
Meditación "Conecta con los Registros Akáshicos"
Esta meditación, es un viaje espiritual a la fuente de nuestro corazón y a la conexión con nuestra sabiduría interior. Los Registros Akáshicos, es el espacio sagrado que toda persona guarda en su ser, donde se encuentra toda la información de nuestras vidas y de las posibilidades futuras. Pero también, es un viaje de vuelta al amor. No entres con expectativas, simplemente déjate guiar y déjate recibir lo que esté dispuesto para ti. Buen viaje.
Transcripción
Bienvenido y bienvenida a esta meditación.
Hoy vamos a hacer un viaje muy especial.
Un viaje que requiere respeto.
Que requiere atención y presencia.
Y conexión con tu cuerpo físico y con tu alma.
Para ello,
Voy a invitarte a que te coloques en una posición cómoda.
Preferiblemente sentado o sentada.
Y puedes alzar tus hombros ligeramente hacia arriba y llevarlos hacia atrás para corregir la postura.
Vas a tomar conciencia de tu cuerpo.
De su movimiento al inhalar y al exhalar.
De todo el espacio que ocupa.
De cómo se siente en este momento.
Tomándote un tiempo para observar si hay alguna zona que esté incómoda.
Que necesite moverse o recolocarse.
Lo importante es que puedas sostener esta postura.
Y que te sientas cómodo o cómoda durante toda la meditación.
Vamos a inhalar y a exhalar por la nariz.
Profundo.
Liberando cualquier tensión o molestia que podamos tener.
Imaginando que con cada exhalación soltamos todo aquello que nos pesa.
Toda incomodidad.
Toda tensión.
Cualquier malestar.
Permítete desprenderte de todo aquello que te perturba y te molesta en este momento presente.
Vas a hacer varias respiraciones profundas.
En donde mentalmente vas a llevar un pequeño conteo.
Vas a inhalar por nariz en tiempos de 4 segundos.
Vas a sostener el aire durante 4 segundos.
Y vas a exhalar de nuevo por nariz durante 4 segundos.
Permitiendo que con cada exhalación tu cuerpo se relaje más y más.
Y cada vez se sienta más relajado.
Más libre.
Sin tensión y sin presión.
Imaginando como con cada exhalación el cuerpo cada vez pesa más y más.
Y como si fuera la propia gravedad que te empujara hacia abajo.
Sientes la pesadez del cuerpo.
Pero a la vez la ligereza del alma.
Sigues respirando y llevando el conteo en cada respiración.
Y sigue visualizando como con cada exhalación tu cuerpo pesa más y más.
Más y más.
En la última respiración vas a sostener el aire todo el tiempo que puedas.
Sin forzar.
Simplemente sintiendo tu cuerpo.
Y observando las sensaciones que quedan en él.
En este momento llevas la atención a tu corazón.
Y visualizas como una gran esfera de luz dorada dentro de él.
Es una esfera luminosa,
Viva y expandida.
Que tiene vida propia.
Y que sientes como se expande y se contrae continuamente.
Esta preciosa esfera de luz se sincroniza con tu respiración.
Y con cada exhalación se va haciendo más grande.
Y más grande.
Tan grande incluso que comienza a expandir su energía fuera de tu corazón.
Distribuyéndola por cada rincón de tu ser.
Invadiendo cada una de las partes de tu cuerpo.
Cada vez su luz y su ocupación es más grande.
Tanto que ha comenzado a envolverte por completo.
Desde cabeza a pies.
Tu cuerpo se queda envuelto en esta gran esfera de luz.
Que puedes sentir su energía y su campo energético.
Es una luz brillante y cálida.
Que ha invadido cada poro,
Cada órgano,
Cada vena,
Cada célula de tu cuerpo.
Es la luz de tu corazón,
La energía universal,
La que te está sosteniendo y envolviendo ahora.
Siente como la esfera y esa luz invade incluso en el lugar en el que te encuentras.
Llenándolo todo de luz divina.
Ahora mismo está sintonizada con la energía universal y con el portal de tu corazón.
Eres una con el cosmos.
Eres una con la vida.
Sientes como desde tu corazón se proyecta una pequeña luz delante de ti.
Dando forma a una gran puerta dorada.
Esta puerta te invita a levantarte visualmente y a entrar en ella.
Es la puerta de tu corazón.
Al entrar encontrarás una llamatrina en su interior.
Con los colores rosa,
Amarillo y azul.
Esta llama empieza a girar y a girar y te invita a unirte a ella.
Te invita a que permitas que te limpie y te proteja.
Con decisión y tranquilidad te acercas a ella lentamente.
Dejando que su luz limpie cada parte de ti.
La llamatrina se convierta ahora en una luz violeta.
Transmutadora.
Que limpia y armoniza todo tu cuerpo y además te protege.
A tu mano derecha aparece tu guía de luz.
Tu guardián.
A tu mano izquierda se encuentra tu ser superior.
Te dan la mano y te acompañan hacia una pequeña puerta.
Que es un ascensor que sube al cielo al plano etérico.
Es un ascensor que te lleva a la caja.
Porque la caja siempre está dentro de ti.
Y nunca ha estado separado.
Al llegar arriba los señores del registro acástico están esperándote.
Te piden que digas tu nombre por tres veces y tu fecha de nacimiento.
Te hacen levantar ambas manos para que recites interiormente estas palabras.
Yo pido permiso para entrar en mis registros acásticos.
Entro con todo el amor acompañándome y con todo el corazón vibrando en respeto,
En integridad,
En soberanía.
Soy respetuosa con la energía,
Con mi cuerpo y con mi alma.
Y entiendo que esto es un espacio sagrado y puro en donde voy a encontrar la información relevante para mí.
No hay juicio,
No hay expectativa.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Los señores del registro ahora te permiten entrar en esta biblioteca sagrada.
Recordándote que esto es un proceso íntimo y privado.
Y que solamente vas a encontrar aquello que puedas reconocer e integrar.
De repente aparece una gran biblioteca con enormes puertas y ventanales.
Te invitan a que entres y que encuentres esa habitación que lleva tu nombre,
Tu registro,
Tu portal.
Entras en la biblioteca y te mueves libremente por ella.
De repente encuentras una pequeña sala que puedes reconocer a lo lejos.
Es una sala hermosa y luminosa.
En la que se encuentra una puerta que lleva incrustada tu nombre.
Acompañada de tus guías y tu ser superior te acercas a ella con mucho amor.
Observando todo lo que ahí pueda haber.
Símbolos,
Imágenes,
Cristales,
Colores,
Todo es importante.
Vuelves a decir tu nombre por tres veces.
Y vuelves a decir tu fecha de nacimiento por tres veces.
Si estás en sintonía con la energía,
Si tu vibración está acorde a este espacio sagrado,
La puerta se abrirá.
Y eso significará que has entrado en tus registros akásicos.
Una vez dentro,
Explora.
¿Qué hay?
¿En qué lugar te encuentras?
¿Cómo es esa pequeña sala?
Y ahora puedes realizar la pregunta que quieres conocer.
¿En qué situación estoy?
¿Por qué me está sucediendo?
¿O para qué me está sucediendo esto en este momento?
¿Qué mensaje hay para mí?
¿Qué necesito conocer?
Haz una o dos preguntas que tú creas que son convenientes realizar.
Observa tu cuerpo,
Si hay alguna sensación.
Si hay algún escalofrío o calor.
Observa tu cuerpo,
Si hay algún hormigueo.
O alguna zona que se encuentre diferente.
Si te aparecen imágenes o visualizaciones,
Simplemente deja que fluyan.
No pongas mente.
No pongas juicio.
Dentro de este espacio no hay juicio,
No hay bueno ni malo.
Todo lo que recibas,
Sean colores,
Imágenes,
Olores,
Palabras,
Está bien y es perfecto.
Si pones condición y mente a aquello que estás recibiendo,
No estás conectando realmente con la magia de los registros akásicos.
Así que simplemente déjate fluir.
Pregúntale si tienen algo más que decirte.
Puedes quedarte dentro de los registros el tiempo que sientas,
Siempre y cuando recuerdes cerrarlos.
En el momento que ya tengas las respuestas o creas que ha sido suficiente,
Simplemente sal de esa sala y vuelves a ese espacio sagrado,
Cerrando la puerta al salir y recitando interiormente mis registros akásicos están cerrados por tres veces.
Vuelves al lugar que te ha traído hasta ahí y vuelves a habitar tu cuerpo físico con amor y respeto.
Antes de abrir los ojos,
De levantarte,
Simplemente toma consciencia del cuerpo haciendo unas respiraciones profundas.
Tomando conciencia de tus dedos,
De tus pies,
De tu cuerpo.
Y agradece todo lo que has recibido,
Sea lo que sea.
Conoce a tu maestro
4.8 (57)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
