
Estar dentro y fuera
Generalmente, o estamos en meditación acercándonos a la realidad interior o inmersos en la comprensión racional de la realidad física y ambas realidades resultan irreconciliables. Se propone en esta grabación la observación de la realidad física, o exterior, desde el estado meditativo como práctica para unificar ambas realidades.
Transcripción
Hola de nuevo a una nueva reflexión,
Un nuevo encuentro con nuestro interior,
Con la observación desde dentro de lo que se mantiene,
De lo que se sostiene,
De lo impermanente frente a lo permanente.
Vamos a interiorizar,
Accedemos a ese lugar de paz,
De bienestar,
Es como una construcción,
Una nueva vivienda,
Un nuevo hogar donde cada vez nos sentimos más a gusto,
Más amplio,
Más confortable,
Ese lugar que ya se establece casi como nuestra morada permanente.
Es el lugar ideal para estar con uno mismo,
Para reconocerse como una conciencia completa al margen del vaivén de toda esa vida exterior.
Si observamos todo nuestro pasado,
Todo lo que hemos hecho,
Todo lo que nos ha llamado la atención,
Lo que nos ha interesado,
Por lo que hemos luchado,
Todo eso queda fuera.
Percibimos en primer lugar como hemos estado tan absorbidos,
Tan atados,
Tan condicionados a todo eso que queríamos alcanzar a través de lo externo y que era el motivo de nuestro desencuentro con la vida,
El no podernos encontrar verdaderamente en lo que hacíamos fuera,
En lo que hacíamos como seres humanos,
Incluidas todas nuestras relaciones con los demás.
Sí,
Es duro reconocer que somos una realidad interior al margen de toda la influencia exterior.
Teníamos dos opciones,
O renunciar a lo que éramos realmente en nuestro interior a cambio de sentirnos integrados en el exterior,
Renunciar a ello hasta olvidar que somos una realidad interior.
Y la otra opción es mantenernos en ese interior al margen de todo.
Seguramente hemos estado oscilando a lo largo de la vida,
Sobre todo si eres meditador,
Si has buscado esa realidad interior y hayamos estado alternando entre momentos donde estamos en nuestro interior y momentos en el que seguimos absorbidos por todo lo exterior.
Entonces es cuando podríamos decir estar dentro y estar fuera.
De esta manera cuanto más reconocemos ese interior cada vez estamos más dentro.
Y a su vez desde adentro también podemos tener una percepción mucho más libre y abierta de todo el exterior,
De todas las relaciones humanas,
De todo lo que es la comunicación desde fuera entre los humanos,
De todo lo que son los proyectos,
Los intereses,
Las luchas.
Observarlo desde dentro una vez que hemos recuperado la sensación de ser una realidad interior nos lleva a estar en calma y en paz y verlo todo fuera.
Gracias a ello podemos percibir de una manera muy neutra todo lo que ocurre en nuestra vida,
Todo lo que está ocurriendo en este momento que reflexionamos,
Que meditamos.
La individualidad del otro,
De nuestros seres allegados,
De nuestros amigos,
La realidad individual transcurre en su pensamiento y en su mente del mismo modo que cuando nosotros estamos inmersos en lo cotidiano.
Realizamos esa abstracción,
Nos separamos de todo y vamos reconociendo esa realidad interior como nuestra forma de estar y ser más correcta,
Más cierta,
Más fundamentada.
La cuestión sería,
¿sería capaz de estar dentro y fuera al mismo tiempo?
Necesariamente cuando estoy el humano he de dejar ese estado interior y realmente cuando estoy en ese estado interior podría estar también percibiendo el exterior como una realidad,
Una realidad efímera en movimiento,
Cambiante.
Es interesante reflexionar sobre este punto,
Para ello puedo sentir ese habitáculo,
Ese hogar interior,
Ese ser que está sentado como en ese salón,
En ese sillón donde está completamente con uno mismo y en paz y al mismo tiempo desde ahí percibir todo lo que ocurre a nuestro alrededor en ese espacio físico.
¿Seremos capaces de sentirlo sin dejar de estar en ese interior?
¿Seremos capaces de estar dentro y fuera a la vez?
¿Es posible?
Quizás si no albergamos ningún pensamiento,
Ninguna intención y dejamos que la percepción se clarifique.
Se produce entonces una desubicación.
Estoy en los dos sitios,
No sé si hay alguna diferencia con respecto a mi propia capacidad de observación en verme ubicado como una identidad separada y al mismo tiempo estar viendo,
Percibiendo la sensación de poder estar fuera.
Quizás sea la puerta,
Conseguir estar dentro y fuera a la vez,
La puerta que me lleva a la desubicación,
Dejarse hacer,
Dejarse ser,
Dejarse manifestar la verdad que es la base de todo.
Que así sea.
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