
La Rana Susana Cambia De Charco
Retomo las historias de la Rana Susana por un pedido particular que recibí hace unas semanas. Para los niños y niñas hay un momento en su vida en el que los cambios pasan de ser algo inconsciente a ser algo muy consciente. Por esto aparecen los miedos que antes no existían. Este cuento narra la historia de nuestra ranita cuando se ve enfrentada a un gran cambio: una mudanza. Si tus hijos tienen miedo al cambio, esta es una historia que les puedes compartir. Espero que la disfruten tanto como yo disfruté haciéndola e imaginándola.
Transcripción
Esta es la historia de la rana Susana.
Cuando por primera vez.
Tuvo que cambiar de charco.
Nuestra ranita estaba.
.
.
Saltando como siempre le gusta.
Y va de un lado para el otro.
Entre el bosque saludó a su amiga la lechuza.
Y se dio cuenta que iba a caer una gran tormenta.
Porque las nubes comenzaron a ponerse muy grises.
La ranita sabía.
Que cuando las nubes se ponían de ese color era importante regresar a su charco.
Así que saltando muy alegre.
Llevó a su charco y se encontró con su mamá ranita.
Mamá ranita la miró y le dijo Susana.
Vamos a tener que cambiar de charco.
Porque esas nubes se ven muy grises.
Y es posible que nuestro charco se vuelva un poco peligroso.
Para que descansemos esta noche.
Susana abrió sus ojos.
No lo podía creer.
Era la primera vez.
Que su mamá ranita.
Le decía que tenían que cambiar de charco.
Nunca antes había pasado esto.
Así que nuestra ranita se puso muy nerviosa.
No sabía qué llevarse de su charco.
Había guardado algunas flores,
Algunas semillas.
.
.
Que le parecían lindas.
Pero no lo podía llevar con ella.
Las ranitas no tienen maleta.
Así que mamá ranita.
.
.
Y papá sapo.
Le dijeron ranita,
Es momento.
De irnos.
Nuestra ranita Susana.
Recordó que podía respirar para relajarse.
Y por unos segundos se detuvo.
A imaginar que su panza se hinchaba.
Y se deshinchaba.
Y en la medida que se hinchaba y se deshinchaba,
Se encendía una luz.
Lo hizo varias veces.
Pero sentía que no le funcionaba.
—¿Por qué no me funciona la respiración?
Decía la ranita.
Sigo muy nerviosa.
Así que se acercó a mamá ranita.
Y le dijo mamá ranita,
Estoy muy nerviosa.
Esto nunca había pasado antes.
Amarranita la consoló.
Y le dijo Tranquila Susana.
No va a pasar nada.
Esto es un cambio.
Y como todo cambio tiene sus retos.
Pero con seguridad este nuevo charco.
Va a ser muy interesante.
Vas a descubrir muchas cosas y vamos a estar seguros que es lo ideal.
Así que mamá la ranita le propuso que hiciera un ejercicio de imaginación.
Y le dijo,
Susana.
A veces.
Tu mente.
Te habla de las cosas malas que pueden suceder cuando algo cambia.
Pero tú le puedes enseñar a tu mente a imaginar que algo bueno también puede suceder.
Así que,
Cierra tus ojitos.
Y piensa en este momento.
En todo lo bueno que puede suceder en un nuevo charco.
Imagina las otras ranitas que puedes conocer.
Imagina cómo los destellos del sol se pueden reflejar en el charco.
Imagina los otros animales que puedes conocer.
Imagina también los pájaros,
Los sonidos.
No necesariamente un cambio tiene que ser algo malo.
Puede ser un gran descubrimiento,
Una gran oportunidad para hacer nuevos amigos.
Para encontrar nuevas flores,
Nuevas semillas.
Así que nuestra ranita comenzó a imaginar.
Y de repente empezó a sentirse más tranquila.
Ella nunca había pensado que su imaginación podía llevar a ayudarla.
A sentirse más tranquila.
Así que mientras saltaban camino a su nuevo charco.
Mientras las nubes se preparaban para esta gran tormenta.
Nuestra ranita empezó a imaginar.
Y cada vez se sentía más emocionada de su nuevo charco.
Después de unos minutos.
.
.
De saltar.
De repente estaba en su nuevo charco y no lo podía creer.
Era incluso mejor a como lo había imaginado.
Por supuesto,
Era un charco diferente.
Pero tenía unos destellos de luz maravillosos.
Los pájaros estaban escondiendo por la lluvia,
Pero podía presentir que eran unos pájaros amables.
Así que.
.
.
Papá sapo y mamá ranita.
Encontrar un lugar seguro para ubicarse en el charco.
Las ranas que ya vivían allí les dieron la bienvenida.
Y les dijeron que era muy bueno.
Haber tomado la decisión de llegar.
Porque esa tormenta se veía muy fuerte.
Así que.
.
.
La familia.
Se organizó.
En el charquito empezó la lluvia,
Cada vez más fuerte,
Pero estuvieron seguros.
En esta historia la rana Susana aprendió que a veces la respiración no es suficiente para relajarnos y calmarnos,
Sino que también es necesario ayudar a que nuestra mente imagine que las cosas pueden ser mejores.
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