
004 Padre Nuestro, Pedimos Amor Divino
El amor divino es un don que nos ayuda a amar humanamnete en plenitud. Lo pedimos como bendición En este tiempo de pandemia volver a meditar las cosas esenciales de la fe es imperioso. Para encontrar lo profundo de aquello que nos transforma en creyentes y nos hace caminar en la vida con esperanza.
Transcripción
Porque es el tiempo para dejar que la fe pueda iluminar nuestra vida.
Desde este instante presentamos la Hora de la Pasión con el Padre Fabián Castro.
Buenas y santas queridos hermanos,
Volvemos a encontrarnos en la Hora de la Pasión.
Este intento de poder tratar de entender y comprender la palabra de Dios desde el Catecismo de la Iglesia Católica para que vaya iluminando nuestra vida,
Nuestras necesidades,
Para que vaya tocando lo profundo de nuestro corazón y de nuestra conciencia frente a este momento,
Momento tan especial que estamos viviendo como argentinos,
Movimiento también que estamos viviendo como humanos,
Frente a esta pasión que significa una pandemia,
La capacidad de poder llenarnos del amor de Dios,
Llenarnos de la esperanza cristiana,
Llenarnos en definitiva de aquello que no pasa,
De la única certeza que nosotros tenemos que es Dios,
El Dios vivo,
El Dios creador,
El Dios que nos ha rescatado por la sangre de su Hijo,
El Dios que tiene para nosotros abiertas las casas de la eternidad para que la aventura que comenzamos aquí en nuestro caminar por la tierra tenga un destino de felicidad para aquel que desea entrar justamente en esa casa.
Y en este tiempo queremos tratar de meditar sobre la oración que Jesús nos enseñó el Padre Nuestro,
Fruto de una petición de los apóstoles como nos cuenta el Evangelio de Lucas,
Señor enseña nos a orar y entonces Jesús les enseña esta oración que más que una fórmula con palabras lindas o con palabras memotécnicas es la misma esencia de su mensaje,
Ahí está todo lo que nosotros como humanos podemos desear,
Todo aquello que como cristianos podemos aspirar.
El Padre Nuestro en ese sentido como oración es regla de vida y es luz para el caminar también por la vida,
Por eso desde el comienzo la comunidad cristiana lo rezaba tres veces al día,
A la mañana,
Al mediodía y a la noche como signo justamente de su pertenencia y de su confianza al Dios vivo.
Vamos a dejar entonces en el día de hoy que la primera de las bendiciones que le pedimos,
La bendición de la vida divina también caiga sobre nosotros y nos llene no solamente de fe que pedíamos en el programa anterior sino también de esperanza y caridad.
Un ciclo de programas para mirar lo que nos toca vivir desde el mejor prisma,
El de la esperanza.
Decíamos que en el Padre Nuestro le pedimos al Señor cuatro grandes bendiciones para nuestra vida,
Se la pedimos como hijos y como comunidad,
Por eso decimos Padre Nuestro y la primera de esas bendiciones es la vida divina,
La vida de la gracia,
La vida de Dios en nosotros.
El regalo podemos decir así de ser divinizados por su presencia no porque nos transformamos en Dios sino porque el Señor nos eleva a estar en contacto con él y entonces quedamos como llenos de su fuerza y llenos de su poder.
De esa misma manera también el hecho de recibir luego de Pentecostés la gracia del Espíritu Santo nos transforma a nosotros en templos de la vida de Dios en el corazón y le pedimos justamente en el Padre Nuestro que se vaya aumentando eso que comenzó para nosotros en el bautismo,
Que se sembró en nuestro corazón como una semilla y que con nuestra expectativa y nuestras buenas obras tiene que ir creciendo y creciendo constantemente.
En este pedir la bendición de la vida teologal,
De las virtudes teologales,
De la vida divina en nosotros tenemos estas tres primeras peticiones que las juntamos en una sola en la cual le pedimos al Señor santificado sea tu nombre como recordamos ayer y allí en ese nombre que nos da,
Que nos transforma,
Nombre que es su presencia,
Nombre que es revelación y ha sido manifestado,
Que aumente en nosotros esa fuerza interior,
Esa vida divina en nosotros que es la fe,
La fe como don que viene de lo alto.
Pero después enseguida hacemos la segunda petición de esta bendici��n que venga tu reino,
Que venga tu reino,
El reino,
El reino de Dios.
A veces yo creo que no somos conscientes los católicos cada vez que rezamos este pedido de esta bendición divina del reino de Dios que venga,
Que no terminamos de dimensionar exactamente qué es lo que estamos pidiendo.
Yo creo que si lo dimensionamos más de uno se asustaría de lo que está pidiendo.
¿Por qué?
En primer lugar el reino de Dios ha sido la gran proclamación y la gran enseñanza de nuestro Señor Jesucristo.
Comienza su vida pública,
Nos dice el Evangelio de Marcos,
El capítulo primero,
Versículo 14.
El tiempo se ha cumplido,
El reino de Dios está cerca,
Conviértanse y crean en la buena noticia.
Cristo ha venido y ha predicado el reino de Dios.
¿Y qué significa el reino de Dios?
Jesús tuvo que tener mucho cuidado con esta expresión por lo que estaba en la mentalidad de algunos de la época también,
De la mayoría de sus apóstoles que no estaban al margen justamente de la cultura judía y estaban esperando un mesías triunfante,
Un rey,
Un rey que sea terrenal,
Un rey que tenga poder por las armas,
Que sepa conquistar y dominar la tierra,
Hacer de Israel un pueblo libre y a partir de esa libertad hacerlo crecer de tal manera que sea el gran imperio,
Que sustituya al imperio romano,
Al antiguo imperio griego,
Al imperio de Asiria,
Al imperio de los babilónicos,
Al imperio de los egipcios,
A los grandes potencias del mundo para transformarse en el reino del señor,
En el reino de Dios.
Y Jesús habla de ese reino de Dios,
Hay veces Mateo sobre todo nos trae la expresión como para entender que en la mente de Jesús había otra cosa y habla de el reino de los cielos.
A los apóstoles les costó un poquito entender este tema,
Lo comenzaron a entender recién en Pentecostés con la difusión del espíritu y ahí descubrieron que el reino de Dios no era un reino temporal sino que lo importante no era la palabra reino sino la palabra Dios,
Que era el significante principal.
Reino lo que hacía era tratar de explicar y hacernos entender acerca de esa presencia de lo divino,
Esa presencia de Dios que uno tenía que ver.
El catecismo en el número 2816 habla de este término reino que en griego se dice basileia y dice que se puede traducir de tres maneras,
Se puede traducir por realeza,
Realeza que es un nombre abstracto,
Como reino que es un nombre concreto o reinado,
De reinar,
El nombre o acción.
La realeza vendría a ser esa familia de David,
La nobleza,
El reino sería lugar y la tercera es reinado de reinar,
Que no tiene que ver con una sangre,
Con un antepasado humano,
Que no tiene que ver con un lugar,
Con un lugar concreto geográfico sino que tiene que ver con una potencia divina que se manifiesta como tal y se la acepta como tal.
Es el reinado de Dios y el reinado de Dios no es tanto en la estructura humana sino en el corazón humano,
En el corazón del hombre.
Jesús predica el reino de Dios y es un reino que no empieza por la masa,
Por el pueblo,
Por la conversión de todos sino por la conversión de los individuos,
El corazón del individuo transformado por la presencia de Dios,
El corazón del individuo,
De la persona donde reina a Dios,
Ese germen de vida nueva también en la sociedad y entonces la sociedad tiene que cambiar.
Pablo VI tenía una expresión muy linda cuando hablaba de la evangelización,
Dice que el anuncio del evangelio no tiene que ver con el cambio de las estructuras del reino sino sobre todo con el cambio de los corazones,
Cuando cambian los corazones cambian las estructuras y Jesús está anunciando justamente ese reinado de Dios.
Por eso los apóstoles entendieron esta expresión cuando vino el que traía el reinado de Dios que es el Espíritu Santo,
Que se transforma en Señor del corazón,
En maestro interior,
En el que da la luz,
El que ayuda a descubrir lo bueno y lo malo,
El que ayuda a convertirse,
El que ayuda a crecer como creyente,
Como cristiano,
Como comunidad católica en todo momento.
Sin efusión del espíritu no hay reinado de Dios en el corazón del ser humano y sin reinado de Dios en el corazón humano no hay estructuras humanas llenas llenas de Dios.
Va por ese lado justamente,
Va por ese lado y Jesús anuncia un reino que ya está viniendo,
Ya está entre nosotros pero que todavía no va a llegar a su plenitud.
Llegará a su plenitud al final de los tiempos cuando el Hijo le entregue al Padre su reino y Dios sea todo en todos.
Por eso este reino que vamos haciendo crecer nosotros como levadura en la masa en nuestros corazones es un reino que será definitivo y pleno en el final de los tiempos.
Cuando decimos venga tu reino estamos diciendo dos cosas.
En primer lugar reina Señor en mi corazón,
Reina Señor en mi vida,
Reina Señor en mi comunidad católica pero también estamos diciendo esto otro que a lo mejor nos da miedito cuando tomamos conciencia porque le decimos al Señor que venga Señor tu reino y tu reino vendrá al final de los tiempos por lo tanto que se acaben los tiempos para que tu plenitud sea plenitud en todos.
En cierta manera podemos decir así para darnos cuenta con esta oración estamos pidiendo el fin del mundo.
En los momentos en que el mundo cree perder todo lo que tenía como valioso sale a la luz lo esencial,
Lo que de verdad importa.
Seguimos escuchando la hora de la pasión con el padre Fabián Castro.
Así que con el venga a nosotros tu reino estamos pidiendo que se venga el fin del mundo y ahí se me asustó más de uno o no se me asustaron con lo que acabo de decir sí porque a veces vemos esto como lo final y no es que pedimos nosotros Señor este mundo es una porquería está lleno de miseria mira todo lo que viene lo que pasa vení rápido que se termine este mundo para que se acabe la pobredumbre no nos pedimos eso los católicos.
En primer lugar porque el Señor a nosotros nos puso para transformar el mundo para que este mundo sea mejor para que las estructuras sean mejores esa es nuestra tarea y esa es nuestra misión cuando desertamos de la construcción del mundo no podemos ser en verdad creyentes los obispos allá a fines del milenio pasado a fin de siglo los obispos de argentina dijeron algo muy interesante aquel que huye de la ciudad de la ciudad terrena no puede ser ciudadano del cielo y es así si no queremos construir este mundo no vamos a ser ciudadanos de el mundo que se viene por eso que la pandemia no sea para mirar las maldades y los pecados y ver cómo los otros son una gente mala y podrida y han generado todo este tema y el castigo de Dios frente a eso y el juicio que ya se está viniendo y bueno todas esas cosas que seguramente están escuchando en más de un exaltado por ahí y que yo no lo estoy diciendo bueno primer lugar pedimos que venga tu reino doble pedido decíamos no doble doble pedido doble pedido que es el reinado de Dios en el corazón y esa plenitud porque esa plenitud forma parte del camino final de nuestra vida y de nuestra existencia y cuando uno no sabe a dónde va cualquier camino lo lleva ahí por eso nosotros tenemos que tener el gps seguro el final del camino es esto el reino de Dios la casa del padre la vida eterna el cielo como le querramos decir y entonces cuando yo tengo la mirada puesta en lo de final en lo definitivo entonces toda mi vida adquiere sentido y todas mis obras también adquieren sentido porque no es lo mismo ser bueno y ser malo si yo espero o no espero lo que se viene y recompensa y la palabrita clave es la que acabo de decir espero espero porque nosotros tenemos esperanza esperanza de la venida de cristo esperanza de que venga con él la plenitud del reino de los cielos por ejemplo podemos citar la carta de pablo a tito el capítulo 2 el versículo 13 el 12 habla la gracia de dios nos enseña rechazar la impiedad los deseos mundanos para vivir la vida presente con sobriedad justicia y piedad y entonces el 13 dice mientras aguardamos la feliz esperanza y la manifestación de la gloria de nuestro gran dios y salvador cristo jesús mientras vivimos vivimos en sobriedad justicia y piedad dice pablo tratamos de vivir bien pero tenemos esa esperanza de nuestro destino final aguardamos esa feliz esperanza esa manifestación final esa gloria del gran dios y salvador cristo jesús es el que se está viniendo nadie sabe ni el día ni la hora pero se está viniendo y los cristianos no tenemos que tener miedo porque tenemos certeza hemos sido salvados por cristo en el bautismo hemos sido renovados y ya tenemos el reino de dios en nuestro corazón si caemos y pecamos tenemos la confesión para restaurar nuestro corazón de tal manera de tener el vestido de fiesta como dice esa parábola para entrar en la casa en la en el banquete en la fiesta de casamiento del hijo del rey entonces no nosotros no tenemos miedo sino que tenemos esperanza y la esperanza es la segunda parte de la vida divina que pedimos nosotros como bendición la esperanza como virtud como fuerza interior funciona igual que un motor es como nuestro motorcito interior que nos ayuda a caminar la esperanza nos da fuerza fuerza para marchar nos da fuerza sobrenatural uno tiene la experiencia de ver de hacer nunca la caminé completa hice algunos tramos y he ayudado de muchas maneras en la peregrinación hace en camparaná 90 kilómetros desde la ermita al santuario y cuando llegan momentos en los cuales el cuerpo no da más o porque los pies están apoyados y vendados o porque hace frío a la noche o porque hace calor a la tarde y cuando ya las fuerzas le están diciendo ya está ya cumpliste basta sin embargo hay como una fuerza interior y en el peregrino hay una mirada en la meta el santuario y voy a llegar al santuario espero llegar al santuario esa es mi meta el santuario y entonces con esa esperanza como meta tenemos renovamos el motor y la fuerza para dar otro paso para dar otro paso para dar otro paso y cuantito nos demos la cuenta estamos entrando justamente en el santuario por eso nosotros pedimos esperanza que venga a tu reino o tu reinado ya en mi corazón señor pero que también venga a mí tu reino y yo quiero tener esa esperanza del reino y tener la señor de una manera viva constante en mi corazón porque necesito no bajar los brazos no desanimarme no ir detrás de promesas de este mundo que son para hoy y que mañana ya no están necesito tener la mirada puesta en lo final en lo definitivo en lo que no va a pasar en lo que es para siempre y eso es tu reino tu reino señor tu reino reino que tiene puerta abierta por la cruz de cristo reino que ya se ha anticipado por la presencia del espíritu santo en mi corazón y en mi vida reino señor que me anima y me anima a caminar y que me anima a caminar esta es la segunda parte de esta bendición que pedimos desde lo alto así como cuando hablamos de santificado sea tu nombre pedimos crecer en la fe cuando rezamos que venga a tu reino le pedimos al señor crecer en la esperanza no desanimarnos sino tener esperanza esperanza que tiene una certeza una palabra que ha sido dada una promesa que ha sido regalada y esa palabra y esa promesa no viene de labios humanos sino que nace de la intimidad misma de la santísima trinidad y allí el padre le dice al hijo anda y prometele y el padre y el hijo les dice al espíritu santo anda y dales aliento para el caminar y nosotros caminamos en esperanza por esa vida de dios que anida nuestro corazón que anida en nuestra vida venga a nosotros tu reino señor porque queremos estar como maría al pie de la cruz estamos escuchando la hora de la pasión junto al padre fabián castro y en esta primera parte del padre nuestro en el cual pedimos la bendición de la vida teologal de la vida divina de parte de dios ya hemos visto esas dos primeras patas del gran trípode de la vida divina por un lado santificado sea tu nombre en el cual pedimos la fe la virtud de la fe la fuerza de la fe por otro lado santificado venga tu reino en el cual pedimos la esperanza la esperanza cristiana la esperanza que nos ayuda a caminar la esperanza que nace de una promesa y de una expectativa de cumplimiento de esa promesa el reino de dios que se está viniendo fe y esperanza y la tercera patita tiene que ver con la caridad con la caridad una expresión y una palabra que tenemos que darle de vuelta el sentido cristiano profundo que tiene esta palabra porque en cierta manera como degradado haber rebajado no en el sentido porque la usamos mal sino porque usamos un poquito de lo que esa palabra significa a veces cuando nosotros pensamos en caridad la tenemos tendemos a relacionar con el limosna con dar algo como lo que me sobra como ese favorcito que le hago te lo hago por caridad como diciendo bueno te lo hago para zafar y por ser vos nada más la palabra caridad es mucho más que una limosna que uno hace de manera forzada o por pura apariencia la palabra caridad caritas en latín significa amor y ese amor no es tanto el amor humano como fuente principal sino sobre todo es el amor divino el amor de dios el amor de caridad es amar con amor de dios vamos a ver un poquitito de qué se trata esto y todo lo que significa ese amar con el amor de dios ha dado muestras en muestras claras así que pedimos también esto no la fe esperanza pero sobre todo ese amor que me mueve para actuar como dios ha actuado como el dios humanado jesús ha actuado en medio de nosotros y entonces se transformar ese amor en fuerza operante y cuando descubrimos esto vemos que una limonista no es amor de caridad para nada para nada incluso la solidaridad humana la filantropía tampoco es caridad como tal pero vamos a tratar un poquitito de ir viendo y pensando a ver por dónde va este tema que está en la tercera parte de esta bendición que se le pide a dios santificado sea tu nombre el tú venga tu reino y en tercer lugar le pedimos hágase tu voluntad la voluntad de dios y pedimos que se cumpla la voluntad de dios y uno tiene que hacerse esta pregunta inmediatamente tratar de entenderlo tratar de comprender saber de qué se trata cuál es la voluntad de dios la voluntad es aquello que la persona quiere hacer qué es lo que quiere dios y pero la voluntad tiene que ver con un firme convencimiento no tiene que ver con los sentimientos hay si yo en este momento siento hacer esto mi voluntad es esto porque yo lo siento no sea tiene que ver con esa convicción yo me doy cuenta que esto está bien que esto es lo bueno y entonces juego todo todo en mí para que esto se pueda hacer eso es la voluntad esa fuerza que mueve y que incluso mueve detrás de proyectos grandes los sentimientos son hasta por ahí nada más y se nos va el sentimiento y se nos van las ganas de hacer no suele pasar no bueno la voluntad va por otro lado entonces nos entramos a preguntar y cuál es la voluntad del padre la voluntad de dios vamos a preguntarle a pablo a pablo cuando le escribió a timoteo la primer carta que le escribió a timoteo en el capítulo 2 versículos 3 y 4 3 y 4 los dos primeros tan interesante no y tiene que ver tal vez con este tiempo dice ante todo te recomiendo que se hagan peticiones oraciones súplicas elecciones gracias por todos los hombres por los soberanos y por todas las autoridades para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad y llevar una vida piadosa y digna esto está interesante y algo que no debemos olvidar nunca los católicos de hacer orar por nuestras autoridades y es algo que estamos haciendo ahora y pero en todo momento hay que hacerlo y si el presidente el gobernador el intendente que son autoridades no son de mi partido político entonces voy a rezar voy a rezar porque son autoridades y pablo nos dice por los soberanos y todas las autoridades para que podamos disfrutar de paz y tranquilidad y llevar una vida piadosa y digna el versículo 13 después de hablar de esta oración dice esto es bueno y agradable a dios nuestro salvador porque porque él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad esa paz y esa tranquilidad que pide pablo es para que tengamos una vida piadosa y digna y esto es lo que agrada a dios y la gran manifestación la voluntad de dios cuál es que todos se salven la salvación es poder entrar a lo que pedíamos en la petición en la anterior de esta bendición venga nosotros tu reino la salvación es entrar en el reino y entrar como hijo bendecido y no como hijo maldecido opuesto a un lado porque existe el cielo y el infierno y el que entra al infierno al final no se salva se condena la voluntad de dios no es que haya condenados la voluntad de dios es que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad que lleguen al conocimiento de la verdad a la plenitud de la verdad y la verdad es dios y esa salvación que sea para todos no es para algunos para todos y eso es lo que hace justamente nuestro señor jesucristo nos viene a revelar nos viene a revelar esa voluntad que viene de parte de dios en la carta a los efesios que citábamos ayer nos habla justamente cuál es la acción de jesús y la acción del espíritu santo dice él nos hizo conocer el misterio de su voluntad conforme al designio misericordioso que estableció de antemano en cristo para que se cumplieran la plenitud de los tiempos reunir todas las cosas las del cielo y de la tierra bajo un solo jefe que es cristo por ahí nos dicen que somos medio totalitarios los cristianos los católicos y es cierto somos totalitarios no somos nosotros dios es totalitario porque dios quiere a todos eso es totalitarismo no quiere que nadie quede al margen quiere que todos se salven y ese es el totalitarismo y dios quiere que todos entren bajo su amor que todos alcancen la felicidad y eso es lo que nos ha revelado a través de nuestro señor jesucristo y la gran pregunta que nosotros tenemos que hacer ajá y dios quiere que se salven que todos se salven y cómo tenemos que hacer para alcanzar esa salvación que es el deseo de parte de dios hay que hacer algo hay algún camino clarito como para llevar adelante pues bien jesús en el evangelio de juan capítulo 13 versículo 34 nos lo cuenta es el tiempo para iluminar la vida de los otros con el candelabro del amor por eso estamos en la hora de la pasión con el padre fabián castro los seres humanos podemos quedarnos con chiquiteces y con esas chiquiteces y chiruleando por la vida con poco con nada conformándonos o podemos pensar en grande y jesús cuando nos presenta la voluntad del padre esa voluntad de salvación no nos viene con pequeñeces sino que justamente nos dice algo grande nos tira un gran desafío porque confía en nosotros confía en nuestras potencialidades confía en que nosotros podemos hacer más de lo que nosotros mismos creemos que es posible cuando jesús en la última cena está despidiéndose de sus apóstoles tiene un gesto y después les habla a los discípulos empieza a despedirse de los discípulos empieza podemos decir así a dejarle el testamento testamento que fue verbal no lo dejó por escrito pero el testamento lo que él quiere su última voluntad de lo que considera que tiene que ser importante y entonces en ese momento capítulo 13 versículo 34 jesús les dice y en ellos nos dice a cada uno de nosotros los cristianos los católicos a todos los hombres de buena voluntad les doy un mandamiento nuevo amense los unos a los otros así como yo los he amado amense también ustedes los unos a los otros hay una cuestión que forma parte de todas las culturas que no es novedad que en el antiguo testamento también estaba que es el amar a las personas y el amar que es distinto al odiar el amar que significa hacer el bien al otro el amar que en definitiva nos está haciendo crecer y jesús en ese sentido en su despedida invita justamente a amar amense los unos a los otros pero no está diciendo ninguna novedad no le está agregando nada con ese pedido a lo que cualquier gran maestro de vida de espiritualidad cualquier gran filósofo centrado ha dicho a lo largo de los milenios y milenios de vida humana sin embargo dice les doy un mandamiento nuevo y si es lo que se sostiene en distintas culturas cuál es la novedad de este mandamiento la novedad no está en el mandato de amar la novedad está en el espejo que tenemos que tener para imitar en la manera de amar y acá jesús nos pone la vara muy alta los apóstoles en ese momento no lo entendieron nosotros lo entendimos y lo entendemos muy claro y los apóstoles lo entendieron después tres días después ahí les cayó la ficha de lo que jesús les había dicho porque qué dijo jesús amense los unos a los otros así como yo los he amado como yo los he amado ese amor de cristo es el modelo del amor y es el modelo de cristo que es el hijo de dios hecho hombre esa es la caridad el amor de dios en acción y en acción bien concreta y el amor de dios que no queda solamente en palabras o en verdades sino que tiene el gran gesto de amor el gran gesto de caridad el como yo los he amado no es el amor de un milagrero o de un maestro itinerante el como yo los he amado es el amor del crucificado del que da su vida en la cruz por amor nadie se la quita la da porque quiere la da porque te ama porque me ama porque nos ama porque quiere que todos nos salvemos esa es la medida del amor el amor divino y el amor divino del crucificado por eso nosotros tenemos imágenes de jesús crucificado que tanto nos cuestionan nuestros hermanos de evangélico que dicen que somos idólatras porque miramos y eso no señor cuando miramos una cruz estamos recordando el amor con el cual dios nos ama y estamos recordando que estamos llamados a tener justamente ese mismo ese mismo amor y un amor que es un amor que cuesta que no es fácil porque no es poesía lo que hizo jesús en la cruz no es poesía romanticismo violines lo que ocurre en la cruz sino que es la entrega dolorosa y total de este dios que asuma un cuerpo para entregarse desde ese cuerpo por eso él como yo los he amado empiezan tres a entenderlo pedro santiago y juan que no lo entendieron ni jota en ese momento también porque estaban más dormidos que despiertos vamos a ser claros para que vamos a mentir lo entendieron después pero terminaba la cena cantando salmos y se van al huerto de los olivos ahí vendrá después judas que ya se había ido para entregarlo con un beso y jesús le dice a los apóstoles siento tristeza de muerte quédense aquí a velar conmigo lleva tres más adelante pero se entregó a oren para no caer en tentación y se va y se acerca lucas 22 42 el evangelio y ahí nos cuenta lucas después se alejó el 41 después se alejó de ello más o menos la distancia de un tiro de piedra y puesto de rodillas oraba y cuál es la oración padre si quieres aleja de mí este cáliz pero que no se haga mi voluntad sino la tuya que no se haga mi voluntad sino la tuya y esto lo dice en medio de una angustia su sudor era como gotas de sangre que corrían hasta el suelo dice el versículo 44 les costaba lloraba no quería me imagino no lo que es el jesemaní y lo que es el sufrimiento humano de cristo no quiero sufrir quien quiere sufrir y ante la mano el que esté sano y quiere sufrir nadie quiere sufrir y jesús no era enfermo era sano padre si quieres aleja de mí este cáliz no quiero padecer no quiero que venga judas y me de un beso no quiero que estos me abandonen no quiero que pedro me niegue no quiero ser condenado injustamente no quiero ser flagelado no quiero ser coronado de espinas no quiero cargar la cruz no quiero aguantarme la burla de la gente no quiero ser colgado desnudo con clavos no quiero sufrir hasta morir no quiero si es posible aleja de mí este cáliz pero que no se haga mi voluntad sino la tuya amense los unos a los otros como yo los he este es el gran misterio y el gran testamento que cristo nos dijo nos dio el mandamiento del amor y es la voluntad de dios amar y amar hasta las últimas consecuencias en cristo y nosotros le pedimos hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo y se le estamos pidiendo para nosotros y qué consecuencias tiene esto para nuestra vida y así nos encontramos con la voluntad de dios manifestada en nuestro señor jesucristo una voluntad de dios que se cumple en el misterio de la cruz una voluntad de dios que tiene una finalidad una finalidad la carta a los gálatas el capítulo primero el versículo 4 nos dice que nuestro señor jesucristo se entregó por nuestros pecados para librarnos de este mundo perverso conforme a la voluntad de dios nuestro padre se es el misterio grande de la voluntad de dios la entrega de cristo tiene que ver con la voluntad del padre con la voluntad también del hijo que para eso se encarnó y se hizo hombre y es para librarnos de nuestros pecados es decir para borrar la maldad para borrar todo vestigio de maldad en este mundo es un misterio grande el amor hace cosas así el amor no es devolver mal por mal sino devolver bien al mal que es el pecado devolver salvación donde había condenación dar vuelta la taba dar vuelta la historia para que en verdad triunfe lo que corresponde dios y el plan original de dios para con nosotros por eso cuando decimos hágase tu voluntad estamos pidiendo este amor divino y operante de dios en nosotros que se haga tu voluntad y cuál es tu voluntad salvar a la humanidad y tu voluntad es que yo tenga ese amor y obre en ese amor y ya me lo regalaste la voluntad de dios da para hablar más no se nos terminó el tema sino que se nos terminó el tiempo porque el padre pensaba hablar menos y decir más cosas pero dijo menos cosas y habló más ustedes me sabrán perdonar pero nos vamos a volver a encontrar de nuevo y vamos a retomar este tema de la voluntad para entender para entender cómo discernir nosotros la voluntad de dios no en dios que ya lo descubrimos sino en mí cómo hago para descubrir cuál es la voluntad de dios en mí y cómo cómo se manifiesta la voluntad de dios había un viejito de la edad media gordito porque todo como decía él en las carnes blandas está la inteligencia las carnes blandas era su panza decía en chiste y esta persona se llamaba tomás conde de aquino un monje santo tomás de aquino en el cual habla de que hay signos 5 5 signos que manifiestan la voluntad de dios cuáles son bueno dejamos dos temitas ahí picando porque seguirán justamente estos encuentros en los cuales vamos a reflexionar sobre el padre nuestro sobre el catecismo sobre lo que la iglesia nos enseña sobre la revelación de parte de dios quien les habla el padre fabián castro gracias a la edición técnica del padre hernán arismendi hizo esto que se llama la hora de la pasión la hora de la pasión llegó a su fin 60 minutos iluminando lo que nos toca vivir con el prisma de la esperanza hasta nuestro próximo encuentro que será a la misma hora y en radio corazón
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