
Meditación guiada canalizada para el agradecimiento
Esta meditación guiada, canalizada y en directo, es para brindar una experiencia profunda y reconfortante, te ayudará a encontrar calma Beneficios: 1. Conexión Profunda: Conecta con tu ser interior y fuerzas espirituales. 2. Paz Interior: Encuentra calma y serenidad, liberándote del estrés. 3. Apoyo y Reconforte: Siente el abrazo amoroso del universo. Ideal para todos los niveles de experiencia. Tómate un tiempo para ti, acomódate y permite que mi voz te guíe en este viaje hacia la compañía y el apoyo espiritual. Espero que esta meditación te aporte aquello que necesitas en este momento. ¡Nos encontramos en el camino de la meditación! Brilla con tu luz, brilla con luz propia, brilla sin tener que apagar la luz de los demás. Gracias
Transcripción
Bienvenidos,
Bienvenidas a Brighterisa Coaching,
Un canal de crecimiento personal y toma de consciencia.
Te invito en primer lugar a que si estás escuchando estas meditaciones con el móvil,
Pongas el móvil en modo no molestar para que la conexión a internet permanezca y las llamadas o mensajes no perturben este ratito que te vas a dedicar a ti.
Busca un lugar cómodo,
Tranquilo,
Agradable.
Un lugar en el que puedas estar estos 20-25 minutos a solas contigo.
Escoge una posición adecuada para ti,
Sentada,
Recostada,
En posición de flor de loto.
Tú sabes bien cuál es tu posición perfecta para esta meditación.
Recuerda que esa posición elegida deberás mantenerla durante toda esta meditación.
No debe ser una posición forzada,
Debe ser una posición en la que estés cómoda.
Y cuando estés preparada,
Preparado,
Te invito a realizar dos respiraciones profundas,
Inhalando por la nariz y exhalando muy suavemente por la boca.
Preparada,
Preparado,
Ingala,
Suelta todo el aire,
Vuelve a inhalar,
Vacía tus pulmones y observa tu respiración,
En cómo el aire entra y sale,
En cómo tu pecho se hincha y se deshincha.
Sigue observándolo ahí bien,
De tu pecho.
Y cuanto más observas,
Más te relajas y mejor te sientes.
Observa ahí bien.
Y si lo observas bien,
Puedes llegar hasta escuchar a tu corazón.
Tal vez lo escuches en tus orejas,
En tu cuello o en tus manos.
Observa cómo sientes esos latidos.
Unos latidos firmes,
Tranquilos.
Y cuanto más te fijas en esos latidos,
Más te relajas.
Y cuanto más te relajas,
Sabes que aún puedes estar con mayor calma,
Con mayor bienestar.
Y con ese latido que sientes ahora mismo,
Te voy a invitar a que vayas recorriendo tu cuerpo,
Relajándolo al pasar.
Observa tus pies.
Tal vez si te fijas bien,
Puedes llegar a escuchar también ahí tus latidos.
Observa,
Escucha,
Siente.
Cuando comiences a escucharlos,
A escucharlos,
Te invito a que vayas subiendo por tus tobillos,
Por tus piernas,
Que tal vez estén cansadas del día a día.
Permítete que se relajen,
Que suelten todo ese cansancio del día.
Sigue subiendo por tus rodillas,
Tus muslos,
Tus glúteos.
Y a medida que vas subiendo,
Te vas relajando más y más.
Sigue subiendo por tu pelvis,
Cadera.
Iré subiendo lentamente por tu espalda,
Sintiendo cada una de tus vértebras,
Cada una de tus costillas.
Y ves sintiendo como cualquier preocupación o carga se van disolviendo.
Observa como tus hombros se acomodan,
Se dejan caer.
Y a medida que van cayéndose,
Van soltando todo aquello que no le pertenece.
Observa tus brazos tranquilos,
Relajados,
Sobre tu regazo o sobre tus piernas.
Y te invito a poner las manos en modo de cuenco para que puedan recibir todo aquello que esta meditación te tiene preparado para que aprendas,
Para que avances,
Para que seas una nueva versión de ti mismo,
De ti misma.
Relaja tu rostro,
Tus mejillas.
Y si aún no tienes cerrados tus ojos,
Te invito a cerrarlos suavemente.
Muy bien.
Permítete conectar con tu cuerpo.
Ahora te invito a realizar dos respiraciones.
Dos respiraciones inhalando por la nariz y exhalando también por la nariz.
Inhalando en cuatro tiempos,
Manteniendo levemente y también exhalando en cuatro tiempos.
¿Preparado?
¿Preparada?
Inhala 1,
2,
3,
4.
Mantén.
Exhala 1,
2,
3,
4.
Vuelve a inhalar 1,
2,
3,
4.
Mantén.
Exhala 1,
2,
3,
4.
Y permítete conectar con todo tu ser,
Con toda tu alma.
Ahora te invito a que conectes con un momento que hayas vivido en el día de hoy.
Un momento en el que hayas sonreído a alguien,
O hayas dado los buenos días a alguien,
O simplemente hayas dicho gracias.
Si no te llega ningún momento,
No pasa nada.
Dila a tu mente inconsciente que recuerde aquello con lo que te haga conectar con el agradecimiento.
Con sentirse bien.
Con sentirse merecedora de algo.
Cuando lo tengas,
Te invito a que observes bien todo aquello que te llega.
Si es de día o es de noche,
Si estás fuera o estás dentro de algún sitio,
Si estás solo o acompañado,
Los colores que hay,
Los brillos,
Tal vez los sonidos o ausencia de ellos,
La temperatura,
Si hace frío o calor,
Tal vez algo que estés percibiendo al tocar,
Si está suave,
Rugoso,
Quédate con cada uno de los detalles que te llegan en este preciso instante.
Y cuanto más observas,
Con mayor agradecimiento te sientes.
Te sientes bien,
Te sientes feliz.
Y te das cuenta que a lo largo del día hay un montón de cosas por las que agradecer,
Por las que sentirse bien.
Lo pequeño en algunos momentos es lo más importante,
Lo que mayor energía te transmite,
Lo que mayor luz te da.
Te invito a sentir ese agradecimiento en la parte del cuerpo que ahora mismo la sientes.
La cabeza,
El pecho,
Las manos,
El abdomen,
Es tu emoción.
Sabes bien dónde sentirla.
Permítete sentirla,
Visualizarla,
Ver cómo es,
Su color,
Su forma si la tiene,
Su movimiento si lo tiene.
Y a medida que vas observando ese agradecimiento que sientes,
Lo vas expandiendo por todo tu cuerpo porque quieres sentirlo aún más,
Llenarte de él.
Y vas aumentando,
Aumentando,
Aumentando más y más y más,
Tanto como necesites en este preciso instante.
Permítete que tu cuerpo se emocione al sentirlo,
Que tus vellos se ericen al notarlo,
Al sentir ese agradecimiento que has vivido,
Que vives ahora mismo.
Respiras y lo sientes.
Y con este agradecimiento te invito a que ahora vayas a un lugar especial.
Es en plena naturaleza,
Con árboles a tus espaldas,
Con hierba y flores a tu alrededor y a unos dos metros delante de ti,
Un maravilloso lago,
Detrás del lago,
Unas montañas altas que te permiten seguir viendo el cielo.
Y observas cómo ese lago,
Sus aguas están moviéndose porque acabas de vislumbrar a un pez nadando y ha hecho que sus aguas se muevan o se hondeen.
Y a medida que va pasando el tiempo observas cómo esas ondas van parando,
Se van quedando quietas hasta el momento en el que el agua está completamente parada.
Y en ese instante es como si un lienzo se pintara sobre las aguas,
Un lienzo de montañas,
De cielo,
De nubes.
Y no te hace falta subir la vista al cielo porque lo ves en las aguas.
Puedes observar cada detalle,
Cada nube,
Cada pájaro que vuela sin necesidad de levantar la mirada al cielo.
Estás mirando al agua,
Calmada,
Tranquila y te das cuenta de que a veces hay que calmar las aguas para ver más allá.
Para ver las maravillas que el universo te ofrece,
Que el universo te da.
Obviamente hay que calmar las aguas para ver más allá,
Para ver las maravillas que el universo te ofrece,
Que el universo te da.
Observas ese agua como ese lienzo fantástico y te das cuenta de que hay maravillas allá donde paras a observar.
Que tal vez por el estrés o la rapidez del día a día no te hayas permitido parar y ver todo lo hermoso que hay a tu alrededor.
Tú eres el dueño de esa paz,
De esa calma.
Tú eres quien permite que las aguas se paren.
Y cuanto más miras a ese agua,
Más cosas nuevas observas y te invito a que te acerques a ese lado,
A que te asomes y a que veas tu rostro en él.
Un rostro que hoy está agradecido.
Una persona que hoy agradece.
Observa bien cómo te ves,
Sin juicios.
Dime,
¿qué es lo primero que te ha llegado?
Eso que te has dicho nada más verte ahí es lo que hoy tienes que trabajar.
Es con lo que hoy tienes que aprender.
Tienes que avanzar.
Todo sin juicios,
Desde el amor y el agradecimiento.
Si necesitas conversar contigo en este momento,
Adelante.
No te juzgues por lo que te digas y perdónate.
Dile a tu mente inconsciente que te traiga un mensaje de aquello que necesitas hoy.
Y dile a ese lado que te lo ofrezca,
Con las nubes,
Con ese mensaje.
Recíbelo,
Acéptalo.
Y con este mensaje te invito a que vayas a ese lugar del principio,
A ese lugar de agradecimiento.
Y vayas con ese mensaje y que te sientas aún más agradecida por recibir ese mensaje de hoy.
Y con este mensaje te invito a que nuevamente prestes atención a tu respiración,
A que sientas como el aire entra y sale por tu nariz.
En cómo tu pecho se hincha y se deshincha.
Y te invito a despertar suavemente a tu cuerpo de este leve letargo.
Comenzando por los pies,
Los tobillos,
Piernas,
Rodillas,
Gluteos,
Cadera,
Espalda,
Hombros,
Brazos,
Codos,
Manos,
Cuello,
Cabeza,
Mejillas.
Y cuando estés preparado,
Preparada,
Dibuja una sonrisa y abre lentamente tus ojos.
Bienvenidos,
Bienvenidas.
Conoce a tu maestro
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