
Las 81 Mejores Frases De Lao Tsé - Tao Te Ching
El Tao Te Ching (El libro del sendero), de Lao Tzu, es una de las joyas de la humanidad, un tratado ya clásico sobre el arte de vivir cuya vigencia se extiende fuera de todo tiempo y lugar. Su figura central -el Maestro- es un hombre o una mujer que vive en armonía con el Tao, esencia irreductible del universo y fuente de toda vida. El Maestro es, así, un ejemplo vivo que nos enseña no sólo a gobernar sabiamente nuestra vida, sino también a dirigir ya sea un país, una empresa o una familia.
Transcripción
El Tao Te Ching,
Escrito por Lao Tse 1.
El Tao del que puede hablarse,
No es el Tao eterno.
El nombre que puede nombrarse,
No es el nombre eterno.
Lo eternamente real es innombrable.
El nombre es el origen de todas las cosas particulares.
Libre de deseo,
Comprendes el misterio.
Atrapado en el deseo,
Solo ve sus manifestaciones.
Y sin embargo,
Misterio y manifestaciones brotan todos de la misma fuente.
A esta fuente se le llama oscuridad,
Oscuridad de oscuridades.
He aquí la puerta a toda comprensión.
2.
Cuando contemplamos algo y lo vemos bello,
Algo,
En cambio,
Resulta feo.
Cuando contemplamos algo y lo vemos bueno,
Algo,
En cambio,
Resulta malo.
El ser y el no ser se crean mutuamente.
Lo difícil y lo fácil se apoyan mutuamente.
Lo largo y lo corto se definen mutuamente.
Lo alto y lo bajo dependen mutuamente.
El antes y el después se suceden mutuamente.
Por ello,
El maestro actúa sin hacer y enseña sin decir.
Las cosas surgen y él deja que vengan.
Las cosas desaparecen y él deja que partan.
El maestro tiene,
Pero no posee.
Actúa,
Mas no espera nada.
Cuando su obra termina,
Lo olvida.
Por eso es imperecedera.
3.
Si sobreestimas a los grandes personajes,
La gente se torna incapaz.
Si sobrevaloras las posesiones,
La gente comienza a robar.
El maestro guía vaciando las mentes de las gentes y llenando sus corazones,
Debilitando sus ambiciones y fortaleciendo su resolución.
Ayuda a la gente a desprenderse de cuanto saben y cuanto desean,
Creando confusión en aquellos que creen saber.
Practica el no hacer y todo ocupará su propio lugar.
4.
El Tao es como un pozo de agua que nunca se extingue por más que se emplee.
Es como un vacío eterno,
Pleno de infinitas posibilidades.
Permanece oculto,
Pero está siempre presente.
No sé quién le dio nacimiento.
Es más anciano que Dios.
5.
El Tao no toma partido.
Da nacimiento tanto al bien como al mal.
El maestro no toma partido.
Da la bienvenida tanto a santos como a pecadores.
El Tao es como un fuelle.
Está vacío y sin embargo es infinitamente capaz.
Cuanto más lo usas,
Más produce.
Cuanto más hablas de él,
Menos lo comprendes.
Mantente en el centro.
6.
Al Tao se le llama la gran madre.
Vacío pero inagotable,
De nacimiento a infinidad de mundos.
Si haya siempre presente en tu interior,
Puedes usarlo del modo que quieras.
7.
El Tao es infinito y eterno.
¿Por qué es eterno?
Nunca nació,
Así que no puede morir.
¿Por qué es infinito?
No tiene deseos para sí,
Así que está presente en todos los seres.
¿El maestro se queda atrás?
Por eso está delante.
Está desapegado de todo.
Por eso es uno con todo.
Porque se ha desprendido de sí,
Su plenitud es perfecta.
8.
La bondad suprema es como el agua,
Que todo lo nutre sin pretenderlo.
Se contenta con los lugares inferiores,
Que la gente desdeña.
Por eso es como el Tao.
Al morar,
Vive cerca del suelo,
Al pensar.
Mantente en lo simple.
En el conflicto,
Sé considerado y generoso.
Al gobernar,
No intentes controlar.
Al trabajar,
Haz lo que disfrutes.
En la vida familiar,
Permanece plenamente presente.
Cuando te contentes con ser simplemente tú mismo,
Y no te compares ni compitas,
Todos te respetarán.
9.
Llena tu cuenco hasta el borde y acabará rebosando.
Afila de continuo el cuchillo y lo hallarás romo.
Persigue el dinero y la seguridad y tu corazón jamás podrá liberarse.
Persigue la aprobación de la gente y serás prisionero.
Haz tu tarea,
Después retírate.
He aquí la única senda hacia la serenidad.
10.
Puedes disuadir tu mente de su vagabundeo y permanecer en la unidad original.
Puedes dejar que tu cuerpo se torne flexible,
Como el de un recién nacido.
Puedes limpiar tu visión interior hasta ver sólo la luz.
Puedes amar a la gente y guiarla sin imponer tu voluntad.
Puedes afrontar los asuntos más vitales dejando que los eventos sigan su curso.
Puedes distanciarte de tu propia mente para así comprenderlo todo.
Dar nacimiento y nutrir.
Tener sin poseer.
Actuar sin expectativas.
Dirigir sin controlar.
Esta es la suprema virtud.
11.
Unimos los radios en una rueda,
Pero es el agujero central lo que permite que el carro se mueva.
Torneamos la arcilla para hacer una vasija,
Pero es el vacío interno lo que contiene aquello que vertemos en ella.
Hincamos estacas para construir una cabaña,
Pero es el espacio interior lo que la hace habitable.
Trabajamos con el ser,
Pero es el no ser lo que usamos.
12.
Los colores ciegan el ojo,
Los sonidos ensordecen el oído,
Los sabores nublan el gusto,
Los pensamientos debilitan la mente,
Los deseos marchitan el corazón.
El maestro observa el mundo pero confía en su visión interior.
Permite que las cosas vengan y vayan.
Su corazón permanece tan abierto como el cielo.
13.
El éxito es tan peligroso como el fracaso.
La esperanza es tan hueca como el miedo.
¿Qué significa que el éxito es tan peligroso como el fracaso?
Tanto al subir o al bajar un peldaño,
Tu posición es inestable.
Sólo con los dos pies sobre el suelo conservarás siempre el equilibrio.
¿Qué significa que la esperanza es tan hueca como el miedo?
La esperanza y el miedo son fantasmas que surgen de pensar en el yo.
Cuando dejamos de vernos como un yo,
¿qué hay que temer?
Ve el mundo como tuyo.
Ten fe en cómo son las cosas.
Ama al mundo como tuyo,
Entonces podrás cuidar de todo.
14.
Mira y no podrás verlo.
Escucha y no podrás oírlo.
Extiende tu mano y no podrás asirlo.
Arriba no es brillante,
Abajo no es oscuro.
Sin fisuras,
Innombrable.
Retorna siempre al reino de la nada.
Forma que incluye toda forma,
Imagen sin ninguna imagen,
Sutil más allá de todo concepto.
Acércate y no hallarás un comienzo.
Síguelo y no hallarás un final.
No puedes conocerlo,
Pero puedes serlo asentándote en tu propia vida.
Simplemente date cuenta de tu origen.
Esta es la esencia de la sabiduría.
15.
Los antiguos maestros eran profundos y sutiles.
Su sabiduría era insondable.
No hay forma de describirla.
Lo único que podemos describir es su apariencia.
Eran cautelosos,
Como quien cruza un arroyo helado.
Alertas como un guerrero en territorio enemigo.
Atentos como un huésped.
Fluidos como el hielo derritiéndose.
Modelables como un leño.
Receptivos como un valle.
Claros como un vaso de agua.
¿Tienes paciencia de aguardar a que tu fango se decante y el agua se aclara?
¿Puedes permanecer inmóvil hasta que la acción justa flore por sí misma?
El maestro no aspira a la plenitud.
Sin aspirar,
Sin expectativas.
Está presente y a todo da la bienvenida.
16.
Vacía tu mente de todo pensamiento.
Que tu corazón esté en paz.
Observa la profusión de seres.
Más contempla su retorno al origen.
Cuanto ser separado mora en el universo,
Retorna a la fuente común.
Retornar a la fuente es serenidad.
Si no conoces la fuente,
Tropiezas con la confusión y la pena.
Cuando conoces de dónde provienes,
De modo natural te vuelves tolerante,
Desinteresado,
Divertido,
De corazón cálido como una abuela,
Digno como un rey.
Inmerso en la maravilla del Tao,
Puedes afrontar cuanto la vida te brinda.
Y cuando la muerte llega,
Estás dispuesto.
17.
Cuando el maestro gobierna,
La gente apenas percibe su existencia.
Inferior gobernante es aquel que es amado.
Inferior más aún el que es temido.
El peor,
El despreciado.
Si no confías en la gente,
La gente pierde su confianza.
El maestro no habla,
Actúa.
Cuando su tarea concluye,
La gente dice,
Asombroso,
Lo hicimos nosotros solos.
18.
Cuando el gran Tao es olvidado,
Aparecen la bondad y la piedad.
Cuando la sabiduría del cuerpo declina,
La inteligencia y el conocimiento toman el mando.
Cuando no hay paz en la familia,
Comienza la piedad filial.
Cuando el país cae en el caos,
Nace el patriotismo.
19.
Desecha la santidad y la sabiduría y la gente será 100 veces más feliz.
Desecha la moralidad y la justicia y la gente hará lo correcto.
Desecha la industria y el provecho y no habrá ladrones.
Si estas tres cosas son insuficientes,
Permanece en el centro del círculo y deja las cosas que sigan su curso.
20.
Deja de pensar y finalizarán tus problemas.
¿Qué diferencia hay entre sí y no?
¿Qué diferencia entre éxito y fracaso?
¿Debes valorar lo que otros valoran evitar lo que otros evitan?
¡Qué ridículo!
Los demás se agitan como si se hallaran ante un gran desfile.
Solo yo me despreocupo.
Solo yo permanezco inexpresivo,
Como un niño antes de descubrir la risa.
Otros tienen lo que necesitan.
Solo yo no poseo nada.
Solo yo vago sin rumbo,
Como alguien sin hogar.
Soy como un idiota.
Mi mente está vacía.
Otros brillan.
Solo yo soy oscuro.
Otros son agudos.
Solo yo soy lerdo.
Otros tienen ideas claras.
Solo yo ignoro.
Voy a la deriva como una ola en el mar.
Viajo sin propósito,
Como el viento.
Soy distinto de los demás.
Bebo de los pechos de la gran madre.
21.
El maestro mantiene su mente siempre en unidad con el Tao.
Esto es lo que le hace resplandecer.
El Tao es inasible.
¿Cómo puede su mente ser una con él?
Porque no es aferra y de alguna.
El Tao es oscuro e insondable.
¿Cómo puede hacerle resplandecer?
Porque él se lo permite.
Desde antes de que fueran el tiempo y el espacio,
El Tao es.
Está más allá del es y el no es.
¿Cómo sé que esto es así?
Miro en mi interior y veo.
22.
Si quiere ser todo,
Acepta ser parte.
Si quiere ser recto,
Acepta estar torcido.
Si quiere ser pleno,
Acepta estar vacío.
Si quiere renacer,
Acepta morir.
Si quieres que te sea todo dado,
Abandónalo todo.
El maestro,
Residiendo en el Tao,
Es un modelo para todos los seres.
Puesto que no se exhibe,
La gente puede ver su luz.
Puesto que nada tiene que demostrar,
La gente puede confiar en sus palabras.
Puesto que no sabe quién es,
La gente se reconoce en él.
Puesto que no tiene una menta en mente,
Todo cuanto hace es un éxito.
Cuando los antiguos maestros dijeron,
Si quieres que te sea todo dado,
Abandónalo todo,
No estaban usando palabras vacías.
Solo siendo vivido por el Tao,
Puedes ser verdaderamente tú mismo.
23.
Exprésate completamente.
Después,
Guarda silencio.
Sé cómo las fuerzas de la naturaleza.
Cuando sopla el viento,
Solo hay viento.
Cuando llueve,
Solo hay lluvia.
Cuando pasan las nubes,
Brilla el sol.
Si te abres al Tao,
Eres uno con el Tao,
Y puedes encarnarlo plenamente.
Si te abres a la visión,
Eres uno con la visión,
Y puedes usarla plenamente.
Si te abres a la pérdida,
Eres uno con la pérdida,
Y puedes aceptarla plenamente.
Ábrete al Tao,
Después confía en tus respuestas naturales,
Y todo encajará en su sitio.
24.
Quien se alza de puntillas,
No se yergue firmemente.
Quien se apresura no llega lejos.
Quien intenta brillar,
Vela su propia luz.
Quien se define a sí mismo,
No puede saber quién es realmente.
Quien ejerce poder sobre otros,
No tiene poder sobre sí.
Quien se aferra a su trabajo,
No creará nada duradero.
Si quieres armonizar con el Tao,
Haz tu tarea y suéltala luego.
25.
Hay algo sin forma y perfecto que existía antes que el universo naciera.
Es sereno,
Vacío,
Solitario,
Inmutable,
Infinito.
Eternamente presente,
Es la madre del universo.
A falta de un hombre mejor,
Lo llamo Tao.
Fluye a través de todo,
Dentro y fuera de todo,
Y al origen de todo retorna.
El Tao es grande.
El universo es grande.
La tierra es grande.
El hombre es grande.
Estos son los cuatro grandes poderes.
El hombre sigue a la tierra.
La tierra sigue al universo.
El universo sigue al Tao.
El Tao se sigue a sí mismo.
26.
Lo pesado es raíz del oliviano.
Lo inmóvil es fuente de todo movimiento.
Así el maestro viaja el día entero sin abandonar el hogar.
Por espléndidas que sean las vistas,
Permanece sereno en sí mismo.
¿Por qué el señor del país habría de revolotear como un tonto?
Si dejas que el viento te arrastre aquí o allá,
Pierdes contacto con tus raíces.
Si dejas que la inquietud te impulse,
Pierdes el contacto con quien eres.
27.
Un buen viajero no tiene planes fijos,
Ni está empeñado en llegar a parte alguna.
Un buen artista permite que su intuición le guíe a donde quiera.
Un buen científico se libra de conceptos y mantiene su mente abierta a lo que es.
Así el maestro es accesible a todos y no rechaza a nadie.
Emplea todas las situaciones y no desperdicia nada.
A esto se le llama encarnar la luz.
¿Qué es un buen hombre sino maestro de un hombre malo?
¿Qué es un mal hombre sino la tarea de un hombre bueno?
Si no comprendes esto,
Te perderás por inteligente que seas.
Este es el gran secreto.
28.
Conoce lo masculino,
Mas permanece en lo femenino.
Acoge al mundo en tus manos.
Si acoges al mundo,
El Tao nunca te abandonará y serás como un recién nacido.
Conoce lo blanco,
Mas permanece en lo negro.
Sea un modelo para el mundo.
Si eres un modelo para el mundo,
El Tao será el fuerte en tu interior y no habrá nada que no puedes hacer.
Conoce lo personal,
Mas permanece en lo impersonal.
Acepta el mundo tal como es.
Si aceptas al mundo,
El Tao cobrará luz en tu interior y retornarás a tu ser primigenio.
El mundo es formado a partir del vacío,
Como los utensilios lo son a partir de un tronco.
El maestro conoce los utensilios,
Mas permanece en el tronco,
Así puede usar de todo.
29.
¿Quieres mejorar el mundo?
No creo que pueda hacerse.
El mundo es sagrado.
No puede mejorarse.
Si lo manoseas,
Lo arruinas.
Si lo tratas como un objeto,
Lo pierdes.
Hay un tiempo para estar delante y un tiempo para estar detrás.
Un tiempo para estar en movimiento y un tiempo para estar en descanso.
Un tiempo para estar vigoroso y un tiempo para estar exhausto.
Un tiempo para estar a salvo y un tiempo para estar en peligro.
El maestro ve las cosas tal cual son,
Sin intentar controlarlas.
Deja que sigan su propio curso y reside en el centro del círculo.
30.
Quien permanece en el Tao al gobernar a los hombres,
No intenta forzar un resultado,
Ni derrotar al enemigo por las fuerzas de las armas.
Para cada fuerza hay una contrafuerza.
La violencia,
Aunque bien intencionada,
Siempre recae sobre uno mismo.
El maestro hace su tarea y después se detiene.
Comprende que siempre el universo escapa a todo control y que intentar dominar los eventos es ir contracorriente del Tao.
Puesto que cree en sí mismo,
No intenta convencer a nadie.
Puesto que está contento consigo,
No necesita la aprobación de otros.
Puesto que se acepta a sí mismo,
El mundo entero lo acepta.
31.
Las armas son las herramientas de la violencia.
Todo hombre decente lo detesta.
Las armas son las herramientas del miedo.
El hombre decente las evita.
Sólo con el mayor refreno y en las más extremas necesidades,
Las usará si a ello es compelido.
La paz es el valor más elevado.
Si la paz ha sido alterada,
¿cómo podría estar contento?
Sus enemigos no son demonios,
Sino seres humanos como él.
No les desea mal.
No se regocija en la victoria.
¿Cómo podría regocijarse en la victoria y deleitarse en la matanza?
Él entra en batalla gravemente,
Con gran pena y compasión,
Como si a un funeral asistiera.
32.
El Tao no puede ser percibido.
Más diminuto que nada,
Contiene incontables universos.
Si los hombres y mujeres poderosos pudieran permanecer centrados en el Tao,
Todo estaría en armonía.
El mundo sería un paraíso.
Las gentes hallarían paz y la ley estaría escrita en sus corazones.
Con los nombres y las formas reconoce que son promisionales.
Con las instituciones reconoce cuándo deben cesar sus funciones.
Sabiendo cuándo parar,
Puedes evitar cualquier peligro.
Todo acaba en el Tao,
Como los ríos confluyen en el mar.
33.
Conocer a otros es inteligencia.
Conocerse a sí mismo es verdadera sabiduría.
Ser maestro de otros es fuerza.
Ser maestro de sí mismo es verdadero poder.
Si comprendes que tienes suficiente,
Eres auténticamente rico.
Si permaneces en el centro y abrazas la muerte de todo corazón,
Perdurarás siempre.
34.
Por doquier fluye el gran Tao.
Y aunque nada crea,
Todo nace de él.
Se vierte en sus obras,
Pero nada reclama.
Nutre infinidad de mundos,
Mas a ninguno se aferra.
Porque se funde con todo,
Y en el corazón de todo se oculta.
Puede llamarse de humilde,
Porque todo se desvanece en él y salvo él nada perdura.
Puede llamarse de grande.
No se percibe de su grandeza,
Por ello es verdaderamente grande.
35.
Aquel que está centrado en el Tao,
Puede ir donde quiera sin peligro.
Percibe la armonía universal,
Incluso en medio de un gran dolor,
Pues ha hallado la paz en su propio corazón.
La música o el olor de una buena comida pueden hacer que la gente se detenga y disfrute,
Mientras que las palabras que señalan al Tao parecen monótonas e insípidas.
Cuando buscas verlo no hay nada que ver,
Cuando buscas oírlo no hay nada que oír.
Mas cuando lo empleas,
Es inagotable.
36.
Si quieres que algo mengüe,
Debes antes permitir que se expanda.
Si quieres librarte de algo,
Debes antes permitir que florezca.
Si quieres tener algo,
Debes antes permitir que sea dado.
A esto se le llama la sutil percepción de cómo son y suceden las cosas.
Lo blando puede a lo duro,
Lo lento puede a lo rápido.
Que tus obras permanezcan en el misterio,
Muestra solo a la gente el resultado.
37.
El Tao nunca hace nada,
Mas a través de él todo se hace.
Si los hombres y las mujeres poderosos pudieran centrarse en él,
Todo el mundo se transformaría por sí mismo a su ritmo natural.
Las gentes estarían contentas con sus vidas simples y cotidianas,
En armonía y libres de deseo.
Cuando no hay deseo,
Todo está en paz.
38.
El maestro no persigue el poder,
Y así es verdaderamente poderoso.
El hombre ordinario siempre busca poder,
Y así nunca tiene suficiente.
El maestro no hace nada.
Sin embargo,
Nada deja por hacer.
El hombre ordinario siempre está haciendo,
Sin embargo,
Mucho más deja sin hacer.
El hombre bueno hace algo,
Sin embargo,
Algo queda por hacer.
El hombre justo hace algo,
Y deja mucho sin hacer.
El hombre moral hace algo,
Y si la gente no responde,
Se remanga y emplea la fuerza.
Cuando el Tao se pierde,
Aparece la bondad.
Cuando la bondad se pierde,
Aparece la moralidad.
Cuando la moralidad se pierde,
Aparece el ritual.
El ritual es la cáscara de la fe auténtica,
Y el comienzo del caos.
Por ello el maestro se implica,
Con lo profundo y no con lo superficial,
Con el fruto y no con la flor.
No tiene voluntad propia,
Mora en la realidad,
Y deja que las ilusiones se vayan.
39.
En armonía con el Tao,
El cielo es claro y espléndido.
La tierra es sólida y plena.
Las criaturas florecen juntas,
Satisfechas con lo que son.
En interminable multiplicación,
En interminable renovación.
Cuando el hombre interfiere con el Tao,
El cielo se vuelve inmundo,
La tierra se esquilma,
Las criaturas se extinguen,
El equilibrio se desmorona.
El maestro contempla compasivo las partes porque comprende la totalidad.
La humildad es su práctica constante.
No relumbra como una joya,
Sino que se deja modelar por el Tao,
Como una piedra simple y común.
40.
Retorno es el movimiento del Tao.
Flexibilidad es el modo del Tao.
Todo nace del ser.
El ser nace de la nada.
41.
Cuando un hombre superior oye del Tao,
Inmediatamente comienza a encarnarlo.
Cuando un hombre normal oye del Tao,
Medio cree,
Medio duda de él.
Cuando un hombre estúpido oye del Tao,
Se ría carcajadas.
Si no riera,
No sería el Tao.
Así pues,
Se dice,
La senda hacia la luz parece tenebrosa,
La senda hacia adelante parece retroceder,
La senda directa parece la más larga,
El verdadero poder parece débil,
La verdadera pureza parece deslustrada,
La verdadera constancia parece voluble,
La verdadera claridad parece oscura,
El arte más elevado parece simple,
El mayor amor parece indiferente,
La mayor sabiduría parece ingenua.
No es posible hallar el Tao en parte alguna,
Sin embargo,
Nutre y completa toda cosa.
42.
El Tao da nacimiento al uno.
El uno da nacimiento al dos.
El dos da nacimiento al tres.
El tres da nacimiento a todo.
Todo tiene a su espalda lo femenino,
Yin,
Y se yergue encarando lo masculino,
Yang.
Cuando lo masculino y lo femenino se encuentran,
Todo adquiere armonía.
Los hombres ordinarios odian el aislamiento,
Pero el maestro hace uso de él,
Abrazando su soledad,
Comprendiendo que es uno con todo el universo.
43.
Lo más delicado del mundo puede con lo más duro del mundo.
Lo que no tiene sustancia penetra donde no hay espacio.
Esto muestra el valor de la no acción.
Enseñar sin palabras.
Realizar sin acciones.
Este es el modo del maestro.
44.
Fama o integridad ¿qué es más importante?
Dinero o felicidad ¿qué es más valioso?
Éxito o fracaso ¿qué es más destructivo?
Si miras a otros en busca de plenitud,
Nunca alcanzarás la auténtica plenitud.
Si tu felicidad depende de posesiones,
Nunca estarás feliz contigo mismo.
Conténtate con lo que tienes.
Regocíjate en que las cosas son como son.
Cuando comprendes que nada falta,
El mundo entero te pertenece.
45.
La verdadera perfección parece imperfecta,
Mas es perfecta en ella misma.
La verdadera plenitud parece vacía,
Mas su presencia es plena.
La verdadera rectitud parece torcida,
La verdadera sabiduría parece estupidez,
El verdadero arte parece casual.
El maestro permite que las cosas sucedan.
Se amolda los eventos tal cual llegan,
Se quita de en medio y deja que el Tao hable por sí mismo.
46.
Cuando un país está en armonía con el Tao,
Produce herramientas y bienes.
Cuando un país va en contra del Tao,
Acumula armas a las puertas de sus ciudades.
No hay mayor ilusión que el miedo,
Ni mayor error que disponerse a la defensa,
Ni mayor desgracia a crear un enemigo.
Quien pueda ver más allá del miedo,
Siempre estará a salvo.
47.
Sin abrir tu puerta,
Puedes abrir tu corazón al mundo.
Sin mirar por tu ventana,
Puedes ver la esencia del Tao.
Cuanto más conoces,
Menos comprendes.
El maestro llega sin partir.
Ve la luz sin mirar,
Logra sin hacer.
48.
En la búsqueda de conocimiento cada día se añade algo.
En la práctica del Tao,
Cada día se abandona algo.
Cada vez es más superfluo forzar las cosas,
Hasta que al fin se llega a la no acción.
Cuando nada se hace,
Nada queda por hacer.
La verdadera maestría se alcanza dejando que las cosas sigan su curso.
No puede alcanzarse interfiriendo.
49.
El maestro no tiene mente propia,
Obra con la mente de la gente.
Es bueno con quienes son buenos,
También es bueno con quienes no lo son.
Esto es verdadera bondad.
Confía en quienes son confiables,
También confía en quienes no lo son.
Esto es verdadera confianza.
La mente del maestro es como el espacio.
La gente no le comprende,
Le miran y aguardan.
Él los trata como a sus propios hijos.
50.
El maestro se da cuanto el momento le brinda.
Sabe que va a morir y nada le queda que aferrarse.
No hay ilusiones en su mente,
Ni resistencias en su cuerpo.
No piensa en sus acciones.
Ellas fluyen desde el centro de su ser.
Nada hay en la vida que retenga.
Por ello está dispuesto a morir como un hombre lo está a dormir tras un buen día de trabajo.
51.
Todo ser del universo es una expresión del Tao.
Todo ser surge a la existencia inconsciente,
Perfecto,
Libre.
Toma un cuerpo físico y deja que las circunstancias lo completen.
Es por ello que todo ser honra espontáneamente al Tao.
El Tao da nacimiento a todos los seres,
Los nutre,
Los mantiene,
Vela por ellos,
Los conforta,
Los protege.
Los trae de regreso a sí creando sin poseer,
Actuando sin desear,
Guiando sin interferir.
Es por ello que el amor del Tao está en la naturaleza misma de las cosas.
52.
En el principio era el Tao.
Todo surge de él.
A él todo retorna.
Para hallar el origen de algo,
Remonta su rastro hasta la fuente.
Cuando reconozcas a los hijos y encuentres a la madre,
Estarás libre de pena.
Si cierras tu mente con juicios y traficas con deseos,
Tu corazón se turbará.
Si libras tu mente de juicios y no te dejas arrastrar por los sentidos,
Tu corazón hallará la paz.
Ver en la oscuridad es claridad.
Saber ceder es fortaleza.
Usa tu propia luz para retornar a la fuente de la luz.
Esto es practicar la eternidad.
53.
El gran sendero es simple,
Pero la gente prefiere las sendas secundarias.
Vigila el instante en que se pierde la armonía.
Permanece centrado en el Tao.
Cuando los ricos especuladores prosperan,
Mientras los granjeros se arruinan.
Cuando los gobernantes dilapidan en armas en vez de en salud.
Cuando la clase alta es extravagante e irresponsable,
Mientras los pobres no tienen en dónde ir.
Todo ello es latrocinio y caos.
No es permanecer en el Tao.
54.
Quien se haya enraizado en el Tao no será desarraigado.
Quien se abraza al Tao no trastabillará.
Su nombre será preservado con honor,
De generación en generación.
Que el Tao esté presente en tu vida y llegarás a ser auténtico.
Que esté presente en tu familia y tu familia florecerá.
Que esté presente en tu país y tu país será un ejemplo para todos los países del mundo.
Que esté presente en el universo y el universo cantará.
Cómo sé que esto es verdad,
Mirando en mi interior.
55.
Quien está en armonía con el Tao es como un niño recién nacido.
Sus huesos son blandos,
Sus músculos débiles,
Pero su mano apresa firmemente.
Nada sabe de la unión,
De masculino y femenino,
Mas su pene puede mantenerse erguido.
Así de intenso es su poder vital.
Puede gritar a pleno pulmón el día entero,
Sin jamás llegar a enronquecer.
Así de completa es su armonía.
El poder del maestro es así.
Permite que todo vaya y venga,
Sin esfuerzo,
Sin deseo.
Nunca espera un resultado.
Y así jamás se decepciona.
Y porque jamás se decepciona,
Su espíritu no envejece jamás.
56.
Los que saben no hablan,
Los que hablan no saben.
Cierra tu boca.
Desembota tus sentidos.
Desafila tu astucia.
Desata tus nudos.
Suaviza tu mirada.
Te canta tu polvo.
Esta es la identidad primordial.
Sé como el Tao.
No puede ser acercado o apartado,
Beneficiado o dañado,
Honrado o difamado.
Se da continuamente.
Por eso perdura.
57.
Si quieres ser un gran dirigente,
Debes aprender a seguir el Tao.
No intentes controlar.
Abandona los conceptos y los planes fijos,
Y el mundo se gobernará a sí mismo.
Cuantas más prohibiciones impongas,
Menos virtuosa será la gente.
Cuantas más armas tengas,
Menos segura estará la gente.
Cuantas más limosnas des,
Menos confiará en sí misma la gente.
Por ello el maestro dice.
Abandono la ley y la gente se torna honesta.
Abandono la economía y la gente se torna próspera.
Abandono la religión y la gente se torna serena.
Abandono todo deseo de bien común y el bien se torna tan común como la hierba.
58.
Si un país es gobernado con tolerancia,
La gente está confortable y es honesta.
Si un país es gobernado con represión,
La gente se deprime y es ladina.
Cuando el afán de poder toma el mando,
Cuanto más altos los ideales,
Más bajos los resultados.
Trata de hacer feliz a la gente y estarás poniendo los cimientos de la miseria.
Trata de hacer moral a la gente y estarás poniendo los cimientos del vicio.
Así el maestro se contenta con servir de ejemplo,
Sin imponer su voluntad.
Señala,
Pero no orada.
Es recto,
Pero flexible.
Radiante,
Pero con la mirada calma.
59.
Para gobernar,
Bien,
Un país nada hay mejor que la moderación.
La marca de un hombre moderado es que no se aferran sus ideas.
Tolerante como el cielo.
Omnipresente como la luz del sol.
Firme como una montaña.
Flexible como un árbol al viento.
Sin un destino a la vista y haciendo uso de todo,
La vida ocurre y le trae su camino.
Nada es imposible para él.
60.
Gobernar un gran país es como asar un pececillo.
Lo estropeas y atizas mucho el fuego.
Centra tu país en el Tao y el mal no tendrá poder.
No es que no exista,
Es que podrás apartarte de su camino.
No des al mal nada que oponerse y desaparecerá por sí mismo.
61.
Cuando un país tiene verdadero poder,
Se vuelve como el mar.
Todos los ríos fluyen en su busca.
Cuanto más poderoso crece,
Más precisa de humildad.
Humildad es confiar en el Tao.
De este modo no es preciso defenderse.
Una gran nación es como un gran hombre.
Cuando comete un error,
Se da cuenta.
Habiéndose dado cuenta,
Lo admite.
Habiéndolo admitido,
Lo corrige.
Considera a quienes señalan sus faltas como sus más valiosos maestros.
Piensa en su enemigo como en la sombra que él mismo proyecta.
Si una nación está centrada en el Tao,
Si nutre a su propia gente y no se intromete en asuntos ajenos,
Será un faro para todas las naciones del mundo.
62.
El Tao es el centro del universo,
El tesoro del buen hombre,
El refugio del hombre malo.
Es posible cumplir honores con bellas palabras.
Es posible ganar respeto con buenas obras.
Pero el Tao está más allá de todo valor y nadie puede adquirirlo.
Así,
Cuando un nuevo dirigente es elegido,
No le ofrezcas ayuda,
Con tu riqueza o destreza.
Ofrécete,
En cambio,
A enseñarle el Tao.
¿Por qué los antiguos maestros estimaban al Tao?
Porque siendo uno con el Tao,
Cuando buscas,
Hallas,
Y cuando yerras,
Te enmiendas.
Por eso es amado por todos.
63.
Actúa sin hacer.
Trabaja sin esfuerzo.
Piensa en lo menudo como si fuera grande y en lo más escaso como si fuera abundante.
Afronta la dificultad.
Mientras aún es fácil,
Acomete la gran obra mediante series de pequeños actos.
El maestro nunca aspira a lo grande.
De este modo alcanza la grandeza.
Cuando está en dificultades se detiene y las acepta.
Porque no se aferra a su comodidad.
Los problemas no son para él problemas.
64.
Lo enraizado es fácil de sostener.
Lo reciente es fácil de corregir.
Lo frágil es fácil de romper.
Lo minúsculo es fácil de esparcir.
Prevé el problema antes de que surja.
Pon las cosas en orden antes aún de que existan.
El pino gigante crece de un brote minúsculo.
Un viaje de mil leguas comienza con un paso.
Apresurándote a la acción,
Fracasas.
Aferrándote a las cosas,
Las pierdes.
Forzando que un proyecto culmine,
Arruinas lo que estaba casi maduro.
Por ello el maestro actúa,
Dejando las cosas seguir su curso.
Permanece en calma.
Al final como al principio.
No tiene nada,
Así que nada tiene que perder.
Lo que él desea es no desear.
Lo que aprende es a desaprender.
Lo único que hace es recordar a la gente sus identidades eternas.
No cuida de nada excepto del Tao,
Por ello es que cuida de todo.
65.
Los antiguos maestros no intentaban educar a la gente,
Sino que,
Suavemente,
Enseñaban a no saber.
Las personas son difíciles de guiar cuando creen que saben las respuestas.
Cuando saben que no saben,
Encuentran su propio camino.
Si quieres aprender a gobernar,
Evita ser astuto o rico.
La norma más clara es la más simple.
Satisfecho con una vida ordinaria,
Puedes mostrar a la gente el camino,
De retorno a su verdadera naturaleza.
66.
Todos los ríos fluyen al mar,
Porque el mar está más abajo que ellos.
La humildad le otorga su poder.
Si quieres gobernar a la gente,
Debes situarte por debajo de ella.
Si quieres dirigir a la gente,
Debes antes aprender a seguirla.
El maestro está por encima de la gente,
Y nadie es oprimido.
Va delante de la gente y nadie es manipulado.
Todo el mundo le está agradecido,
Y debido a que con nadie compite,
Nadie puede competir con él.
67.
Algunos dicen que mi enseñanza es absurda.
Otros que no es práctica aunque sea elevada.
Quienes miran en el interior de sí mismos,
Hayan perfecto sentido en su absurdo.
Y quienes la ponen en práctica,
La hallan elevada por sus raíces profundas.
68.
Solo tengo tres cosas que enseñar.
Simplicidad.
Paciencia.
Compasión.
69.
Estas tres son tus mayores tesoros.
Simple en el pensamiento y la acción.
Retornas a la fuente del ser.
Paciente con tus amigos y enemigos.
Armonizas con el modo de ser de las cosas.
Compasivo contigo mismo.
Reconcilias a todos los seres del mundo.
68.
El mejor atleta quiere a su oponente en su mejor forma.
El mejor general entra en la mente de su enemigo.
El mejor negociante sirve al bien común.
El mejor dirigente sigue la voluntad de su pueblo.
Todos ellos encarnan la virtud de la no competición.
No es que no amen competir,
Sino que lo hacen con espíritu de juego.
En esto son como niños y están en armonía con el Tao.
69.
Los generales tienen un dicho.
Mejor que hacer el primer movimiento es aguardar y ver.
Mejor que avanzar un centímetro es retroceder un metro.
A esto se le llama progresar sin avanzar.
Rechazar sin emplear las armas.
No hay mayor infortunio que subestimar al enemigo.
Subestimas a tu enemigo cuando piensas que es malvado.
Así destruyes tus tres tesoros y tú mismo te vuelves enemigo.
Cuando dos grandes fuerzas se oponen,
La victoria será de aquella que sabe ceder.
70.
Mis enseñanzas son fáciles de comprender y aún más fáciles de poner en práctica,
Mas tu intelecto nunca las podrá apresar y fracasarás si intentas practicarlas.
Mis enseñanzas son más antiguas que el mundo.
¿Cómo podrías apresar su significado?
Si quieres conocerme,
Mira dentro de tu corazón.
71.
No saber es auténtica sabiduría.
Presumir que se sabe es una enfermedad.
Primero date cuenta de que estás enfermo.
Solo entonces podrás recobrar la salud.
El maestro es su propio médico.
Se ha curado a sí mismo de todo saber.
Por eso,
Verdaderamente está completo.
72.
Cuando pierden su sentido de reverencia,
Las personas vuelven su mirada a la religión.
Cuando ya no confían en sí mismas,
Comienzan a depender de la autoridad.
Por ello,
El maestro nos exhibe para que la gente no se confunda.
Puesto que enseña sin enseñar,
La gente no tiene nada que aprender.
73.
El Tao siempre está en paz.
Vence sin competir.
Responde sin hablar.
Llega sin ser llamado.
Logra sin un plan.
Como una red,
Recubre el universo entero.
Y aunque sus mallas son amplias,
Nada hay que se le escape.
74.
Si comprendes que todo cambia,
Cesarán tus intentos de aferrarte.
Y si no temes morir,
Nada habrá que se te niegue.
Intentar controlar el futuro es como usurpar el lugar del maestro carpintero.
Al usar sus herramientas,
Lo más probable es que te cortes la mano.
75.
Si los impuestos son excesivos,
La gente pasa hambre.
Si el gobierno se entromete en demasía,
La gente pierde su espíritu.
Actúe en beneficio de las gentes.
Confía en ellas.
Déjalas solas.
76.
Los hombres nacen suaves y blandos.
Muertos,
Son rígidos y duros.
Las plantas nacen flexibles y tiernas.
Muertas,
Son quebradizas y secas.
Así,
Quien sea rígido e inflexible,
Es un discípulo de la muerte.
Quien sea suave y adaptable,
Es un discípulo de la vida.
Lo duro y rígido se quebrará.
Lo suave y flexible prevalecerá.
77.
Cuando actúa en el mundo,
El Tao es como la curvatura de un arco.
Comba lo superior hacia abajo.
Comba lo inferior hacia arriba.
Ajusta el exceso y la deficiencia,
De modo que el equilibrio es perfecto.
Toma de lo que hay demasiado y se lo da a lo que no es suficiente.
Aquel que intenta controlar y emplea la fuerza para proteger su poder,
Va en contra del fluir del Tao.
Toma de quienes no tienen suficiente y se lo da a los que tienen demasiado.
El maestro puede dar sin cesar,
Porque su riqueza no tiene fin.
Actúa sin expectativas.
Tiene éxito sin atribuirse el mérito y no piensa que es mejor que nadie.
78.
Nada hay en el mundo tan blando y adaptable como el agua.
Sin embargo,
En disolver lo duro y lo inflexible,
Nada puede superarla.
Lo blando vence a lo duro.
Lo suave a lo rígido.
Todos saben que esto es verdad,
Mas pocos lo ponen en práctica.
Por ello el maestro permanece sereno en medio de la pena.
El mal no puede penetrar su corazón.
Porque ha renunciado a ayudar,
Es la mayor ayuda de la gente.
Las verdaderas palabras parecen paradojas.
79.
El fracaso es una oportunidad.
Pero si culpas a otro por ello,
La culpa no tendrá fin.
Así el maestro cumple sus obligaciones y enmienda sus errores.
Hace lo que precisa ser hecho y nada exige de nadie.
80.
Si un país es sabiamente gobernado,
Sus habitantes están satisfechos.
Disfrutan de la labor de sus manos y no pierden el tiempo inventando máquinas que les ahorren esfuerzo.
Puesto que aman tiernamente sus hogares,
No están interesados en viajar.
Quizá haya carruajes o barcos,
Aunque no van a parte alguna.
Quizá haya un arsenal de armas,
Aunque nadie las usa jamás.
La gente disfruta de su comida,
Se complace con su familia.
Pasa los días de fiesta en su jardín,
Se deleita en los quehaceres de la vecindad.
Y aun cuando el vecino país se haya tan próximo,
Que oyen cantar a sus gallos,
Ladrar a sus perros,
Están contentos de morir a edad avanzada,
Sin haberlo visitado jamás.
81.
Las palabras verdaderas no son elocuentes.
Las palabras elocuentes no son verdaderas.
Los sabios no precisan probar su opinión.
Quienes precisan probar su opinión no son sabios.
El maestro no tiene posesiones.
Cuanto más hace por otros,
Mayor es su felicidad.
Cuanto más da a los demás,
Más grande es su riqueza.
El Tao nutre porque no fuerza,
Porque no domina.
El maestro guía.
Conoce a tu maestro
4.8 (85)
