
Liberarte De Manera Simbólica Del Sufrimiento
by Jaume Adell
Meditación guiada para la liberación, atraves de la respiración consciente y diversos simbolos, del sufrimiento, y mediante la visualizacion contemplativa, te permiten obtener una sensación de paz y de armonia, que con la constancia y la repetición de esta meditación, obteniendo excenetesresultados.
Transcripción
Vamos a acostarnos o sentarnos en una silla donde más cómoda,
Cómodo te encuentres.
Y vamos a tomar conciencia de la respiración.
Toma conciencia de cómo respiras,
Qué sensaciones tienes al respirar constantemente,
Qué sientes cuando inspiras,
Qué sientes cuando exhalas.
Sólo obsérvate sin juzgarte.
¿Qué diferencia hay de en el aire cuando inspiras a cuando exhalas?
Pasamos las 24 horas del día respirando sin darnos cuenta.
Y cuando realizas este acto mágico,
Esta alquimia que es la respiración,
Se convierte,
Deja de ser un acto cotidiano para convertirse en algo trascendente.
Cuando centras la atención de tu mente en tu respiración,
Desaparece todo.
Cuando tomas atención consciente a tu respiración,
Entras en comunión contigo misma,
Contigo mismo.
Desaparecen miedos,
Preocupaciones,
Ansiedades.
Desaparece todo el mundo.
Sólo existes tú y tu respiración.
Algo tan natural,
Tan sencillo como inspirar y exhalar,
Se convierte,
Como te he dicho,
En algo trascendente.
Pero para ser más conscientes aún de la respiración,
Tenemos que relajar completamente nuestro cuerpo,
Dejar a un lado las tensiones.
Deja caer los pies suavemente hacia los lados.
Con ello conseguirás relajar tus piernas.
Fíjate en tus pantorrillas como descansan en el suelo,
En el tapete,
En la cama,
Donde te encuentres.
Flexiona un poquito,
Sólo un poquito tus rodillas,
Y así la tensión desaparecerá de tus piernas.
Permite que el peso de tu cadera recaiga sobre tus glúteos.
Sé consciente de ese peso,
Sé consciente de cómo tus glúteos soportan ese peso.
Cede la tensión.
Vamos a recorrer toda tu espalda,
Desde el sacro hasta tus cervicales.
Vamos a ascender lenta,
Paulatinamente,
Por tu espalda,
Por tu columna.
Y a medida que iremos ascendiendo,
Irás relajando y soltando tensiones,
Sólo has de soltar.
Observa tu sacro,
Déjalo caer,
Déjalo que apoye en el suelo o en el respaldo de tu silla.
Observa tus lumbares,
Deja que caiga,
Relaja la tensión,
Suéltala.
Observa tus dorsales,
Cómo tu espalda descansa.
Permite que el peso de tu espalda recaiga en toda ella,
En todos los puntos de contacto que tienes en el suelo,
En tu respaldo,
En la esterilla.
No te resistas,
Cede,
Déjate caer.
Permítete el lujo de ceder.
Observa tus hombros,
Cómo descansan.
Es tan agradable toda la sensación que estás experimentando,
Que estás sintiendo.
Esos hombros que soportan tanto peso y tanta responsabilidad,
Que soportan la ansiedad del miedo,
La tensión del estrés.
Cede,
Suelta,
Relaja.
Relaja tu mandíbula,
Déjala caer,
Sólo un poquito.
En tu mandíbula se refleja la tensión de tu estrés,
De tu mente.
Relájala,
Deja que caiga un poquito,
Sólo un poquito.
Cuando relajas tu mandíbula,
Se relaja tu cara,
Tus mejillas y por correspondencia tu cadera.
Así que,
Relaja tu mandíbula.
Separa ligeramente,
Sólo un poquito tus labios,
Para que pueda pasar,
Si es necesario,
Un hilo de aire.
Al separar un poco tus labios,
Se relajan tus mejillas,
Tus pómulos.
Y pesa ya tanto tu cuerpo,
Pesa ya tanto,
Pesa ya tanto.
Tus párpados se relajan,
Tu frente se relaja.
Es tan agradable,
Estás tan bien,
Que tu cuerpo,
Lenta,
Poco a poco,
Se diluye,
Se funde.
Pesa tanto tu cuerpo que ya no lo notas.
Solo eres conciencia,
Solo eres conciencia.
Y desde ese grado de conciencia,
Vas a visualizarte rodeada de globos de colores.
Hay tantos globos a tu alrededor que te impiden ver lo que hay detrás de los globos.
Esos globos están atados con cuerdas a tu cuerpo.
Y desde el grado de tu conciencia,
En tu mano derecha tienes unas tijeras,
Que las vas a usar para ir cortando uno a uno los globos.
Los globos tienen palabras escritas.
Así que,
Con la conciencia de tu mano izquierda,
Vas a coger el primer globo y vas a mirar qué palabra pone en el globo.
Y la palabra que parece escrita en el globo es la palabra miedo.
Existen muchos miedos,
Muchos nombres,
Apellidos del nombre miedo.
Miedo a que me dejen.
Miedo a no quedar bien.
Miedo a no hacerlo bien.
Y el miedo te impide avanzar y te impide ver qué hay detrás de esos globos.
Así que,
Con tu mano derecha y con las tijeras,
Vas a coger el hilo del globo del miedo.
Con tu mano izquierda,
Vas a cortar el hilo que sujeta el miedo a tu cuerpo.
Vas a inspirar.
Y todos los globos relacionados con el miedo,
Cuando lo sueltes,
Se marcharán.
Empezarán a elevarse hacia el cielo,
A alejarse de ti.
Córtalo.
No tengas miedo.
Córtalo y suéltalo.
Suelta.
Y con el globo del miedo parten los demás globos del miedo.
Coge otro globo.
Y en ese otro globo aparece la palabra dolor.
Dolor físico.
Dolor mental.
Dolor.
Coge el hilo del globo del dolor y córtalo.
Mira bien ese globo.
Porque el dolor surge del sufrimiento.
Que luego lo buscaremos.
Y suéltalo.
Deja que se vaya el globo del dolor y todos los globos que acompañan al dolor.
Dolor por pérdida.
Dolor físico.
Dolor por ausencia.
Dolor por no tener confianza.
Déjalo que se vaya.
Y cada vez quedan menos globos y te permiten empezar a vislumbrar un poquito qué hay detrás.
Qué hay detrás de esos globos.
Como no existen las casualidades,
El siguiente globo que coges para cortarlos es el globo del sufrimiento.
El sufrimiento genera tantos globos,
Tantas emociones,
Tantos sentimientos.
Es un gran globo.
Tal vez sea el mayor globo de todos.
Míralo bien.
Mira bien el sufrimiento.
Coge tus tijeras,
Corta el hilo y déjalo partir.
Deja que se vaya el globo del sufrimiento y con él todos los demás globos.
Tristeza,
Melancolía.
Tras el sufrimiento se van todos los globos.
Y ante ti aparece un precioso y maravilloso paisaje con una claridad,
Con un precioso cielo azul que te proporciona paz.
Con un precioso sol que acaricia tu cuerpo.
Acaricia completamente con sus rayos todo tu cuerpo,
Proporcionándote una sensación de paz,
Una sensación de quietud en tu corazón,
En tu mente y en tu espíritu.
Solo respira.
No necesitas hacer nada más.
Solo respira.
Este lugar que estás observando,
Este lugar en el cual te hallas es tu lugar sagrado.
Es el lugar donde puedes recuperar tus fuerzas.
Es el lugar donde puedes descansar,
Reencontrarte contigo misma,
Contigo mismo.
Es el lugar donde puedes sencillamente ser tú y descansar.
Y para hacerlo un lugar más agradable,
Una suave brisa recorre el espacio,
Recorre el lugar y acaricia tu cuerpo.
Cantos de pájaros.
Solo respira.
Solo sé tú.
Solo sé consciencia.
Nuestra consciencia tiene que regresar al cuerpo.
Tenemos que volver a ser conscientes de nuestro cuerpo,
De nuestro vehículo que nos permite desplazarnos por el mundo de la materia.
Este es tu lugar sagrado.
Sabes ya el camino como llegar hacia él.
Es tan especial encontrarte en este lugar.
Es tu lugar.
Sé que cuesta regresar,
Pero también sabes el camino para volver.
Y siempre puedes volver a escuchar este audio.
Tenemos que regresar.
Regresar con la alegría de que te has reencontrado contigo misma,
Contigo mismo.
De una manera muy consciente,
Vamos a empezar a mover los dedos de los pies de una manera sutil,
Suave y muy consciente.
Empieza a mover los dedos de tus manos.
Empieza a mover un poquito tus tobillos y tus muñecas.
Suave,
Sin brusquedades,
No seas brusca,
No seas brusco.
Es tu cuerpo,
Es tu vehículo.
Cuídalo,
Mímalo.
Que hayas libre de sufrimiento y de miedo.
Aprovecha la situación,
Aprovecha esta ocasión.
Empieza a mover flexionando las piernas,
Las rodillas para mover las piernas.
Tus codos para mover tus brazos sutilmente,
Sin brusquedades.
Empieza a mover tu cadera.
Empieza a mover tu espalda suave,
Suave,
Suave.
Empieza a mover tus hombros,
Tu cuello,
Tu cabeza.
No abras todavía tus ojos.
Disfruta de esta sensación.
Disfrútala,
Siéntela.
Sonríe,
Sonríe.
Regala sonrisas a todo el mundo,
A tu familia,
A tu pareja,
A tus hijos,
A tus mascotas,
A tus amigos.
Y qué cara es la sonrisa hacia ti misma,
Hacia ti mismo.
Así que,
Sonríete,
Sonríete.
Es tu mejor regalo para el día de hoy.
Vamos a realizar tres inspiraciones profundas y cuando terminemos la tercera,
Cuando exhalamos,
Parpadaremos los ojos y observaremos todo lo que hay a nuestro alrededor y lo veremos desde otra perspectiva.
Y nos vamos a quedar por un instante observando conscientemente.
Inspira profundamente,
Sonríe,
Exhala.
Inspira profundamente,
Sonríe,
Exhala.
Por tercera vez y última,
Inspira profundamente,
Sonríe,
Exhala,
Parpadea.
Gracias.
Hasta la próxima.
Relajación,
Meditación.
Conoce a tu maestro
4.7 (11)
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