
Viaje hacia la Calma y la Alegría: Tu Piscina Turquesa
Si te apetece conectar con la alegría y la calma en tu día a día. Y cuando estás pasando por un momento complicado —o acabas de atravesarlo— puede costar conectar con la energía de la alegría, y es lo más normal. Nuestro sistema se acostumbra y toma ese camino como rumbo fijo. Por eso, en esta visualización haremos un pequeño viaje para que puedas reconectar sutilmente, sin forzar, con esa chispa que está en tu interior y que poco a poco seguirá floreciendo. Gracias por estar. Music by mildrelaxation-endless-by-prabajithk from Pixabay
Transcripción
Hoy te traigo una meditación muy especial.
Adopta una postura cómoda.
Y ahora cierra los ojos suavemente.
Toma una respiración profunda por la nariz.
Y exhala despacio por la boca.
Soltando cualquier tensión.
Deja que tu cuerpo se asiente donde estás.
Hoy te invito a realizar un viaje.
Que te lleva más allá de lo cotidiano.
Imagina que te encuentras en un espacio seguro.
Fuera del tiempo.
Frente a ti.
Aparece una gema brillante y un hermoso color dorado.
Es una gema protectora.
Luminosa.
Tiene un halo de luz que la rodea.
Te vas acercando al espacio.
Y se abre una puerta que te invita a entrar.
Sientes una profunda sensación de calma.
Y una alegría muy sutil que empieza a despertar en tu interior.
Este espacio que te espera.
Es de puro amor.
Gratitud.
Y bienestar.
Entras en la gema.
Y de pronto el color dorado se transforma en un tono mucho más suave.
Casi como la arena.
Es un ambiente sumamente agradable.
Sientes la calidez de esta luz envolviéndote.
Toma una respiración profunda por la nariz.
Y exhala despacio por la boca.
Disfruta del placer de estar aquí.
Ahora la esfera se abre.
Y frente a ti hay un camino.
Un camino de arena dorada que brilla con suavidad.
Cada paso que das.
Te hace sentir una gran ligereza.
Como si el peso que llevas se fuera quedando atrás.
En tu pecho.
Despierta una chispa de ilusión.
Una sensación agradable.
De intriga.
Por saber a dónde te lleva este camino.
¿Y sabes dónde llega?
Al final del camino te encuentras con un lugar precioso.
Ante una gran piscina de un color turquesa que te invita a entrar.
El agua está en total tranquilidad.
Decides entrar en ella poco a poco.
Sintiendo como esa frescura agradable.
Va envolviendo todo tu cuerpo.
Una sonrisa natural aparece en tu rostro.
Y sin pensarlo,
Te deja llevar por el agua.
Te suspendes.
Permites que el agua te sostenga por completo.
Sientes la inmensa alegría de flotar.
De experimentar total libertad.
Te envuelve una sensación de querer jugar con el agua.
Mueve tus brazos suavemente.
Y notas como el agua te sostiene.
Es como un balanceo suave.
Que despierta a cada célula de tu ser.
Con una energía radiante y feliz.
La alegría te envuelve.
La calma te mece.
Y experimentas un bienestar real.
Permanece flotando todo el tiempo que necesites.
Esta piscina es solo para ti.
Y tu gema dorada te espera cuando quieras volver a casa.
Cuando sientas que es el momento.
Sal de la piscina.
Se secas con una toalla que está preparada para ti.
Y regresas por el camino dorado.
Llegas de nuevo a tu gema.
Y realizas el viaje de regreso a casa.
Se abre la gema.
Y estás en tu hogar.
Cuando tu cuerpo te lo pida.
Muévete ligeramente.
Los pies.
Las manos.
Les hombros.
Y cuando lo desees.
Abre los ojos.
Esta alegría la tendrás siempre disponible en tu piscina turquesa.
Y puedes volver a ella siempre que lo necesites.
Gracias por compartir este viaje conmigo.
Recuerda.
Respira.
Estás en casa.
Conoce a tu maestro
5.0 (30)
