
Cómo Estar en Paz Conmigo Mismo - Sentirme Bien Conmigo - Por Joel Osteen
Demasiada gente anda sintiéndose mal en su interior, no les gusta realmente quiénes son, se enfocan en sus faltas y debilidades, se critican constantemente a sí mismos y esa grabación de todo lo que hicieron mal siempre se repite en su mente, eres impaciente, arruinaste tu dieta ayer, perdiste los estribos, aún luchas con esa adicción, debería darte vergüenza y se preguntan por qué no son felices. Es porque tienen esta guerra librándose en su interior.
Transcripción
Te quiero hablar hoy de tener paz contigo mismo.
Demasiada gente anda sintiéndose mal en su interior.
No le gusta realmente quiénes son.
Se enfocan en sus faltas y debilidades,
Se critican constantemente a sí mismos y esa agravación de todo lo que hicieron mal siempre se repite en su mente.
Eres impaciente,
Arruinaste tu dieta ayer,
Perdiste los estribos.
Aún luchas con esa adicción.
Debería darte vergüenza.
Y así se pasan el día y se preguntan por qué no son felices.
Y es porque tienen esta guerra librándose en su interior.
Pero no deberías andar por la vida sintiéndote mal contigo mismo.
Deja de enfocarte en tus fallos.
No analices de más tus debilidades.
Deja de reprocharte el por qué no estar donde pensaste que estarías.
La clave es esta.
Dios está de tu lado.
La escritura dice que Dios nos lleva de gloria en gloria y tienes que aprender a disfrutar la gloria en la que estás ahora.
Quizá tengas algunas debilidades.
Todos las tenemos.
Puede que haya algunas áreas donde sabes que necesitas mejorar,
Pero condenarte tú mismo no va a ayudarte a hacerlo mejor.
Vas a tener ese sentimiento persistente.
No doy la talla.
Dios no se complace conmigo.
Nunca lo haré bien.
Esto no te va a ayudar a avanzar.
Tienes que aceptarte a ti mismo justo donde estás,
Con fallos y todo.
Dios es el alfarero.
Nosotros somos el barro.
Él es el que te está haciendo y moldeando.
Quizá no está sucediendo tan rápido como quisieras,
Pero tú no controlas el horario.
Confiarás en el proceso y aceptarás tú mismo la gloria en la que estás en este momento.
El problema con que no te gustes es que eres la única persona de la que nunca puedes escaparte.
Tú puedes librarte de tu jefe,
Te puedes alejar de tu vecino,
Te puedes alejar de ese tío loco,
Pero nunca te podrás escapar de ti.
Despiertas contigo,
Te das una ducha contigo,
Vas a trabajar contigo e incluso vas de vacaciones contigo y si no te gustas,
La vida va a ser muy derdichada.
Deja de estar autocriticándote.
Quizá haya algunas cosas mal contigo mismo,
Pero puedo decirte que tienes muchas más cosas buenas de ti que malas.
Quizá te falte mucho,
Pero si miras atrás verás cuán lejos ya has llegado.
Mantén tus fallas en perspectiva.
Todos tenemos algo con lo que lidiamos.
Quizá veas gente que pareciera estar más adelantada,
Pareciera que lo tiene todo bajo control.
Son felices,
Disfrutan su vida,
Pero están en la rueda del alfarero y la razón por la que no están molestos,
Que no se están condenando a sí mismo,
Es porque aprendieron este principio de disfrutar donde está uno mientras Dios está en el proceso de cambio.
Pensamos,
Me voy a sentir bien conmigo mismo tan pronto como baje cinco kilos,
Tan pronto como venza esta adicción,
Tan pronto como controle mi boca,
Entonces me desharé de la culpa y la pesadez.
Te pido que te sientas bien contigo mismo justo donde estás.
Y si no entiendes esto,
Andarás por la vida sin gustarte a ti mismo,
Porque tan pronto como venzas esta debilidad y la taches de tu lista,
Dios te mostrará algo más que necesitas quitar y entonces será un ciclo sin fin.
Hablé con un hombre recientemente.
Me dijo,
Joel,
¿eres tan calmado y de buen carácter?
¿Alguna vez te molestas?
¿Alguna vez pierdes los estribos?
Esta es un área con la que nunca he luchado.
Siempre he sido tranquilo.
Mi madre cuenta que jamás me ha visto enfadado,
Ni siquiera un día.
Bueno,
Dios nos da gracia en áreas diferentes.
Cuando le dije eso,
Sacudió su cabeza y dijo,
Hombre,
No sé qué está mal contigo.
Me enfado tan fácilmente,
Lo he hecho toda mi vida.
Le dije lo que estoy diciéndote.
Mientras te estés condenando,
Sintiendo que no das la talla,
Que no lo haces bien,
Eso no sólo va a evitar que disfrutes tu vida,
Sino que va a evitar que te mejores.
Te tienes que dar un descanso.
Estás en la rueda del alfarero.
No puedes cambiarte tú mismo.
Dios tiene que darte la gracia para cambiar.
Se requiere que seas una persona madura para que aceptes quién eres,
Estés en paz en tu interior,
Aunque tengas algunas áreas que necesites mejorar.
Y es fácil sentirse negativo de uno mismo,
Deprimido,
Que no lo hace uno bien,
Pero cuando tomas la decisión de aceptarte a ti mismo,
Con fallos y todo,
En vez de reprocharte,
Tienes la actitud de,
No,
No soy perfecto,
Tengo algunas áreas que necesito mejorar,
Pero Dios,
Te quiero agradecer por la gloria en donde estoy ahora.
Sé que tú eres el alfarero.
Voy a quedarme en la rueda y voy a seguir con buen ánimo,
Sabiendo que en tu tiempo tú me cambiarás.
Eso es lo que le permite a Dios que obre.
El hecho de que no siempre te mortifiques tú solo.
La Escritura dice en Hebreos,
Desviamos la mira de lo que nos desenfoca de Jesús,
El autor y consumador de nuestra fe.
Tienes que desviar tu mirada de tus fallos y desviarla de tus defectos.
Enfocarte en tus debilidades te distraerá de tu propósito.
Pensar siempre en no dar la talla te distraerá de las cosas buenas que Dios tiene reservadas.
Esto no significa que no trataremos de mejorar,
Significa que no permites que esa pesadez te agobie al punto de pensar que hay algo malo en ti.
Uno de los peores errores que podrías cometer es vivir estando en contra tuya,
Y algunas personas viven con sentimientos persistentes que siempre les dicen,
No eres bastante atractiva,
No eres bastante disciplinado,
Todavía tienes esa adicción,
Nunca lo harás bien.
Han escuchado esto en sus mentes tanto tiempo que se volvió normal.
¿Por qué no apagas esa grabación negativa?
¿Por qué no dejas de pensar en todo lo malo en ti y piensas en lo bueno que sí tienes?
Quizá tengas algunas tareas con las que aún luchas.
Únete a los demás,
Todos las tenemos.
No hay una persona perfecta aquí.
Estoy diciendo que es correcto sentirse bien respecto a quién eres mientras estás en el proceso del cambio.
Alguien me preguntó el otro día,
¿cuál sería la única cosa que cambiarías de ti mismo si pudieras?
No quiero que esto suene arrogante,
Pero no puedo pensar en nada.
Y sí,
Hay bastantes áreas en las que necesito mejorar.
Mi punto es este.
No me siento a pensar en todo lo que tengo mal en mí.
Yo no tengo en mi primer plano mis defectos,
Mis debilidades y deficiencias.
No me paso el día reviviendo mis fracasos,
Mortificándome por errores pasados y dejando que esa grabación negativa me recuerde todo lo que yo no soy.
Digo esto con humildad.
Me gusta como soy.
Soy feliz,
Así como soy.
Estoy orgulloso de la persona que Dios me hizo.
De nuevo,
Me jacto de la bondad de Dios.
Sé que soy la niña de sus ojos.
Sé que soy una obra maestra.
Sé que soy una posesión preciada,
Creada asombrosa y maravillosamente.
Y sí,
Tengo deficiencias.
Por eso estoy en la rueda del alfarero.
Soy una obra en proceso.
Dios tiene su propio horario.
Mientras está cambiándome,
Voy a sentirme bien respecto a mí mismo.
Voy a mantener mi cabeza en alto y a disfrutar mi vida sabiendo que Dios me llevará a donde debo estar.
Es muy poderoso cuando tú puedes decir,
Me gusta quien soy.
Me siento bien conmigo mismo.
Estoy orgulloso de la persona que Dios hizo que fuera.
La mayoría no pueden hacer esto.
Dicen,
Me sentiría bien conmigo mismo si no tuviera estas debilidades.
Sería feliz así como soy si fuera un mejor padre,
Si fuera más paciente,
Si no fuera tan celoso.
Mantendría mi cabeza en alto si no hubiera cometido estos errores,
Si no hubiera arruinado mi relación.
Siempre habrá una razón para que no te sientas bien así como eres.
Y es que tu ego se asegurará de recordarte algo que no estés haciendo bien,
Alguna área débil en ti,
Alguna forma en que fracasaste.
Y si vas a vivir en victoria,
Te tienes que poner firme y decir,
Se acabó.
Me cansé de estar contra mí,
Me cansé de sentirme mal internamente,
Me cansé de enfocarme en mis debilidades.
Sé que soy un hijo del Dios Altísimo,
Redimido,
Restaurado y perdonado.
Dios me ha llevado de gloria en gloria,
Así que pondré la mirada en todo lo que me diste y voy a disfrutar la gloria en que estoy en este momento.
Así que pondré la mirada en todo lo que me ha dado y voy a disfrutar la gloria en la que estoy en este momento.
Cuando tú hagas esto,
No te sorprendas si una voz te dice,
Eres un hipócrita,
No puedes sentirte bien contigo mismo,
Todavía estás luchando,
Aún tienes esa debilidad.
Aquí es cuando tienes que tener la audacia de decir,
Sí,
Eso es verdad,
Pero estoy en la rueda del alfarero,
Estoy creciendo,
Estoy cambiando y mientras tanto me siento bien conmigo mismo.
Tu destino es demasiado importante para dejar que esa pesadez te agobie.
Tu tiempo es demasiado valioso para sentarte a pensar en todo lo que tienes mal,
Porque eso te quita tu gozo,
Tu energía,
Tu creatividad,
Tu unción.
Empieza a apartar tu mirada de todo eso.
No vas a cambiar de inmediato,
Va a pasar poco a poco,
Pero si siempre estás criticándote porque no has avanzado lo suficiente y si no estás creciendo tan rápido como te gustaría,
Vivirás frustrado.
Es muy liberador cuando puedes vivir feliz así como eres,
Aún cuando tengas áreas en las que todavía necesitas mejorar.
Piensa en el apóstol Pablo.
Dijo,
Las cosas que quiero hacer no hago,
Las cosas que no quiero hacer las termino haciendo.
Él no era perfecto,
Todavía luchaba en algunas áreas.
Si hubiera estado condenándose a sí mismo pensando,
¿por qué no puedo hacerlo bien?
No hubiera escrito casi la mitad del Nuevo Testamento,
No se hubiera vuelto uno de los héroes de la fe.
No tienes que tener todo resuelto para ser algo grandioso.
Si estás esperando hasta vencer todas tus debilidades,
Hasta desempeñarte perfectamente para entonces sentirte bien contigo mismo,
Estarás esperando toda tu vida.
Lo que digo es esto,
¿por qué no empiezas a sentirte bien contigo mismo donde estás?
Si Pablo pudo escribir casi la mitad del Nuevo Testamento con fallos y debilidades,
Entonces tú puedes alcanzar tus sueños con lo que estás lidiando.
Cuando estás en la rueda del alfarero eres más moldeable,
Es más fácil trabajar en ti.
Cuando estás en paz contigo mismo no estás molesto,
No estás enojado en tu interior,
Desilusionado porque no estás donde piensas que deberías.
Todo lo que eso hace es retrasar el proceso.
La actitud correcta es,
Puede que tenga algunas cosas equivocadas,
Pero estoy en paz,
Sé que estoy en el camino,
Estoy en el proceso,
Y lo que Dios empezó en mi vida lo va a terminar.
Jeremías dijo,
Antes de formarte en el vientre de tu madre,
Dios te conoció y te aprobó.
No dice,
Te aprueba siempre y cuando no cometas ningún error,
Te aprueba siempre y cuando te desempeñes perfectamente,
Siempre y cuando no tengas debilidad alguna.
Te aprobó antes de que nacieras en el vientre de tu madre.
Significa que te aprueba con esas debilidades,
Te aprueba a pesar de esas deficiencias.
Tú no eres una sorpresa para Dios,
Él conoce el final desde el principio,
Conocía cada área con la que lucharías,
Por eso te tiene en la rueda del alfarero,
Pero está cambiándote de gloria en gloria.
No estar defectuoso ni eres un error.
Cuando Dios te creó,
Te llamó una obra maestra.
Retrocedió un paso y dijo,
Eso quedó muy bien.
Pero puede que tengas algunos fallos y debilidades.
Esas voces intentarán convencerte de que vivas criticándote tú mismo,
Pensando,
Dios no va a bendecirme,
Joel.
No sabes con lo que lucha.
Nunca lo haré bien.
No creas esas mentiras.
Antes de aparecer en el planeta Tierra,
Dios ya te había aprobado.
Mi desafío es,
Si Dios te aprueba,
¿por qué no te apruebas tú mismo?
¿Por qué no te sientes bien así como tú eres?
Muchas veces pensamos que no podemos sentirnos bien hasta que hagamos todo bien.
Como he dicho antes,
Si resistimos la tentación,
Si nos mordemos la lengua,
Si somos más pacientes,
Creemos que así Dios nos aprobará,
Entonces estará complicado.
La verdad es que no hay nada que puedas hacer para que Dios te ame aún más.
Su aprobación no se basa en tu desempeño,
Se basa en tu relación.
Él te seleccionó,
Te escogió antes que tú a él.
Y cuando entiendes que el Creador del Universo te aprueba,
No te andarás criticándote solo porque no estás donde pensaste que deberías,
Intentando ganarte la aprobación de Dios al desempeñarte perfectamente y nunca cometiendo un error.
Ya sabes que ya tienes su aprobación.
Esto te quita la presión y te puedes relajar sabiendo que estás en la rueda del alfarero y que él está haciéndote y moldeándote.
Cuando esos pensamientos vengan a tratar de abatirte diciéndote que no has avanzado lo suficiente,
No deberías sentirte mal contigo mismo.
Tú puedes decir,
No gracias,
Sé que Dios me aprueba,
Me estoy aprobando yo mismo,
Estoy sintiéndome bien respecto a quien soy.
Pablo dijo en Efesios que nos pusiéramos la corona de la aprobación de Dios.
Cada mañana cuando te levantes deberías decir,
Gracias porque me apruebas,
Gracias porque estás complacido conmigo.
Los pensamientos intentarán convencerte de que no mereces la bendición de Dios.
Cometiste ese error la semana pasada,
Todavía luchas con tu temperamento,
Fallaste ayer.
Empezarás a vivir culpable,
Indigno como si no merecieras la bendición de Dios.
Y por esta razón muchas personas viven con la pesadez,
Ese sentimiento de que tienen algo mal,
Y es que no se ponen la corona de la aprobación de Dios.
Quizá tengas muchas áreas con las que aún luches,
Pero estar contra ti mismo no te ayudará a que seas mejor.
Vivir condenado sintiéndote que eres indigno,
Que no mereces la bendición de Dios,
Esto hará que te quedes atorado.
Te tienes que poner la corona de la aprobación y pensar durante todo el día.
Dios se complace conmigo,
Está obrando en mi vida.
No soy perfecto,
Pero soy perdonado.
Tengo estas debilidades,
Pero estoy en la rueda del alfarero.
Él está haciéndome y está moldeándome.
Estoy avanzando.
Los pensamientos dirán,
No te sientas bien contigo mismo,
Todavía luchas en esa área.
Sólo responde,
Sí,
Es verdad,
Pero esta aprobación no se basa en lo bueno que soy,
Se basa en lo bueno que es Dios.
Me aprobó antes de que yo apareciera,
Me aceptó a pesar de mis deficiencias,
Así que empezaré a ponerme esta corona de aprobación.
Recuerda cuando Jesús fue bautizado en el río Jordán por Juan el Bautista.
Una voz resonó desde los cielos diciendo,
Este es mi amado Hijo,
En quien tengo mi complacencia.
Qué interesante,
Hasta este punto Jesús no había hecho ningún milagro.
No había abierto los ojos de los ciegos,
Convertido agua en vino,
Ni levantado a Lázaro de los muertos.
Pero su Padre dijo,
En él tengo mi complacencia.
Es el mismo principio.
Dios estaba complacido con él por quien era y no por nada que hubiera hecho.
Y a veces pensamos,
Si me puedo deshacer de este mal hábito,
Si me puedo morder la lengua y no discutir tanto,
Si puedo ser más disciplinado en lo que veo,
Entonces Dios estará complacido conmigo.
El hecho es que Dios está muy complacido contigo ahora mismo.
Puede que no esté complacido con todo tu comportamiento,
Pero está complacido contigo porque él ya te aprobó,
Ya te llamó una obra maestra.
Pero si escuchas esas voces condenatorias y crees que no darás la talla,
Que nunca lo harás bien,
Entonces empezarás a vivir culpable,
Condenado y mal en tu interior.
¿Por qué no empiezas a aprobarte sabiendo que Dios se complace mucho en ti?
Muchas personas piensan justo lo opuesto,
Que Dios va detrás de ellos.
Creen que está esperando que cometas el siguiente error para poder amedrentarte todavía aún más.
Así no es Dios.
Cuando te pasas el día diciendo,
Dios,
Gracias porque te complaces en mí,
Gracias porque me has aprobado,
Gracias porque soy perfecto así como soy,
Porque ya me has aceptado,
Pensarás,
¿quién te crees que eres?
Solo responde,
Un hijo del Dios altísimo,
Redimido,
Restaurado,
Aceptado y aprobado.
Te estás poniendo la coraza de la aprobación.
No estás usando harápor de condenación,
Indignidad,
Culpabilidad.
¿Crees que Dios está muy complacido contigo o estás tratando de ganar su aprobación al desempeñarte perfectamente?
Como padres,
Nuestros hijos cometen errores y tienen debilidades,
Pero sabemos que están creciendo,
Están aprendiendo y están haciendo progresos.
Si me preguntaran si estoy complacido con mis hijos,
Lo primero que haría es no hacer una lista de todos sus errores.
No te diría todo lo que hicieron mal los últimos tres meses.
No tendría que pensarlo dos veces.
Te diría,
Sí,
Estoy muy complacido,
Son hijos estupendos.
Haría una lista de todo lo que me gusta de ellos.
Amorosos,
Amables,
Talentosos,
Divertidos y atractivos.
De esa manera,
Piensa Dios de ti.
No está enfocado en tus fallos,
Viendo todo lo que hiciste mal,
Haciendo una lista de tus deficiencias.
Está enfocado en lo que haces bien y está viendo que estás creciendo,
Que estás progresando,
Que no estás donde solías estar.
Bueno,
Y con esta debilidad la he tenido muchos años.
No es una sorpresa para Dios.
No está pensando,
Ay caray,
Me está agotando,
Ya me cansó.
Sino que está diciendo,
Es mi hijo amado,
Es mi hija amada,
En quien tengo mi complacencia.
¿Por qué no te sacudes la culpa?
¿Por qué no dejar de sentirte mal internamente?
La actitud correcta es,
Voy a aceptarme a mí mismo mientras Dios está en el proceso de cambiarme.
Voy a ser feliz así como soy,
Aunque aún tenga algunas áreas en las que necesito mejorar.
Tu ego no quiere que te sientas bien siendo así como eres.
Nada le encantaría más que anduvieras por la vida sintiéndote mal en tu interior.
No caigas en esa trampa.
Quítate los harapos de indignidad y empieza a ponerte la coraza de la aprobación de Dios.
La relación más importante que tú tienes es la relación contigo mismo.
Y si no te llevas bien contigo mismo,
No serás capaz de llevarte bien con nadie más.
Eso afectará cada relación incluyendo tu relación con Dios.
Si vives culpable,
Condenado,
Indigno,
No te acercarás a Dios con confianza y no le pedirás por tus sueños,
No le pedirás la vida abundante que te pertenece a ti.
Por esta razón es que muchos no se llevan bien porque no les gusta cómo son.
Son inseguros,
Están amargados,
A la defensiva y esto se extiende a las demás relaciones.
Jesús nos lo dijo de esta forma,
Ama a tu prójimo como a ti mismo.
Tú no puedes amar a tu prójimo si primero no te amas a ti mismo.
No puedes dar algo que tú no tienes.
Y si no tienes un respeto saludable por ti,
Si no te pones esta aprobación cada día sabiendo que eres una obra maestra,
Sabiendo que fuiste hecho a la imagen de Dios,
Entonces empezarás a enfocarte en tus fallos y tus deficiencias.
Terminarás sintiéndote inseguro e inferior y eso hará que tus relaciones se destrocen.
La Escritura dice que nuestra fe se hace eficaz cuando reconocemos todo lo bueno.
Si estás reconociendo todo lo que no te gusta de ti,
Tus fallos,
Deficiencias,
Fracasos,
Tu fe no va a ser eficaz.
Eso va a hacer que te atores.
Ya tienes bastante que vencer en la vida tal como es.
No vayas en contra de ti mismo.
No hagas inventario de todo lo que no te gusta.
A veces pasamos más tiempo viendo lo que está mal en nosotros que viendo lo que está bien.
Debería ser justo lo opuesto.
Empieza a reconocer lo bueno.
Permíteme ayudarte.
¿Fuiste paciente en el tráfico la semana pasada?
Estuvo bien.
¿Fuiste amable con ese extraño?
¿Ignoraste el insulto?
¿Hiciste sonreír a una persona?
¿Te tomaste con humor la vida?
¿Te miraste en el espejo y sonreíste?
Eso estuvo bien.
Hay mucho que está bien en ti.
Aún físicamente tendemos a enfocarnos en lo que no nos gusta.
Estoy tan vieja.
Tengo tantas arrugas.
¿A dónde se fue mi cabello?
Mira,
Dale un giro.
En vez de ser criticón,
Di.
Soy un ser asombroso y maravilloso.
Yo soy único.
Soy una obra maestra.
Algo poderoso sucede cuando dices,
Me gusta como soy.
No soy perfecto.
Tengo algunas deficiencias,
Pero estoy creciendo y estoy cambiando.
Y Dios me aprueba.
Y como Dios me aprueba,
Voy a aprobarme a mí mismo.
Cuando haces esto,
En el reino invisible se rompen cadenas.
Cadenas de culpa.
Cadenas de autoestima baja.
Cadenas de inferioridad.
Cuando tú estás a tu favor.
Estar de acuerdo con Dios.
Y algunos nunca han dicho ni una vez,
Me gusta como soy.
Me gustan mis dones.
Me gusta mi personalidad.
Me gusta mi apariencia.
Estoy feliz con la forma como Dios me hizo.
Puedes decir,
Bueno,
No voy a decir que me gusta como soy.
Es incómodo.
Pero si no te gustas como eres,
Entonces no le vas a gustar a los demás.
Proyectas lo que crees en tu interior.
Si te sientes mal contigo mismo,
Entonces proyectas inferioridad,
Hostilidad y descontento.
Y estoy pidiéndote que te sientas bien así como eres ahora.
Puede que no estés donde quieres estar,
Pero estás en el camino.
Dios está cambiando eso.
Empieza a disfrutar la gloria en la que estás ahora.
Quizá tengas algunas debilidades,
Pero como sabes,
Todas las tenemos.
No te atrevas a vivir en contra de ti mismo.
Dios te dice hoy,
Tú eres mi hijo amado.
Eres mi hija amada,
En quien me complazco mucho.
Ahora haz tu parte.
Comienza a ponerte en la coraza de la aprobación de Dios cada mañana.
Si haces esto,
Yo creo y declaro que cada cadena que está reteniéndote está siendo rota ahora.
Dios va a seguir esculpiéndote y moldeándote.
Te levantarás más alto,
Vencerás esos obstáculos y te volverás la persona plena que ya vive en tu interior.
Conoce a tu maestro
4.7 (34)
Reseñas Recientes
More from Elías Berntsson
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
