
La Envidia
Al hablar de envidia solemos escuchar la visión de "el envidiado" o el que "la sufre". Sin embargo, todos hemos pasado alguna vez por este particular sentimiento y poco se habla desde la visión de quien envidia, o quien siente que quisiera tener lo que el otro tiene. Alicia Soltero y Ángeles Wolder descodifican la envidia en este podcast.
Transcripción
Te habla Ángeles Wolder-Helling,
Directora del Instituto Ángeles Wolder.
Bienvenido,
Bienvenida a este espacio de reflexión sobre diversos temas y su relación con la descodificación biológica original.
Hoy con nosotros está Alicia Soltero,
Psicóloga,
Periodista,
Locutora,
Una gran mujer,
Profesora y descodificadora.
Nos acompaña para hablar de un tema súper interesante que creo que les podrá sacar mucho jugo y es sobre la envidia.
Bienvenida,
Alicia.
Muchísimas gracias,
Ángeles.
Sí,
Sobre la envidia,
Pero fíjate que me gustaría hablar desde el lado del envidioso.
Generalmente hablamos de la envidia desde el envidiado,
Desde cómo lo vive el envidiado.
A mí me gustaría hablarlo hoy desde el envidioso,
Cómo lo vive el envidioso,
Pero no cómo vive la envidia,
Porque yo creo que todos somos envidiosos en algún momento.
La envidia yo creo que nace del deseo de tener lo del otro,
De la comparación,
Y le tenemos mucho miedo.
Hay un lenguaje muy pobre con respecto al hablar de la envidia.
Creo que es mucho más grande el vocabulario cuando hablamos de odio o cuando hablamos de miedo o cuando hablamos del amor.
Pero cuando tú le dices a alguien que hable de su envidia,
No,
¿cómo?
¿Cómo es posible que yo vaya a sentir envidia?
No está permitido.
Y es que el envidioso vive,
Yo creo que tres cosas muy fuertes cuando siente esa punzadita de la envidia.
Primero,
El juicio de la sociedad.
Es como,
¿cómo?
Pensemos en una chica muy linda,
Que para la sociedad la belleza es guau,
Y alguien dice,
Mira qué chica tan linda.
Y la envidiosa diría,
Está curiosita,
Pero así como bonita,
Bonita.
No.
Entonces todos los del salón le pueden decir,
¿qué te pasa si está súper bonita?
Si fue la reina de la primavera el año pasado,
Si está ahorita en.
.
.
Lo primero que vive el envidioso,
El que hace ese comentario,
Es que va en contra del juicio de la sociedad.
Y eso lo vive uno.
Como que la sociedad lo está violentando por emitir un juicio en contra de lo que ellos esperan.
O tener una opinión diferente.
O tener una opinión diferente.
La vergüenza de verse como expuesto,
Y la culpa porque en realidad el comentario que hace la sociedad es,
¿pero por qué dices eso?
La chica no te ha hecho nada.
Y en verdad no me ha hecho nada.
De verdad la otra no ha hecho nada más que ser bonita.
Entonces vivo el juicio,
Voy en contra de un juicio social,
Me siento violentado por ese comentario que no afina con el juicio social,
Y aparte con la vergüenza de haber sido expuesto.
Porque nos cuesta mucho trabajo,
Ángeles.
Pensamos que si yo digo,
Te tengo envidia de la buena,
Ya la libré.
Noticia,
No hay envidia de la buena,
Hay envidia.
Hay admiración por el otro.
Nos cuesta mucho trabajo decir,
¿cómo me gustaría tener lo que tú tienes?
Y eso me da una envidia cuando te veo que tú te puedes ir de viaje,
Y que puedes tener ese carrote,
Y que te compras cosas tan lindas,
Y que yo no puedo,
No tengo la posibilidad.
Deberíamos aprender a decirlo.
No pasa nada.
Absolutamente nada.
Porque le vamos quitando ese peso de bocado indigesto.
Y voy diciendo,
Pues sí.
Pero con este afán de ser tan trascendidos todos,
Y de decir,
No,
Bueno,
Cuando yo veo que la que nunca estudió,
La que era más loquita en la escuela,
Tiene un marido que la cuida muchísimo,
Le compró una cañoneta a otro último modelo,
El único talento que tiene es gastar la lana.
Por supuesto.
Y tú trabajas 12 horas al día,
Y no le alcanzas a su ritmo de vida.
Claro que sentimos envidia.
Ahora,
No toda la envidia es mala,
Fíjate.
Hay envidia que yo le llamo la envidia competitiva,
En donde yo veo que tú tienes eso,
Y me pego contigo y digo,
¿cómo le hace?
Es una envidia que me impulsa,
Que este deseo de tener lo que tú tienes,
Me lleva a crecer como persona.
Y te modelo,
Y veo lo que tú haces,
Y veo la forma,
Y digo,
Sí.
Si yo quisiera hacer eso,
Si yo quisiera tener eso,
¿cómo le hace?
¿Cómo es que le hace?
O me junto contigo,
Si tú tienes una casa en la playa,
Digo,
Amiga,
Yo no tengo casa en la playa,
Pero yo sé que tú tienes una,
Cuando vayas me invitas,
No pasa nada si te dicen no,
¿verdad?
Aprender a pedir.
Aprender a pedir.
Fíjate cómo la envidia nos impulsa a crecer.
No siempre es mala.
Quizás sea más,
Como decías al principio,
La admiración por el otro que te lleva a ver lo que el otro ha conseguido y decir,
Vale,
¿qué camino pudo haber tomado hacer ese modelaje e ir hacia adelante?
Tú,
Si observas cuáles son los conflictos biológicos,
¿cuáles encontrarías detrás de esto que se llama envidia?
A ver.
Yo me imagino que una persona que se compara con otro es porque está en un conflicto de desvalorización.
Desvalorización,
Por supuesto.
Si pensamos que es únicamente el deseo que tiene el deseo de y que eso lo impulsa,
Yo creo que no sería conflicto de desvalorización,
Pero si estuviera compitiendo,
Yo creo que sí.
Y luego,
Si yo voy hacia lo que el otro tiene,
Lo modelo,
Pero no lo alcanzo,
Entonces sería de rendimiento.
Es como,
Híjole,
¿cuántas veces vamos a salir de viaje?
Hicimos un esfuerzo terrible para poder irnos con las amigas,
Ahorramos muchísimo.
A las amigas a lo mejor su marido les dio una gran cantidad y nosotros tuvimos que ahorrar un año para.
.
.
Y en la vacación nos accidentamos.
Te caíste,
Te enfermaste,
No pudiste disfrutar.
Es como ese castigo,
¿no?
Por estar gastándome el dinero que durante un año tuve que guardar y no termino de disfrutarlo porque no me lo permito.
Inconsciente.
Exactamente.
No merezco este gasto.
Claro,
Y ahí está un conflicto de desvalorización.
Es como algo absolutamente normal.
Claro.
Nada,
Has destinado para esto y esto es lo que hay.
Claro.
Cuando tú ves que las otras del grupo andan corriendo para comprarse la tacita del café tal y porque las coleccionan.
Yo digo,
¿de verdad tomarán o tendrá tanta gente en su casa para de cada país comprar una tacita de ese lugar?
La verdad es,
Nuevamente,
Ponerlo ahí para que vean a todos los lugares que yo he ido,
¿no?
Y tú diciendo,
No,
Por mejor si me compro esto,
¿para qué gasto en una tacita?
No terminas de disfrutarlo.
Y a veces,
En la misma vacación o regresando,
Te enfermas de algo.
O en la misma vacación es como la diarrea y no puedes salir porque tienes una diarrea.
Porque estás viendo,
¿verdad?
,
Cómo gastan el dinero de una manera.
Y tú no puedes gastar,
Es un bocado indigesto que inmediatamente quiero sacarlo porque no puedo procesarlo.
O sea,
Yo creo que no solamente es un conflicto,
Sino desde dónde vive tu envidia para saber cuál es el órgano,
¿no?
Yo tiendo a pensar que en el caso de la envidia tienen que haber muchos conflictos.
Tal como dices,
No es la experiencia,
Es lo que cada uno vive a través de una experiencia,
¿no?
Y retomando lo último que decías,
El tema del dinero,
No todo el mundo vive el dinero igual.
Hay quien tiene una gran angustia de soltar,
Quizás en su vida ha tenido conflictos,
En donde se ha visto obligado a soltar o soltarse de,
Y no ha podido atravesar ese momento.
Porque soltar a mamá,
Soltar a papá,
Soltar la familia,
Soltar.
.
.
Y todo eso nos representa en un principio un inicio en relación a la seguridad y protección que nos puede llegar a dar el dinero.
Y que a lo largo de la vida quizás perdemos por inseguridades que vamos viviendo.
Y en el caso tal como lo dices,
El disfrute se lo tiene que otorgar uno cuando ha podido saltar todas esas situaciones conflictuales.
Es cierto también que en el caso de la envidia,
Aparte de la comparación,
Puede estar ese no ser suficiente para atrapar ese bocado,
¿no?
No ser suficiente para conseguir lo que el otro está consiguiendo.
Y después,
Yo creo que inevitablemente cuando hay envidia de algo sana,
Buena,
Mala,
Como le quieras llamar,
Pero de esa que es envidia,
Inevitablemente estamos en una situación en donde uno siente que nunca lo va a conseguir,
No valora sus propias capacidades y valora las del otro.
Y para evitar entrar en sufrimiento,
Las minimiza.
Volviendo al ejemplo que ponías al principio,
Esa chica es guapísima.
Fue mi primavera,
Sí,
Pero mira,
Del año pasado a ahora ya se le han caído los michelines.
O del año pasado a ahora ya se le ven las arruguitas.
Mira cómo le ha salido una marca de expresión.
O el pelo ya no le brilla tanto,
¿no?
Tengo que denigrar y degradar al otro para poder sentirme yo superior.
Esto lo han hecho muchísimas personas que ponen un pie sobre el otro,
Incluso sobre sus hijos.
Incluso.
Y tenemos una envidia que yo ahí también vería un conflicto de identidad.
Cuando tú te sobre-identificas o tu única identidad es el trabajo que haces,
¿no?
A lo que tú te dedicas.
¿Cuántas veces no vemos esos dinosaurios en las empresas que no le dan paso a la gente joven?
Que no son como esos maestros en donde te enseñan porque en algún momento tú vas a estar.
Y lo podemos ver desde el jefe que tiene 40 años de director y ve una amenaza cuando llega gente joven y no suelta la batuta.
¿Por qué?
Yo le llamo la envidia a Vara,
¿no?
De querer tenerlo todo,
Pues.
Bueno,
No yo.
Esto se lo leía al Bolini,
Algo así,
Un autor.
La envidia a Vara.
Y yo dije,
Es cierto,
¿cuántas personas no tienen esa generosidad de enseñar y de decir,
Yo ya disfruté de este puestote 40 años,
Se los dejo a ustedes?
No.
¿Por qué?
Porque mi identidad está puesta ahí.
La identidad es tu reconocimiento,
El respeto que sientes a través de él y si esa persona ha sentido reconocimiento a través de ser el director,
El grandísimo director,
De viajar por el mundo,
De presentarse,
De ser reconocido,
De ser mirado,
Escuchado,
De todo,
¿cómo voy a soltar?
También en ese sentido gira,
Por ejemplo,
Cuando una madre ve que su hija es bellísima,
¿no?
Claro.
Qué guapísima.
Y claro,
Es joven.
La madre seguramente si ve en la hija mayor belleza e intenta,
No,
Pero mira la manchita que llevas en la ropa,
O este corte de pelo ya no te va tan bien,
¿eh?
O yo no me pondría esos zapatos,
En lugar de dejar que la gente sea libre y vaya como le dé la gana y tenga las manchitas que tiene que tener,
¿no?
Los tigres no se preocupan por las manchitas,
Sin embargo,
Hay quienes sí.
En ese caso,
Esa madre puede soltar y aceptar que la vida continúa y que siempre por debajo va a venir sangre nueva y esa sangre es la que va a impulsar la vida.
De hecho,
No podemos estar una vez más como en la época de las cavernas,
Hoy tenemos que estar evolucionando,
¿no?
Y por eso te decía,
Hay padres que también limitan el camino y que realmente sienten o tienen este sentimiento,
Para mí es un sentimiento,
Que es la envidia.
Sí.
Si,
Por ejemplo,
Un padre en una empresa en donde toda la vida le ha contado la historia de que este lugar será tuyo,
Entonces el chico se queda ahí en la empresa,
No crece y no crece porque el papá no se va,
Porque el papá está todavía girando órdenes,
Porque aunque va a ser tuyo,
Pero ahorita todavía no va a ser tuyo.
Entonces,
Hijo,
Tendrás que ir a la junta,
Pero no podrás tomar decisiones,
Primero me las consultas a mí.
O podrás,
Sí,
Pero entonces el chavo está entre,
Bueno,
Me quedo,
Me voy,
Si soy o no soy,
Si puedo disfrutar o no puedo disfrutar,
No crece el chavo ni el padre tampoco.
El padre ya ha crecido y se está.
Claro,
Claro.
Y ya puede tener muchas otras cosas.
Claro.
Qué difícil es poder dar continuidad o dejar que continúe la vida como naturalmente sería,
Poder hacer un paso a un lado y que los demás sigan por su camino.
Claro.
¿Qué otros conflictos puedes encontrar detrás de lo que es esa envidia,
El estrés que produce,
Tal como decías,
En el envidioso,
En la persona que tiene que mirar al otro y bajarlo de ese pedestal en el que quizás los demás le han colocado?
Porque,
Alicia,
No somos capaces de reconocer nuestras debilidades igual que nuestras fortalezas.
Sí,
Sí.
Fíjate que yo comento cuando las personas me dicen,
Siento,
Por ejemplo,
La veo y mira,
Es como una patada en la boca del estómago.
En cuanto la veo,
Yo digo,
¿qué tiene ella que te encantaría tener?
No nada,
No nada.
Yo creo que si hiciéramos este ensayo de uno,
Cuando no me cae,
¿qué tiene ella que yo tengo o qué tiene ella que me encantaría tener y no tengo?
Porque entonces podríamos utilizarla como trampolín.
De lo contrario,
Yo creo que podríamos tener un conflicto,
Sobre todo en el avaro,
En el que no quiere soltar y que terminan quitándolo a Ángeles.
Porque hay sangre nueva,
Terminan quitándolo.
Y entonces lo podría vivir desde,
¿cómo me pueden hacer esto?
¿Qué traición después de tantos años estar en esta empresa?
Y ahí sé qué pregunta le harías,
Para que reflexione.
Al delante,
Al avaro.
Al avaro es,
¿qué fue aquello que sientes que te quitaron o que perdiste de una manera injusta?
Y entonces dejarlo ahí.
Mira,
Yo hice esta pregunta,
Sin embargo,
A una paciente que no es,
Yo hablaría de este específicamente,
Hablaría,
No sé,
De páncreas,
De colon.
Pero a esta mujer le pregunté lo mismo.
Cuesta mucho trabajo porque no contacta muy bien,
Porque tiene un problema de Alzheimer.
Le diagnosticaron Alzheimer.
Yo creo que no,
Yo creo que tiene una constelación de consternación.
Pero trabajó 40 años en un colegio marista y la despidieron.
Y a partir de ese momento,
Ella empezó a,
O sea,
No está casada,
No tiene hijos,
No tiene padres,
No tiene,
No tenía nada más que los niños del kinder,
Más que su trabajo en la escuela.
Y los sacerdotes maristas,
Hermanos maristas,
Le dijeron,
Hasta luego.
Ella,
De pronto,
En un estado de consternación,
Dijo,
¿cómo?
Otro de los familiares le dijo,
No,
Demanda,
Tienes 40 años trabajando ahí,
No te pueden decir hasta luego,
Bye.
Le sacó muy buen dinero,
Pero no le sirvió de nada.
No le sirvió de nada porque ella,
Hoy por hoy,
Dice en su familia,
Se le va la onda.
Quizás lo viva desde el conflicto de separación.
Sí.
Cuando uno se siente separado y en su caso,
Por ejemplo,
No tiene proyecto,
No tiene otra posibilidad porque otra persona podría soltar y hacer y disfrutar y recrear una vida.
Es esto que decimos,
Que nos hemos identificado tanto con un personaje que la vida no tiene otro sentido.
Sí.
Y a veces les pregunto,
¿y para qué vivir si ya no tengo,
No?
Si ya no soy profesora en este kinder,
Si ya no soy la mamá de estos niños pequeños,
Porque los niños han crecido,
Si ya no soy ese bellezón que era cuando tenía 20 años,
Porque,
Mira,
Han pasado 40,
He tenido 5 embarallos,
La vida me ha pasado por arriba y hoy no me puedo comparar con una foto.
Hay gente que mira una foto de los 20 y por eso después denigra al otro,
¿no?
Diciendo,
Ah,
Mira,
A ti también se te ven.
Sí.
Ah,
Pues sí.
O te ven y te dicen,
¿qué ojeras llevas?
¿Qué ojeras llevas?
Te he mirado en el exterior,
Chato.
Es como.
.
.
Sí.
Fíjate que a ella,
En los momentos que contacta,
Lo único que dice,
Y que,
Por ejemplo,
Cuando está aquí y se puede relacionar,
Trae a una entreseje y oreja.
Entreseje y oreja es traerla así,
Con mucho enojo,
Porque ella sigue trabajando en ese colegio.
Ya.
Y entonces no dice,
Fíjate,
No dice,
El colegio,
Ta,
Ta,
Ta,
Como ella no es buena maestra.
Claro,
La denigración del otro.
Sí,
Claro,
Porque ella tiene,
Y es,
Y da ese comentario y se vuelve a desconectar.
Claro.
¿Sabes?
Entonces es,
También hay como,
Sí es un conflicto de separación,
Pero también tienen otro conflicto de envidia,
Y también el conflicto de identidad perdida.
Entonces,
Mejor hablemos de aquello que sí sentimos y no pasa nada.
De verdad,
No pasa nada.
No es,
Te tengo envidia de la buena.
Es,
Me encantaría tener lo que tú tienes.
De verdad,
Me encantaría.
Y a veces me cuesta trabajo no sentir esta punzadita,
Pero luego se me pasa,
¿sí?
Así que,
Este,
Pero de verdad sí me da,
¿no?
No pasa nada.
Yo creo que en el momento que nosotros lo hablamos,
Ángeles,
Le quitamos una gran carga a la sensación que nos provoca,
A esta emoción que nos provoca el sentimiento de envidia.
Sí,
Lo hablamos.
Es como siempre en cualquier conflicto,
Cuando hablemos,
¿no?
Hablemos.
Hablemos,
Que hay mucho por decir y nos hemos sumido en un mundo interior que estamos protegiendo para evitar el dolor,
Pero de esa manera lo único que hace es enquistarse.
Así es.
Un millón de gracias.
Muchísimas gracias,
Ángeles.
Muchas gracias,
Hasta la siguiente,
Y te esperamos cuando tú regreses.
Claro que sí.
Muchísimas gracias.
Hasta otra,
Queridos oyentes.
Compartimos,
Seguimos en este camino compartiendo experiencias.
Un abrazo y hasta pronto.
Conoce a tu maestro
4.3 (15)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 36 million people. It's free.

Get the app
