
Sana Tu Espalda Y Suelta Peso Emocional
by Feli Garcia
Esta meditación guiada para aliviar la columna y el dolor de espalda te ayudará a relajarte profundamente, liberar tensión y empezar a soltar parte de ese peso emocional que quizá llevas demasiado tiempo cargando. Durante esta meditación iremos recorriendo suavemente la columna vertebral, desde las cervicales hasta la zona lumbar y el coxis. A través de la respiración, la relajación y una visualización guiada, te acompañaré a observar qué estás cargando, qué puedes empezar a soltar y dónde necesitas permitirte recibir más apoyo. Te recomiendo escucharla en un lugar tranquilo, tumbado o sentado cómodamente y, si puedes, utilizando auriculares.
Transcripción
Hola,
Soy Feli García,
Quien te va a guiar en esta meditación guiada.
Antes de nada,
De empezar con esta meditación,
Quiero decirte lo siguiente.
Si últimamente sientes que estás cargando con demasiadas cosas.
Que todo depende de ti o que llevas tanto tiempo siendo fuerte.
Que ya ni siquiera sabes cómo soltar.
Quiero que te quedes conmigo aquí unos minutos en esta meditación.
Porque hoy,
Hoy no vas a tener que resolver nada.
No tienes que tomar ninguna decisión y vas a tener que poder con todo solamente.
Que vas a permitir estar aquí.
Conmigo presente.
Y contigo.
Por eso,
Durante esta meditación,
Lo que yo quiero,
Lo que yo pretendo.
.
.
Es ayudarte a soltar parte de todo ese peso?
Que llevas y que recuerdes algo que quizás has olvidado.
Por el modo de vida que llevamos.
Que tú también puedes dejarte sostener.
Es muy importante que no solamente.
.
.
Seas tú el que das,
Sino el que aprendas también a recibir.
Así que ya sabes,
Ponte cómodo,
Cómoda.
Mmm.
.
.
Empieza a ser consciente de tu respiración.
Consciente de ti y deja que tu cuerpo se vaya relajando.
Eso es.
Muy bien,
Inhalas,
Inhalas paz,
Exhalas tensión,
Soltando,
Soltando cargas,
Soltando peso Eso es.
Este momento es para ti,
Solo para ti.
Y quiero que empieces dándote cuenta de algo Muy sencillo,
Pero muy importante.
¿Ahora mismo?
Estás sostenido sostenible.
Estás Quiero que sientas la superficie que hay debajo de tu cuerpo.
O si estás sentado,
Sentada,
Tu espalda.
Tus glúteos,
Tus piernas,
Tus pies.
Da igual.
Siente.
Siente.
Tu beso.
Cuerpo.
No necesitas sujetarte.
Incluso puedes soltar un poquito más y más.
Déjate llevar.
Incluso puedes permitirte que los hombros se relajen.
Así bajen.
Desviendan.
Incluso que tu mandíbula se pueda relajar,
Se afloje.
No tiene que estar ahí,
Contraída,
Manteniéndose,
Aguantándose.
No,
No,
No.
Verás que si se relaja,
Seguirás estando sostenido o sostenida.
Relaja tus brazos,
Tus manos,
Tu abdomen.
Deja que todas esas partes de tu cuerpo dejen de hacer fuerza.
No tienes que hacer nada.
Y quiero que,
Por un instante,
Te des el permiso.
.
.
De pensar y decir de mentalmente.
Durante estos minutos?
No tengo que sostener.
Amén.
Déjate sentir la paz y la tranquilidad que te da decir esto.
A lo mejor llevas mucho tiempo haciéndolo,
Consciente o inconscientemente.
O tal vez eres de esas personas que están pendientes de todo.
De la familia,
Del trabajo,
De lo que necesita el uno o el otro.
Incluso de todo lo que falta por hacer.
Y así,
Sin darte cuenta.
.
.
Vas acumulando tensión,
Preocupaciones.
Una preocupación encima de otra.
Sin darte un respiro.
Hasta que llega un momento en que ya no sabes qué hacer.
¿Qué parte de todo eso es realmente tuyo?
Por eso,
Hoy que estás aquí,
Que te estás regalando este espacio,
Quiero que hagas algo totalmente diferente.
Quiero que lleves tu atención hacia tu columna vertebral.
Desde las cervicales hasta el coxis.
Toda tu columna.
Obsérvala.
Y quiero que la visualices perfectamente.
Simplemente siente esa parte de tu cuerpo que te está acompañando.
Y que hace cada día algo maravilloso.
Sostenerte.
Eso es.
Respira hacia esa columna.
Y ser consciente de ello.
De que cada día desde que naciste.
.
.
Estás sostenido.
Por esa columna.
Y hará con el poder de tu imaginación.
Cada vez que tomes aire.
Crees un poquito más de espacio.
En tu espalda,
En tus vértebras.
Eso es.
Haciendo que caigan.
Una pequeña parte de la atención que acumulas.
Pasa aflojando incluso la musculatura que hay alrededor.
Liberando tensiones.
Opresiones.
Y sientes el espacio.
Que hay entre cada vértebra.
Cómo se regeneran esas aguadillas.
Como todo.
Empieza a pesar menos.
A ser más ligero.
Inspiras y ocurre la magia.
Exhalas y sueltas.
Sueltas cargas,
Pesadeces.
Eso es.
Y ahora vamos a ir parte a parte.
Pon tu atención.
En la zona del cuello y las cervicales.
Tal vez notes tensión.
Normalmente,
Casi siempre hay algo de rigidez aquí.
Observa simplemente,
No necesitas hacer nada más,
Solo observar.
Y quiero que te hagas una pregunta.
Siendo muy honesto en esta cantidad.
¿Qué estoy intentando controlar demasiado en este momento de mi vida?
No busques ninguna respuesta desde la mente,
Solamente.
.
.
Lánzate esa pregunta.
Deja que aparezca.
No sé si es una decisión.
Trabajo,
Personas.
.
.
Cada uno sabe qué es lo que quiere controlar de más.
Tal vez sea que a lo mejor.
.
.
Intentas controlar.
Todo,
Tenerlo todo demasiado bajo control.
Y ya forma parte de ti y ni siquiera cuando estás despierto te das cuenta.
Ahora es tu momento de ser consciente de ello.
Ahora quiero que inhales.
Y al exhalar Repite conmigo mentalmente.
No necesito tener todas las respuestas ahora mismo.
Me permito y puedo relajarme un poco y confiar.
Y todo está bien.
Estoy sostenido,
Sostenido.
Ahora quiero que lleves tu atención hacia los hombros.
Y la zona alta de tu espalda.
Y quiero que seas muy sincero o sincera contigo.
Cuánto peso llevas encima.
Cuánto estás cargando habrás imaginado que no me refiero.
A lo que es el peso físico.
Me refiero a todas esas responsabilidades que te estás cargando.
De más.
Seguro que son cosas tuyas,
Sí,
Pero también.
.
.
Pueden ser de amigos,
Clientes,
Pacientes,
Hijos,
Padres.
¿Estás cargando más?
De lo que tienes que cargar.
Eso pesa.
Eso es reciente.
Tus hombros y tu zona alta de la espalda.
Te avisa,
Te habla.
Te dice que no es necesario cargar con tanto.
Es como si llevaras una gran mochila cargada ahí.
Sin necesidad.
Ahora,
Imaginando que todas esas cargas,
Todo eso que estás sosteniendo más de la cuenta,
Es esa gran mochila.
Quiero que vayas aligerando su contenido.
Personas,
Responsabilidades,
Cosas,
Pensamientos,
Y lo vas soltando.
Echando a un río.
Y se va.
Desaparecen para siempre.
Ya no necesitas esa mochila,
Te la quitas.
La lanza.
Y te sientes súper ligero,
Ligera.
Solamente vas a cargar.
Lo que es necesario ahora.
No todo aquello que piensas que debes cargar.
Traspira.
Lo estás haciendo muy bien.
Siente como ya esa parte queda más ligera de tu cuerpo.
Ya no tienes tantas responsabilidades ni expectativas.
Ni lo que creen que deberías hacer.
Ni lo que esperan de ti.
Eso es.
Hay una frase que muchas veces.
.
.
Cuando nos duele esa parte,
Decimos.
.
.
Va,
Ya lo hago yo.
Cuántas veces lo has hecho.
Para ir más rápido,
Porque no crees que lo van a hacer igual que tú.
Seguro que a lo mejor te resuena.
Respira profundamente.
Esa frase estaba en la mochila que has tirado.
Ya no hace falta que te la digas.
Eso es.
Siente esa ligereza.
Eso es.
Y ahora quiero que te preguntes.
.
.
¿Cómo siento mi cuerpo?
Cuando me permito soltar un poco.
¿Me siento bien?
Me siento culpable.
Deja que aflore cualquier emoción.
O tal vez haya aparecido algo.
Que siempre ha estado en ti,
Pero.
.
.
Que habías olvidado.
No tienes que hacerlo todo solo.
Déjate sostener.
Igual que lo hace la columna por ti.
Vuelve a tu respiración.
Vuelves a sentirte apoyado por todo lo que está sosteniéndote mientras estás sentado o tumbado.
Y ahora vamos a dar un paso más allá.
Y sé muy bien.
Sincero,
Sincera contigo.
Realmente me dejo ayudar.
No es si te ayudan,
Es si yo me dejo ayudar.
¿Te dejas ayudar?
¿Te permites recibir esa ayuda?
¿Cuántas veces has dicho?
No,
Es igual.
Ya lo hago yo.
Cuando podrías haber compartido esa carga.
Aligerar ese peso.
¿Quizás aprendiste?
Que no hay que molestar.
Que yo puedo solo.
Esas son ideas,
Creencias que tal vez aprendisteis en la niñez.
Recuerda algo muy importante.
Necesitar apoyo y ayuda no te hace débil.
¿Qué te hace ser humano?
¿Todos,
Absolutamente todos,
Necesitamos alguna vez en la vida?
Ser sostenidos.
Necesitamos descansar.
Tu cuerpo necesita descansar.
Y no pasa nada porque lo hagas.
La vida continúa.
Y ahora quiero que te permitas introducir esta semilla en tu mente y en tu corazón.
Y repite mentalmente conmigo.
No puedo dejarme ayudar.
No tengo que hacerlo todo solo sola.
Respira.
Respira.
Bien,
Bien.
Vamos aligerando ese peso en la espalda.
En la columna.
Ahora toca a esa zona lumbar.
A esa parte de la espalda que tantas veces relacionamos.
Con la seguridad,
Con los miedos al futuro.
Tal vez sí o tal vez no.
Quizás últimamente estás preocupado por algo que todavía no ha ocurrido.
Pinchar esa seguridad emocional.
Del dinero,
Del trabajo,
La familia o una decisión.
Algo que a lo mejor no sabes cómo acabar de resolver.
Tu mente quiere respuestas,
Quiere garantías,
Quiere que todo funcione bien.
Pero a veces no tenemos siempre todas las respuestas.
A veces solamente necesitamos confiar.
Y tener la completa seguridad de que siempre hay una respuesta a un camino.
¿Cuántas veces te has preguntado que no sabías?
Por resolver algo.
Hayas dudado.
Has tenido miedo.
No te preocupes.
Él es humano.
Respira profundamente.
Hacia tu zona lumbar.
Y quiero que mentalmente repitas conmigo.
Hoy solo necesito vivir hoy.
Cuando llegue mañana,
Ya me ocuparé.
Hasta mañana.
Todo está bien ahora.
Estoy seguro,
Segura.
Estoy sostenido,
Sostenida.
Deja que esta frase que te acabo de decir vaya calando dentro de ti.
Que se sienta como cierto.
Solo necesitas vivir hoy,
Hoy.
Ahora que has tomado conciencia de esta parte de tu cuerpo?
Vamos a ir un poco más abajo.
Córtes.
A esa base de la columna.
Y con el poder de tu imaginación,
Quiero que focalizándote ahí,
En esa parte,
Observes que hay unas raíces que bajan hacia la Tierra,
Penetran en la Tierra,
Desde tu coxis.
No hace falta.
Que las veas.
Simplemente siente esa idea de que estás conectado con algo firme.
Que estás ahí,
Enraizado,
Enraizada.
Eso es.
Esas raíces van bajando poco a poco.
Y la tierra te acoge.
No te preguntes qué has conseguido hoy.
No te preguntes nada de eso.
Simplemente siente que estás ahí,
En la tierra.
Si te fijas,
La Tierra no te pregunta qué has conseguido,
Qué has hecho,
Qué tienes.
Simplemente te sostiene.
Y ahora durante unos segundos permítete que esa sensación llegue a todo tu cuerpo.
¡Al suelo!
Siéntelo.
Y mentalmente.
Te vuelves a repetir.
¿No tengo que hacer nada?
Para merecer ser sostenidos sostenidos.
Nada.
Y a por derecho propio.
Merezco ser sostenido.
Respira.
Ahora sí,
Siente toda la columna.
Desde esas raíces que vienen de la madre tierra,
Suben para arriba.
Y van pasando por toda la columna.
Incluso se pueden proyectar hacia fuera de tu cabeza.
Siente ese equilibrio.
Que se sostén.
Eres firme.
Pero recuerda.
También eres flexible.
Por muchos problemas.
Muchos embates que tenga la vida y que te muevan.
Seguirás ahí.
Tu columna no es una barra rígida.
Flexible.
Se mueve,
Se dobla.
Se adapta.
Y eso quiere hacerte recordar algo.
Tú también.
Tú también eres flexible.
Firme,
Fuerte,
Pero flexible.
Puedes cuidar de los demás.
Pero no olvidándote de ti.
Porque también puedes cuidar de ti.
Puedes delegar,
Descansar.
.
.
Puedes permitir decir,
Estoy cansado,
Hoy no hago nada.
Y no pasa nada.
Eso no te hace ni débil ni fuerte.
Ni menos fuerte.
Eso te hace una persona real.
Y ahora quiero que te hagas una última pregunta.
Y deja que tu mente encuentre la respuesta y tu corazón.
Y la pregunta es la siguiente.
¿Qué podría dejar de sostener a partir de hoy?
No pienses aquello demasiado,
No.
Lo primero que aparezca.
Aunque ahora no te venga desigual.
Tu mente lo sabe.
Y sobre esa respuesta incluso te puedes volver a preguntar.
¿Eso realmente me corresponde,
Eso que estoy cargando y que podría soltar?
Si te corresponde.
Pues ocúpate de ello.
Pero si no te corresponde… Permítete soldar.
O repartir ese peso.
Si sueltas,
No quieres decir que seas más malo,
Que no quieras a alguien,
Ni que abandones,
Ni que seas un flojo.
No.
Está siendo coherente.
Claro que puedes acompañar sin cargar.
Puedes estar sin sentir ese peso.
Siempre y cuando lo hagas sin olvidarte de ti.
No te olvides de ti cuando lo hagas.
Respira.
Eso es.
Siente todo tu cuerpo como estás sostenido,
Ahí donde estés,
En la silla,
En la cama,
Da igual.
Siente tu cuerpo.
Y repite.
No tengo que poder con todo.
Me permito pedir ayuda cuando la necesite.
Suelto aquello que no me corresponde.
Me permito descansar sin sentirme culpable.
Confío en mis recursos y confío un poco más en la vida.
Puedo sostenerme.
También puedo dejarme sostener.
Diga que estas frases,
Estas creencias,
Estas ideas.
.
.
Calenonda.
En tu ser y siente qué pasa dentro de ti.
Cuando damos por cierta estas frases.
Y ahora,
Si te apetece,
Puedes poner las manos en tu corazón.
Y si crees necesario.
Poner las manos en alguna parte de tu espalda,
De tu columna,
También lo puedes hacer donde tú quieras.
Y dile a tu espalda,
Tu columna,
A través de las manos en tu corazón.
Dile lo siguiente.
Desde la gratitud,
El amor.
Gracias por sostenerme cada día.
Gracias por avisarme cuando algo empieza a pesar demasiado.
Estoy aprendiendo a escucharme.
Y también estoy aprendiendo a cuidarme.
Cuidarte.
Toma ahora sí una respiración más profunda ahora para anclar todo esto.
Eso es.
Muy bien,
Lo estás haciendo muy bien.
Siente esa seguridad esa tranquilidad.
Ese sentirte sostenido,
Sostenida.
Y antes de abrir los ojos.
Quiero que te quedes con algo.
Sostener tu vida no significa que cargues con todo.
También significa.
Que sabes cuando necesitas dejarte sostener.
Eso es.
Ahora sí.
Cuando lo sientas Vas movilizando.
Tus pies,
Tus manos.
Actúas una respiración profunda.
Abre tus ojos.
Así es,
Hecho está.
Gracias,
Gracias,
Gracias.
Namasté
Conoce a tu maestro
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