
Duerme Placidamente En Minutos
by VALERIA ROMA
Con esta meditación corta, te invito a devolverte a la paz. Sólo tienes que acostarte cómodamente y permitir que todo lo que ya no necesites en tu vida se quede atrás. Sumérgete en esta experiencia con todos tus sentidos.
Transcripción
Buenas noches,
Te doy la bienvenida a esta meditación donde voy a guiarte hacia un sueño profundo y reparador.
Solamente tienes que relajarte y dejarte llevar por mi voz.
Te voy a invitar a que respires tranquilamente.
No trates de hacer nada que no salga natural,
Solamente en tu propio ritmo trata de llevar el aire bien profundo hinchando tu ombligo,
Quieres que tu ombligo crezca hacia arriba y suave exhalas por boca o por nariz.
Lo que te resulte ahora mismo más cómodo.
La respiración abdominal le da la señal de calma a tu sistema nervioso,
Indicando que es el momento de relajarte y de descansar,
Así que te recomiendo que sigas así,
Llevando el aire bien profundo y exhalas.
Lentamente vas a tratar de ir llevando tanto la inhalación como la exhalación a que sean por nariz,
Siempre llenando tu abdomen de aire.
Deja que tu cuerpo acostado tranquilamente vaya encontrando su propio ritmo,
Su propia cadencia sin forzar nada,
Sin ningún tipo de prisa.
Naturalmente una respiración va dando paso a otra y vos dejas que suceda de forma natural.
Sentí el movimiento de tu respiración como si estuvieras meciendo,
Acunando tu cuerpo,
Amable y suavemente.
Aquí y ahora solo hay respiración.
Déjate transportar por tu respiración y con cada exhalación empeza a sentir como tu cuerpo se va asentando en el colchón,
Como se va relajando más y más.
Vamos a dejar ir toda tensión y te pido que lleves la atención ahora mismo a tu rostro,
A tu cara.
Fíjate qué tensiones puede haber ahí.
Relaja el seño y los párpados,
Las sienes,
Los pómulos.
Deja que la mandíbula también se relaje.
Deja que se vaya toda tensión de tu cara mientras que tu cuerpo sigue respirando.
Enfócate en tus hombros y tu cuello que suelen acumular mucha tensión y da la orden a tu cuerpo de que suelte ese peso.
Respira conscientemente,
Dejando que tus brazos reposen sobre el colchón o sobre tu cuerpo.
Si hay alguna rigidez en tus brazos deja que se vaya ahora mismo,
Liberándote de cualquier tensión.
Relájate,
Dejándote mecer por tu respiración.
Lleva ahora la atención a tu abdomen y observa cómo se expande y cómo se contrae al ritmo de tu respiración.
No hay nada que tengas que hacer,
Solo observar ese movimiento.
Cómo la inhalación da paso a la exhalación.
Cómo esta danza perfecta te va llevando a una profunda relajación.
Y ahora toda tu atención va hacia tu espalda,
Que está apoyada cómodamente,
Soltando todo su peso sobre el colchón.
Y voy a pedirte que visualices cuando inhalas una luz sanadora que asciende por el interior de tu columna,
Desde tu pelvis hasta tu cuello,
Y cuando exhalas esa luz desciende desde tu cuello hacia tu pelvis.
Inhalas dejando que esta luz ascienda y cuando exhalas desciende.
No te dije ningún color porque quiero que visualices esta luz del color que sientas,
Del color que aparezca.
Solta la mente.
Puedes empezar a sentir un cosquilleo en tu espalda,
Es completamente normal.
Seguimos unos instantes.
Inhala y crece hasta el cuello.
Exhala,
Desciende.
Y mientras esta luz te acaricia internamente vamos a ir llevando la atención a tus piernas,
Cómodamente estiradas.
Si es posible deja que tus dedos caigan hacia afuera,
Si aún no están así.
Solta tensiones y lleva la atención a tus pies.
Permitir que tus pies se liberen.
Puedes estirar un poco los deditos separando la distancia que hay entre ellos.
Y ahora que tu cuerpo está profundamente y completamente relajado,
Ya no hay rastro de tensión.
Te voy a pedir que respires,
Nada más,
Nada menos.
Ya no hay nada más que hacer.
Ya no hay ningún lugar al que ir.
Mañana será otro día.
Vas a estar preparada,
Preparado para lo que venga.
Vas a saber lidiar sabiamente con lo que surja.
Por eso aquí y ahora te puedes permitir soltar todas las preocupaciones.
Por eso aquí y ahora te puedes permitir soltar las preocupaciones y sumergirte en la quietud.
Por eso aquí y ahora puedes sentir la serenidad total de este momento.
Aquí y ahora puedes sentir la calma.
Puedes disfrutar de todo tu cuerpo respirando.
Este momento es perfecto tal como es.
Nada falta.
Nada sobra.
Inhala lento.
Exhala lento.
Dormir,
Descansar.
Regalarte un sueño placentero.
Que tengas muy dulces sueños.
Conoce a tu maestro
4.7 (131)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
