
Para Decir Adiós (Meditación)
Despedirnos de personas, lugares, situaciones e incluso objetos, siempre resulta desafiante. Pero a veces, decir adiós es exactamente lo que necesitamos, liberarnos de ataduras que nos impiden crecer y avanzar en nuestro camino. A través de la visualización, en esta meditación te guiaré para facilitar un poco el proceso de decir adiós a lo que sea que necesitas dejar ir en tu vida.
Transcripción
Hola,
Yo soy Nati,
Profesora de yoga y meditación y coach de bienestar,
Y me encanta que estés aquí para meditar conmigo.
Hoy quiero compartir contigo una meditación muy muy cercana a mi corazón y es una meditación para decir adiós.
Te invito entonces a que adoptes una postura cómoda.
Si estás sentado en el piso,
Asegúrate que tu cadera está bien apoyada sobre la tierra.
Si estás sentado en una silla,
Asegúrate que las plantas de tus pies están haciendo total contacto con el piso.
Busca que tu espalda esté recta,
Que tus hombros estén relajados,
Las manos descansando sobre tus rodillas o sobre tu regazo.
Si es cómodo,
Cierra los ojos y comenzamos a respirar,
Inhalando largo y profundo,
Exhalando,
Soltando,
Todo el aire.
Concéntrate en tu respiración y trae toda tu atención hacia eso,
Simplemente hacia respirar.
Y escucha mi voz.
Decir adiós,
Despedirnos de alguien o de algo,
Es una de las cosas más desafiantes que experimentamos en la vida.
Puede tratarse de una persona,
Un amor,
Un amigo,
Un socio o un familiar,
Bien sea porque nuestras vidas toman caminos diferentes o porque quizás esa persona fallece.
O tal vez se trata de un empleo,
De un lugar,
El negocio que siempre habías soñado tener,
De la primera casa que compraste o quizás de la casa en la que nacieron tus hijos.
Puedes también estar tratando de decir adiós a un sueño en el que has invertido mucha energía y finalmente te das cuenta de que ese sueño no es posible para ti.
Pero sea lo que sea,
Decir adiós nos cuesta mucho trabajo.
Decir adiós significa dejar ir.
Decir adiós significa renunciar.
Decir adiós significa cambiar.
Decir adiós significa soltar.
Incluso cuando sabemos que lo mejor para nosotros es precisamente despedirnos de alguien o de algo,
Aún sabiendo que es eso lo que más nos conviene,
Siempre nos cuesta trabajo decir adiós.
Decir adiós significa soltar apegos,
Apegos que desarrollamos porque sentimos que ese alguien o ese algo nos completa.
Decir adiós significa desaprender la vida como la habíamos construido alrededor de ese alguien o algo,
Para aprender a vivir nuevamente por nuestra propia cuenta.
Decir adiós nos asusta porque también significa cambiar.
Cambiar de rutinas,
Cambiar de amigos,
Cambiar de empleo,
Cambiar de lugar,
Cambiar hasta nuestra forma de actuar y de pensar.
Pero todos los cambios,
Aunque al comienzo no lo podamos ver o no lo queramos aceptar,
Siempre traen algo bueno.
Decir adiós significa cerrar ciclos,
Ciclos que ya nos enseñaron algo,
Ciclos que nos permitieron crecer y evolucionar.
Visualiza que en este momento se encuentra frente a ti ese alguien o ese algo a lo que necesitas decir adiós.
Visualízalo con todos sus detalles,
Con sus bondades y también con sus defectos.
Imagina que en el centro de tu pecho,
En tu chacra del corazón,
Brilla una hermosa luz rosada.
Con cada inhalación,
Esa luz se vuelve más brillante.
Con cada exhalación,
Esa luz se proyecta hacia ese alguien o ese algo a lo que necesitas decir adiós.
La luz envuelve en una esfera a lo que se encuentra frente a ti.
Esa luz rosada proyecta todo el amor que has sentido y que sientes aún hacia esa persona o hacia esa situación.
Sus vidas estuvieron unidas por un tiempo y mientras fue de esa manera,
Aprendiste muchas cosas.
Disfrutaste del tiempo compartido,
Creciste como persona,
Evolucionaste en muchos aspectos de tu vida.
Pero ahora ha llegado el momento de decir adiós.
Tus deseos,
Tus sueños,
Tus metas,
Tu energía ya no resuenan con ese alguien o con ese algo.
El ciclo que les correspondía vivir juntos ha llegado a su fin.
En tu corazón probablemente hay un poco de tristeza,
Pero también hay mucha gratitud.
Gratitud por los momentos vividos,
Gratitud por todo lo aprendido,
Gratitud por la persona que eres hoy después de haber compartido parte de tu vida con ese alguien o con ese algo.
Visualiza que la esfera de luz rosada emanada desde tu corazón hace que ese alguien o ese algo se eleve del suelo y flote en el aire.
Con cada inhalación la esfera se eleva un poco más.
Con cada exhalación la esfera se aleja un poco más de ti.
Cualquier emoción que sientas en este momento déjala fluir.
Si necesitas llorar,
Permite que las lágrimas corran libremente por tus mejillas.
Si necesitas reír,
Ríete y sonríe con todo tu cuerpo.
Ahora estás listo.
Estás listo para dejar ir.
Estás listo para avanzar.
Estás listo para continuar tu camino y abrirte a nuevas posibilidades.
Si sus caminos se separan hoy,
Es porque así debe ser.
Quizás más adelante se vuelvan a encontrar.
O quizás este sea un adiós definitivo y eso está bien.
Si está sucediendo hoy y no sucedió antes,
Es porque ahora lo puedes manejar.
Despídete con alegría.
Despídete con gratitud.
Despídete con amor.
Visualiza como la esfera rosada se aleja más y más.
Y ahora se encuentra tan lejos de ti que la ves muy pequeña y casi ni la puedes identificar.
Imagina que en este instante,
Junto a ti,
Aparece un ángel.
Un ángel enorme,
Un ángel hermoso y lleno de luz.
Un ángel de un color,
El color que quieras poner en él.
Y ese ángel en sus manos tiene una espada de luz.
El ángel te mira a los ojos y con una amorosa sonrisa te hace saber que este es el momento de despedirte definitivamente.
Con su espada de luz,
El ángel corta la conexión que une tu corazón con la esfera rosada.
La esfera se desprende de ti y desaparece en el horizonte.
Ahora tu corazón está tranquilo.
Te sientes más liviano.
Te sientes lleno de gratitud.
El amor vibra en cada una de tus células.
Y ahora te sientes listo para continuar tu camino.
Cualquier emoción que sientas en este momento,
Déjala fluir.
Si necesitas llorar,
Llora.
Si prefieres reír,
Entonces ríe.
Y aprovecha este momento para decir algunas palabras verbal o mentalmente a ese alguien o a ese algo al cual estás diciéndole adiós.
Inhala profundo.
Exhala.
Y lentamente,
A tu propio ritmo,
Empieza a mover tu cuerpo.
Mueve los dedos de tus pies,
Los dedos de las manos.
Mueve cualquier parte de tu cuerpo que en este instante necesite ser movida.
Y cuando te sientas listo,
Abre tus ojos.
Espero que esta meditación haya sido de alivio para ti y si sientes que necesitas trabajar un poco más en tu proceso de decir adiós,
Puedes regresar a esta meditación y repetirla tantas veces como desees hacerlo.
Gracias,
Gracias,
Gracias por estar aquí.
Gracias por meditar conmigo.
Y nos encontramos próximamente en otra meditación.
Que tengas lindo día.
Namasté.
Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.
Org
Conoce a tu maestro
4.8 (67)
