
Descubriendo tu Propia Naturaleza
Descubriendo tu propia naturaleza, ha sido el título que le he dado a esta visualización. El texto pertenece a Luis Bueno el cual muy amablemente me ha permitido utilizar su texto para esta grabación que he realizado desde mi máximo respeto y cariño. No quería que algo tan mágico no fuese compartido al mundo y que pudieses disfrutar de ello.
Transcripción
Aquí y ahora,
Nada que hacer,
Ningún sitio donde ir.
Te voy a invitar a que busques una posición cómoda,
A que te des permiso para ir ajustando tu posición y encontrar la más adecuada,
Donde simplemente tu cuerpo te pueda acompañar.
Incluso puedes cerrar tus ojos a tu propio ritmo o mantenerlos abiertos si así lo deseas.
Lo importante es que te invites desde tu cuerpo a crear un espacio de acogida,
Casi como si tu cuerpo empezara a ser un lugar de acuno,
De encuentro,
Tranquilo,
Donde no necesitas forzar nada,
No necesitas exigirte nada.
Esta vez ni siquiera necesitas pretender nada,
Sino tan solo permitir.
Eso es,
Permitir que todo tu cuerpo en este instante junto a ti,
Vaya brindándote la oportunidad de estar aquí,
Con suavidad,
Contigo.
Y mientras tu cuerpo va acomodándose externa e internamente,
Tal vez también puedas empezar a darte cuenta de tu respiración,
A darte cuenta de cómo permanentemente y de forma natural,
Tu cuerpo está soltando para dejar ir y abriendo espacio para recibir de nuevo.
Casi como en una danza suave,
Casi como en un vaivén,
Soltar y tomar.
Tu cuerpo sabe respirar,
De hecho tu cuerpo sabe tantas cosas de ti,
Que quizá este es un momento adecuado para que tu cuerpo,
Tu respiración y tú os concedáis este espacio para comenzar a caminar.
Y puedes así dejarte ir,
De una forma tranquila y sencilla,
A una pradera,
A un valle,
Donde puedes imaginarte a ti mismo,
A ti misma caminando tranquila.
Quizá no hay una meta o un destino,
Pero sí sabes que hay algo dentro de ti,
Invitándote a un nuevo paso,
Y no necesitas que sea un paso heroico o especial,
Quizá tan solo ese sencillo paso que ahora puedes concederte.
Y tal vez una parte esté escuchando mis palabras,
Mientras otra parte,
Segura y tranquila,
Va en esa pradera sintiendo el contacto con la naturaleza que hay alrededor.
Quizá puedes alzar la vista y darte cuenta de todo eso que está ahí,
Ese cielo o ese horizonte.
Quizá puedes incluso aprovechar esta oportunidad para mirar de forma distinta.
Tú sabes contemplar el rostro de la vida,
Y quizá te vengan recuerdos de cuántas veces tú has mirado,
Queriendo añadir ese color,
Ese matiz o esa línea que hacía que el paisaje que se brindaba frente a ti,
Desde un rostro o desde un cuerpo,
Se mostrara aún con más belleza.
Muy bien,
Y desde ahí te vas dando cuenta de que tu mirada también puede embellecer,
Y eso te ilusiona a seguir caminando.
Esta vez no necesitas demostrar nada,
Sino tan solo mostrarte a ti mismo,
A ti misma,
Porque esta vez no es un examen para probar,
Sino una oportunidad de probar este viaje,
Que es un regalo.
Y quizá,
Alzando un poco la vista,
Descubres unos pasos más allá,
Un lugar lleno de color,
Y con curiosidad y también con ganas,
Puedes decidir acercarte suavemente.
Tú sabes que hay una parte de ti que ahora tiene intenciones profundas,
También de acercarte suavemente,
Quizá consciente o inconscientemente,
A espacios nuevos,
¡eso es!
Y desde ahí te acercas a ese lugar que desde el color ha atraído tu atención,
Y de repente te descubres en un jardín,
Un jardín en medio de ese valle,
Con flores de tantos colores distintos,
De tantas formas distintas,
Y te sientes atraído,
Atraído por una,
Cuando de repente descubres otras que unos pasos más allá también te invitan a ser contempladas,
Y algo dentro de ti,
Y que quizá te recuerda que ninguna flor se ha exigido un número de pétalos,
Ninguna flor se ha forzado a tener una u otra altura,
Ninguna de ellas ha querido competir o vencer a las que estaban alrededor,
Tan sólo respondían a su propia condición y naturaleza,
Y siendo tanta curiosidad por saber,
¿qué te está diciendo ahora tu propia condición,
Tu propia naturaleza,
La que te está invitando a tu propio jardín interior?
Y es como si cada una de estas palabras fuera una lluvia fina y amable que acaricia,
Envuelve y también invita a escuchar eso que está en ti,
Y descubres que una flor se ha ido un poco más allá,
Quizá mostrando su propia confianza en sí misma,
Y algunas otras se han agrupado en el jardín eligiendo compartir,
Quizá alguna incluso entre unas zarzas ha sabido encontrar su espacio de calma y seguridad,
Es tan sorprendente descubrir cuántas formas distintas hay de ser flor,
De ser naturaleza,
De ser,
Tú también estás ahí,
Incluso recordándote que si alguien te contempla desde el cielo,
Casi serías una flor más en ese espacio,
Permitiéndote tus propios colores,
Atendiendo tu propia llamada,
Descubriendo la fragancia que te habita,
Y quizá tu mente consciente y tu mente inconsciente están ahora escuchando y escuchándote,
Atendiendo y atendiéndote desde un lugar seguro,
Y es posible que desde esta seguridad,
Tú decidas desde tu propia naturaleza elegir hoy qué tipo de flor quieres ser,
Desde dónde quieres mostrar,
Recordando que no hay nada que demostrar,
Tan sólo ser tú,
Escuchando tu savia interior que te alimenta,
Y quizá por un instante te sientes totalmente parte de ese jardín,
Que a su vez no es más que una parte profunda de ti,
Y tal vez descubres que hoy te has vuelto a mirar como cuando relees un libro,
O como cuando ves de nuevo una fotografía,
Prestándote esa atención,
A ti,
A tu propia naturaleza,
Y así,
Sabiendo que esta vez ya no necesitas hacer,
Sino permitirte ser como cualquier otra flor,
Sabiendo que esta vez el acierto es simplemente concederte la oportunidad,
Puedes recordarte el tipo de flor que tú has elegido ahora para ti,
Consciente o inconscientemente,
E incluso sentir la gratitud profunda hacia ti mismo,
Por haber descubierto que había cosas de ti,
Que quizá no te habías concedido observar.
Eso es,
Y dentro de un momento,
Cuando salgas de este espacio,
Una parte tuya profunda seguirá nutriendo ese jardín interior,
Y atendiendo de un modo especial a esa flor,
Que desde su color,
Desde su naturaleza,
Desde su presencia y esencia,
Es capaz de ir aromatizando el mundo,
Y así,
Y dejando que todo esto te acompañe,
Casi como la facilidad de un sueño,
Casi como una caricia,
Que va mucho más allá de este espacio,
Puedes ir lentamente y con suavidad empezando a mover los dedos de tus manos y de tus pies,
Sabiendo que algo profundo ha sido plantado en ti,
Y que tú puedes seguir cuidándolo,
Mientras vas girando con amabilidad tu cabeza,
En un sentido y en otro,
Tragando también con suavidad saliva,
Si es que es necesario,
Para que cuando sea adecuado para ti,
Y con la misma ternura con la que contemplabas ese jardín,
Puedas ir abriendo estos ojos nuevos,
Como cuando regresas de un viaje o un sueño profundo,
Revitalizante y muy saludable,
Para reorientarte de nuevo y con amabilidad,
A la aquí y a la ahora,
Que tengas un bonito día.
Conoce a tu maestro
4.6 (48)
Reseñas Recientes
More from Vicky Moraleda
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
