
Visualización guiada: Brillar desde dentro
Una visualización guiada para reconectar con tu luz interior. Hay una luz en ti que nunca se apaga. Aunque a veces se nuble, aunque a veces se olvide… sigue ahí, esperando a ser vista, sentida, recordada. Esta práctica es una invitación a hacer una pausa y volver a ti.
Transcripción
Te doy la bienvenida a esta práctica,
A este tiempo para ti.
Te invito a buscar un lugar tranquilo donde puedas estirarte y dedicarte a este espacio para ti.
Toma un momento para acomodarte todo lo que necesites,
Permitiendo que tu cuerpo encuentre su lugar donde poder relajarse y cuando estés lista puedes cerrar suavemente los ojos.
Lleva la atención hacia tu interior,
Observa las sensaciones que están presentes en tu cuerpo,
Las sensaciones cuando llevas la atención a tu respiración,
Nota como entra y sale el aire,
El movimiento de tu cuerpo con cada respiración.
Toma tres respiraciones profundas,
Inhalando por la nariz y exhalando por la boca,
Alargando tu exhalación.
Puedes sentir como con cada inhalación cada parte de ti entra en más presencia y con cada exhalación vas encontrando más comodidad,
Más relajación.
Regresa a tu propio ritmo,
A tu respiración natural,
Inhalando y exhalando por la nariz.
Imagina una ola,
El vaivén de una ola que se acerca a la orilla y al alejarse disuelve cualquier tensión que esté presente y esa ola viaja por tu cuerpo disolviendo cualquier tensión,
Relajando cada parte,
Relajando el entrecejo,
Suavizando el rostro,
Afloja la mandíbula,
Relajando el cuello y los hombros,
Los brazos se relajan,
Las manos descansan,
El pecho y el abdomen se relajan,
Toda la espalda,
Espalda alta,
Espalda media y espalda baja,
Relajando las caderas,
Las piernas,
Muslos,
Pantorrillas,
Aflojando la musculatura de las piernas y relajándolas,
Los pies se relajan,
Todo el cuerpo en calma y relajado.
Imagina que estás en una playa en plena noche estrellada,
La tierra respira bajo tus pies,
El cielo te contempla,
Escuchas el vaivén de las olas del mar,
El sonido de las olas acercándose a la orilla,
Alejándose,
Te envuelve una sensación de calma y bienestar,
En el centro arde una hoguera,
El fuego danza con vida propia,
Lo observas,
Sientes su energía transformadora,
Su calidez,
Observa cómo es este fuego,
Quizás lo sientas vibrante,
Lleno de energía o tal vez es un fuego lento,
Contenido,
Puede que lo veas grande,
Expansivo o más bien íntimo,
Como una llama que baila en silencio,
Detente un momento a contemplar su belleza,
Mientras la observas,
Sientes una suave vibración dentro de ti,
Como si algo comenzara a despertar,
Una luz que renace en ti,
Una semilla encendida que siempre estuvo ahí,
Con cada respiración esta luz que vive en ti se va expandiendo lentamente,
Como un resplandor cálido,
Un pulso vital que te recorre,
Inhalas y puedes sentir al exhalar cómo esa luz va iluminando todo tu cuerpo desde dentro,
Cada célula se vuelve luminosa,
Eres luz habitándose a sí misma,
Una llama viva y presente,
Una luz que ha sobrevivido a tormentas y silencios,
Una luz que te ha acompañado siempre,
Sin importar las circunstancias,
Solo espera que la mires,
Que la reconozcas,
Quizás en algún momento la hayas olvidado,
Tal vez aprendiste a contenerla o a cubrirla con capas de protección,
Puedes sentir esa luz brillar cuando haces lo que amas,
Cuando te escuchas de verdad,
Esa certeza que vibra en el centro del pecho,
Es tu alma recordándote que estás viva,
Es tu fuego interno diciéndote que mereces brillar,
Que el mundo necesita de tu luz,
Es vida expresándose sin filtro,
Es el regalo que traes al mundo,
Tu forma única de ser,
De mirar,
De sentir,
De tocar lo invisible,
No necesitas permiso para brillar,
Es el momento de reconocerte plena,
Única,
Luminosa y poderosa,
De ser tú misma,
De recordarte a ti misma y recordarle al mundo que tu luz transforma,
Respira profundamente,
Con cada inhalación imagina que este fuego interno se aviva,
Siente como esta energía se mueve por tu cuerpo,
Permítete habitar este fuego con gratitud,
Confiando en su sabiduría,
Ahora si hay algo que sientes que debilita o limita tu fuego interior,
Tal vez una duda,
Un miedo,
Una creencia que ya no te sirve,
Imagina que se lo entregas al fuego,
Que lo acercas a esta llama para que se transforme,
Para que se disuelva en su calor,
Permítete soltar en este fuego sagrado lo que ya no te sirve,
Lo que ya no eres,
Para que tu luz pueda brillar con más fuerza,
Respira profundamente,
Suelta y confía,
El fuego ha recibido tu entrega y ahora quiere entregarte algo a ti,
Escucha,
Siente,
Que te muestra hoy tu fuego,
Que has estado esperando que recuerdes,
Tal vez tenga un mensaje para ti,
Quizás sea una palabra,
Una imagen o una sensación,
Puede que aparezca en forma de silencio,
Recibelo con gratitud,
En gratitud por este encuentro con tu fuego sagrado,
Va suavemente soltando la visualización,
Observa las sensaciones en ti,
Siente el fuego que vive en ti,
En tu corazón,
En tu vientre,
En tu centro,
Siente cómo late,
Cómo pulsa,
Cómo te habita,
Recuerdas que eres luz,
Eres fuego,
Eres única y poderosa.
Con la próxima respiración lleva las manos hacia tu corazón y repite internamente,
Reconozco mi luz,
Confío en mí,
Me permito brillar desde mi esencia,
Desde mi verdad,
Observa cómo esas palabras resuenan en ti,
En cada célula,
Siente cómo brillas desde dentro,
Sin esfuerzo,
Sin resistencias,
Como quien recuerda lo que siempre fue,
Permanece en este espacio por unos instantes más,
Respirando,
Sintiéndote,
Habitándote,
Poco a poco vuelve a entrar en contacto con tu cuerpo,
Percibe las sensaciones,
Siente el espacio que ocupa,
El lugar donde te encuentras,
Toma una respiración profunda,
Llevando contigo lo que has experimentado hoy y agradeciéndote por este tiempo que te has dedicado para ti.
Y a tu propio ritmo,
Ve regresando al movimiento,
Moviendo los dedos de los pies,
Los dedos de las manos,
Haciendo los movimientos que tu cuerpo te pida para regresar lentamente y cuando lo sientas puedes abrir los ojos.
Gracias por acompañarme en esta práctica,
Espero que la hayas disfrutado.
Puedes repetirla siempre que te apetezca recordar la luz que hay en ti,
La luz que eres.
Conoce a tu maestro
