
T4 E8 Me Agarraron a "Limitazos"
Hola, los límites son una consecuencia natural del aumento en nuestra vibración. No pueden "vomitar" en ti, si la frecuencia no "encaja". No lastimemos a "limitazos". Conforme vamos poniéndo límites, hay que ir sanando heridaas a la par.
Transcripción
Hola,
Me da mucho gusto saludarlos.
Este podcast se lo dedico con todo mi corazón a la primera generación de Freedom Frequency.
Los amo,
Bueno,
No tienen ni idea como los amo,
A todos y a cada uno de ustedes.
Es un podcast muy especial,
Según yo,
Porque pues voy a brindar mucha luz y la gente por fin va a entender cómo se ponen los límites y qué son los límites,
Que es el tema que por supuesto estamos viendo ahorita,
Porque siempre me caen mentes nuevas cuando estoy dando clase.
Dar es lo mismo que recibir,
Desde el curso de Milagros,
Yo recibo mucho cuando doy clase.
Cuando yo veía que la gente hablaba de límites,
¡ay,
No saben,
No saben!
No saben la enojada que me dan los límites,
Porque a mí no me gusta que me limiten,
¿no?
Entonces la simple palabra me da un repele horrible.
De hecho,
Yo estuve muchos años en el mundo de Osho,
Fui asociada del Osho Center en México,
Y parte,
No todo es bueno,
No todo es malo,
O sea,
No crean todo lo que la tele dice,
Pero algunas cosas sí,
Otras no,
Pero esa es otra historia.
El caso es que tiene muchas técnicas muy buenas y me gustó y crecí,
Hubieron cosas que me sirvieron y hubieron cosas que no.
Así ha pasado con muchas cosas,
¿no?
Pero bueno,
El caso es que podías pedir tu nombre de Sáñez.
Sáñez es discípulo,
Entonces lo mandabas a pedir en esa época,
Se mandaba por carta y te regresaban,
Podía ser por carta o por mail,
Yo lo pedí por carta,
Y te regresaban,
Fue hace muchos,
Muchos años,
Como 20,
Yo creo,
O 25.
Bueno,
El caso es que mandabas a pedir tu nombre espiritual,
Y de repente llega mi nombre y se llama Anand Nisimo,
Que quiere decir dicha,
O sea,
Amo la dicha,
Es como gozo,
Pero más sutil,
Más sublime,
Más espiritual.
Dicha sin límites era mi nombre.
Anand Nisimo,
Dicha sin límites.
Entonces yo dije,
Bueno,
De veras parece que me están espiando,
Es ideal,
Porque odio que me limiten,
Odio que me limiten,
Porque limitarme para mí,
Pues es el opuesto a la libertad.
Por eso mi curso se llama Freedom,
Freedom,
Libertad,
¿ok?
Entonces,
Bueno,
Entonces yo tuve mucho problema con este asunto de los límites.
Cada vez que oía un cursito,
Una persona,
Así de esos de,
Aprende a poner límites,
Dice,
Ay,
Tu mamá,
O sea,
Yo decía,
Ay,
Perdón,
Pero como que decía,
No quiero que me limiten,
¿qué es eso de poner límites?
¿Por qué tiene que limitar?
¿Por qué tiene que limitarse algo?
No lo comprendía,
No entraba en mi ser,
Y ahora ya se hizo la luz,
Y de esto les quiero platicar en este podcast,
¿ok?
De hecho yo escuchaba así a gente en Instagram con cientos de miles de seguidores que decía,
No,
Hay que poner los límites con amor,
Y no sé qué,
Y yo decía,
O hablaba de experiencias de su pasado,
Y yo decía,
Ay,
Pero como que no se haga,
O sea,
Yo lo veo enojado.
Para mí,
¿cuál es la,
Yo no podía entender cuál era la diferencia entre poner límites con fuerza sutil,
Que no tienes que gritar,
¿por qué te tienes que enojar,
Y cuál era la diferencia entre estar enojado y agarrar limitazos?
Me expliqué,
O sea,
Porque decían,
Pon límites con amor,
Y nadie lo sabe hacer,
¿por qué?
Porque,
Pues,
¿qué es amar,
Hasta dónde llegas a amar?
Entonces yo les voy a explicar qué sería poner límites con amor,
Y si no tienes amor,
Pues,
Neta,
Espérate,
O sea,
Ponlos hasta donde puedas con amor.
Los límites es algo que se va creando poco a poco.
Yo he sido codependiente sesesesesésima,
Y ahora ya sé cómo poner los límites,
¿por qué?
Porque no los quería poner,
He sido,
Y cada vez soy menos.
Entonces,
Ahí les van los ejemplos,
Espero que pueda expresarme adecuadamente y que les pueda regalar algo,
¿ok?
Entonces,
Primero les debo decir,
Para poner límites con amor hay que sanar heridas y emociones,
¿por qué?
Porque si estás enojado,
Dólido,
Si tienes miedo,
No puedes poner límites con amor.
Entonces,
¿cuáles límites son amorosos?
Los que puedes poner con amor,
Si no,
No los pongas,
O espérate a sanar esas partes,
¿por qué digo espérate a sanar?
Todos podemos sanar heridas o sacar enojo con distintas herramientas.
Entonces,
Tendríamos primero que,
En relación a ese límite,
Suponte,
No sé,
Que le quieres poner un límite a tu hermana que se pone tu ropa,
¿no?
Ese sí,
Ese ejemplo no es mío,
Pero me dio mucha risa que saliera,
¡qué raro!
Bueno,
Le quieres poner límites a tu hermana,
A tu rumi,
A tu prima,
¿no?
¿Por qué?
Porque agarra tus cosas y no quieres que agarre tus cosas del refri,
Porque es tu rumi,
Lo que sea.
Quieres poner un límite y te enoja,
Te enoja llegar a tu casa y que estén los trastes sucios o que tu hermana se haya puesto tu ropa y no puedes más.
Antes de hablar con ella,
Tienes que hacer un trabajo de purificación emocional de esas emociones,
Porque si no,
No te va a salir el límite con amor,
¿ok?
Entonces,
¿de qué estaré hablando?
Por ejemplo,
O sea,
No tiene que estar perfecto,
Porque entonces nunca pondríamos límites,
Pero hay que tender a.
.
.
Acuérdense que aquí,
En el mundo emocional y espiritual,
Nadie somos perfectos,
Pero hay una tendencia a trabajar de cierta forma.
Entonces,
Tú dices,
Bueno,
Pues si mi hermana se puso eso,
Primero voy a ir a mi tribuna de doce pasos de AA o de comedores compulsivos,
Que es la tribuna.
Es ese pulpito donde la gente se sube a hablar,
¿no?
Entonces voy a meterme por Zoom a mi grupo de codependencia o a mi grupo de hijos adultos de enfermos alcohólicos o de comedores compulsivos o de alcohólicos,
Y en la tribuna voy a decir que me choca mi hermana,
Que por qué me agarra la ropa,
Que no la soporto.
¿Por qué?
Porque la tribuna es mágica y transmuta si la tomas como tal.
O voy a hacer llama violeta,
O voy a hacer mis lecciones de perdón del curso de milagros,
O voy a ir a confesarme con un buen sacerdote que en realidad me esté escuchando y que pueda dejar ahí la emoción y salir sanada.
O sea,
No importa en qué camino espiritual estés,
Pero tienes que sanar antes de poner límites,
Y ese es un proceso.
Una cosa es poner límites y otra cosa es agarrar a la gente a limitazos.
En una de mis relaciones me agarraron a limitazos.
Fue una relación muy violenta.
A pesar de ser muy espiritual,
Van a decir,
¿cómo Ana Paula?
¿Violenta cómo?
Pues violenta en silencio,
Porque a veces el silencio puede ser muy violento.
Entonces se juntó el hambre con las ganas de comer.
Siempre se necesitan dos para bailar tango en cualquier asunto emocional.
Si estás con alguien y surgió algún problema y hay que poner límites de un lado o del otro,
O ambos tienen que poner límites,
Siempre es un tango de dos.
O sea,
Aquí no hay santos,
No hay los buenos,
No hay los que.
.
.
Entonces,
¿qué pasó?
Ahí en esa relación ella me agarró a limitazos.
Y yo seguramente también,
Hicimos lo nuestro.
Pero tú no puedes llamar,
Estoy poniendo límites y soy súper espiritual,
Y ya puse mi curso,
Y agarrar a limitazos a la gente.
¿Qué es agarrar a limitazos?
Por ejemplo,
Si tú,
Según tú estás poniendo un límite,
Pero justo el tipo de límites que estás poniendo le hace daño y le duele a la otra persona,
Entonces tú lo tienes que trabajar,
Porque lo único que estás haciendo es más caos y más heridas.
Les doy el ejemplo.
Esta persona,
Cada vez que nos peleábamos,
Me decía,
Pues ya me voy y no volveré.
Sabiendo,
Bueno,
Yo creo que sí sabía perfectamente,
No sé,
Ese supex,
Como diría mi difunto ex marido que amo,
Cada quien sus cubas.
El caso es que cada vez que llegábamos a un pleito,
Amenazaba con dejarme.
Y yo estaba totalmente abierta,
Trabajando en ese tiempo todo el rollo de mi mamá y el abandono y el Parkinson y la fregada.
Entonces me decías me voy y me apanicaba.
¿Por qué?
Porque todavía en ese momento estaba yo muy vulnerable.
No siempre estuve así,
No siempre la vida,
Pero fueron unos años de depuración estos últimos cinco,
Muy fuertes en mi vida y pasaron muchas cosas.
Una de esas cosas que pasó fue que el papá de mis hijos se murió.
Y esa es otra historia que ya les platicaré,
Pero bueno,
Parte de eso es un ejemplo de los límites.
Y entonces,
¿qué pasaba?
Si tú,
A la hora que pones un límite,
Le pegas al niño,
Lo apanicas,
Tu rumi sale por patas porque en realidad le estás mentando a la madre y estás furiosa.
Si la persona a la que le estás poniendo un límite,
Esos no son límites,
Esas son emociones no trabajadas.
Y se los digo con todas sus palabras,
Porque hay muchísimos terapeutas que enseñan a poner límites así que no son.
De hecho,
Cuando tú trabajas en ti,
Los límites se dan solito.
Por eso yo le llamo a los límites Freedom Frequency,
Que ya tengo la marca registrada.
Los límites FF,
Esos límites son límites naturales que emites por vibración.
O sea,
Tú no vas a llegar con,
No sé,
Porque igual alguien sí,
Pero alguien que tiene mucho enojo,
Por ejemplo,
Con el Dalai Lama,
O yo qué sé.
Pero bueno,
Yo tenía una maestra de meditación que era mi amiga que yo respetaba muchísimo,
Kuncha Karatani,
Era divina,
Era mi cuata y todo.
Pero además era una excelente maestra de meditación,
Vipassana.
Entonces,
Yo no me imaginaba llegando como a pegarle en la espalda y decir,
¿qué onda güey?
O sea,
Bueno,
Sí podía al final,
Pero vaya,
No como amiga,
Sino yo no me podía imaginar faltándole al respeto en un curso de meditación Vipassana.
Y no tiene que ver con el tipo de conversación,
Porque yo puedo decir bromas,
Puedo poner ejemplos,
Puedo aterrizar para que ustedes me entiendan.
Y eso no quiere decir que en mis podcast yo les esté faltando al respeto.
Estoy pensando si lo dejo en dos podcast o en uno.
Sí,
¿qué tal?
Porque llevan 12 minutos.
Entonces continuará.
En dos días lo escuchan,
Así que no es tanto tiempo.
¿Ok?
Les mando un gran abrazo.
Bueno,
Vamos a cerrar bien.
Entonces voy a acabar con esto de los limitazos y doy otro ejemplo en el siguiente podcast.
Entonces,
¿qué son los limitazos?
Cuando estás en realidad haciendo una catarsis encima de todo en nombre de los límites del amor.
En el mundo espiritual y emocional nos pasa mucho eso.
Mientras más honestos somos,
Mientras más vamos avanzando,
Pues menos nos pasa.
Pero los límites no es algo que tengas que hacer.
Es algo que sucede solo.
Que de repente te pasa,
Sí,
Pues ni modo,
Igual y sí,
Pues porque no supiste.
Pero eso tiene que quedar muy claro.
Lo que tenemos que hacer es el trabajo de purificación de nuestras heridas,
De nuestras emociones.
Y entonces la gente te va a respetar por añadidura.
Se da por osmosis,
No,
No por osmosis,
Por vibración.
Por vibración,
Porque lo que sientes vibras y lo que vibras atraes.
Si tú ves una gente que está feliz o que es buena,
Empoderada,
En paz,
Pues no vas a llegar como a echarle tu basura.
Porque finalmente la gente lo que hace,
Cuando no respeta tus límites,
Por así decir,
No es que no respete tus límites,
Es que tú no has trabajado lo suficiente.
Y entonces eres el basurero ideal para esa persona que va a vomitar.
Se oye espantoso,
Pero así es.
O sea,
¿tú a quién le pones límites?
A quien no te vomite encima.
¿Se vale temporalmente decir,
Oye,
Me aparto porque todavía no tengo la fuerza para decirte que no me vomites o todavía no me sube la vibración?
Claro que se vale,
Claro que se vale.
Pero en ese caso no tiene que ver con el otro.
Porque tú dices,
Ay,
Me está faltando al respeto,
Entonces te voy a dejar.
No.
Entonces hablas tranquilamente y le dices,
Oye,
Mira,
Me está doliendo mucho lo que haces.
Ahora sí que no eres tú,
Soy yo,
Pero en serio.
Entonces déjame trabajar esto.
Pero si le das la ley del hielo,
Si le dejas hablar y te sientes virtuoso con una gente que está confundida,
Eso no son límites.
Más bien puedes decir,
Oye,
¿sabes qué?
Necesito aislarme,
Necesito tiempo,
Necesito que me dejes pensar.
Sí te amo,
Sí volveré,
Pero espérame tantito,
Por favor.
Ahora,
Pues si no entiendes,
Pues sí te apartas.
Pero una cosa es apartarte y otra cosa es agarrar limitazos.
O sea,
Limitazos es algo activo.
Cuando tú estás en este ajetreo,
En este juego de toma y daca,
En el que dices,
Claro,
Te estoy poniendo límites.
¿Qué no ves que te estoy poniendo?
No es cierto.
Si realmente pudieras,
Estuvieras poniendo límites,
Probablemente ya no le hubieras contestado a los whats,
¿no?
Porque sí llega un momento que dices,
Bueno,
Pues si no entiendes,
Pues ya me alejo.
Si no escuchas,
Pues ya me alejo.
Pero lo demás antes tratas de explicar.
Y si no puedes explicar porque estás furioso,
Pues te alejas un rato.
Pero la parte activa,
Esa parte activa de contestar,
De decir,
De hacer,
No son límites.
Eso es estar enganchado jugando.
Y puede ser en francés y muy quedito.
Sigo el próximo podcast.
Bye bye.
Conoce a tu maestro
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