
Meditación para Sensibilizarnos
Aprender a escuchar y confiar en nuestro cuerpo es esencial para nuestra vida. En este meditación te propongo ampliar la conciencia corporal sensibilizándote con tus sensaciones físicas y descansar en la inteligencia que sostiene nuestra vida. Un encuentro contigo y con todo lo que te rodea. Un momento de unidad.
Transcripción
Vamos a realizar una meditación para ir ampliando nuestra conciencia corporal y desarrollar una mayor sensibilización hacia las sensaciones internas.
De esta manera,
Después,
En situaciones cotidianas,
Puedes ir teniendo más claridad en cuanto a cómo te impactan y también en cuanto a lo que necesitas o puedes hacer para ayudarte.
Ya sabemos que el cuerpo responde mucho antes a las situaciones de lo que la mente puede llegar a interpretar.
Así que es importante ir adquiriendo esta toma de conciencia con el cuerpo y esta relación íntima en la que las sensaciones del cuerpo puedan ir ayudándote a transitar los momentos de tu vida.
Vamos a comenzar como siempre,
Buscando una postura cómoda.
Te tomas unos momentos para preparar el espacio,
Tener claro que nadie va a molestarte,
Que puedes ir tomándote un tiempo para conectar contigo y que estarás tranquila,
Tranquilo.
Ahí,
Desde donde estás,
Toma unas respiraciones profundas,
Inhalando por nariz y exhalando por boca.
Vamos a ir buscando que esa exhalación por boca vaya aflojando la tensión,
Vaya soltando lo vivido hasta este momento y podamos ir quedando más disponibles para esta meditación.
Toma unas cuantas respiraciones más,
Disfrutando de la inhalación y disfrutando de esa exhalación profunda por boca,
Exhalando todo el aire hasta el final.
Si lo necesitas,
También puedes hacer algunos giros de hombros o soltar un poquito el cuello,
Todo lo que te vaya ayudando a ir descargando el peso hacia la tierra,
Hacia los puntos de apoyo,
A través de la base de la columna,
El coxis,
El sacro,
Las piernas,
Los pies.
Desde ahí,
Si no tienes los ojos cerrados,
Ya los vamos a ir cerrando.
Si no,
Simplemente vas tomando conciencia del peso y permitiendo aflojar el peso hacia la fuerza de la gravedad,
Hacia la tierra,
Enraizando el cuerpo al momento presente,
Estabilizando desde ahí,
Desde tu raíz,
La postura.
Vas buscando esta longitud en la columna vertebral que pueda ir conectando también la coronilla al espacio celeste,
Bajando un poquito el mentón en un acto de recogimiento,
También en un gesto de humildad,
Donde la cabeza y la mente se ponen al servicio del corazón.
Ahí tomas unas cuantas respiraciones en esta conciencia,
En este espacio que va desde el periné,
Coxis,
Sacro,
Hasta la coronilla,
Inhalando y exhalando a través de este canal central,
Permitiendo que con cada inhalación se genere una pequeña elongación,
Creando espacio entre las vértebras.
Con cada exhalación,
Esta limpieza,
Esta purificación,
Este vacío y entrega hacia la tierra.
Mantén tu mente enfocada en este circuito respiratorio y si quieres,
Si te viene bien en la siguiente inhalación,
Retienes con el aire dentro,
Te suspendes unos segunditos ahí,
Para después exhalar y vaciarte y hacer otra pequeña retención en vacío.
La siguiente vez que retengas en vacío,
Vas a inhalar y exhalar de forma natural,
Como tu respiración se dé de forma natural,
Simplemente conectando con la expansión y contracción que el aire genera al entrar y al salir dentro de tu cuerpo.
Y observa dónde sientes esto con mayor nitidez.
Si es en el vientre,
Si es en el pecho.
¿Dónde percibes esta sensación de expansión cuando el aire entra?
¿Y dónde percibes la sensación de contracción cuando el aire marcha?
Ampliamos un poquito la atención y observamos cómo al inhalar y al exhalar,
Este aire también se irradia en todas direcciones,
Tomando conciencia así de nuestra conciencia esférica.
Esta inhalación y exhalación que puede irradiarse por delante,
Por detrás,
Por la parte izquierda,
Por la parte derecha,
Por arriba,
Por abajo,
Creando esta conciencia circular,
Esférica y esta conexión con todo lo que nos rodea.
Desde ahí vamos a ir buscando el centro en el corazón,
El centro de esta irradiación,
De esa expansión y de esta contracción.
Nos ubicamos ahí.
Y desde ahí seguimos percibiendo la respiración.
Vas a ir a buscarte el pulso en la muñeca a través de los dedos índice y corazón.
Buscas el pulso en tu muñeca o en la zona del cuello.
Y cuando lo tengas,
Vas descansando en esa expansión y contracción que se da en el pulso y que conecta tu corazón con todos los seres vivos.
Esa frecuencia del corazón es el lenguaje que todos compartimos,
El pulso de la vida a través del que todos nos conectamos y en el que se encuentra una sabiduría muy profunda que se manifiesta a través de las sensaciones corporales.
Una inteligencia superior que guía nuestro camino,
Que busca los lenguajes armónicos y la paz.
Nos permitimos sintonizarnos con esta frecuencia y conectar con esta cualidad de interconexión con todo lo que nos rodea.
Por un momento podemos sentirnos parte de ese pulso que habita en todo lo vivo y descansar es su inteligencia.
Estés donde estés,
Estamos conectados,
Conectadas.
A través de este pulso descubrimos que somos lo mismo.
Esto es lo que nos une.
Formamos parte de un todo y estamos guiados por este lenguaje materno.
Cuando lo sientas podéis ir soltando esta conexión con el pulso,
Descansar tu mano y nos vamos a quedar ahí simplemente percibiendo las sensaciones en el cuerpo.
Estés donde estés,
Vas buscando esta intimidad,
Esta conexión hacia adentro mientras permites que todos los sonidos alrededor,
Que todo el movimiento alrededor siga su flujo.
Vas profundizando en atender las sensaciones cambiantes y constantes que se dan en tu cuerpo.
Una observación neutra que atestigua y que percibe sin buscar nada,
Sin cambiar nada,
Sin interpretar nada.
Permitiendo a través de la respiración todos los movimientos internos que ya se están dando en este momento.
Sensaciones constantes,
Cambiantes,
En las que quizá puedas observar qué sucede cuando son percibidas,
Son atendidas por tu conciencia.
Descansando en esa inteligencia del cuerpo,
En la que todo está cambiando y moviéndose constantemente,
Buscando el equilibrio y la armonía.
Y nosotros solo permitimos el movimiento a través del flujo de la respiración y de la no intervención.
Nos vamos sensibilizando en esta conexión con nuestro cuerpo.
Sensaciones que emergen,
Sensaciones que se marchan,
Que se transforman,
Lugares que se hacen más presentes,
Lugares que pasan al fondo.
Permitiendo el movimiento sin tensión,
Soltando en cada exhalación cualquier interpretación,
Cualquier acción.
Es un momento receptivo de contemplación y de profunda sensibilización y conciencia.
Y así,
Cuando las sensaciones quizá no estén tan intensas,
También la mente puede ir descansando en el cuerpo,
Encontrando esta profunda conexión,
Esta unidad.
En el sosiego,
En el descanso de la recepción y de permitir que todo suceda sin esfuerzo,
Sin tensión.
Sin mi intervención.
Un momento para observar cómo todo funciona por sí mismo y descansar en la sabiduría de que lo hace encontrando mi mayor bien.
Movimientos que buscan la armonía y la fluidez en relación y en conexión al amor que somos,
Al amor que pulsa en nuestro corazón y en el corazón de todo lo vivo.
Permitiendo todos estos sonidos y movimientos que hay alrededor y a la vez sintiendo esta intimidad en el movimiento interno.
Descansando en este centro corazón que nos conecta profundamente con todo y que late cerquita de ese movimiento respiratorio de expansión y contracción.
Vinculándonos con el aire que de nuevo nos conecta con todo lo que nos rodea.
Vas a ir tomando unas inhalaciones más profundas desde ahí.
Disfrutando de ese aire que entra,
De ese aire que sale,
De manera que puedas oír también tu respiración.
Vas inhalando y exhalando profundamente sin tensión.
Incluso si el cuerpo quiere hacer algún movimiento a la hora de inhalar o exhalar,
Abrirse o cerrarse,
Vas buscando ahí cómo esa respiración también se puede convertir en movimiento.
Que te ayude a desprezarte un poquito,
A ir tomando conciencia del cuerpo de otra manera a través del movimiento.
Puedes ir movilizando el cuello,
Los hombros,
El pecho,
Las caderas,
Las rodillas,
Los tobillos y la planta de los pies.
Quizás desde ahí tomar una fuerte inhalación,
Expandir y estirarte todo el cuerpo,
Los brazos.
Estirar,
Estirar,
Retener y exhalar y soltar.
Gracias.
Conoce a tu maestro
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