
La Obediencia Debida y el Actuar Mal
La obediencia debida y el actuar mal. Ponemos excusas para obrar el mal: es un mandato imperioso del superior. Así descargamos nuestra conciencia en las responsabilidades del otro. Frente a Dios, decidimos en libertad obrar el bien o el mal. "Los hombres de la ciudad, los ancianos y notables, obraron de acuerdo con lo que les había mandado Jezabel..." (1Re 21,1-16)
Transcripción
Los hombres de la ciudad,
De los ancianos siglosos,
Notables,
Obraron de acuerdo con los que les había mandado Jezabel.
Bueno,
Yo en realidad no es que quería hacerlo,
Recibí órdenes de arriba y viste cómo es la cuestión,
Me manda el superior y tengo que hacer lo que me ordenan porque si no las consecuencias van a venir contra mí y contra mis familiares,
¿me entendés?
A veces estas son las excusas que las personas ponen para obrar el mal por mandato de sus superiores,
A distintos niveles,
Lo hemos visto en dictaduras,
Lo vemos también en parte por los empleados que tienen que hacer determinadas obras que van contra su conciencia por mandato de su jefe y nuestra conciencia se tapa descargando la responsabilidad en el otro,
En el que obra porque yo no soy el responsable,
Es el otro el responsable,
Yo soy títere,
Nada más,
Sin embargo frente a Dios en libertad tenemos que decidir entre el bien y el mal,
Hacer el bien y evitar el mal.
El Señor nos regala la libertad y nos pide actuar en consecuencia,
Somos responsables de nuestros actos,
Somos los únicos actores de nuestra vida,
Somos lo que algún día deberemos presentarnos frente a Dios con las manos sucias o limpias por nuestras obras.
Esta palabra hoy nos invita a vivir en libertad,
A elegir el bien libremente.
¿Te animás?
Conoce a tu maestro
4.6 (9)
