
Relajación: Mi paraíso interior
Una práctica de relajación y visualización para invitarte a una experiencia sensorial y de conexión espiritual. Vivencia las sensaciones de caminar por un arenal, con palmeras y un mar de agua cristalina para acompañarte en tu bienestar.
Transcripción
Colócate en una posición cómoda para tu práctica de relajación.
Sobre la espalda con las piernas ligeramente separadas,
Los brazos a lo largo del cuerpo.
Y puedes cerrar suavemente tus ojos y comenzar dando una inspiración profunda por tu nariz.
Retienes el aire unos instantes y sueltas por tu boca sin control.
Observas ahora cómo la respiración encuentra su expresión natural.
Se va acomodando en un ritmo tranquilo,
Con el nivel de profundidad que tú necesitas ahora.
Como si tuvieras una rosca para regular la cantidad de aire que inspiras y expiras.
Y poco a poco logras regular su flujo para lo que necesitas ahora.
Degustas esa sensación de equilibrio en tu respiración,
En tus sensaciones corporales y en tu estado mental.
Para profundizar en la relajación corporal y mental,
Te invito a una experiencia sensorial a través de la visualización.
Imagínate que te encuentras en una playa paradisíaca y observas la arena fina,
Blanca y con partículas de nácar que brillan al sol.
El agua cristalina refleja los destellos de los peces de colores y el maravilloso mundo marino.
El cielo está despejado y es del color azul más intenso,
De ese azul que tú recuerdas de ese día que miraste al cielo y sentiste una profunda calma.
El sol se muestra potente y cálido.
Roza tu piel y la calienta como un abrazo.
A lo largo de este arenal infinito hay palmeras que ofrecen su sombra,
Su calma,
Su cobijo y se dejan mecer con suavidad al ritmo de la brisa de tu respiración tranquila.
En tus fosas nasales sientes el olor del mar y de todo aquello que te evoca a un lugar así,
En el que ya has estado o te has imaginado.
Humedeces tus labios y el sabor del agua salada viene a tu boca.
La experiencia se intensifica y puedes escuchar el rumor de tu respiración como si fueran las olas del mar rompiendo en la orilla,
Las olas de tu respiración que bañan tu cuerpo de una manera rítmica y serena.
Llevas la sensibilidad a las plantas de tus pies que entran en contacto con la arena.
Evocas el calor acariciando tu piel mientras imprimes tu huella en la arena,
En la tierra,
En el mundo.
Cada punto de las plantas de tus pies te sostienen raizándose en la arena.
Comienzas a pasear por este lugar,
Sintiendo tu cuerpo expuesto,
Abierto a la experiencia de explorar la inmensidad que te rodea.
La brisa acaricia tu piel donde más lo necesitas,
Sintiéndote acompañada por algo mucho más grande,
Sintiéndote parte esencial de la naturaleza.
Te sientes bien en tu propia compañía y llegas a un punto en este paseo en el que te encuentras frente al mar y detrás de ti encuentras la sombra de las palmeras y todo un arenal por caminar y descubrir.
Te invito a que te permitas disfrutar de todo lo que te ofrece este lugar hoy para ti,
Aceptando lo que surja,
Apreciando la experiencia completa,
Zambulléndote en el aquí y el ahora.
Ahora desde donde te encuentras en tu visualización te invito a elevar tu mirada más arriba como si pudieras verte a vista de un pájaro y te observas en esta playa ubicada en algún lugar y ahora un poco más a vista de un avión,
Visualizándote como un pequeño punto en medio de una playa que está en una isla en medio del mar.
Y un poco más arriba como si volaras en una nave espacial visualizas la tierra con sus diferentes continentes y un pequeño punto que es la isla en la que te encuentras.
Observas tu planeta desde la calma que sientes y observas que ocurren incendios,
Nacimientos,
Muertes,
Reconstrucciones,
Nuevas creaciones de la naturaleza como parte del continuo equilibrio que busca el mundo en el universo y desde ahí comprendes que todo está bien y que tú eres parte indispensable de ese equilibrio global.
Acoge dentro de ti esta experiencia sensorial y de conexión espiritual con el universo.
Comienza a descender tu consciencia hacia la vista de avión observando la isla y sus límites.
Desciendes hasta una vista de pájaro reconociéndote en medio de la playa tu silueta,
Tu sombra,
Tu pelo al viento y poco a poco conectas con las sensaciones de tu cuerpo en este momento y con tu respiración.
Si necesitas dormir y descansar puedes invitar a tu mente a un sueño profundo y reparador.
Si no es el momento te invito a mover tu cuerpo empezando por los pies,
Por las manos.
Puedes dejar que tu cabeza ruede de un lado al otro y comienzas a desperezarte.
Por último puedes abrir los ojos y agradecerte este tiempo de conexión,
De presencia contigo,
De descubrimiento de tu paraíso interior.
Conoce a tu maestro
4.7 (38)
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