.
Con cada exhalación.
Te sientes más tranquila.
Más segura.
Más presente.
Ahora.
Imagina que caminas por un sendero rodeado de naturaleza.
Tal vez hay árboles.
Tal vez flores.
Tal vez una suave brisa acaricia tu rostro.
No importa como sea ese lugar.
Lo importante es que te sientas segura.
Protegida.
En paz.
Continúa caminando.
Y a medida que avanzas observas una luz suave frente a ti.
Una luz.
Calida.
Amorosa.
Récord importante.
Acércate lentamente.
Y cuando se resa ella descubre que esa luz Eres tú.
Tu esencia.
Tu alma.
Tu verdad.
Observa esa luz Observa como brilla.
Como respira.
Cómo vive dentro de ti.
Y ahora… permite que esa luz Te ame.
Escucha estas palabras.
Siempre he estado aquí.
Nunca.
Te abandoné.
Incluso.
Cuando dudaste de ti.
Incluso.
Cuando te sentiste insuficiente.
Incluso hoy.
Cuando olvidaste tu valor.
Yo seguí aquí.
Esperando que volvieras a mirarme.
Respira profundamente.
Y siente.
Como esas palabras llegan a tu corazón.
Tal vez.
Durante mucho tiempo.
Buscaste afuera aquello que ya existía dentro de ti.
Aprobación.
Reconocimiento.
Amor.
Seguridad.
Pero hoy.
.
.
Comprendes algo importante.
Nada de eso necesita venir desde afuera para existir.
Porque ella vive dentro de ti.
Imagina ahora.
Que esa luz comienza a expandirse.
Llena tu corazón.
Llena tu pecho.
Sin a todo tu cuerpo.
Y mientras lo hace Repite mentalmente.
Soy suficiente.
Soy valiosa.
Soy importante.
Merezco amor.
Merezco respeto.
Merezco ser feliz.
No necesito demostrar mi valor.
Mi valor.
Existe por el simple hecho de ser quien soy.
Ahora respira.
Permite que cada palabra se acomode dentro de ti.
Y visualiza.
Frente a ti.
A una versión más joven.
Quizás una niña.
Quizás una adolescente.
Quizás una etapa de tu vida que necesitaba más amor.
Observa su rostro.
Sus emociones.
Su energía.
Acércate a ella y dile.
Te veo.
Te escucho.
Te comprendo.
No estás sola.
Nunca estuviste sola.
Estoy aquí para ti.
Gracias.
Por todo lo que hiciste para protegerme.
Gracias por seguir adelante.
Incluso cuando era difícil.
Gracias por ser tan valiente.
Ahora.
Imagina que la abrazas.
Y siente.
Como ese abrazo atraviesa el tiempo.
Como sana.
Como calma.
Cómo libera.
Permite que esa versión de ti se funda en tu corazón.
Integrándose nuevamente contigo.
Respirar profundamente.
Y siente la fuerza que existe dentro de ti.
Porque eres mucho más fuerte de lo que crees.
Mucho más sabia de lo que imaginas.
Mucho más valiosa de lo que alguna vez te permitiste reconocer.
Llevar ahora una mano a tu corazón y siente sus latidos.
Ese corazón.
Ha atravesado alegrías.
Desafíos.
Cambios.
Pérdidas.
Aprendizajes.
Y aún así.
.
.
Sigue aquí.
La atiendo.
Amándote.
Sosteniéndote.
Agradece a tu corazón.
Agradece a tu cuerpo.
Agradece a tu historia.
Agradece a la mujer que eres hoy.
Y repite mentalmente.
Me amo.
Me acepto.
Me respeto.
Me honro.
Confío en mí.
Confío en mi camino.
Confío en la vida.
Estoy aprendiendo a tratarme con amor.
Estoy aprendiendo a reconocer mi valor.
Estoy aprendiendo a mirarme con compasión.
Cada día.
Me acerco más a mi verdadera esencia.
Cada día.
Me permito brillar más.
Cada día.
Me permito ser yo.
Permanece unos instantes sintiendo estas palabras.
Sintiendo esta energía.
Sintiendo este amor.
Y recuerda.
.
.
No necesitas ser perfecta para merecer amor.
No necesitas hacerlo todo bien para ser valiosa.
No necesitas demostrar nada para ser suficiente.
Ya lo eres.
Siempre lo fuiste.
Y siempre lo serás.
Respira profundamente ¿Comienza poco a poco a volver a este momento?
Siente nuevamente tu cuerpo.
Tus manos,
Tus pies.
Tu respiración.
Y cuando te sientas lista,
Mueve suavemente los dedos estírate si lo deseas y abre tus ojos.
Llevando contigo.
Esta verdad.
Eres amor.
Eres luz.
Eres suficiente.
Y mereces ocupar tu lugar en el mundo.
Gracias por compartir este momento contigo.
Y recuerda volver a tu corazón.
Cada vez que necesites.
Recordar quién eres.
Conoce a tu maestro
More from Claudia Gomez
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
