
Cambiar los Ritmos
Cuando nos reconocemos por nuestro ritmo de vida, sentimos una enorme presión por mantenerlo, aún cuando las circunstancias nos lo pongan difícil. Eres la fuerte, eres la alegre, eres la ecuánime... y si hoy no tengo ganas de bailar? y si hoy no tengo fuerza para sostener? No dejamos de ser quienes somos cuando cri cuns tan cial mente cambiamos nuestro ritmo. Escucharlo y aceptarlo es el acto de compasión más sabio que podemos enfrentar. Te invito a vivir esta meditación para abrazar los cambios de ritmo con amor y paciencia.
Transcripción
Hola,
Mi nombre es Cristina y te agradezco de corazón y mente que hayas elegido este audio para acompañar tu práctica del día de hoy.
Para comenzar quisiera pedirte que sueltes todo lo que en este momento física y mentalmente pueda estar ocupando un espacio en ti para que tengas toda la disposición y la disponibilidad de escuchar tu interior,
De conectarte con la respuesta de eso que tienes y que esperas encontrar afuera porque solamente cuando volvemos al origen estaremos en la certeza de saber lo que necesitamos para este momento.
Así que dicho esto te propongo que hagamos tres respiraciones conscientes que nos permitan conectar con el aquí y el ahora,
Con el presente,
Con quienes estamos siendo y dejando de lado todo aquello que no está con nosotros empecemos un momento de calma en el que cualquier interrupción,
Sonido,
Sensación está bienvenido porque nos harán sentir y estar perfectamente en sintonía con lo que ahora necesitamos.
Así que no te agobies y a pesar de haber hecho todo lo posible por estar en un espacio silencioso,
Por alguna razón llegan sensaciones que te hagan moverte o que te interrumpan entre comillas.
Todo es parte de la práctica.
Propondré tres respiraciones profundas en donde la inhalación la haremos en tres tiempos,
Retendremos por dos y exhalaremos en tres.
Si esto es conveniente para ti te invito que lo sigas y si no que escuches qué es lo que podría ser mejor y más productivo.
Iniciamos entonces inhalando en 1,
2,
3,
Retengo en 1,
2,
3,
Exhalo en 1,
2,
3.
Nuevamente inhalo en 1,
2,
3,
Retengo en 1,
2,
Exhalo en 1,
2,
3 y por último inhalo en 1,
2,
3,
Retengo en 1,
2 y exhalo en 1,
2,
3.
Con esta última inhalación profunda voy a soltar todas las tensiones que puedan aparecer en mi cuerpo haciéndome consciente del contacto con la superficie que nos sostiene.
Más que poner la mente en blanco te voy a invitar a que con tus ojos cerrados imagines que tienes una brocha gruesa llena de pintura blanca y con esa brocha empiezas a llenar las paredes o el espacio en el que estás de pintura.
Ahora solamente estás tú,
Tu respiración que ya está en un ritmo natural y espontáneo y vas a imaginar cómo mágicamente todo pierde su peso casi al punto de levitar.
Tus brazos,
Tu cintura,
Tus rodillas,
Inclusive tu cuero cabelludo entran en un estado profundo de relajación en donde solamente tu respiración se hace evidente.
Muchas veces sentimos que si no mantenemos un ritmo constante vamos a dejar de ser,
A dejar de hacer,
Que si hacemos una pausa nos detendremos sin piedad y pasará la vida por enfrente,
Que perderemos el tiempo,
Que nos alejaremos de la posibilidad de alcanzar el éxito porque estamos acostumbrados a medir los resultados que tenemos y más si son materiales en consecuencia de quienes estamos siendo y no es que esto no sea del todo verdad,
Pero cambiar los ritmos y aceptar que no siempre estamos a nuestro 100% es tan humano como compasivo y entonces nos permite realmente entregar y entregarnos consecuente con nuestras posibilidades sin hacernos tanta presión que nos haga daño y sin soltarnos tanto que nos libere de la responsabilidad de vivir.
Imagina que tienes enfrente tuyo dos postes con una distancia aproximada de metro y medio entre uno y otro,
Estos postes dorados son firmes y capaces de sostener.
En uno de esos postes amarras un pedazo de hilo negro y del otro,
La otra punta,
Dejando así una línea recta o un hilo en línea recta templado y tensionado al punto de que pareciera una línea,
Una tabla algo estático.
Intenta visibilizar que de pronto de la nada empiezan a caer unas gotas,
Cada gota ejerce una presión distinta en este hilo y este hilo empieza también a variar en su tensión,
Entonces tiene bajadas,
Luego subidas,
Bajadas y subidas.
Al no resistirse a la presión de las gotas se posibilita el fluir y a pesar de estar sostenido de punta y punta,
Que sigue estando sostenido,
Ya no ves enfrente una línea recta,
Sino que empiezas a ver una curvatura en esas líneas,
Cada gota hace el efecto,
O no el efecto,
Pero el peso suficiente para que la línea deje de ser línea y comience a ser curva,
Aún así cuando la gota se va,
La línea vuelve a su lugar,
El hilo vuelve a su tensión normal.
Ahora imagina que esa línea eres tú,
El hilo nunca dejó de ser hilo,
Por más de que tuviera presión de las gotas,
Por más de que su figura rígida que parecía vista desde lo lejos,
Una línea estática,
Con el caer de las gotas simplemente esa tensión elongó la línea y gracias a esa posibilidad de flexibilizar su composición hubo ondas en su momento,
Lo mismo pasa con nosotros,
Por más de que seamos fuertes,
Las circunstancias a veces no nos permiten ser lo fuertes que somos y no por eso dejamos de ser nosotros,
Por más de que seamos alegres,
Las circunstancias a veces nos ponen un toque de tristeza y no dejamos de ser nosotros,
Por más de que siempre seamos los optimistas,
Habrá días en que no lo seamos y no dejamos de ser nosotros,
Es la presión que nos ponemos la que nos impide ver cómo esa línea,
Por más de que tenga curvaturas por momentos,
Vuelve a la estabilidad.
Date permiso de cambiar de ritmos,
De entender que si hoy no puedes ser la que siempre está alegre,
La que siempre está,
La que siempre hace,
La que siempre sostiene,
No dejarás de ser tú,
Simplemente hoy no lo eres y cuando pase la gota volverá la tensión que te permitirá ser la que eres.
Darnos permiso de cambiar el ritmo,
Darnos permiso a entender que nuestra naturaleza es también adaptarnos a las circunstancias y que por el contrario el permitirme no ser fuerte hoy me hará más fuerte para cuando necesite serlo,
El permitirme no estar alegre hoy me permitirá gozar de la alegría más cuando vuelva a estar,
Todo es cuestión de dejar pasar,
De permitir los ritmos porque las más lindas melodías varían en su compás,
Si te nace y lo sientes legítimo te invito a que en este momento pongas tus brazos y te abraces agradeciéndote por poderte escuchar y respetar el ritmo que tengas hoy,
Así que nuevamente te propongo que hagamos tres respiraciones,
Esta vez mi voz no guiará el ritmo de entrada y salida del aire,
Simplemente marcará el tiempo o el momento para hacer cada una de las respiraciones y serás tú quien escuchando tu necesidad inhalará y exhalará como lo sienta necesario,
Empezamos con la primera respiración,
Nuevamente y con esta última te invito a que vuelvas a sentir el contacto de tu cuerpo con la superficie que te sostiene,
Que vuelvas a traer a tu mente la imagen de ese entorno que te está sosteniendo,
El que estás habitando y que antes de abrir los ojos mentalmente o en voz alta te agradezcas el poder bailar y disfrutar del cambio de ritmos,
Mi nombre es Cristina,
Te abrazo de corazón y mente y espero volver a encontrarnos pronto,
Feliz ahora.
Conoce a tu maestro
4.5 (4)
Reseñas Recientes
Meditaciones Relacionadas
Trusted by 35 million people. It's free.

Get the app
