
Abraza a tu Niño Interior
by Mars Yogi
Abrazar a tu niño interior es reconocer tu historia, amar quien eres y confiar en tu proceso. Te invito a que disfrutes de este instante para estar contigo y sentir esa felicidad que existe en tu corazón (Grabada en vivo). Sat Nam
Transcripción
Empieza a observar tu respiración profundamente,
Y cómo a través de tu respiración empiezas a relajar a tu cuerpo.
Observando el entorno en el que te encuentras,
Sintiendo la temperatura de tu cuerpo,
Y observando a través de tu tercer ojo.
Y así como verdaderamente sueltas,
Sé capaz de escuchar esa armonía en cualquier sonido que escuchas dentro del silencio.
Porque nada lo puedes controlar.
Así que escucha sonidos creados por el hombre,
Y sonidos creados por la madre tierra.
El silencio es uno de los mejores maestros,
Y donde verdaderamente puedes encontrar respuestas.
Hoy nuestra meditación es para abrazar a tu niño interior,
Verdaderamente reconociendo que siempre ha estado ahí.
Sabiendo que te has transformado,
Pero tu alma siempre es la misma.
Porque el día que llegó a este cuerpo,
A este plano,
Ya sabía lo que ibas a vivir.
Así que cada vez profundiza más en tu respiración.
A medida que relajas tu cuerpo,
Sientes esa temperatura que se empieza a elevar.
A medida que respiras,
Abres tu mente,
Observándola desde un punto neutral.
Y a medida que respiras,
Llevas profundamente esa luz que eres a tu corazón.
Sintiendo tú palpitar,
Reconociendo tu existencia.
¿Y qué significa para ti verdaderamente abrazarte,
Y abrazar a tu niño interior?
Así que junta tus palmas al centro de tu corazón en modo de adoración.
Inhalando profundamente,
Exhalando libremente,
Trayendo una intención a tu sesión de este día.
Inhala tu intención,
Exhala y proyectala al universo.
Y hoy iniciamos nuestra sesión entonando el mantra OM.
Siendo esa vibración,
Siendo ese sonido,
Y creando lo que hoy quieres ser en tu vida.
Inhalo.
OM OM Relajo mis palmas al ártil de mis rodillas.
Realiza cualquier movimiento que consideres necesario para que tu cuerpo se encuentre cómodo.
Tus pies,
Tu cadera,
Tu espalda,
Tus hombros,
Tu cuello,
Tu mente.
Llevándose enfoque a tu respiración.
Y como a medida que inhalas ascendiendo,
Sientes toda esa energía que acaricia cada célula,
Tocando cada rincón de tu cuerpo.
Y al exhalar como desciende esa luz divina,
Desde tu mente descendiendo hasta llegar a la raíz,
A la tierra.
Vas a llevar tu palma derecha por debajo de tu axila izquierda y tu mano izquierda por debajo de tu axila derecha.
Abrazando lo más importante de ti mismo que es tu corazón,
Tu existir,
El alma que siempre has sido.
Observa tu respiración,
Escúchala,
Vívela.
Tu corazón expandiéndose,
Viviendo este momento.
Y suavemente en tu tercer ojo,
Vas a visualizar a este hermoso ser que eres tú mismo,
Enfrente de ese espejo.
Y por completo tu cuerpo desnudo,
Observando exactamente quién eres,
Sin ninguna capa de protección.
Sin ninguna capa de protección.
Observa tu cuerpo agradeciendo que es tu templo,
Agradeciendo que cualquier imperfección que tú observas sin que sea una existencia,
Es reflejo de tu historia,
De lo que has vivido.
Observa esa belleza,
Observando tu rostro,
Hasta llegar a lo más hermoso tu mirada.
Observa verdaderamente esa pupila,
Observa los colores,
Las texturas,
Las formas de tu ojo.
Y cómo en este se encuentra el universo,
Una vida infinita.
Así que yéndose a lo más profundo,
Ese punto oscuro,
Relaja tu abdomen,
Relaja tu corazón.
Y perdiéndote en esa inmensidad,
Siente cuando estabas en el vientre de tu madre.
Cómo de ese universo,
Ese punto oscuro que has observado,
Elegiste tu primer hogar,
El vientre de tu madre.
Relaja tu abdomen y familiarízate con esa sensación de estar en ese punto.
En esa respiración,
Flotando en el agua,
Empezando a crear tu cuerpo.
Y cómo de manera inmediata te estabas llenando de todo ese prana,
De esa energía vital,
De la madre divina expresándose en tu madre.
Escuchando los sonidos,
Sintiéndose a paz infinita,
Sencillamente viviendo el momento presente.
Cómo poco a poco empiezas a crecer en este hermoso hogar,
Donde te sientes protegido,
Vivo,
En paz.
Escuchas los sonidos de los seres humanos,
Escuchas cualquier sonido admirándolo como una manifestación,
Una expresión de la vida.
Y así suavemente llega ese momento en el que das tu primer aliento,
En el que respiras profundamente para familiarizarte con tu cuerpo.
Y sin observar,
Sientes.
Sientes la energía de tu padre y de tu madre,
Aquellos maestros que te han dado la vida.
Sientes ese amor,
Esa bendición,
El ser,
La vida.
Y así suavemente ese vínculo que empiezas a generar con tus raíces,
Sintiendo toda esa energía como fuente de tu corazón.
Con tus raíces.
Sintiendo toda esa energía como fluye a lo largo de tus piernas,
Tus glúteos.
Esa belleza de cómo poco a poco empiezas a crecer.
A observar esa mágica transformación en tu cuerpo,
En tus movimientos,
En los sonidos que pronuncias.
Y verdaderamente cómo el observador siempre ha existido desde que elegiste este plano.
No necesitabas externar una opinión para observar y sentirte.
Y así como en un momento,
Tan solo en un momento,
Una respiración,
Te encuentras jugando a la naturaleza.
Despertando esa curiosidad,
Tocando la tierra,
Disfrutando el agua,
Observando el sol,
Sintiendo el aire.
Sencillamente sonriendo.
Así que en este momento,
Observa ese momento que recuerdas sintiéndote feliz,
Pleno,
Libre.
Ese momento que puedas estar acompañado de alguien o acompañado de ti mismo.
Ese momento en el que no existe ningún tipo de miedo,
Ninguna preocupación y por supuesto tampoco el tiempo.
Porque tan solo estás viviendo ese increíble momento de la vida.
Como sin miedo expresas el amor que eres,
Que sientes.
Abrazando a los seres,
Jugando,
Siendo.
Y como tan solo en una respiración te encuentras ante el espejo.
Tu cuerpo se ha transformado,
Estás creciendo.
Tu sexualidad se está manifestando.
Ese hermoso elemento agua que hace que te familiarices con tus emociones y que empieces a observar cada vez más y más tus relaciones.
Observa esos cambios que se presentan en tus órganos sexuales,
En tu cuerpo.
Y como empiezas a sentir tal vez la duda.
Empiezas a sentir que la vida se empieza a transformar.
Y como tan solo en una respiración observas tu físico diferente.
La primera manifestación del Ego.
Pero como sintiendo y relajando tu abdomen en este momento,
Observas que el Ego no te apanicó.
Sencillamente lo abrazaste,
Empezando a recorrer ese camino para saber quién eres.
Agradeciendo esa transformación que empiezas a vivir en tu mente,
En tu cuerpo.
Y sintiendo ese fuego que te impulsa para conocerte.
Recordándonos este instante de aquellos momentos que empezabas a compartir desde la diversión con tus amistades.
El momento en el que estabas en la escuela.
El momento en el que te hacías sentir feliz y también con cierta incertidumbre.
Y así suavemente,
Respirando conscientemente en este instante.
En tan solo una respiración más,
Te encuentras ya un poco más adulto.
De 18 años,
Te encuentras más adulto.
De 18 años,
Sonriendo.
Sintiendo que comes el mundo.
Esa hermosa sensación de independencia.
De sentirte dueño del mundo.
De sentirte dueño de tu vida.
De sentir tu esencia.
Y empiezas a observar esa transformación en tus pensamientos,
En tus decisiones.
En todo lo que te hace ser quien eres.
Y así suavemente,
Empiezas a ver más esos cambios.
En tus preferencias.
En tus estudios.
En tu trabajo.
En tus salidas.
Con tu familia.
En pareja.
Con el todo.
Empezando a observar esos momentos que verdaderamente disfrutas desde el ser.
Desde ese niño que se sigue presentando.
En sentir esos nervios la primera vez que te enamoras.
En sentir esos nervios la primera vez que trabajas.
En sentir esos nervios la primera vez que confías en ti y no pones duda.
Y tan solo,
En cada uno de esos hermosos capítulos,
Que sigues sintiendo esa luz,
Ese amor,
Esa verdad.
Porque aunque sigas queriendo,
Abrazas al ego.
Y te das esa hermosa oportunidad de abrazar a tu niño,
A ese ser.
Y así poco a poco,
Salga como te encuentras en este instante.
¿Quién eres este día?
Porque la envoltura no importa.
Tu alma está ahí adentro.
Ahí en tu corazón.
En tu mente.
En tu corazón.
Tu alma está ahí adentro.
Ahí en tu corazón.
Y hoy tu rostro sonríe porque es hermoso observar que siempre ha estado ese niño.
Ese niño presente que te escucha,
Que te observa,
Que te impulsa,
Que te admira.
Porque hoy te agradece hasta donde has llegado.
Y hoy has llegado donde te encuentras gracias a que siempre te has escuchado y no has apagado a ese niño.
Así que inhala profundo.
Exhala.
Inhala.
Exhala.
Abrazando tu corazón,
Viendo una luz radiante en tu tercer ojo,
Observa exactamente tu presencia ante este niño o esta niña siendo tú mismo.
Observando cómo se observan.
Sintiendo la energía.
Y mientras abrazas tu pecho,
Abrazas a este niño.
¿Y qué sientes al abrazarte a ti mismo?
Al honrar tu hermosa historia.
Al reconocer tu proceso.
Al ser tu transformación.
Y tan solo escucha lo que este niño hoy te dice.
Y cómo en tu corazón existe esa gratitud profunda.
Este hermoso niño que sigue existiendo en ti,
Que eres tú,
Te agradece.
Agradece tu vida.
Agradece tus elecciones.
Agradece tus caídas.
Agradece el amor.
Agradece sencillamente que estás hoy aquí presente.
Que en tan solo esta respiración te abraces a ti mismo y reconoces quién eres.
Y así suavemente este niño lo empiezas a guardar en tu corazón.
Manteniéndote tú ante la naturaleza.
Sintiéndote inmenso y pequeño.
Y cómo sonríes al ver el cielo.
Y ahí está ese niño.
Siempre.
Curioso.
Creativo.
Amoroso.
Agradecido.
Sano.
Reflejo de la existencia.
Así que mentalmente vas a reconocer siete cualidades,
Atributos de ser quién eres.
Diciéndote mentalmente yo soy.
Yo soy alegre.
Yo soy agradecido.
Yo soy luz.
¿Qué te dice este niño que eres?
Y lo reconoces siete ocasiones.
Inhala profundamente.
Exhala libremente.
Y te vuelves a observar ante ese espejo.
Y suavemente empiezas a vestirte con el amor.
Con esa sutileza.
Con esa entrega.
Y verdaderamente siendo quién eres.
No necesitas máscaras.
No necesitas personajes.
No necesitas ser una etiqueta.
Eres ese niño,
Esa niña,
Curioso,
Creativo,
Feliz,
Agradecido.
Como todos lo somos.
Así que observa exactamente quién eres en este instante.
En el lugar en el que te encuentras.
En tu hogar.
En tu espacio.
Y este hogar en el centro del mundo.
Hoy honrando ser ese niño que se encuentra en su hogar.
Siendo su corazón.
Siendo su casa.
Siendo la madre tierra.
Así que inhala sonriendo.
Exhala agradeciendo.
Regresas tus palmas al centro de tu corazón en modo de adoración.
Agradeciendo que este niño es luz,
Es oscuridad.
Es curioso,
Es paciente.
Es fuerza,
Es debilidad.
Brinda apoyo,
Recibe apoyo.
Y tan solo es esa vida que se convierte en la vida real.
Visualiza esa vida.
La vida que tú hoy eres.
Visualiza tu intención.
Ya es la realidad.
Y que hoy siempre escuches a ese niño.
Pensando menos,
Sintiendo más.
Sobreviviendo menos,
Viviendo más.
Y verdaderamente siendo la luz que eres.
Iluminando tu camino.
Iluminando otras vidas.
Inhalo profundo.
Exhala.
Cerramos entonando OM y Shanti.
Y que cada uno de los Shantis siendo bendición y paz,
Bendiga cada uno de los seres que existimos en este mundo.
Reconociendo que la mejor elección es el amor.
Que cada uno de estos Shantis bendiga cada uno de los hogares.
Para que las familias sean una unión.
Y que el último Shanti ilumine nuestra madre tierra.
Porque siempre es el hogar para cada uno de los niños que somos.
Inhalo.
OM Shanti Shanti Shanti Hare Iyo Te agradeces,
Te sonríes,
Te amas,
Te reconoces.
Y hoy haz algo nuevo en tu vida.
Hoy crea algo nuevo.
Es ese niño,
Esa niña creativa.
Sin miedo,
Sin preocupaciones.
Sencillamente viviendo este momento que es tu vida y te hace sentir feliz.
Eres luz,
Eres amor,
Eres verdad.
Eres tú.
Namaste.
Conoce a tu maestro
4.6 (25)
Reseñas Recientes
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
