
Nutrir la Calma - Larga
by Enrique Simó
Aprende a nutrir tu calma interior con esta meditación en la que vas a cultivar ideas e imágenes que sustentan tu experiencia de calma y de serenidad. Regálate esta meditación para nutrir uno de tus más valiosos tesoros, la calma interior.
Transcripción
Te damos la bienvenida al quinto ejercicio de tu tercera semana de entrenamiento.
Busca tu postura de equilibrio y estabilidad con la espalda erguida.
Una postura que te permita practicar este ejercicio durante los próximos minutos.
Observa tu respiración.
Acompáñala con tu atención.
Observa las sensaciones que produce.
Aprecia la sensación de relajación que vas consiguiendo.
Y poco a poco vas comprobando cómo tu respiración se va haciendo más y más automática.
Con cada respiración te vas sintiendo más presente,
Más consciente de este momento.
Y en este estado de presencia te conviertes de nuevo en el observador.
El que observa desde el presente con serenidad.
Y una vez más puedes reconectar con ese punto interior,
Con tu centro.
En ese punto puedes observar desde la calma,
Desde una actitud neutral.
Y puedes dejar que tu atención se vaya enfocando más y más en ese sentimiento de calma,
Genuino,
Que proviene de tu centro interior.
Una calma que forma parte de ti,
Que viene de tu esencia,
De lo que tú realmente eres.
Y puedes descubrir nuevamente que tú eres esa calma,
Que tú eres un ser consciente y que tu esencia es paz.
Y también puedes nutrir esa calma cuidando y cultivando pensamientos de paz.
En este ejercicio,
Especialmente,
Puedes experimentar con la posibilidad de dirigir suavemente tus pensamientos,
Ya que sabes que tu mente es tuya.
Y puedes aprender a encauzarla con paciencia,
Con amabilidad.
Y los pensamientos de tu mente seguirán,
Poco a poco,
La dirección que tú decidas.
Y sabes que puedes seguir sintiendo esa tranquilidad interior cuando sustentas pensamientos de calma.
Pensamientos que puedes crear de manera consciente y voluntaria.
Y dejar que ocupen ese espacio tan único que es tu mente.
Porque finalmente tú eres quien decide qué pensamientos quieres mantener en tu mente,
A qué pensamientos quieres darles energía y qué pensamientos prefieres ignorar o simplemente dejar pasar o dejar que se disuelvan.
Puedes pensar en este mismo instante y repetir interiormente estos pensamientos.
Mi esencia es la calma.
Siempre lo ha sido.
La calma es mi verdadera naturaleza.
En este momento estoy en calma con el mundo que me rodea.
En este momento mi mundo está en calma.
Mi esencia es la calma.
Mi mundo está en calma.
Mi mundo está en paz.
Me siento en paz.
Y puedes observar el impacto que tienen estos pensamientos en ti.
Y puedes volver a repetirlos lentamente,
Conscientemente y de nuevo apreciar su suave impacto,
Su armonioso efecto en todo tu interior.
Mi esencia es paz.
En este momento estoy en paz.
Estoy en paz con el mundo que me rodea.
En este momento mi mundo está en paz.
Mi mundo está en paz.
Y me siento en paz.
Y puedes comprobar que cada pensamiento actúa como esa piedrecilla que se deja caer en las aguas tranquilas de un lago,
Creando ondas que se expanden y se ensanchan.
Y cuando esos pensamientos te recuerdan la calma y la paz,
Esas ondas están llenas de serenidad y de bienestar.
Y si sucede que cualquier otro pensamiento,
Cualquier otra imagen o recuerdo surge en tu mente de forma espontánea e imprevista,
Ahí es cuando puedes convertirte de nuevo en el observador y separarte de ese pensamiento.
Y puedes lanzar ese pensamiento al lago,
Al lago de tu mente,
Y dejar que se hunda lentamente.
Y en su lugar aparecen de nuevo las ondas de calma y tranquilidad.
Y puedes darte cuenta de que la calma se nutre cultivando pensamientos de paz.
Ahora puedes permitirte un espacio para apreciar y disfrutar de esta serenidad natural que experimentas al nutrir tu calma interior.
Puedes observar como esas ondas de paz se van expandiendo y se van ensanchando y te van llenando de serenidad y de bienestar.
Y te permites disfrutar de esta experiencia.
Y ahora,
Lentamente,
Empiezas a regresar al lugar donde te encuentras y gradualmente vas activando las diferentes partes de tu cuerpo y vas abriendo los ojos.
Y te permites respirar profundamente y sonreír y en esta actitud regresar de nuevo.
Este eres tú,
Tu versión más auténtica,
La expresión de tu esencia interior.
Felicidades,
Has completado tu quinto día de entrenamiento de esta tercera semana.
Te esperamos mañana para la sexta sesión.
Conoce a tu maestro
4.7 (111)
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