
Conversa con tu cuerpo (escáner corporal)
by Claramente
La conexión con el cuerpo nos lleva a un estado de tranquilidad y calma. Te invito a entrar en contacto con tu respiración y abrazar con amabilidad cada una de sus partes, con amor, presencia y compasión.
Transcripción
Soy Claramente y hoy los acompañaré en este ejercicio que se llama escáner corporal o escaneo del cuerpo.
Para ello los invito a tomar la postura que sea más adecuada para ti.
Puede ser acostado boca arriba,
Con los pies ligeramente separados y cayendo hacia los lados del cuerpo.
Las manos a los lados del cuerpo con las palmas hacia arriba.
Si tienes alguna molestia o malestar en columna,
Puedes ubicar un cojín debajo de tus piernas.
También puedes ubicar las piernas sobre un banco y así estar en la postura de nominar al astronauta que protege la columna.
Iniciamos esta meditación cerrando suavemente los ojos y revisando la postura elegida.
Una postura que te permita comodidad,
Estabilidad y dignidad.
Una postura que te permita estar sin moverte durante algunos minutos.
Comienza entonces dirigiendo toda tu atención hacia el proceso natural de respirar.
Te concentras en la inhalación y la exhalación que sale de tu cuerpo.
Notando su ritmo natural,
Sin intentar cambiarlo o modificarlo.
Dejando lo que sea tal y como es.
Ahora te invito a que lleves tu atención hacia el abdomen y observes allí por unos instantes tu respiración.
Notando como al inhalar el abdomen se hincha,
Se expande y al exhalar el aire sale de tu cuerpo,
Te libera.
Ahora vamos a iniciar la segunda parte del ejercicio que es el escaneo del cuerpo.
Te invito a que imagines que tu mente es una linterna que va iluminando suavemente las diferentes partes del cuerpo que voy mencionando.
Así que desplaza toda tu atención desde el abdomen hacia los dedos del pie izquierdo.
Comienza a observar las sensaciones derivadas de esta parte del cuerpo.
Notando quizás alguna temperatura,
Piquiña,
Calor,
Algún calambre.
Observando uno a uno los dedos del pie izquierdo,
Sin moverlos,
Solo abierto a las sensaciones que surgen de allí.
Suavemente desplazas ahora la atención por la planta del pie,
Hacia el talón.
Dando espacio a sentir lo que surja.
Observas el tobillo,
Su parte externa y la interior.
Y ahora recorres la parte de encima del pie,
El empeine.
Inhalas,
Diriges energía y bienestar a tu pie izquierdo.
Y al exhalar,
Dejas que salga el foco de tu atención.
Y te preparas para continuar el recorrido desde el tobillo hacia la rodilla izquierda.
Tanto en su parte delantera como en su parte posterior.
Mira si surge alguna sensación.
O tal vez hay ausencia de sensaciones.
Eso está bien,
No tienes por qué preocuparte.
Solo nota que surge de esta parte.
Observa ahora tu rodilla izquierda,
La parte delantera,
Laterales,
Parte posterior.
Y desde allí,
Continúa el recorrido por el lado izquierdo hacia la cadera,
Muslo,
Laterales,
Parte posterior.
Ábrete a cualquier sensación o a la ausencia de estas.
Inhala y envía energía y bienestar a toda tu pierna izquierda.
Y al exhalar,
Déjala que desaparezca de tu atención.
Concéntrate ahora en la cadera izquierda.
Recorre lentamente tu cadera y ve desplazándote hacia el lado derecho para continuar el recorrido hacia la punta del pie derecho.
Observa allí cada uno de sus dedos,
El dedo gordo,
El segundo dedo,
El medio,
El cuarto dedo y el meñique.
Comienza a recorrer tu empeine,
La parte superior del pie,
Hasta el tubillo derecho.
Y luego,
Desplázate por la planta del pie derecho.
Respira hacia tu pie derecho.
Y al exhalar,
Deja que el pie desaparezca del foco de tu atención y continúa el recorrido hacia tu rodilla derecha.
Por la parte delantera,
Laterales y la parte posterior donde se encuentran los músculos.
¿Has notado alguna sensación en particular?
Recibela y acógela.
Observala con apertura.
Y al exhalar,
Suéltala y déjala ir para continuar el recorrido por la rodilla derecha.
Parte frontal,
Laterales,
Parte posterior.
Y emprende el camino por el muslo derecho hacia tu cadera.
Si en algún momento durante el ejercicio notas que tu mente se ha ido,
Se ha dispersado.
No te preocupes,
Ni te culpes.
Amorosa y gentilmente,
La traes de vuelta al ejercicio.
Y continúas en el punto donde en ese momento nos encontramos.
Inhala y envía energía y bienestar a toda tu pierna derecha.
Y al exhalar,
Déjala que se libere.
Desaparezca el foco de tu atención para continuar el recorrido por tu cuerpo desde la cadera.
Nos vamos a concentrar en la parte posterior del cuerpo.
Desde la parte baja,
En la cadera.
Y suave y lentamente,
Comienzas a subir.
Observas la cintura,
La espalda baja,
La espalda media,
La espalda alta.
Desde el nivel de los hombros,
Donde se encuentran los lombarios,
Las cervicales.
Inhala y llena de energía y bienestar.
Y al exhalar,
Déjala que se hunda en la colchoneta y salga el foco de tu atención.
Toda tu espalda.
Y al exhalar,
Déjala que se hunda en la colchoneta y salga el foco de tu atención.
Ahora continúa el recorrido por la parte delantera.
Desde la parte genital,
Observando punto a punto.
Y ascendiendo lentamente hacia el abdomen bajo,
Abdomen medio,
A nivel de cintura,
Abdomen alto.
Observando allí el pecho.
Este lugar que alberga dos de los principales órganos que nos mantienen conectados a la vida.
El corazón y los pulmones.
Inhala y siente todo el aire en tu pecho,
En tu abdomen.
Y al exhalar,
Deja que se suelte,
Se libere y salga el foco de tu atención.
Ahora desde la parte alta,
Desde los hombros,
Nos dirigimos por el lado izquierdo a la punta de los dedos de las manos.
Vas a comenzar a observarlos sin moverlos.
Notando y sintiendo cada uno de los dedos,
El meñique,
La anular,
El medio,
El índice,
El pulgar.
Tal vez sientas allí palpitaciones,
Calor,
Quizás la temperatura del lugar o el contacto con la ropa.
Ahora observa la palma de tu mano izquierda,
La parte dorsal.
Continúa lentamente ascendiendo hacia el codo por el antebrazo izquierdo.
Allí presta atención a tu codo izquierdo y continúa el recorrido hacia el hombro izquierdo por el brazo.
¿Ha surgido alguna sensación?
Acógela con apertura.
Respira con ella y al exhalar,
Suelta todo tu brazo izquierdo.
Lentamente desplázate hacia la mano derecha a la punta de los dedos.
El pulgar,
El índice,
El medio,
El anular y el meñique.
Nota la parte dorsal de la mano,
La palma,
Cualquier sensación derivada de allí.
Respira con ella y continúa hacia el codo por tu antebrazo derecho.
Notando cada parte,
Sintiendo,
Abierta a cualquier sensación.
Y allí,
Desde el codo derecho,
Vamos hacia el hombro,
Observando el brazo en toda su extensión,
Punto por punto.
Inhala y al inhalar,
Llena de energía y bienestar,
Tu mano derecha.
Y al exhalar,
Déjala que se funda,
Que desaparezca del foco de la atención.
Y concéntrate ahora en tu garganta,
En tu cuello.
Y elevas tu recorrido y lo inicias por el rostro.
Observa tu mandíbula,
Está tensa,
Libérala.
La parte izquierda de tu cara,
Tu pómulo,
La sien,
La oreja,
Frente.
Y vamos bajando el recorrido por el otro lado,
El otro pómulo,
La oreja.
Llegas a la boca,
La lengua,
Que esté posada en el paladar,
La nariz.
Allí,
Desde donde inspiras y expiras,
Donde te conectas a la vida con cada inhalación y cada exhalación.
Ojo derecho,
Tu ojo izquierdo,
Cejas,
Ojo derecho.
Sigue hacia tu frente,
Comienza a recorrer tu cabeza,
Llega allí hasta la coronilla.
Y desde allí,
Recorre la parte posterior hasta llegar nuevamente al cuero.
Inhala y llena de energía y bienestar toda tu cara,
Tu cabeza.
Y al exhalar,
Déjala que desaparezca del foco de tu atención.
En este momento,
Siente cómo puedes inhalar con tu cuerpo entero.
Imagina que puedes inhalar desde la coronilla y alimentar de allí el cuerpo completo hasta los pies.
Y al exhalar,
Deja que se libere,
Se limpe,
Se suelte.
Inhala desde la coronilla.
Exhala desde la punta de los pies.
Inhala nuevamente con tu cuerpo entero,
Llenándolo de energía y bienestar.
Y al exhalar,
Permítele que suelte,
Se libere,
Se suavice cada una de las partes.
Suelta tus pies.
Tus piernas.
Suelta tus muslos.
Suelta tu cadera.
Suelta tu espalda.
Tu pecho.
Suelta tu mano izquierda.
Y ahora,
La derecha.
Suelta tu cara,
Tu cabeza.
Suelta tu cuerpo entero.
Relájalo.
Permítele disfrutar unos instantes este estado de bienestar.
Y agradecele haber estado aquí contigo.
En este ejercicio de contacto con él.
De conversación con él.
Así que ahora puedes suavemente comenzar a mover los pies,
Las manos.
Hacer un breve estiramiento.
Comenzar a conectar con este momento.
Con el ahora.
Date las gracias por haberte dedicado este tiempo.
Para cuidarte.
Para quererte.
Para estar en contacto con todo tu interior.
Conoce a tu maestro
4.7 (6)
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