
Soltando el Apego en las Relaciones
Hemos sustituido la conexión en nuestras relaciones por el apego. El apego nos hace creer que sin el otro, no estamos completos, y cuando el otro se marcha, sentimos que se lleva la parte que nos completaba experimentando dolor. En esta meditación vamos a soltar el apego en nuestras relaciones, para movernos hacia la experiencia más sana de la conexión con los demás.
Transcripción
Meditación para la conexión y el desapego en las relaciones.
Te sugiero que antes de hacer esta meditación,
Veas el video Las energías de junio del 2015 y también realiza los ejercicios y las reflexiones para el mes de junio que puedes encontrar gratuitamente en claudiacuesta.
Net dentro de la suscripción Silver.
Si no haces los ejercicios no vas a poder aprovechar al máximo esta meditación.
Antes de iniciar esta meditación,
Recuerda ubicarte en un lugar en donde nadie te interrumpa y apaga tus teléfonos.
Puedes recostarte o sentarte y procura que nada te apriete ni te moleste y que no sientas calor o frío.
Es muy importante que te enfoques en tu respiración.
Sé consciente de cada inhalación y exhalación.
Ponles toda tu atención.
Tu mente va a seguir inundándote de pensamientos.
No luches contra ellos.
Simplemente no les des seguimiento.
Solo obsérvalos.
Respira profundo,
Consciente de tu inhalación y exhalación y déjalos ir.
Sin esfuerzo,
Sin lucha.
Toma cuatro respiraciones profundas y conscientes.
Relájate.
Respira y relaja tus pies y tus pantorrillas.
Respira profundo y relaja tus rodillas y tus muslos.
Respira y relaja tus caderas,
Tu abdomen y tu espalda baja.
Respira profundo y relaja tu pecho y tu espalda.
Respira y relaja tus hombros,
Tus brazos y tus manos.
Respira profundo y relaja tu cuello,
Tu rostro,
Tus párpados,
Tu entrecejo,
Toda tu cabeza.
Respira profundo.
Te encuentras ahora en tu lugar seguro y sagrado en la naturaleza.
En ese espacio de quietud y tranquilidad dentro de ti.
Conéctate con este espacio a través de tus sentidos.
Observa el paisaje y deleítate con él.
Imagina el aroma que emiten las flores o los árboles,
El mar,
El río o la laguna.
Escucha los sonidos de los pájaros,
Del viento entre las hojas,
De las olas.
Siente la tibieza del viento acariciando tu piel.
Respira profundo.
Camina ahora hacia ese lugar que es tu favorito,
En donde el paisaje es espectacular.
Allí hay una banca,
Muy cómoda.
Siéntate allí.
Respira profundo y solo disfruta unos momentos del paisaje,
En este estado de conexión,
De paz,
De tranquilidad.
Vas a recordar a la persona o personas por las que sientes que tienes algún grado de apego.
Puede ser solo ligero,
Puede ser natural como en el caso de tus hijos o puede ser muy fuerte,
Casi obsesivo.
No importa.
Solo contempla.
¿Qué es lo que sientes que te brindan estas personas que no puedes proveerte a ti?
Respira profundo y contempla.
Imagina a estas personas cargando el peso de la responsabilidad por proveerte de algo que debería ser capaz de proveerte a ti.
Siente la carga sobre sus hombros.
Observa las ataduras que les has colocado en las manos,
En los pies,
En el cuello,
Como si fueran tus esclavos.
Respira profundo.
Siente como los privas de parte de su libertad.
Con tu apego.
Respira.
Contempla.
Sin juicio.
Solo contempla.
Solo siente.
También observa a todas las personas a quienes has querido cambiar o de quienes esperas grandes cambios,
Creyendo que si tan solo cambiaran,
Tú serías más feliz.
Respira profundo.
Contempla.
Sin juicio.
Solo siente.
Respira profundo.
Conforme estás allí disfrutando el paisaje,
Se acerca a ti tu aspecto más elevado.
Ese ser que es tu doble,
Pero que contiene la parte más grandiosa de ti.
Tal vez ya le conociste hace poco tiempo,
Cuando te ayudó a aceptar y a integrar todas esas partes de ti que rechazabas.
Es el mismo.
Nuevamente,
Te saluda besando tu mejilla y se sienta a tu lado.
Te toma de la mano si lo deseas y viendo hacia el hermoso paisaje te comparte.
Gracias por volverme a invitar a este espacio seguro y sagrado.
Recuerda que soy el aspecto de ti que te acepta y te ama incondicionalmente.
Soy tu aspecto compasivo.
Comprendo perfectamente todas y cada una de las experiencias que has tenido que te han llevado a creer que tú no puedes proveerte a ti de todas estas cosas que sientes que solo esta persona o personas pueden brindarte.
Es normal.
Nadie te enseñó nada diferente.
No te sientas mal por ello.
Pero ya observaste la carga que les impone,
Los grilletes que los limitan y tú los amas.
Sabes que no es su responsabilidad proveerte de todas estas cosas que tú puedes darte.
Y por eso estoy aquí.
Para recordarte que dentro de ti estoy yo y que juntas juntos podemos crear formas nuevas para nutrir todas tus necesidades para llenar ese vacío para satisfacer tus anhelos sin sobrecargar a los seres que amas.
Sé que no es una elección fácil pero sabes que es necesaria.
Respira profundo si lo eliges y solo si lo eliges podemos aprovechar este momento para liberar a esta persona o personas de la carga y las ataduras que les has impuesto.
Respira profundo y solo imagina que estás frente a él o ella o frente a cada uno de ellos y retiras de sus hombros la carga el peso y desatas o rompes las ataduras o cadenas que les pusiste.
Respira profundo y tómate tu tiempo para liberarlos.
Observa su gratitud su aprecio por este acto tan valiente que has tenido.
Siente su amor y déjalos ir.
Liberalos hacia el horizonte a través de un arco iris multicolor.
Respira profundo.
Bien.
Ahora contempla a todas las personas a quienes amas y a quienes no has podido aceptar tal y como son.
Obsérvalas allí frente a ti.
Date cuenta de cómo has querido vestirlos con ropajes que no son suyos.
Contempla.
Los has vestido con ropa que les queda muy grande.
Las mangas les cuelgan por los brazos.
Los hombros les caen hasta los codos.
No pueden maniobrar.
No pueden caminar.
No pueden llenar esas ropas porque no son de su tamaño.
A otros los has querido vestir con ropas demasiado pequeñas.
Las mangas les llegan a los codos.
Los cuellos les aprietan la garganta.
Los pantalones no les cierran y les llegan a las rodillas.
Su ser es más grande que la ropa que les has puesto.
Se sienten limitados.
Y a otros los has vestido con ropajes ridículos que no se ajustan a su personalidad,
Sus intereses,
Sus sueños,
Sus capacidades.
Parecen bufones y otros parecen pordioseros.
¿Por qué?
¿Por qué los obligas a vestirse con esas ropas?
Respira profundo.
No te juzgues.
Lo has hecho por una razón.
Ahora ponte de pie.
Frente a ti hay un espejo.
Observa la ropa con la que otros han querido vestirte a ti.
Igual alguien te puso un traje demasiado grande o demasiado pequeño,
Ridículo o muy por debajo de lo que mereces queriendo cambiarte.
Respira profundo y contempla durante unos momentos.
Respira profundo.
El mayor regalo que alguien puede hacerte y que tú puedes hacerle a alguien es la aceptación.
Aceptar no quiere decir que prefieras algunas cosas.
Aceptar no significa que estás de acuerdo con otras.
Simplemente significa que les das libertad para hacer lo que elijan,
Vestirse con los ropajes que elijan.
Tal y como tú te mereces la misma libertad.
La aceptación tiene un aliado.
Los límites sanos.
Tú no tienes por qué aceptar las consecuencias de las elecciones de otros.
Para eso puedes poner límites.
Yo te acepto tal y como eres con todas tus experiencias.
Acepto cada instante de tu vida sin querer cambiarlo,
Sin querer arreglarte,
Modificarte o componerte nada.
Es momento,
Si lo eliges,
De quitarte los ropajes que otros te han impuesto al querer cambiarte y de elegir cuál es la ropa que a ti te gusta y te acomoda.
Así que retira esa ropa de tu cuerpo e imagínate vistiendo lo que a ti se te antoja,
Lo que tú quieres,
Lo que te queda a la medida,
Lo que te representa.
Respira y siente.
Ahora haz lo mismo por ellos.
Quítales la ropa que tú has querido imponerles,
Tratando de adaptarlos a tus gustos y preferencias y permite que se vistan con la que ellos quieran.
Toma unos momentos para hacerlo,
Para quitarles esa ropa.
Maravilloso.
¿Cómo se ven ahora?
Respira y siente.
Nuevamente déjalos ir hacia el horizonte a través del arco iris multicolor y siente su gratitud y aprecio por el regalo que les acabas de hacer.
Por último,
Te voy a pedir que coloques tus palmas hacia arriba como si fueran una balanza.
Respira profundo y siente que tu mano derecha representa todo lo que tú das a los demás y tu mano izquierda simboliza todo lo que tú recibes de los demás.
Respira profundo y ahora siente el peso en la balanza de tus manos.
Permite que tus manos se acomoden para mostrarte cómo está esa balanza.
Tal vez algún lado pese más o quizás esté en equilibrio.
Solo respira y siente.
Bien,
Respira profundo.
Toma asiento a mi lado y solo permíteme recordarte que yo soy tú.
Soy una parte de ti.
No soy un ángel.
No soy un ser de luz.
No soy Dios.
Soy tú.
Existo dentro de ti.
Vivo en ti.
Y estoy a la distancia de una respiración profunda.
Solo eso.
Llámame cuando necesites aceptar algo de ti.
Llámame cuando necesites aceptar a alguien.
Llámame cuando sientas que el apego se apodera de ti.
Llámame siempre que me necesites.
Respira profundo y yo estaré allí para amarte,
Aceptarte,
Apoyarte,
Sostenerte,
Abrazarte o consolarte.
Yo soy tú.
Soy tu aspecto más elevado.
Soy compasión.
Respira profundo y siente cómo ese aspecto tuyo se funde contigo.
Entra a tu cuerpo.
Se integra a ti.
Solo respira y siente.
Puedes quedarte unos momentos más en este espacio escuchando la música,
Sintiendo,
Respirando.
Cuando estés lista,
Listo,
Puedes abrir tus ojos.
Conoce a tu maestro
4.7 (218)
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