
Cuento espiritual "El anciano y el bandolero"
Este cuento fue recogido por Ramiro A. Calle en su libro "Cincuenta cuentos para meditar y regalar". Nos hace reflexionar sobre los prejuicios y la importancia de dar un voto de confianza a aquellas personas que nos resultan sospechosas. Mucha gente ha reaccionado positivamente al recibir una nueva oportunidad de hacerlo.
Transcripción
Hola hoy te voy a contar el cuento el anciano y el bandolero un anciano muy religioso viajaba de un monasterio a otro los lomos de una mula el sol era tan implacable y el camino tan largo que sus fuerzas se debilitaron de tal modo que perdió el conocimiento y cayó de la montura pasaba por ahí en esos momentos un bandolero tristemente célebre por sus muchas fechorías pero que al contemplar la situación del viejo se apiadó de él y cogiéndolo entre sus fornidos brazos trató de darle un poco de agua de repente el anciano volvió en sí y enseguida tomó conciencia de que ese hombre era el famoso bandolero por lo que se sintió espantado y comenzó a gritar no no aceptaré ni una gota de agua ya que viniendo de un malhechor como tú seguro está envenenada quieres matarme y robarme mi mula pero no lo conseguirás te equivocas dijo el bandolero mi agua de un manantial pura y fresca y te ayudará a reponerte no no está envenenada créeme anciano adujo factuosamente el bandolero esta agua es muy sana y te dará las fuerzas que ahora necesitas te digo que no la beberé maldito nada bueno puede proceder de ti no probaré ni una sola gota y negándose a beber el extenuado corazón del anciano falló y le sobrevino a la muerte reflexión el antiguo y significativo adagio reza hasta en la nube más oscura hay una hebra de luz la desconfianza sistemática no es una buena consejera cada noche que te acuestas a dormir confías en que despertarás aunque tal vez un día no lo hagas la mente renovada y madura es aquella que no se deja condicionar por modelos prejuicios o patrones vive más en lo que es libre de suspicacias o infundadas sospechas lo que no quiere decir que sea injustificadamente imprudente a menudo todos desarrollamos prejuicios y preconceptos con respecto a otras personas hasta tal punto que no les damos la oportunidad de que nos demuestren su buena fe o disponibilidad si la tienen entonces nos comportamos injustamente y además en último caso nos perjudicamos a nosotros mismos hay que dar un voto de confianza aunque sea desde la adecuada prudencia y así nos la daremos a nosotros mismos no debemos dejarnos influir por ideas dudosas e incluso si se trata de personas que resultan sospechosas por su trayectoria podemos tratar de sopesarlas aunque sin dejar de protegernos muchas personas reaccionaron positivamente en esta vida porque recibieron una nueva oportunidad de hacerlo
Conoce a tu maestro
4.6 (11)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Profesores Relacionados
Trusted by people. It's free.

Get the app
