
Afirmaciones Para Dormir Profundo
Despide el día de forma armoniosa y consciente con afirmaciones suaves que invitan a tu mente a soltar el control, liberar las cargas acumuladas y sumergirse en un descanso ininterrumpido, profundo y profundamente reparador durante toda la noche.
Transcripción
Buenas noches.
El día terminado.
No hay nada,
Absolutamente nada que necesites resolver ahora mismo.
Quizá el día te dejó cargas.
Tal vez dejo ruido en tu cabeza y quizá también dejo alguna luz pequeña que aún no has notado.
Aquí.
En este espacio.
No te pido nada.
No hay necesidad de hacer,
De lograr,
De mejorar.
Solo descansar.
Yo estoy aquí contigo.
Mi voz te acompaña mientras bajas el ritmo del cuerpo.
Mientras sueltas el peso del día.
Y tú solo permites que esto pase.
Si tu cuerpo necesita moverse.
Antes de entregarse a la quietud de esta noche.
Date permiso.
Sacude suavemente las manos.
Acomoda los hombros,
Estírate Es bueno soltar el exceso del día a través del cuerpo.
Antes de pedirle quietud al sistema nervioso.
Y cuando estés listo.
.
.
Encuentra tu postura.
No la postura perfecta.
La amable.
La que te recibe sin hacerte preguntar.
La que permite que tu cuerpo se rinda la gravedad.
Antes de descender al descanso profundo.
Quizá quieras plantar una semilla.
Una frase que tu corazón reconozca como cierta esta noche.
Puede ser simple.
Puede ser silenciosa.
Por ejemplo.
Estoy aquí a salvo.
Descans.
O quizás… Basta por hoy.
Elige la que sea cierta para ti.
Y déjala posar.
Sin esfuerzo.
En algún lugar tranquilo de tu pecho.
Que esta frase te acompañe mientras te entregas al sueño Vamos a respirar juntos unas cuantas veces,
Sin forzar,
Sin cortar,
Solo acompañando.
Inhala lentamente por la nariz recibiendo el aire como una visita amada.
Y exhala por la boca muy despacio.
Dejando que el día se disuelva en el aliento.
Una vez más.
Y nada calma.
Y exhala todo lo que pesa.
Todo lo que aprieta.
Déjalo ir Y una última.
Inhala profundamente y al soltar el aire.
Permite que algo dentro de ti comience a soltarse también.
Como si una cuerda invisible se aflojara.
Tal vez notes.
Que al respirar así.
.
.
Lento,
Algo cambia en tu cuerpo.
Sin que tú hagas nada.
Este cuerpo.
Reconociendo la quietud.
Respiras lento y el nervio vago se serena.
El ritmo del corazón baja.
El sistema nervioso entiende el mensaje.
Estoy a salvo.
Aquí.
Y ahora?
No tienes que creerlo.
Solo permites que el cuerpo haga lo que ya sabe hacer.
Entrar en reposo.
Ahora.
.
.
Vamos a recorrer juntos tu cuerpo.
No para cambiar nada.
Solo para notar.
Y al notar cada parte.
.
.
Dejar que encuentre su permiso para soltar.
Lleva la atención a la parte más alta de tu cabeza.
Al cuero cabelludo.
Y quizás sientas Cómo se afloja Cómo se rinde a la gravedad tierra que recibe la lluvia.
Tu frente se vuelve ancha,
Despejada El espacio entre las cejas se alisa por completo.
Como un cielo sin nubes al caer la tarde.
Todo el contorno de tus ojos descansa Y encuentra dulzura en la oscuridad tibia de la noche.
Puede que notes tus mejillas ablandarse la mandíbula soltarse.
La lengua reposar.
La boca se llena de una humedad fresca.
Quizás tus labios se entreabran un poco.
Soltando palabras que ya no necesitan decirse.
La calma desciende por tu cuello,
Deshaciendo nudos que ni sabías que tenías.
Todo el peso de tu cabeza se entrega a la almohada.
Y la corriente de bienestar baja.
LEMP como un río que recuerda su camino hacia el mar.
Llega a tus hombros y por fin sueltan tanto peso.
Tanto esfuerzo.
Se deshacen como niebla al amanecer.
Tus brazos se vuelven pesados.
Pesados y tibios desde los hombros hasta los codos.
Desde los codos hasta las muñecas.
Hasta la última yema de cada dedo.
Todo se rinde Todo descansa esta corriente.
Pasa por tu pecho y al pasar.
Tu corazón encuentra un ritmo más lento más seguro.
Tus pulmones se llenan de algo que no es solo aire.
Es amabilidad.
Cada costilla se ablanda Todo el pecho se vuelve un espacio tranquilo.
Una morada interior donde nada falta.
La sensación de calma baja por tu espalda Los homóplatos descienden.
La zona dorsal se afloja.
Cuando llega tu son al lumbar se vuelve blanda.
Dócil Como si cada fibra comprendiera que ya no necesita sostener nada.
Llega a tu abdomen.
Y aquí.
.
.
En este centro tus órganos reposan.
El estómago se calma.
Los intestinos se aflojan.
Todo el sistema digestivo entra en reposo.
Y en ese reposo el cuerpo repara sus tejidos.
Es lo que hace cuando le damos permiso.
Repara en silencio.
La corriente de la calma sigue bajando por tus caderas Que sueltan el haber sostenido tu cuerpo todo el día.
Por tus glúteos que por fin descansan.
Por tus muslos se vuelven pesados y tibios.
Por tus rodillas.
Por tus pantorrillas.
Hasta los tobillos.
Los empeines.
Las plantas de los pies.
Cada dedo.
Todo tu cuerpo Has sido recorrido.
Todo ha sido visto.
Nada queda en tensión Nada queda sin acompañar Aquí.
En este estado.
El cuerpo sabe lo que hace.
Lleva milenios haciéndolo.
Tú solo permites que haga su trabajo.
Yo sigo contigo No te dejo solo con esto.
Mi voz te acompaña mientras descansas.
Ahora que tu cuerpo está hablando.
Quizá quieras permitir que estas palabras lleguen también a tu mundo interior.
No como instrucciones.
Solo como semillas.
Semillas que caen donde ya hay tierra descansada.
Puede que haya emociones todavía presentes en ti.
No hace falta ponerles nombre.
No hace falta entenderlas.
Son olas en la superficie de un mar mucho más profundo Y tú no eres la ola.
Tú eres el mar.
Bienvenido a lo que hay.
Tal como es.
Si hoy hubo tristeza en ti,
Es bienvenida.
Si hubo rabia,
También.
Si hubo miedo.
Que descanse aquí.
En este refugio.
Nada de ti necesita ser distinto para merecer este descanso.
Te doy permiso.
Para soltar el día.
No solo las tareas pendientes.
Sino las conversaciones que aún repites en la cabeza.
Los tendría que haber,
Los,
Y sí.
Los juicios sobre ti mismo.
Todo eso puede quedar fuera del refugio.
¿Y si hay algo que hoy no salió como esperabas?
Quizá quieras perdonarte suavemente como se perdona a alguien muy querido.
Lo hiciste con lo que tenías.
Con lo que sabías y eso es suficiente.
Tú eres suficiente.
Exactamente como eres en este momento.
No necesitas arreglar nada para merecer este descanso.
Tal vez tu corazón quiera agradecer algo.
No grandes cosas.
Sólo las pequeñas.
El primer sorbo de agua caliente hoy la luz entrando por la ventana.
La cara de alguien que te quiere el simple hecho de estar vivo,
Respirando aquí.
Y bajo todo lo que sentiste hoy debajo de todo eso Hay un lugar en ti que nunca se movió.
Un centro silencioso,
Estable.
Sereno.
Como el fondo del océano.
Que permanece en calma aunque arriba haya tormenta.
Ahí estás a salvo.
Ahí siempre has estado a salvo.
Esta quietud.
.
.
Llega también a tu mente.
A los pensamientos.
Tal vez aparezcan imágenes mentales,
Recuerdos.
Planes de mañana.
Fragmentos de conversaciones a media voz.
No los rechaces,
No los sigas,
Solo déjalos pasar.
Como nubes que cruzan un cielo nocturno.
Tú no eres las nubes.
Eres el cielo que las contiene.
Quizás notes.
.
.
Que entre los pensamientos.
Empiezan a abrirse pequeños espacios.
Silencios Breves Instantes de vacío no a un vacío frío.
Sino un vacío luminoso.
El silencio del que hablaban los antiguos.
No ha ausencia.
Si no.
.
.
Presencia.
Presencia pura.
Aquí.
En este silencio.
Todo está completo.
No hace falta nada.
No sobra nada.
El pensamiento es movimiento.
El ser es espacio.
Y esta noche.
.
.
Practicamos el espacio.
No tienes que buscar nada,
Lo que buscas ya está aquí.
Solo descansas en ella.
Como quien regresa a una casa que nunca dejó.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org paz en el cuerpo.
Parcelamento.
Paz en el corazón.
Todo lo siento.
Confía en que esta noche tu cuerpo hará lo que sabe hacer mientras duerme.
Cada célula en silencio.
Trabaja para restaurar.
El sistema nervioso encuentra su equilibrio.
La mente se agriega.
La mente se aquieta.
Y tú.
.
.
Simplemente flotas en esta corriente serena sin esfuerzo,
Sin buscar Solo ser.
.
.
Y ahora.
.
.
Puedes comenzar a bajar el descanso más profundo No hay necesidad de quedarte despierto.
No hay necesidad de seguir escuchando.
El sueño hielo.
Déjalo llegar.
Todo está bien Más profundo descanso suelto el día que terminó.
Suelto el peso que cargué.
Suelto todo lo que sobra esta noche Estoy a salvo en este momento.
Estoy en paz con lo que viví hoy.
Estoy en casa,
Dentro de mí.
Descansa el cuerpo y descansa la mente.
Y descanso el corazón.
El descanso te reciba con suavidad
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