
Contención Emocional
by Coco Crespo
La importancia de contener a nuestros niños junto a Andrea Cardemil, psicóloga Chilena. Nuestra calma los calma…Para aquellos padres que sienten que no pueden más, ánimo no están solos. Busquemos estos espacios para darnos apoyo.
Transcripción
¡Hello!
¡Feliz tarde,
Feliz noche!
¿Cómo están?
Bienvenidos a Be Healthy con Coco Crespo,
Este espacio para conectar,
Aprender y fluir siempre desde el amor.
Hoy vamos a conversar sobre un tema muy interesante,
Las emociones.
¿Cómo contener las emociones?
¿Cómo lidiar con la ansiedad y el estrés?
¿Con los niños?
¿Y qué hacer nosotros como padres en esta tarea tan compleja que nadie nos enseña y todos tratamos de dar lo mejor?
Y la idea,
Como siempre,
Es educar siempre desde el amor.
Gracias a todas las personas que se van conectando.
Por cierto,
Un saludo a todos los países que siempre mandan saludos,
Se conectan.
¡Feliz tarde,
Noche!
¡Hello!
Hoy tengo una gran invitada.
Se trata de Andrea Cardemil.
Ella es chilena,
Psicóloga infantil.
Además,
Es autora de varios libros y ahora vamos a conversar con ella y que ella nos cuente un poquito de su trayectoria.
Veo que ya se unió,
Así que vamos a ver si le podemos dar el paso.
Acá está,
Sí.
Hello,
Hello.
A ver si se conecta ahí.
¿Me escuchan bien?
Sí.
¡Hola,
Coco!
¡Hola!
¿Cómo estás,
Andrea?
Bien,
¿y tú?
Muy bien.
Un saludo grande desde Quito,
Ecuador.
¿Tú cómo estás?
¿Cómo estás,
Santiago?
¿Estás en Santiago?
Sí,
Estoy en Santiago de Chile.
Aquí son las 8 de la noche.
En Quito es tempranito todavía,
¿no?
Un poco más temprano.
Sí,
Son las 6 de la tarde.
Sí,
Pero lo importante,
Andrea,
Que todos los amigos nos van a acompañar,
Se van a conectar.
Vamos a aprender de este tema tan importante,
Andrea,
Las emociones,
La contención emocional.
Pero primero,
Quiero que me cuentes un poquito,
Andrea,
Sobre ti.
A ver,
Bueno,
Soy psicóloga clínica,
Infanto juvenil.
Soy escritora de libros de crianza.
Soy mamá.
Tengo tres niños.
Muy bien.
Eso,
Yo de eso puedo contar.
Me gusta mucho,
Mucho lo que hago.
Y también estoy escribiendo cuentos para niños.
Eso ha sido mi última aventura.
Qué lindo,
Andrea.
¿Sabes qué?
Tengo un gran cariño por todas las personas en Chile.
Tengo un hijo mitad ecuatoriano,
Mitad chileno.
¿De verdad?
Sí,
El Cayetano tiene su pasaporte chileno y él siempre dice,
Soy chileno.
Entonces,
Tengo un gran cariño por Chile.
Es un país maravilloso.
Andrea,
Hablando de la contención emocional,
¿sabes?
Eso tan complejo,
Porque siempre me pregunto,
¿no?
¿Quién nos enseña a gestionar las emociones?
Es decir,
La educación,
Tal cual como el colegio,
Cumple un rol.
Pero obviamente no incluyen en la malla curricular el tema de las emociones.
Quiere decir que el gestionar las emociones debería ser en casa.
Los padres nos tienen que enseñar.
Sí.
O sea,
Los principales agentes que enseñan el manejo emocional son los papás,
¿ya?
Lo que no significa que los colegios no deberían incluir en sus mallas curriculares,
¿cierto?
Todo lo que es la educación emocional.
Pero ahí hay algo que es súper importante como entender,
Y es que existen dos tipos de aprendizaje.
Un aprendizaje más racional,
Que es cuando yo digo,
Por ejemplo,
La pena,
Cuando uno está triste hay que expresarla,
O escribe lo que te da pena.
Es decir,
Tú te fijas en una aproximación súper cognitiva a la emoción.
Esa es una forma de aprender de la emoción.
Y la otra es experiencial,
¿ya?
¿Cómo yo vivo la pena?
Cuando yo estoy triste,
¿cómo me siento con la pena?
Y eso va a depender de lo que los otros hacen o no hacen cuando yo estoy triste.
Y de estos dos aprendizajes,
Este es el que comanda,
El experiencial.
Porque por mucho que yo le lea un cuento a un niño de la rabia,
Si yo como mamá,
Cuando me enojo me descontrolo,
O cuando mi hijo se enoja me descontrolo,
Lo dejo solo,
Leerle un cuento no sirve de mucho.
Porque siempre va a comandar.
Sí,
Entonces por eso es que los papás son los agentes más importantes,
Y el colegio puede tener una patita como de aprendizaje racional de las emociones,
Pero ahí lo importante sería que los profesores sepan qué hacer cuando un niño está estresado,
Porque el aprendizaje experiencial siempre va a ser más importante.
Entonces ahí hay que hacer un doble trabajo,
Meterlo en el currículum y integrar herramientas a los profesores.
Estoy totalmente de acuerdo contigo,
Que debería ya existir como una materia dentro de los colegios,
Que diga gestión emocional,
O algo que tenga que ver con las emociones,
Porque es tan importante aprender desde chiquitos estas herramientas,
Es que todo fuera distinto.
Sí,
Desde que nacemos estamos aprendiendo de las emociones,
Imagínate,
Desde que nacemos.
Y ahora,
Lo segundo es que nosotros como padres,
Obviamente siempre tratamos de hacer lo mejor,
Pero nadie nos enseña a ser padres,
Y ahí es donde quiero que te explayas,
Ayudándonos con algunas herramientas y consejos,
Porque claro,
Esto es un aprendizaje del día a día,
Y por lo general es como generacional,
¿no?
Cómo me criaron a mí.
Muchas veces tú no quieres cometer los errores de tu padre,
Pero a veces los terminas haciendo.
Así es.
Lo que pasa es que la forma en que nosotros manejamos nuestras emociones tiene que ver con lo que aprendimos de niños,
Y eso tiene que ver con lo que nuestros papás hacían o no hacían cuando nosotros estábamos con una emoción determinada y con su ejemplo también,
Como ellos manejaban la emoción.
Y ese aprendizaje nosotros lo vamos internalizando,
Mayoritariamente de manera inconsciente.
Entonces después solamente reaccionamos,
¿cierto?
Por lo tanto si yo quisiera cambiar lo que yo aprendí,
Tengo que hacer el trabajo de hacerlo consciente y tener la voluntad de querer funcionar de manera distinta.
Pero si yo no hago ese trabajo,
Yo voy a seguir repitiendo el patrón que aprendí de mis papás.
Y probablemente mi hijo después haga lo mismo,
Y así se va pasando de generación en generación.
Es decir,
Llega un momento en este trabajo de ser padres que sí tenemos que hacer un trabajo interior,
¿no?
De mirar hacia adentro un ratito y de decir,
A ver,
¿cómo estoy haciendo esto?
¿Cómo me estoy comportando?
¿Estoy criando?
¿De qué manera mi hijo?
O sea,
Tiene que haber como un momento de conciencia.
Sí,
Eso es lo ideal,
¿ya?
Porque como dices tú,
Nadie te enseña.
Todos los días es un aprendizaje y si nosotros somos conscientes de qué es lo que queremos,
Lo que estoy haciendo,
Me lleva a lo que quiero,
Obviamente que me va a permitir ir mejorando,
Ir aprendiendo.
Ahora,
Yo creo que como generación,
Nuestra generación,
Tiene un gran desafío.
Porque si miramos para atrás,
Los papás repetían patrones porque tampoco contaban con la información que tenemos hoy de neurociencia,
Donde hoy sí sabemos qué hace bien y qué no hace bien.
Entonces nosotros,
Por primera vez,
Estamos como rompiendo el patrón.
O sea,
A nosotros se nos enseñaron cosas y hoy nosotros estamos remando contra la corriente,
Porque de alguna otra manera nuestra generación aprendió que las emociones son malas.
Entonces que hay que tratar de no sentirlas.
Entonces si uno está triste,
Pero no estés triste,
Vamos a la plaza,
No llores,
No te pongas así que me pone mal.
Entonces el mensaje directo o indirecto es,
No sientas,
Está mal estar triste.
O mamá está llorando,
No,
Me entró una pelucita al ojo.
Y lo mismo con la rabia,
Con la culpa,
Con todas las emociones,
Es no las sientas,
Sácalas,
Rápido.
Entonces ahora con la neurociencia,
El consejo es acepta la emoción,
Acompaña a tu hijo.
Entonces mira qué difícil es para nosotros quedarnos y acompañar algo que aprendimos que no estaba bien.
Se nos produce como un cortocircuito y por eso es que a nosotros no nos puede gustar tanto.
Probablemente a nuestros niños no les cueste tanto,
Pero para nosotros es como,
No,
No,
Estás triste.
Pero nosotros luchamos un poco con los patrones que aprendimos.
Entonces tenemos una gran misión y a mí me gusta que los papás puedan tomar conciencia de eso para que entiendan por qué reaccionan como reaccionan,
Para que entiendan por qué puede ser tan difícil y desde ahí hacer el cambio.
Tenemos un gran trabajo de desaprender para aprender.
De una manera de dejar de ser tan cuadrado con esa mente muy bloqueada que teníamos.
Claro y empezar a sentir,
Empezar a fluir desde el amor y entender,
Como tú bien dices,
Que las emociones es que no hay que bloquearlas,
Hay que sentirlas.
Porque ya después sabemos en qué se convierten esas emociones bloqueadas y ahí no bien tratadas.
Después se somatizan en tantas enfermedades y de hecho,
Hoy en día,
Andrea,
Yo ya veo casos de niñitos con tantas cosas que de repente muestran,
¿no?
Que tú dices,
Pero yo no había escuchado estas cosas.
Sí,
Así es.
O sea,
Lo que pasa es que en un momento me hice como,
Bloqueo la emoción y sigo,
Y a mejor.
Pero el costo que tiene no expresar la emoción es un costo muy alto,
Porque la emoción no desaparece.
La emoción queda ahí guardada.
O sea,
Uno,
El niño no está tranquilo,
Deja de expresarla,
Pero sigue estresado.
No se soluciona el problema por la cual estoy sintiendo la emoción.
Y tercero,
Esa emoción que queda ahí guardada se va a transformar en otra cosa,
Como tú.
Se somatiza,
Se genera una enfermedad,
Aparecen las pesadillas,
El dolor de cabeza,
El dolor de guapita,
¿cierto?
Y un sinfín de consecuencias.
Ahora,
¿por qué es importante contener a los niños?
¿Por qué es importante contener a los niños?
Por varias razones.
La más simple e importante de todas es que los niños no cuentan con la madurez ni con las herramientas para regular sus emociones.
Porque eso es algo que van aprendiendo muy de poquitito en la medida que les vamos enseñando y que su cerebro va madurando.
Entonces,
Mientras no cuentan con las herramientas y la madurez para hacerlo,
Necesitan que nosotros los ayudemos con lo que están sintiendo.
Muchas veces los niños,
Especialmente antes de los 8 años,
Ni siquiera entienden lo que les pasa.
No siempre tienen noción de lo que están sintiendo.
Entonces,
Necesitan que nosotros los ayudemos a entender.
Estás enojado,
Te dio pena que tu hermana no quisiera jugar contigo.
Estás frustrado porque te querías quedar más ratito en el parque.
Eso para nosotros puede ser algo muy simple,
Pero el niño en el minuto en que está estresado y no sabe lo que le pasa,
Es como,
Sí,
Eso es.
Y lo bonito de esto es que cuando nos contenemos,
No solamente nos ayudamos a estar tranquilos,
Sino que a aprender cómo se llama eso que están sintiendo,
Les enseñamos estrategias de regulación.
Y aquí hablo con mi bobita porque si yo le digo,
Estás triste,
Y respiro,
Le estoy diciendo que la respiración calma,
Que cuando yo estoy triste conectar con otros hace bien.
Entonces,
El niño está aprendiendo estrategias de regulación.
Estoy permitiendo que su cerebro trabaje de manera integrada y que pierda con derecho.
O sea,
Tantas cosas.
Y algo que es muy importante y que quizás es menos visible,
Estoy permitiendo que el niño viva la emoción como una sensación de seguridad.
Porque es como,
Ah,
No es tan terrible sentirme mal porque no pasa nada malo al sentirme así y la emoción se va.
¿Ya?
Y eso permite no tener discusto a la emoción.
Ayudarnos a entender que detrás de esa emoción hay un por qué.
Sí,
Eso que acabas de decir tú es tan importante.
Yo siempre digo a los papás como,
No existen emociones negativas y positivas.
Viste que siempre la gente dice que hay emociones malas,
Que hay emociones buenas.
Y yo creo,
Como un primer mensaje,
Tratemos de sacar esa categorización de nuestro vocabulario y hablemos de emociones agradables y desagradables.
Porque todas las emociones tienen un fin adaptativo y por eso las sentimos.
Yo pienso que las emociones son como mensajeras.
Vienen para hacernos conscientes de algo que está pasando,
De algo que necesitamos,
Y uno las escucha y después las tiene que soltar.
Entonces,
Veamos las emociones que tendemos a ver como muy malas.
La rabia.
Es la emoción que nos permite darnos cuenta que lo que está pasando no nos gusta.
Es súper importante.
La culpa.
Es la emoción que nos permite darnos cuenta que nos equivocamos,
Que nos lleva a aprender y a reparar.
También súper importante.
Entonces,
Todas las emociones tienen algo adaptativo.
El problema es que cuando no las manejamos bien,
Perdemos ese fin adaptativo.
Por ejemplo,
La culpa.
Si yo no manejo bien la culpa,
Quizás en vez de aprender y reparar,
Me voy a autorrecriminar,
Me voy a hacer daño.
Eso no tiene ningún sentido.
O voy a sentir culpa excesiva y no voy a lograr soltarla.
Tampoco tiene sentido.
Pero si yo manejo bien la culpa,
Yo digo,
Me equivoqué,
Me voy a sentir mal,
Que es súper desagradable,
Estamos todos de acuerdo,
Pero voy a aprender,
Voy a reparar y voy a soltar la emoción.
¿Cuál sería la manera correcta como los padres de acercarnos cuando los niños están en esta crisis,
En esta pataleta?
Porque a ver,
Cuando son muy chiquitos,
Como tú dijiste,
Menos de ocho años,
Hay como que ayudarlos a entender qué es lo que pasa con esa emoción.
Pero cuando ya son un poquito más grandecitos,
A la final ya te pueden decir claramente.
Cuando son más grandes,
Por lo general,
Tienen más capacidad de entender lo que les pasa,
Aunque igual muchas veces,
Incluso nos pasa a nosotros como adultos,
A veces nos sentimos mal y al hablar con un amigo,
Uno como que ordena las ideas,
¿cierto?
El otro de alguna manera hace un poco de espejo y aunque los niños tengan la mayor capacidad de entender lo que les pasa,
Igual les sirve que los papás los ayuden a entender,
Que le vayan poniendo en palabras lo que ven,
Como te frustraste por eso,
Veo que esto para ti es súper importante,
Te dio mucha pena esto,
Porque a veces el niño ahí dice como,
Sí,
Entonces después de los ocho años igual uno sigue acompañando,
Pero es menos directivo,
Es más de escuchar,
Acompañar,
Como que el niño chico necesita más guía,
Necesita más como respiremos,
Cambiemos el foco,
Tomarlo en brazos,
¿cierto?
Después la media quedan siendo más grandes,
Uno mantiene la conexión,
Mantiene el acompañar,
Pero de alguna manera el niño ya es un poco más autónomo en su proceso.
Ahora te voy a poner ahí un ejemplo,
Digamos,
¿qué pasa cuando ya la pelea se subió de tono?
Y ya hay este cortocircuito que el niño entra en frustración,
Pataleta,
Y los padres también pierden la paciencia,
Y claro,
Ya es los gritos,
Y por ahí hay algún manotazo,
Que yo sé que ningún padre quiere hacer eso,
Pero puede pasar,
Que te sacan de casillas y zarás.
¿Qué hacer después?
Porque por lo general,
Obviamente el niño se siente mal,
Y el adulto también,
Estoy segura,
Claro.
Sí,
Obviamente que muchos papás en situaciones límites,
Llegan a conductas límites,
Y o gritan,
O dicen algo que no les hubiese gustado decir,
O llegan al palmazo que no está bien,
Y cuando uno comete un error,
Lo que uno tiene que hacer es reparar,
¿ya?
Eso es ir donde el niño y pedirle perdón,
Y idealmente,
Hablemos cómo podría ser una reparación,
Una buena reparación.
Una buena reparación es ir donde el niño y decirle,
Te pegué,
Y no estuvo bien,
Y te vengo a pedir perdón,
Lo que pasa es que me enojé mucho,
Y no me controlé,
Y eso no estuvo bien,
Y a ti te dio mucho susto,
Y te prometo que me voy a forzar porque no vuelva a pasar.
Me quiero tener algunos puntos de esta reparación.
En primer lugar,
Hablo de lo que pasa,
Porque muchos papás llegan después con un chocolatito.
Como retomar la conexión de manera indirecta,
¿cierto?
Ya,
Eso no es reparar.
Yo voy,
Hablo de la situación.
Segundo,
Me hago cargo,
Me enojé,
No me controlé,
Y te pegué,
Porque cuando uno va donde el niño y le dice,
Lo que pasa es que tú,
Como tú no hiciste caso,
Te tuve que pegar,
¿cierto?
No es reparación porque yo le estoy pasando la mochila al niño.
Le estoy diciendo,
Tú eres responsable de lo que pasó.
Exacto,
La responsabilidad se la estás cargando a él,
Como diciendo,
Tú me llevaste y por eso actué así.
Sí,
Te fijas,
Es súper sutil,
Pero en el fondo el mensaje es,
Como tú no me hiciste caso,
Como que te vine a pegar,
Entonces no,
El mensaje es,
Yo me enojé,
Yo no me controlé,
Y eso no estuvo bien.
Me hago cargo yo.
Eso también es súper importante de la reparación.
O sea,
Con los padres está bien,
Tenemos que ser directos y pedir perdón.
Sí,
Es que los grandes autores como expertos en regulación emocional dicen que así como es importante contener,
Lo es reparar,
Porque nosotros no somos perfectos y van a haber muchos momentos en que nos vamos a equivocar.
Y la reparación es muy linda porque al hacer eso,
No solamente yo estoy retomando la conexión con mi hijo,
Yo también le estoy explicando qué fue lo que pasó,
Porque un niño es mitito,
Entre tanto mito y despelote,
Va a asumir que todo fue por culpa de él.
Entonces al decirle yo me enojé,
No me controlé,
Le estoy contando la historia de lo que pasó.
Pero algo más importante aún es que le estoy diciendo que en las relaciones uno puede ser vulnerable.
Yo puedo ser vulnerable,
Yo me puedo equivocar y puedo volver y no pasa nada.
Porque eso es el ejemplo que les damos,
Porque ellos al final copian,
Somos el modelo a seguir.
Es que esa vulnerabilidad de poder expresar lo que siente o poder decir me equivoqué y aquí estoy,
Me equivoqué y volví,
Es la base de un buen vínculo,
De un vínculo como profundo.
Y es lo que le va a permitir a ellos en el momento en que ellos se equivoquen,
Poder manejar bien la culpa.
Y decir pucha me equivoqué,
Vuelvo,
Reparo,
No me equivoco con eso,
Hago como que no pasó nada,
Me pongo a la defensiva como que no me importa.
No,
Yo puedo ir contra un otro y pedir perdón y reparar y retomar la conexión.
Entonces,
Por eso que la contención es tan importante como la reparación.
Maravilloso.
¿Qué hacer con la ansiedad y el estrés?
¿Con la ansiedad y el estrés?
Es que es una pregunta como bien,
Bien amplia,
¿ya?
¿Sabes que hoy en día los niñitos,
Que antes uno como que no escuchaba eso?
Porque no se escuchaba que un niño tenga ansiedad o tenga estrés.
Eso como que no existía,
Eso era algo de los adultos,
Problemas de adultos.
Pero ahora tú escuchas,
El niño de repente te dice,
Es que no me siento bien,
Estoy obviado,
Tengo como,
O sea,
Sienten tantas emociones a la vez que tú te das cuenta,
Por supuesto,
Están pasando por ansiedad o estrés.
Pero ¿cómo manejarlo?
Porque,
¿sabes?
Los adultos como quieren sacar al niño rápidamente de ese estado,
Tú le hablas como si el niño fuera un adulto.
Ya,
Quítate,
Ponte bien,
No te pongas bravo,
Ya,
No sientas eso,
Vamos,
Vamos a hacer algo.
Y claro,
El niño no cambia así.
Entonces,
¿cómo manejar eso?
O sea,
Si el niño está ansioso,
No va a dejar de sentirse ansioso porque le digamos que no se sienta así.
Probablemente va a dejar de expresarlo o de comunicarlo,
Pero se va a seguir sintiendo ansioso.
Y eso va a afectar su conducta,
Su aprendizaje,
El sueño,
La alimentación,
¿cierto?
Todo.
Entonces aquí,
¿qué hacer con un niño que está ansioso?
Insisto,
Es una pregunta como muy general,
Depende del caso,
Depende de la edad,
Pero vamos con líneas generales.
Lo primero es,
¿por qué está ansioso?
Porque muchas veces los papás nos enfocamos solamente en ¿qué hacer cuando el niño tiene ansiedad?
¿Qué hacer cuando el niño tiene pataleta y no en él?
¿Por qué?
¿Por qué será que mi hijo está ansioso?
Entonces,
Un niño chiquitito,
Por ejemplo,
Que está enfrentando un cambio,
Es muy importante que tenga una rutina,
Que su día a día sea predecible,
Porque si no,
Va a estar ansioso.
Está durmiendo todo lo que tiene que dormir,
Porque cuando uno no tiene una buena higiene en el sueño,
También los niveles de ansiedad aumentan.
Está con exceso de pantalla,
Tiene algún problema con algún amiguito,
Porque cuando un niño está ansioso es importante tener un buen manejo de la ansiedad,
Pero también ir a la causa,
¿ya?
Poder tener esos dos puntos de vista y no solamente qué hacer cuando el niño está ansioso.
Ahora,
Cuando el niño está,
¿qué hacer con la ansiedad?
Lo primero es estar nosotros tranquilos,
Porque si el niño está ansioso y nosotros nos ponemos ansiosos con él,
No hay forma que nosotros podamos darle calma.
Y eso suele pasar.
Así es,
Porque es como,
Yo me siento mal,
No sé qué me pasa,
Estoy ansioso,
Mi papá también,
Entonces esto es más grave de lo que yo pensé,
Porque no hay alguien que me esté diciendo estás nervioso,
Es normal que te sientas así,
Vamos a respirar para que tu cuerpo se calme,
Cuando estés tranquilo vamos a buscar una solución.
Es como,
Pero si yo estoy ansioso y mi papá se pone más ansioso,
Es como,
Esto no va a terminar bien.
No me puedo relajar,
No me puedo desarmar,
Porque tú no me estás sosteniendo,
¿te fijas?
Entonces,
La ansiedad es muy importante,
El adulto,
Que esté muy,
Muy tranquilo.
Y me encanta esa frase que tienes tú,
De nuestra calma,
Los cambios.
Y es tan cierta,
Me encanta esa frase,
Porque es real.
Sí,
Así es.
Las emociones,
Los estados emocionales se contagian,
¿ya?
Nosotros antes de hablar,
Ya le transmitimos algo al niño,
Entonces a veces los papás se preocupan más de qué decir,
Que de qué es lo que ellos están transmitiendo.
Y lo más importante es como,
La energía que están transmitiendo.
Y por eso es que hay que hacer literalmente el ejercicio de calmarnos y respirar todo lo que sea necesario para nosotros estar tranquilos y poder transmitir esa calma a nuestro hijo.
Y eso se contagia igual que un bostezo,
Igual que una risa,
Así que incluso podemos respirar delante de ellos.
Enseñarles,
Si ahí es donde viene lo de la gestión de las emociones también,
Enseñarles estos pequeños ejercicios para que ellos aprendan a autocontrolarse,
A autogestionarse,
Porque claro,
Es que nadie nos enseña,
Andrea.
Entonces,
Por ejemplo,
Este ejercicio de la respiración,
Hacerlo,
Así como hay algunos padres que antes de acostarse rezan,
Oran,
Lo que fuera en la noche,
Pues esta es otra cosa que deberíamos también adaptar o aprender.
Vamos a respirar profundo,
Consciente,
Es muy importante.
Profundo y consciente,
Como dices comentando.
Sí,
Porque en general uno dice a los niños,
Respira,
Cuando uno quiere que se calmen,
Y los niños no saben respirar.
O sea,
Y me pasa con niños grandes,
Que yo les digo,
A ver,
¿cómo respiras tú para calmarte?
Y más en.
.
.
O más que yo lo encuentro tanto en los niños chiquititos,
Que a veces ni siquiera inhalan,
Hacen solo el ruido,
Que es como cuando le dices,
Sonémonos,
Y no se están sonando.
Entonces,
Algo tan simple como respirar es algo que le tenemos que enseñar a los niños,
Y enseñar que es consciente,
Donde yo inhalo,
Y después exhalo lentamente,
Y que la exhalación sea más larga que la inhalación,
Y hacerlo por lo menos tres veces.
Y vamos,
Que ese es un ejercicio que va para los adultos,
Los padres que nos están escuchando,
Por favor,
Respirar,
Porque es la única manera de renovar la energía y que esos pensamientos negativos se te vayan.
Sí,
Lo que pasa es que cuando nosotros estamos estresados,
Se nos activan las partes más bajas del cerebro,
Nuestro cerebro más reptiliano,
Nuestro cerebro más emocional.
Y la solución al problema,
La calma,
El poder mirar las cosas como son,
Está en nuestra parte más alta,
Y para poder acceder a ella,
Necesitamos respirar,
Bajar los niveles como Dalekta,
Para poder acceder a esta parte como más sábia.
Entonces,
La verdad es que la respiración es lo mejor que podemos hacer cuando estamos estresados,
Es respirar.
Y ahí,
Papás también,
Que muchas veces también tenemos que respirar,
Hay que inflar la aguatita como un globo.
Entonces,
Cuando inhalamos,
Tenemos que sentir que nuestra aguatita se infla y después botar.
Y así también se lo tenemos que enseñar a los niños.
Entonces,
Con niños chiquititos,
¿sabes lo que ayuda?
Ayudan dos cosas.
Bueno,
Uno,
Hacerlo cuando están tranquilos,
Pero hay dos cosas que ayudan mucho con los niños chiquititos.
Uno,
Pedirle que pongan su manito en la nariz y la otra en la aguatita,
Por ejemplo.
Porque el niño,
Lo que toca,
Ahí está su atención.
Entonces,
Si yo quiero que un niñito de dos años o de tres años respire por la nariz,
Le va a resultar mucho más fácil,
Yo le digo como ya,
Vamos a respirar,
Y ahora vamos a soplar.
Entonces,
Esa es una de las cosas,
Como tocar la parte del cuerpo donde tú quieres que el niño ponga atención.
Y lo otro es usar alguna metáfora,
Como algo concreto.
Entonces,
Puede ser,
Vamos a oler la flor y soplar burbujas,
Por ejemplo,
O oler el chocolate caliente y soplar.
Con eso a los niños les resulta más fácil que simplemente les digamos respira,
O inhala y exhala,
Porque no entienden el concepto.
Es un poquito más difícil,
Claro.
Con ese tipo de cosas los niños van aprendiendo.
Acá Antos nos pregunta,
Te pregunta,
¿qué pasa cuando la pataleta es tan potente que empiezan a pegar,
A gritar y ya te tratan mal?
¿Cómo se les explica que claro,
Que eso está mal?
Sí,
Bueno,
La pataleta,
Lo primero que tenemos que entender es que es una situación de estrés súper intensa,
Ya,
Donde el niño está sintiendo una emoción y está completamente desbordado y en ese momento lo que está comandando es la parte más baja del cerebro,
Que es cuando el niño está como en estado de supervivencia.
Entonces ahí el niño ni siquiera habla,
Está así como,
Como,
Ay,
Pego,
¿cierto?
Cuando el niño está así,
Cuando el niño está así,
Lo primero que tenemos que saber es que nos puede conectar con nosotros y es por eso que cuando nos tratamos de abrazar nos llegan manotazos o se van corriendo,
Nos dicen,
Ya,
Y que tampoco razonan.
Entonces cuando yo me siento a explicarle que lo que está haciendo está mal,
Lo único que hago es aumentar el estrés.
Entonces entender que la emoción es tan intensa en ese momento que lo único que yo puedo hacer ahí es acompañar al niño,
Darle el espacio que está necesitando y acompañarlo manteniendo la calma y manteniéndome disponible.
Y cuando la emoción baja y él me permita acercarme o tomarle la mano,
Hablarle o tomar los brazos,
O que el mismo se me acerque,
Que a veces ellos mismos vienen,
Ahí es que el niño recién está preparado para conectar,
Todavía no para razonar,
Pero sí para conectar.
Entonces en ese momento en que yo le voy a poner en palabras lo que le pasa,
Está enojado porque quería seguir viendo televisión,
O se dio rabia de no poder ir a la plaza,
Y ahí nuestro hijo nos va a decir,
Yo lo sé.
Cuando el niño ya la emoción bajó,
Pero no está tranquilo,
Lo que necesita es sentirse como entendido.
Y ahí tenemos que seguir acompañándolo.
¿Es como que le dices yo lo sé,
Yo te entiendo,
Pero no puedes hacer eso?
Sí,
O sea,
Mira,
Uno puede reiterar,
O sea,
Sí,
Porque en el fondo yo sé,
Yo sé,
Tú te querías quedar más ratito,
¿cierto?
Lo sé,
Pero es tarde y no podemos.
Si tú te fijas con tener,
No es darle en el gusto,
Yo le estoy diciendo,
Entiendo que estás enojado porque tú querías esto.
Entonces,
La pataleta es una emoción,
O sea,
Cuando un niño está en pataleta es una emoción tan intensa que el niño está desorganizado,
Entonces cuando yo le digo,
Tú estás enojado porque tú querías esto,
No solamente estoy conectando con el niño,
Estoy ayudándolo a entender qué es lo que le pasa,
Y eso el niño lo baja.
Y ahí insisto,
Yo sigo acompañando porque es una emoción tan fuerte que no necesariamente se va a calmar antes,
¿ya?
Y yo voy respirando,
Si lo tengo en brazo puedo,
¿cierto?
Puedo mecerme o puedo irme a otro lado,
Hasta que el niño está tranquilo y ahí,
Ahí recién yo puedo empezar un poco más con el blablabla,
¿cierto?
Como no siempre podemos hacer lo que uno quiere,
Yo te entiendo,
Eso da rabia,
Pero tú sabes que vamos por tanto ratito en la plaza,
Ahí yo recién hablo,
¿ya?
Vamos a explicarlo primero como general,
Ya,
Entonces resumen,
Es una emoción muy fuerte que al principio uno dice como,
Te enojaste,
Y si el niño no rechaza,
Ah,
Ya,
Está en estado de supervivencia,
Tengo que esperar que la emoción baje,
Acompaño manteniendo calma,
Y cuando está preparado para conectar,
Conecto,
Pongo en palabras lo que le pasa y acompaño hasta que esté tranquilo,
Manteniendo el límite firme,
¿ya?
Eso,
Porque ahí vienen los límites y las reglas de cada hogar,
Que tampoco es que nos debemos de olvidar,
Como padres tenemos que también estar ahí.
Exactamente.
Ahí como cortito para poder como terminar,
Porque no me acuerdo quién me preguntó,
Pero si el niño en este proceso pega,
Se pega o me pega,
Yo tengo que poner un límite a la expresión.
Yo le voy a decir,
No,
Si me va a pegar,
No,
Y me voy a echar para atrás o le voy a agarrar las manitos,
Y le voy a decir,
Yo sé,
Estás muy enojado,
Pero no,
Por eso se pega.
Yo le voy a validar la emoción,
Pero le pongo un límite a la conducta,
Porque lo que yo quiero es que el niño entienda que no es,
El problema no es lo que siente,
Sino lo que está haciendo,
¿ya?
Porque el niño tiene que aprender que no es un problema estar enojado,
Pero que no por eso va a pegar,
Va a tirar cosas,
¿cierto?
,
Va a escupir,
Entonces siempre que el niño este proceso hace algo inadecuado,
Yo intervengo,
Yo digo,
No,
Tú estás muy enojado,
Pero no se pega,
O estás muy enojado,
Pero no,
No te tires el pelo,
Eso te hace daño y siempre descargo calma,
¿ya?
Entonces,
Si hacen algo así,
Yo establezco un límite.
Ahora,
Eso que decías tú de mantener el límite es súper importante,
Porque una de las grandes confusiones de los papás en relación a la contención emocional es creer que es dejar que el niño haga lo que quiera,
O darle la razón,
¿cierto?
,
Y no es así,
Yo mantengo el límite firme,
Acompaño la pataleta.
En algunas ocasiones acompaño la pataleta y le doy dos alternativas,
O buscamos alguna solución,
Pero nunca es dejarlo hacer lo que él quiere,
¿me fijas?
Por ejemplo,
El niño está llorando porque quiere comerse otro chocolate,
Y yo le dije no más chocolate porque ya te comiste uno entero,
¿cierto?
,
Y se nos pone a llorar,
Al final yo le puedo decir,
Si tienes hambre te puedes comer un yogur o una manzana,
Entonces estoy dando alternativas que para mí son aceptables,
Pero el límite del chocolate se mantuvo.
Ahora,
En otras ocasiones,
Como nos vamos de la plaza,
Nos vamos de la plaza,
No es nos vamos a jugar a otra parte,
Ahí ya quizás nos vamos a la plaza y mantengo que nos vamos a la plaza,
¿cierto?
Entonces mostrar que uno mantiene el límite y dependiendo de la situación,
Al final podemos buscar una solución,
Puedo dar alternativas,
Pero el límite lo mantengo firme.
¿Y por qué lo digo al final?
Porque acordémonos que cuando la emoción está en curso,
El niño no nos escucha,
Entonces eso lo tengo que hacer cuando está tranquilo,
Lo mantengo.
Sabes,
Yo tengo a mi niño de 11 años,
Ya está en la pre-adolescencia,
Y lo que me funciona mucho a mí en esta edad,
Porque ya sabes,
Ya siento que ya no lo puedo como mandar mucho,
Así como obligar,
Ya no,
Entonces me toca negociar con él ciertas cosas,
Y de esa manera me ha ido bastante bien,
Como que él se siente que también tiene cierta,
Cierto poder,
Cierta autoridad,
O sea,
Como que siente que tiene voz,
Ya bueno,
Ya está más grandecito también.
Sí,
Pero eso es súper importante,
Mira,
Entre los 2 y los 4,
Es muy parecido entre los 9 y los 12,
Como la necesidad que tienen los niños,
Porque la pre-adolescencia es el segundo periodo como de individuación,
Donde el yo se está como afirmando y separando de los papás nuevamente,
Entonces necesita sentir que puede tomar decisiones,
Necesita sentir que lo que él quiere es válido,
Es importante,
Entonces a esa edad es muy importante poder darle ese espacio,
Entonces van a haber límites,
Que no se transan,
Pero hay muchos otros límites donde uno como papá dice,
Bueno,
¿qué es aceptable para mí?
Porque si el dice,
Mamá,
Mira,
Yo prefiero hacer la tarea después,
Y después la hace,
Bueno,
¿cuál es el problema?
Entiendo,
¿no?
Sí,
Tampoco tenemos que ser tan,
Tan estrictos en todo,
¿no?
De repente sí darle esa cosita,
Y de repente,
Bueno,
Ya,
Ese respiro.
Yo siempre,
Miren,
Uno puede negociar ciertas cosas,
Preguntarle a hija,
A ver,
¿qué es lo que me propones tú?
Si es aceptable tomarlo,
Insisto que hay límites que no son transables,
Pero otro,
Uno puede,
Puede llegar a una negociación,
Y si no resulta que eso puede pasar,
Yo no estoy diciendo que con esto después el niño haga las cosas y cante un pajarito,
Porque puede ser que mi hijo me diga,
Mamá,
¿sabes qué?
Que a mí no me gusta hacer las tareas cuando llego al teléfono,
Porque estoy cansado,
Como que yo las hago mejor después,
Y quizás yo le voy a decir que sí,
Y después me voy a dar cuenta que estaba cansado,
Y que no hizo nada.
Entonces eso no es un problema,
Es un aprendizaje,
Y le voy a decir,
¿sabes,
Mi amor?
Parece que no fue buena idea dejar las tareas para después,
Porque después te dan tus sueños,
Así que mañana las vas a hacer cuando llegues.
Listo,
Pero el niño sintió que fue válido lo que hizo,
Que fue escuchado,
Y se dio cuenta que quizás necesita otra cosa.
Perfecto,
Mañana lo hacemos de manera distinta,
No pasa nada.
Andrea,
Me he quedado con tantos temas por conversar contigo,
Así que te voy a tener que invitar a otro live,
Porque hay un tema bien especial,
Y que yo sé que muchos padres en este momento están pasando por este problemita,
Y que esa vez es una especie como de adicción de los niños a los videojuegos.
Es que no importa la edad,
Es desde muy chiquititos hasta muy grandecitos.
Y sí quisiera,
Andrea,
Invitarte para otra ocasión que hablemos solo de ese problema,
De cómo poner límites,
Reglas,
Y de qué hacer,
Porque conozco,
Y me pasó a mí también,
Que tuve un periodo de esta especie de adicción de los videojuegos,
Y es muy terrible,
Y hay algunos padres que siguen ahí y no saben cómo salir de eso.
Yo creo que los videojuegos y las pantallas siempre han sido un problema,
Porque efectivamente generan adicción,
Entre otras cosas,
Pero la pandemia nos obligó a relajarnos mucho,
Porque estaban encerrados,
Porque era la forma en que se relacionaban con los amigos.
Entonces hoy en día es un problema grande.
Sí,
Porque justamente en esta pandemia,
Donde tuvimos que pasar mucho tiempo en casa,
Es donde muchos niños desarrollaron más esta adicción.
Sí,
Porque en la semana no… Sí,
Sí,
Ese será otro directo,
Porque va,
Mira,
Ya la madre está diciendo sí,
Por favor,
Sí.
Es que yo sé,
Es un tema muy interesante,
Y sobre todo que es que a los padres nos desespera.
Sí.
Es muy importante tocar como,
Quizás como mensaje final,
Que más allá de lo que digamos,
O como decir,
Que nosotros estemos tranquilos.
Porque acompañar suena súper bonito y suena fácil,
Pero en la práctica no es fácil.
No es fácil acompañar a un niño que está triste,
Porque es difícil ver a un niño triste.
Tampoco es fácil acompañar una frustración.
Nos termina irritando y al final,
Ya,
Haz lo que quieras,
¿cierto?
Cierto.
O nos descontrolamos.
Y ahí es que nosotros no logramos tolerar la emoción,
Nos irritó tanto,
Que nosotros terminamos con todo.
Entonces,
Lo importante fue mantener la calma permanentemente durante el proceso para poder realmente acompañar,
Para que el niño llore lo que tenga que llorar,
Si está triste,
Para no ceder en el límite y acompañar las frustraciones.
Para eso,
Lo más importante es nosotros estar tranquilos,
Nosotros estar permanentemente respirando y calmándonos.
Y ojo que también hay niños que manipulan mucho.
Porque digo yo que ya nos llegan a conocer así como la palma de la mano.
Entonces,
De repente,
Ya saben qué botón aplastar y hay niños que empiezan a manipular.
Bien,
Está esta idea de la manipulación.
Importante saber que para manipular propiamente tal,
Los niños también tienen que ser como yo esto para arriba,
¿ya?
Lo que el niño está haciendo es que obviamente está tratando de conseguir lo que quiere,
Pero la emoción no lo finge.
La emoción es real y él protesta porque quiere conseguir lo que quiere.
Y eso muchas veces lo vemos como manipulación.
Pero es un niño que está estresado porque quiere algo.
Y va a buscar cualquier herramienta o cualquier cosa con tal de conseguir lo que quiere.
Sí.
Entonces,
Es importante ahí poder mantener el límite firme,
Poder tolerar la emoción y acompañarlo,
¿ya?
Si yo pienso que está manipulando,
Tampoco lo voy a poder acompañar.
Porque si yo empiezo a manipular a ti,
Tú te vas a defender de mí.
La manipulación no es algo bueno.
Entonces,
Uno inmediatamente se defiende,
Como dice,
No voy a dejar que me manipule.
Entonces,
Uno ya pierde la conexión y se pone a la defensiva.
Entonces,
Por eso es importante entender que los niños no actúan sus emociones.
Sí,
Tratan de conseguir lo que quieren,
Obvio,
Porque quieren eso.
Es natural,
¿cierto?
Pero no está esta idea de voy a llorar para que a mi mamá le dé menos.
O sea,
El niño realmente está triste.
Entonces,
Super reiterativo,
Mantengo el límite,
Mantengo la calma para poder acompañar sin ceder y sin perder el control.
Acá dice algún consejo,
Y creo que con eso ya nos despidimos porque está el tiempo,
Pero dice algún consejo para lograr mantener la calma en nosotros,
Sobre todo con el cansancio propio de la maternidad y la falta de sueño.
Sí.
Es tan difícil cuando estamos tan cansados,
¿cierto?
Bueno,
Obviamente que está el respirar,
Pero eso es lo que podemos hacer en el momento.
Yo creo que es importante el autocuidado.
Si estoy cansado,
Tratar de poder tener un sueño más reparador.
Y si por ahí tengo que soltar algo en la casa,
Que mi casa esté más desordenada,
Bueno,
Tengo que ver la logística y poder ver de qué manera me puedo cuidar más.
Activar red de apoyo,
Bajar niveles de exigencia,
Porque si no,
Voy a estar permanentemente en modo supervivencia con la emoción a mí respirando todo el rato,
Tampoco se trata de eso.
Tenemos que tratar de bajar.
Y ahí de verdad preguntarnos ¿qué puedo hacer?
¿De qué manera me pueden ayudar?
¿Qué puedo soltar?
Y pedir ayuda.
Claro,
Hay que preguntar por la red de apoyo.
Pedir ayuda a la familia,
Amigos,
¿cierto?
Porque no se puede criar solo,
Es muy difícil.
¿Te has dicho que para criar un niño se necesita una tribu?
Sí,
Que es cierto.
Andrea,
Muchísimas gracias por todos tus consejos,
Por tu conocimiento.
Me encantó este live,
Gracias.
Y bueno,
Está clarísimo que tenemos que mantener la calma,
Respirar,
Comunicarnos con los niños,
Contenerlos.
Y educar desde el amor.
Siempre,
Yo creo que si hay amor,
Es lo más importante.
Ahí reina la paz,
Reina la calma,
Reina la armonía.
Cuando yo estoy tranquilo,
Me voy a conectar desde ahí.
Cuando uno está tranquilo,
Aparece el amor.
Cuando uno está así,
Aparece ágil,
¿cierto?
Por eso,
Como dices tú,
Educar desde el amor es tan importante.
Pero para eso necesitamos estar tranquilos,
Para poder conectarnos con lo mejor de nosotros,
Para poder educar desde el amor,
Ver a los niños como niños,
¿cierto?
Así que,
Sí.
Muchas gracias por la invitación.
Muchísimas gracias,
Andrea.
Ahí queda guardado el directo en mi perfil.
Muchísimas gracias a todas las personas que se conectaron.
¡Mua!
¡Gracias!
Gracias a todos.
¡Chao!
¡Chao,
Chao!
Conoce a tu maestro
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
